martes, 28 de mayo de 2013

Dulce de leche





(¾ kg aprox.)

Sin pecar de irrespetuosa, a veces pienso que el dulce de leche debería formar parte de nuestros símbolos  patrios. Porque sean ciertas o no las leyendas acerca de su origen, así como lo fabricamos  no existe otro dulce en el mundo. Esta fórmula es la que prepara  mi madre, hasta hoy no hallé otra que me guste más. "Nuestro dulce de leche es una gran tradición..."

Ingredientes

4 litros de leche sin descremar
una chaucha  de vainilla
1 kg de azúcar común
1 cucharadita de bicarbonato

Procedimiento

Vierta la leche en una cacerola  bien grande, llévela a fuego y hágala hervir. Retire del fuego y cuele en otra cacerola grande y alta (yo sé por qué se lo digo). Corte la chaucha  de vainilla al medio, a lo largo y agréguela a la cacerola junto al kilo de azúcar. Coloque la cacerola  sobre fuego fuerte, mientras revuelve  ocasionalmente  con cuchara de madera, hasta que vea que el azúcar se disuelve. Cuando  rompa el hervor, agregue el bicarbonato.

(¿Vio cómo enseguida  se enfurece,  cubre de espuma y trata de treparse por la cacerola? dicen que "Un prisionero es un predicador  de libertad") Baje el fuego y deje hervir despacito, revolviéndolo  a menudo con cuchara de madera, para que no se forme ninguna  película en la superficie de la leche.

Cuando  el dulce deja de trepar y empieza a hervir y a espesarse ¡comience a revolverlo  continuamente  con la cuchara de madera para que no se pegue y se queme! Cuando  al revolver con la cuchara se formen surcos en el dulce que permitan  ver el fondo de la cacerola ¡seguro que está a punto! Retire del fuego y sumerja la base de la cacerola  en un fuentón o pileta lleno de agua fría. Siga revolviendo  sin parar con la cuchara de madera  hasta que se enfríe.

Notará que, al enfriarse, el dulce espesa y toma la consistencia a la que estamos acostumbrados. Recién cuando el dulce esté bien frío enváselo en frascos esterilizados.