sábado, 23 de julio de 2011

Pancitos pecosos



INGREDIENTES

Harina, 3 y ½ tazas
Sal, 1 cucharada (al ras)
Manteca blanda, 2 cucharadas (y cantidad extra)
Levadura prensada, 50 gramos
Azúcar molido, 1 cucharada
Leche tibia, 1 taza
Huevo, 1 (batido)

VARIOS

Maní pelado y tostado (sin la cascarita roja), o semillas de sésamo, o semillas de apio, o semillas de amapola, o de comino, o… ¡oh!

PREPARACION

  1. Tamice la harina con la sal.
  2. Deshaga la levadura con el azúcar, aplastándola con una cuchara. Agréguele la leche, el huevo batido y la manteca.
  3. Incorpore la harina con una mano (¿con qué va a ser, si no?) mientras con la otra bate la mezcla con los dedos bien abiertos (¡¡¡¡Puajjj!!!!) a fin de airear la masa. Cuando haya obtenido un pegote tierno que se desprenda de las paredes del bol (y de sus manos…) ¡listo! (Si tiene consistencia de engrudo espantoso, agréguele un poco más de harina).
  4. Vuelque el bollo sobre la mesa enharinada y castíguelo como usted sabe. Píntele la frente con manteca derretida extra (o aceite) y ponga el bollo a leudar, tapado, dentro de un bol, en sitio tibio.
  5. En cuanto la masa haya duplicado su volumen, tome trocitos y moldéelos en forma de bollitos. Colóquelos espaciados sobre placas enmantecadas, tápelos con un polietileno y déjelos leudar en sitio tibio hasta que estén bien hinchaditos.
  6. Pínteles la frente con huevo batido y salpíquelos con el ingrediente elegido: ¿maníes?..., ¿sésamo?..., ¿apio?..., ¿amapola? ¡Nada!
  7. Cocínelos en horno recaliente hasta que estén doraditos. Al retirarlos, píntelos con manteca derretida.


Variante: si usted es “adicta” al salvado, reemplace 1 y ½ taza de harina por 1 y ½ de salvado de trigo o de avena.