jueves, 17 de abril de 2014

Soufflé increíble




Ingredientes

manteca para la fuente
sal y pimienta negra de molinillo, a gusto
una docena de sandwiches de miga de queso y jamón (comprados *)
4 huevos
2 tazas de leche
1 taza (de desayuno) de queso rallado y media taza más para gratinar
una pizca de nuez moscada

(*): si no tiene sandwiches de miga, ponga capas alternadas de pan lácteo enmantecado, fetas de jamón cocido y tajadas de queso. Termine con pan lácteo y verita sobre ellas la mezcla de huevos. Ahora...¡al horno hasta que se dore!


1- Enmanteque una fuente profunda apta para el horno.

2- Corte los tomates en rodajas bien finitas y sazónelas con sal y pimienta.

3-Coloque en la fuente 4 sandwiches y cúbralos con la mitad de las rodajitas de tomate sazonadas.

4-Ahora espolvoree los tomates con media taza de queso rallado.

5-Siga rellenando la fuente con capas de sándwiches, tomate y queso. Termine con sándwiches.

6-Bata los huevos en un bol junto con la leche. Sazone con sal, pimienta y nuez moscada a gusto.

7-Vierta el batido de la preparación en la fuente. Con un tenedor levante un poco los sándwiches para que el batido escurra.

8-Espolvoree la superficie con la media taza de queso rallado que reservamos antes para el gratinado.

9-Cocine en horno caliente unos 20 minutos, hasta que la preparación se hinche y la superficie esté crujiente y suavemente dorada.


Secretito 1: Recuerde que las preparaciones gratinadas con queso no deben dorarse demasiado para no alterar su sabor.

Secretito 2: En lugar de queso rallado, puede espolvorear la superficie del soufflé con 2 cucharadas de queso roquefort desmenuzado.




miércoles, 16 de abril de 2014

Pollo a la calabresa







Vamos con la salsa

Para pasar el pancito por el plato. ¡Oh, gloriosa sensación inolvidable!

Ingredientes

Pollo grande, 1
Sal y pimienta, a gusto
Aceite, c/n
Ajo picadito, 6 dientes
Laurel, 1 hoja
Tomates, 1 lata
Ají molido, 1 cda
Conserva de tomates,  1 cdita
Vino blanco, ¼ de taza
Papas torneadas al natural

Preparación

1.       Quítele al pollo la piel y los indeseables. Córtelo en presas (salvo que tenga un carnicero amigo que haga ese penoso trabajo por usted). Una vez que el pollo esté trozado, lave y seque cuidadosamente cada una de las presas. Condiméntelas con sal y pimienta a gusto. Vierta aceite en una cacerola hasta cubrir bien el fondo. Déjelo calentar pero sin que llegue a humear. Ubique en el aceite caliente las presas de pollo hasta que estén doraditas por todas partes. Escúrralas y reserve, pero no tire el aceite.
2.       Agregue en la cacerola con el aceite caliente los dientes de ajo y deje que se rehoguen (pero sin que se quemen porque toman gustito amargo). Si prefiere que no le quede “gusto a ajo” a los comensales le sugiero que le quite a los dientes el brotecito verde que tienen en el centro. Añada a lo anterior el laurel, los tomates al natural picaditos, con todo su jugo (o tomates frescos previamente pasados por agua hirviendo y pelados) y el ají molido. ¡Ay! si le puso mucho.
3.       Incorpore a la preparación anterior las presas de pollo y cocine todo a fuego suave hasta que el pollo esté bien cocido y la salsa espesita. Último paso: disuelva la conserva de tomates en el vino blanco y agréguela en la cacerola. Cocine unos instantes, hasta que se haya evaporado el vino (si fuera necesario añada un poquito de agua o caldo de ave).
4.       Pruebe y rectifique (o no) el sazonamiento. Sirva el pollo a la calabresa con toda su salsa, acompañándolo con papas al natural.



Dificultad:

Que no se le queme el aceite al dorar las presas de pollo

Tip:

¿Será realmente esta una receta de Calabria? ¡Quién sabe! La salsa bolognesa, que en todo el mundo es tuco con carne, ¡en Bologna tiene otro nombre!




martes, 15 de abril de 2014

Espinacas: tres por cien







No. no quiero convencerla. Las espinacas son ricas en hierro, si… Pero yo se las recomiendo hoy para fortalecer su monedero. Ya que están baratas, le sugiero usarlas para acompañar el churrasco. Pero no tiradas al voleo, como comúnmente hacemos para salir del paso; sino elegantemente presentadas.
                Vale la pena trabajar un poco más en la cocina. ¿Qué luce mejor: una blusa tirada en una mesa de ofertas o bien puesta en una vidriera?

