domingo, 17 de abril de 2011

Torta liebre de Pascuas



            Compartir la mesa en familia, inculcando en los chicos esa alegría que sabrán madurar y entender cuando crezcan, es parte de la magia secreta de la cocina tradicional. Pero más allá de las golosinas que preparemos, impuestas por las costumbres, lo importante será compartirlas con alegría. Dice la Madre Teresa en uno de sus libros: “La alegría es fuerza, la alegría es amor; la alegría es una red de amor con la que podemos atrapar las almas…”


  • Torta liebre de Pascuas

Esta receta la coseché hace tiempo en Mar del Plata y es la locura de los hijos de Rossana. Para hacerla, puede “alquilar” un molde en cualquier casa de repostería. Y a falta de él… hornearla en un molde redondo grande y chato y recortar la silueta con una plantilla de cartulina. ¡La personalidad se la darán los rasgos que usted le dibuje con glasé real o la nariz rosadita recortada en mazapán…!


INGREDIENTES

Manteca, 100 gramos
Azúcar negro, 2 tazas
Ralladura de 1 naranja así de gorda
Huevos, 2
Harina leudante, 2 tazas
Cacao dulce, ½ taza (yo usé Nesquick)
Bicarbonato de sodio, 1 cucharadita
Yogur de vainilla, 1
Agua hirviendo, ½ taza

PREPARACION

  1. Bata la manteca con el azúcar negro… ¡y ni se ilusione que va a obtener una crema!... Siga adelante y con fe.
  2. Cuando haya obtenido un mazacote donde no se note más la manteca, incorpórele los dos huevos, de a uno por vez y batiendo bien después de cada adición (así va mejor… ¿no?)
  3. Perfume con la ralladura de naranja.
  4. Tamice aparte las 2 tazas de harina leudante con el cacao dulce y el bicarbonato.
  5. Incorpore esta mezcla al batido anterior, alternando con el yogur. Deje descansar este “pasticchio” media hora (detalle very important).
  6. Al cabo de media hora, empuñe el batidor y agregue a la mezcla... ¡la media taza de agua hirviendo! Mezcle suavemente.
  7. Vierta en el molde elegido, enmantecado y enharinado (que la mezcla no sobrepase los 2/3 de la altura del molde…) y cocínela en horno regular, aproximadamente 40 minutos (o más, según el horno). Si nota que se dora demasiado rápidamente, cubra la superficie del molde con un papel manteca.
  8. Una vez a punto, desmóldela sobre la rejilla y déjela enfriar.

Para decorarla necesitará:

GLASE REAL

Clara, 1
Azúcar impalpable, 250 gramos
Jugo de limón, cantidad necesaria (poquito…)

MAZAPAN

Pasta de almendras, 50 gramos
Clara, apenas batida, 1 cucharada
Azúcar impalpable tamizado, cantidad necesaria
Colorante rojo, muy poquito, para teñir de rosa el hociquito y el moño

PREPARACION

GLASE REAL

  1. Ponga en la procesadora (o bata a mano con todas sus fuerzas) el azúcar impalpable tamizado, la clara y ½ cucharadita (tamaño café) de jugo de limón.
  2. Bata o procese a toda velocidad hasta que el mazacote primeramente formado se vuelva esponjoso y, al apoyar en él una cuchara y levantarla de golpe, se forme un piquito que no se doble… (¡ni tampoco que quede duro como piedra!). Si hiciera falta, agregue un poco más de jugo de limón.

MAZAPAN

  1. Ponga la pasta de almendras sobre la mesa, agréguele la cucharada de clara batida y amase agregándole azúcar impalpable tamizado, hasta que se forme un bollito que no se pegotee y sea fácil de estirar con el palote.
  2. Tíñalo con unas gotas de colorante rojo y amáselo para distribuir bien el color.

ARMADO DE LA TORTA

  1. Como esta torta es húmeda, marroncita como una liebre… sólo tendrá que marcarle los rasgos con glasé real puesto en cucurucho de papel apenas despuntado. ¿Qué cómo le pega la naricita y el moño de mazapán? Muy simple: unte esas zonas con un poquito de dulce de leche, déjelo orear y realice el “collage” sin miedos. ¿Otra forma? ¡Pegarlos con clara de huevo!

