viernes, 29 de julio de 2011

De ilusión también se vive…



                                                                                                 
          
  A veces nos falta tiempo para estar demasiado tiempo en la cocina. Otras, nos faltan “rupias” para hacer lo que queremos. Las recetas de esta semana pueden ser un salvavidas (para rescatar su honor de cocinera de media estrella…) y hacerle creer que pone a salvo su monedero.


  • Canelones Express

1)      Entre en todas las verdulerías hasta que descubra remolachas con hojas que parecen espinacas. Compre 1 kilo de remolachas y ponga el grito en el cielo si el verdulero le quiere decomisar las hojas.
2)      Ya en casa, separe las hojas, quíteles el tallo y nervaduras gruesas, lávelas y cocínelas como si fueran espinacas: con el agua mínima. (En cuanto a las raíces… ¡usted sabrá mejor que yo cómo usarlas!).
3)      Una vez cocidas, escurra las hojas, enfríelas, exprímalas bien y píquelas como si les tuviera bronca.
4)      Mezcle el picadillo con 1 cebollita picadísima y rehogada en aceite o manteca, 50 gramos de queso rallado y ½ taza de salsa blanca espesísima.
5)      Sazone la mezcla con sal, pimienta y nuez moscada.
6)      Extienda sobre la mesa 200 gramos de paleta cortada en tajadas más bien gruesitas.
7)      Coloque a lo largo de uno de los bordes más chicos un cordón del relleno preparado.
8)      Arrolle cada tajada como si armara canelones de verdad.
9)      Coloque los “canelones” en una fuentecita enmantecada, “codo con codo”, y cúbralos con salsa blanca espesota, bien condimentada.
10)  Espolvoree con queso rallado y rocíe con manteca.
11)  Gratine en el horno y al servir (¡y si quiere!) chorree los canelones, en forma despareja, con puré de tomates bien sazonado. ¡Glup!