viernes, 26 de agosto de 2011

¿Usted quería saber qué es y cómo se usa la “pimienta verde”?




Pues… La “pimienta verde” es… ¡pimienta en grano verde sin madurar! (como las aceitunas… ¡bah!). La que yo he usado para experimentar recetas es la excelente “pimienta verde de Bahía” que viene en grano conservada en salmuera. Lucrecia Frías me la hizo probar y, de yapa, me enseñó a hacer una salsa re-fácil y re-buena para lucirnos con invitados buscadores de sabores nuevos. ¿Le cuento? Dore lentamente en 50 gramos de manteca 4 supremas de pollo, bien chatas y recortadas con buena forma. ¡Nada de sal! Cuando estén doradas y bien cocidas escúrralas y afloje el fondo de cocción con 1 cucharada de salmuera donde viene conservada la pimienta. Raspe bien para que se forme una salsita, cuele y reserve. En otra cacerola limpia haga hervir un vaso de vino blanco seco, hasta reducirlo a la cuarta parte. Derrita ahora en una sartén 50 gramos de manteca, y mézclele 1 cucharada gorda de harina. Incorpórele entonces el fondo de cocción colado, el vino reducido y un vaso de caldo de verduras y revuelva constantemente hasta que hierva y espese. Llegado a este punto, aliviane la salsa con 4 cucharadas de crema de leche y agréguele 1 cucharada de pimienta verde escurrida. Haga hervir unos segundos, vuelque sobre las pechugas y adorne la fuente con grupitos de verduras a la manteca, alternando los colores. La pimienta verde se agrega al final –me explica Teresa- para que la preparación no salga picante.