Tarteletas de espinaca

1. Deshaga 2 yemas con 6 cucharadas de agua fría y 100 gramos de margarina, más sal y pimienta a gusto.
2. Incorpórele, de a poco, más o menos una taza y un poco más de harina común, hasta obtener un bollo liso y tierno.
3. Tome porciones y forre con ellas – estirándolas con los dedos – moldes medianos de tarteletas.
4. Una vez forrados los moldes, pinche totalmente la masa que los forra con un tenedor y hornéela hasta que estén sequitas. Enfríe y desmolde.
5. Limpie, lave y cocine por hervido espinacas. Escúrralas.
6. Saltee una cebollita rallada en 50 gramos de margarina.
7. Agréguele las espinacas exprimidas y muy picadas.
8. Rehogue unos instantes y espolvoree con 1 cucharada colmada de harina.
9. Incorpórele de a poco leche, revolviendo hasta que se forme un hermoso engrudo.
10. Retire del fuego y sazone con sal y pimienta y nuez moscada.
11. Rellene con esto las tarteletas, espolvoréelas con queso y gratine.



lunes, 14 de abril de 2014

Budincito de manzanas




Hoy le voy a dar la receta de un budincito de manzanas que alcanzará, al menos, para endulzar a una familia tipo de costumbres sobrias. Acaramele un molde chico alargado (de 22 cm por 8) y tapice el fondo con dos vainillas cortadas por la mitad a lo largo, enmantecadas. Sobre estas distribuya la mitad de una manzana grande, pelada y cortada en tajaditas. Tape luego las tajadas con otras dos vainillas cortadas a lo largo y enmantecadas; y sobre estas acomode la otra mitad de manzana igualmente cortadita. Termine el budín con otro par de vainillas cortadas y enmantecadas y vierta sobre su superficie: 2 huevos batidos con ½ taza de azúcar, 1 cucharada de dulce de leche y ½ taza de  leche. Paso final: Cocinar en el horno a baño de Maria hasta que esté firme y desmoldar cuando esté bien frío.



domingo, 13 de abril de 2014

Milanesas de carne picada






Frente al aumento del precio de la carne he decidido no enojarme para evitar sumar arrugas en mi frente. En cambio he tratado de darle solución al problema sin renunciar a platos clásicos como las milanesas. Aquí las haremos con carne picada vacuna... ¡o la que tenga más a mano!






Lo que llevan

carne picada (vacuna, porcina, plumífera o de pescado, ¡la que encuentre!), ½ KILOGRAMO
sal y pimienta, A GUSTO
perejil picadísimo, 1 CUCHARADA
ajo, 4 DIENTES
queso rallado, 2 CUCHARADAS
orégano, 2 CUCHARADITAS
aceitunas verdes picaditas, 2 CUCHARADAS (OPTATIVO)
huevos, 1 Ó 2
aceite, CANTIDAD NECESARIA

Varios

ensalada o jardinera de verduras bien condimentada, A GUSTO
pan rallado tamizado o rebozador, CANTIDAD NECESARIA







PASO 1 (1 MINUTO)

Vierta aceite en una sartén pero coloque apenas, una cantidad mínima, es para untar solamente el fondo: con 2 cucharadas será suficiente. Triture los 4 dientes de ajo y rehóguelos muy poquito en el aceite, sin llegar a dorarlos. Luego retire del fuego los ajos picados y salteados y viértalos en un bol. Ahora sígame al siguiente paso, para hacer la pastita.








PASO 2 (8 MINUTOS)

Mezcle a los ajos el medio kilo de carne picada, la cucharada de perejil picadísimo, las 2 cucharadas de queso rallado, el orégano y las aceitunas verdes picaditas. Sazone la mezcla a gusto con poca sal y algo más de pimienta. Ligue todo con un 1 huevo. (Si hiciera falta agregue de a poco otro huevo batido hasta ligar todo en una pasta que se pueda moldear).






PASO 3 (28 MINUTOS)

Coloque pan rallado en un plato sopero. Tome una cucharada generosa de la preparación de carne, aplástela dándole forma rectangular o circular. Rebócela enseguida sobre el pan rallado, presionando bien y manteniendo la forma deseada (¿nunca imaginó milanesas redondas?). A medida que las haga apóyelas sin encimar sobre una fuente.






PASO 4 (40 MINUTOS)

Vierta en una sartén suficiente aceite para freír. Cuando el aceite esté caliente levante cada milanesa con una espátula (para que no se desarmen y evitar que usted estalle en llanto...) y póngalas a freír sin encimarlas. Una vez doraditas de abajo délas vuelta con la espátula para dorarlas del otro lado. Escurra sobre papel absorbente... ¡y haga más milanesas!









PASO 5 (A PIACERE)

Sirva las milanesas con la ensalada de su preferencia o con el contenido de una lata de jardinera de verduras, bien escurrida y condimentada con mayonesa o salsa golf. Otra opción: servir las milanesitas a la napolitana, con un medallón de queso en el centro, sobre éste una cucharadita de salsa ketchup... ¡y un golpe de horno hasta que el queso se funda!