miércoles, 12 de julio de 2017

Endibias para una ensalada que da envidia





Las ensaladas dejaron de ser partenaire y ahora son protagonistas. Ésta es para lucirse.
Un dicho popular reza que para hacer una buena ensalada se precisan: un avaro para la sal, un prudente para el vinagre, un generoso para el aceite… ¡y un loco para revolverla!
Y como todos tenemos algo de avaros, otro poco de prudentes, mucho de generosos y un chispazo de locura… ¡estamos convencidas de que no necesitamos nada más para saber hacerlas a la perfección!
Sin embargo, son muchos los secretitos para lograr entre los componentes un equilibrio perfecto. Y muchas también las combinaciones de ingredientes para lograr algo más que una ensaladita de hojas.
Por otra parte, las fórmulas de los aliños también se han multiplicado y nuevos productos agregan continuamente más sabores a las fórmulas tradicionales.
En mi época, la cocina familiar no iba más allá de la ensaladita de papas, la “mixta” de lechuga y cebolla y la ensalada rusa. Actualmente la ensalada ha dejado su rol de “partenaire” para asumir el de “protagonista”. Uno de los ingredientes “nuevos” que se sumaron son las endibias.

¿Se anima a sorprender a su familia con una ensalada de endibias? En un libro que escribí la llamé Ensalada para empobrecerse de golpe porque lleva ingredientes un poco costosos, pero como alguien dijo sabiamente: “Los gustos hay que dárselos en vida”.


Ensalada para empobrecerse de golpe

Separe las hojas de 3 endibias, quíteles el cabito, lávelas, séquelas y colóquelas en una fuente.
Rellene la parte cóncava de las hojas con la siguiente mezcla: Ponga en un bol 200 gramos de camarones, 1 lata chica de palmitos escurridos y cortados en rodajitas, 3 paltas rociadas con jugo de limón para que no se oscurezcan y cortadas en cubitos. Mezcle todo y sazone con sal, pimienta y aceite de oliva.
Sirva colocando al lado pequeños bols con mayonesas saborizadas, para que cada comensal se sirva a gusto.



lunes, 10 de julio de 2017

Tarta espuma de limón





¿Volvemos a meternos en la cocina? Usted cocine una tarta dulce crocante, en molde desarmable; y yo le propongo el relleno: ¡una “espuma de limón”! Ponga en una cacerolita ½ taza de azúcar, ½ taza de jugo de limón y 4 yemas; y revuelva continuamente sobre el fuego hasta que espese un poco, sin hervir. Retire, vuelque en un bol y mézclele 1 y ½ cucharada de gelatina en polvo sin sabor, remojadas en ¼ de taza de agua fría. Revuelva hasta que se disuelva y ponga en la heladera hasta que espese. Mientras tanto, bata 4 claras y agrégueles, de a poco, ½ taza de azúcar. Y por otro lado, bata 200 gramos de crema de leche, hasta que espese. Final feliz: Retire la gelatina enseguida de la heladera y bátala hasta que esté espumosa. Entonces mézclele el merengue, la crema de leche, la ralladura de limón… ¡y listo! Rellene la tarta, póngala en la heladera y, cuando esté firme, desmolde y decore a gusto. ¡Glup!


sábado, 8 de julio de 2017

viernes, 7 de julio de 2017

Filetes Martika


Ingredientes

Filetes de pejerrey desespinado (o lenguado, o merluza, o la clase que prefiera), 6
Jugo de limón, cantidad necesaria
Sal y pimienta, a gusto
Nuez moscada rallada, 1/2 cdita.
Queso crema, 1 pote grande (400g)
Crema de leche, 1 pote chico
Queso rallado, 1 taza


