jueves, 20 de enero de 2011

Receta básica de omelette


Las omelettes, casi siempre olvidadas, son un excelente recurso para estar poco tiempo en la cocina, resolver con dignidad las especialidades de vigilia (los pececitos, agradecidos…) y echar a volar sin límites la imaginación. ¿Qué a usted “no le salen”?... ¡Paparruchas! A partir de una buena receta básica, que no esconda secretos, cualquiera que sepa leer podrá hacer maravillas. “Ninguno es tan perfecto que alguna vez no necesite de advertencia”. (Gracian) ¡Glup!

        
  • ¿Por qué “omelettes” y no “tortillas”?

Pregúnteselo a los franceses… Mi respuesta es siempre la misma: para mi que un ayudante de cocina distraído se olvido de ponerle las papas, la cebolla y el chorizo colorado a una “tortilla a la española”, y el resultado fue “¡una tortilla chata, de huevo solamente!” Luego la imaginación de un chef de 2 estrellas trato de disimular el error enrollándola y pintándola con una buena porción de mantequilla; y la imaginación de otro chef de 5 estrellas propuso otra solución: marcarla por la mitad, rellenarla, doblarla y… ¡glup! ¿Cuál será la verdad? “La verdad está hecha de muchas verdades diferentes entre sí…” (Oriana Fallaci).

  • ¿Arrolladas o dobladas?

El tema pasa por el gusto personal de cada uno.

Enrolladas (o “arrolladas”… ¡bah!): El ingrediente que le da nombre a la omelette se mezcla con el batido de huevos. Una vez cocida al punto que se desea, se enrolla, dora, y sirve con un copo de manteca.

Rellenas: Una vez cocido el batido de huevos al punto que se desea, se marca por la mitad, se rellena, se dobla, se mantiene un poco sobre el fuego para calentar el relleno y se sirve.

  • Receta básica de omelette

INGREDIENTES (para 3 ó 4 porciones)

Huevos, 6
Crema de leche, (o leche), 6 cucharaditas
Sal y pimienta, a gusto
Manteca, 90 gramos

PREPARACION

  1. Bata los huevos con la crema (o leche) hasta que la clara no se note.
  2. Sazone con sal y pimienta a gusto.
  3. Derrita la manteca en una sartén hasta que tome color “avellana” (¡pero que no se le queme!).
  4. Vierta de golpe el batido de huevos en la sartén.
  5. Mueva constantemente la sartén sobre el fuego fuerte, mientras pincha y levanta los bordes de la omelette para que el exceso de batido escurra al fondo y se cocine en forma pareja, sin riesgo de que se queme (la omelette, se entiende…).
  6. Cuando la superficie de la omelette esté húmeda a su gusto (o sea al mío…) enróllela y sirva; o márquela por la mitad, distribuya sobre una mitad el relleno elegido, dóblela y déjela unos instantes sobre el fuego mas suave, para que el relleno se caliente. Deslice en fuente precalentada y sirva.