martes, 23 de agosto de 2011

Mermelada de mandarinas



 
1) Lave 2 kilos de mandarinas y rálleles solamente la parte amarillita. Resérvela. (la parte blanca es amarguísima).
2) Pele las mandarinas y sepárelas en gajos. Haga a cada gajo un tajito y extráigales las semillas.
3) Mida los gajitos por tazas y colóquelos en un bol, con todo el jugo que suelten, junto con la ralladura reservada e igual volumen de azúcar. Por ejemplo: para 6 tazas de gajitos, 6 tazas de azúcar.
4) Deje las cosas así hasta el día siguiente.
5) Mezcle el contenido del bol con una cuchara de madera y vierta todo en una cacerola.
6) Cocine a fuego fuerte, aplastando con la cuchara de madera los gajos para que se deshagan.
7) Cuando la mermelada comience a espesar, agréguele el jugo de 2 limones diluidos en 1 taza de agua (que no se filtre ninguna semilla pues le dará sabor amargo). 
8) Deje hervir, despacito, revolviendo ocasionalmente hasta que la mermelada tome punto.


Versión 2:

Hace tiempo inventé esta receta y, como felizmente los recortes de diario suelen perderse, he aquí que ahora recibo numerosos pedidos de “bis”.

1)      Lave 2 kilos de mandarinas y rálleles la parte amarillita de la cáscara solamente (el hollejo blanco es amargo).
2)      Pélelas, sepárelas en gajos, hágales a cada uno un tajito y quíteles las semillas.
3)      Mida los gajitos por taza y colóquelos en un bol (con todo el jugo que suelten) junto con la ralladura e igual volumen de azúcar.
4)      Deje así hasta el día siguiente.
5)      Mezcle con una cuchara de madera y vierta el contenido del bol en una cacerola.
6)      Revuelva con cuchara de madera sobre fuego fuerte, tratando, al hacerlo, de deshacer los gajitos de mandarina.
7)      Cuando la mermelada comience a espesar, agréguele el jugo de 1 limón diluido en 1 taza de agua (¼ litro).
8)      Siga hirviendo y revolviendo ocasionalmente, hasta que la mermelada tome punto.
9)      Envase en caliente, pero tape los frascos después que la mermelada se enfríe.

 
Versión 3:


1)      Lave 2 kilos de mandarinas y rálleles solamente la parte amarillita. Resérvela. (la parte blanca es amarguísima…).
2)      Pele las mandarinas y sepárelas en gajos. Haga a cada gajo un tajito y extráigales las semillas.
3)      Mida los gajitos por tazas y colóquelos en un bol, con todo el jugo que sueltan, junto con la ralladura reservada e igual volumen de azúcar. Por ejemplo: para 6 tazas de gajitos, 6 tazas de azúcar.
4)      Deje las cosas así hasta el día siguiente.
5)      Mezcle el contenido del bol con cuchara de madera y vierta todo en una cacerola.
6)      Cocine a fuego fuerte, aplastando con la cuchara de madera los gajitos para que se deshagan.
7)      Cuando la mermelada comience a espesar, agréguele el jugo de dos limones diluido en 1 taza de agua (¡que no se filtre ninguna semilla, pues le daría sabor amargo!).
8)      Deje hervir despacito, revolviendo ocasionalmente, hasta que la mermelada tome punto.