Varios

Lengüitas de papa

Papas alargadas, 1/2 kg
Harina, cantidad necesaria
Aceite, para freír


Preparación

1. Extienda los filetes en una asadera, sin encimarlos y rocíelos con jugo de limón. Sazónelos con sal y pimienta a gusto. Estaciónelos en la heladera 1 hora.
2. Vuelque el queso crema en un bol.
3, Sazónelo con sal, pimienta y nuez moscada a gusto.
4. Mezcle con cuchara de madera, mientras le agrega de a poquito, la crema de leche necesaria hasta obtener una crema semi-espesa que se pueda extender facilmente.
5. Unte con esta crema la fuente de horno elegida.
6. Retire los filetes de la heladera y acomódelos en la fuente, unos al ladito de los otros, pero sin encimar.
7. Vuelque sobre los filetes la mitad de la crema de queso y alísela con una espátula, cubriéndolos bien.
8. Espolvoree con la mitad del queso rallado.
9. Vuelque sobre el queso el resto de la crema y alísela cuidadosamente con la espátula. No se aflija si el queso "asoma la nariz"...
10. Finalmente... ¡Espolvoree la superficie con el resto del queso rallado!
11. Estacione la fuente así armada en la heladera 1 hora como mínimo.
12. Coloque la fuente en horno moderado (unos 20 minutos aproximadamente) hasta que el pescado esté cocido y la superficie bien gratinada. Acompañe cada porción con "lengüitas de papa" fritas.


¡Gracias, Susana!


jueves, 6 de julio de 2017

Pestiños



La masa lleva semillas de anís y vino Oporto. Hay que cortarla en rombos y a estos dorarlos en aceite. Antes de servirlos, se bañan con un almíbar espeso y se dejan orear.

Ingredientes

Aceite, ¼ de taza y cant. extra para freír
Anís en grano, 1 cucharada
Vino Oporto, ½ taza
Agua, 2 cucharadas
Harina, 1 taza y algo más

Varios

Azúcar, 1 y ½ taza
Agua, cantidad necesaria

Preparación

  1. Coloque las semillitas de anís en un bol (que no sea de plástico…) grande. No se trata de un capricho. Sucede que luego vertiremos en el bol aceite hirviendo.
  2. Vierta el ¼ de taza de aceite en una sartencita y caliéntelo a fuego máximo. Retírelo del fuego y viértalo enseguida sobre las semillitas de anís que puso en el bol.
  3. Espere a que el aceite se entibie. Agréguele la media taza de Oporto y el agua y mezcle bien. En mis tiempos se solía usar un vino de menor precio, muy dulzor, el moscato.
  4. Incorpórele la harina, mientras mezcla hasta obtener una masa tierna que no se pegotee (si hiciera falta, agregue un poco mas de harina… ¡o un poco menos!). La masa debe tener consistencia necesaria como para ser estirada fácilmente con el palote.
  5. Estire la masa por partes, sobre la mesa enharinada, dejándola fina (pero no transparente). Al hacerlo, trate de darle forma cuadrada o rectangular para facilitar luego el corte en tiras.
  6. Despegue la masa de la mesa con una espátula. Corte la masa en tiras de unos 4 cm de ancho, aproximadamente. Es importante despegar previamente la masa de la mesa para que, al levantar luego las tiras de masa, estas no se deformen.
  7. Divida las tiras en rombos o cuadrados (¿por qué no rectángulos?...). Una los recortes y déjelos reposar tapados para hacer luego más pestiños. Tapamos la masa para evitar que en contacto con el aire la superficie se reseque.
  8. Caliente suficiente aceite en una sartén. Eche en el aceite una tanda de pestiños, cuidando de no encimarlos. ¡Enseguida comenzaran a inflarse! Dórelos de ambos lados, dándolos vuelta con una espumadera. A medida que se doren, escúrralos sobre papel absorbente y siga friendo más.
  9. Ahora, prepare un almíbar. Ponga el azúcar en una cacerolita y agréguele agua hasta llegar al nivel del azúcar. Coloque la cacerolita sobre fuego fuerte y mezcle con cuchara de madera hasta que el azúcar se disuelva. Deje de revolver y hierva el almíbar hasta que alcance el punto de “hilo fuerte”.
  10. Distribuya los pestiños en una placa, sin encimarlos, y báñelos con el almíbar. déjelos orear a temperatura ambiente, acomódelos en una fuente y… ¡olé!


Secreto I:

  • Toda vez que prepare frituras como esta, controle que el aceite no esté muy caliente, para evitar que la masa se dore rápidamente por fuera y quede cruda por dentro. El resultado no será el mejor.

Secreto II:

  • El aceite donde se freirán los pestiños deberá estar medianamente caliente para que estos se inflen tomando el aspecto que los caracteriza.