miércoles, 14 de marzo de 2012

Tarta desesperada




(Inventada un día en que abrí la heladera y sólo encontré una berenjena así de grande, una zanahoria, un tomate perita… No sigo más. Léame…)



INGREDIENTES

Masa para pascualina, 1
Berenjena, 1 (así de grande)
Tomate perita, 1
Zanahoria venida a menos, 1 (¡qué se va a hacer!)
Ajo, 6 dientes
Morrón, 1
Aceite, 4 cucharadas
Albahaca fresca picadita (del jardín de su casa, si tiene…)
Ají molido, orégano, y todo lo que se le ocurra, más la sal y la pimienta
Huevos, 3
Leche, ½ taza
Queso rallado, 100 gramos


PREPARACIÓN

1.       Estire finito con el palote un disco para pascualina (esto se lo digo porque a mí me gustan las masas muy finitas. ¡Pero usted haga lo que quiera!...) y forre con ella una tartera mediana aceitada. Recorte los bordes en forma prolija y hágales un repulgo.
2.       Pele la berenjena y córtela en cuadraditos.
3.       Haga lo mismo con el tomate.
4.       Ralle esa pobre zanahoria que quedó olvidada en la heladera.
5.       Alégrese de encontrar los dientes de ajo y píquelos por separado.
6.       Pídale prestado a su vecina un ají morrón y, antes de que se lo pida de vuelta, córtelo en cuadraditos.
7.       Vierta el aceite en una sartén y rehogue el ají y el ajo.
8.       Incorpore el resto de las verduras, tape y deje que se cocinen “al dente”.
9.       Retire la sartén del fuego y sazone con un puñado de hojas de albahaca fresca picadita, sal, ají molido y orégano.
10.   Rellene con esto la tarta, cubra con los 3 huevos batidos con la leche y el queso… ¡y al horno hasta que esté firme y doradita!