CONSEJO: Cuando estire el mazapán sobre la mesa, espolvoree esta con azúcar impalpable tamizado. Una vez “pegadas” las piezas en el conejo, cepíllelas suavemente con un cepillito mojado en clara de huevo apenas batida.

OTROS: Si al “decorar” con el glasé le temblequea el pulso y hace un desastre… ¡no se desanime! Espere hasta que el glasé seque bien, levántelo con una espátula… ¡y comience de nuevo a decorar! ¿Nunca imaginó esa forma de “borrar”?

OTROS MÁS: Si no le convence el gustito a naranja (¡a mí sí!) reemplace la ralladura por 2 cucharadas de esencia de vainilla.


  • Niditos de chocolate “sin T.A.C.C.”

Para que no quede ningún chico sin compartir la mesa. Más que una torta… ¡resultará un bombón delicioso que todos – celíacos o no – devorarán en un segundo! (Yo que usted… ¡la próxima vez triplico las cantidades!)

INGREDIENTES

Chocolate, 150 gramos
Cacao, 25 gramos
Café instantáneo, 2 cucharaditas colmadas
Ron (no se aflija por los chicos: con la cocción el alcohol se evapora…), 2 cucharadas
Azúcar impalpable tamizado, 50 gramos
Fécula de maíz, 1 cucharada
Huevos grandes, 3 (o cuatro de gallinas del Tercer Mundo)
Esencia de vainilla, 1 cucharadita
Crema de leche, 150cc

VARIOS

Crema de leche batida con apenitas de azúcar (semiespesa) o huevitos de mazapán coloreados para rellenar el “nidito”

PREPARACION

  1. Prepare primero una budinera de 22 cm de diámetro enmantándola muy bien, espolvoreándola con fécula y, por si esto fuera poco, forrándola con 6 tiras anchas de papel manteca enmantecado. ¿Qué cómo las coloca? Desde el fondo hacia afuera, espaciadas, como si fueran rayos (esto se hace para desmoldar más fácilmente la preparación).
  2. Disuelva el café instantáneo en ¼ de taza de agua y colóquelo en una cacerolita junto con el cacao y el chocolate cortado en trocitos. Revuelva continuamente sobre el fuego hasta derretirlo. Enfríe y agregue el ron.
  3. Tamice dos veces la fécula de maíz con el azúcar impalpable.
  4. Ponga los huevos en la batidora junto con la esencia y bata a toda máquina hasta que espesen como si fuera a hacer “huevos quimbos” (pregúntele a su bisabuela…).
  5. Agréguele, de a poco, el azúcar impalpable tamizado con la fécula; y siga batiendo hasta que el batido triplique su volumen (bueno, bah… exagero un poco…).
  6. Deje de batir y únale suavemente el chocolate disuelto.
  7. Agréguele la crema de leche batida semiespesa (150 cc).
  8. Vierta en el molde preparado y cocine en horno moderado al principio y suave después hasta que, al clavarle una aguja, esta salga sin adherencias.
  9. Apague el horno, abra la puerta (del horno, por supu) y deje enfriar la torta (¿podrá llamarse así?) adentro.
  10. Retire el molde del horno, separe los bordes de la torta con un cuchillito y desmóntela directamente sobre la fuente donde la piensa servir. Despéguele cuidadosamente los papeles y cachetéela un poco si se deformara.
  11. Colóquela en el congelador hasta que tome consistencia como para ser cortada. Y no la saque de allí hasta el momento de servirla.

PARA SERVIR tiene dos opciones: para adultos, cubra cada platito con una capa de crema apenas endulzada y semiespesa y ponga sobre ella, a la deriva, 3 ó 4 tajaditas de la torta.
            Para los chicos: rellene el hueco del “nidito” con huevitos de mazapán de colores (made in casa) o lo que se le ocurra mejor. Pero igualmente convídelos con tajadas finitas… ¡Será como comer un bombón delicioso!