sábado, 29 de enero de 2011

Alfajorcitos soireé


¿Le cuento la fórmula, adaptada a las 6 yemas sobrantes que tenía guardadas en la heladera? Coloque sobre la mesada 100 gramos de harina, haga un hueco en el centro y coloque en el las 6 yemas, sin un poquitito así de clara. Una todo trabajando bien la masa (no se asuste pensando que es poca cantidad), tápela y déjela reposar 1 hora sobre la mesada. Entonces acéitese las manos y castigue la masa levantándola y estrellándola contra la mesa hasta que los vecinos toquen el timbre creyéndola víctima de una golpiza. (Un vecino prudente tarda, aproximadamente, 15 minutos para averiguar lo que pasa en la casa de al lado…). Estire entonces la masa, dejándola re-que-te-fi-ni-ta, córtela en discos chicos y pínchelos con un tenedor en el centro. Y he aquí el top secret: enmanteque una placa, caliéntela bien y recién entonces distribuya en ella las tapitas y mándelas al horno caliente. De este modo, se arquearán como las de los alfajorcitos comprados, de esos tipo “soireé” que venden en las confiterías finoli. Una vez sequitas las tapitas (pero pálidas) retírelas, déjelas enfriar, únalas de a dos con dulce de leche de repostería y chorréelas con glasé real alivianado con 1 clara batida a nieve. ¿Imagina cómo quedan? ¡Glup! ¡Crunch! ¡Glup!