lunes, 19 de julio de 2010

Tarta de queso y jamón



Disco de masa hojaldrada para pascualina, 1
Cebolla grande, 1
Manteca. 1 cucharada
Jamón cocido (en tajadas), 150 gramos
Queso de máquina (en tajadas), 150 gramos
Leche, ½ taza
Huevos, 2
Queso rallado, 1 cucharada panzona
Sal, ¡nada!



1. Enmantequen y enharinen bien una tartera de unos 24 centímetros de diámetro y fórrenla con un disco de masa para pascualina. ¿Cómo? Simplemente pongan el disco de masa dentro de la tartera y presiónenlo con las manos a fin de adherirlo bien al fondo y a las paredes del molde. Lo que sobresale, recórtenlo con una tijera o un cuchillito.


2. Para transformar el borde de la tarta en un borde con onditas hagan así: apoyen un dedo sobre la masa y presiónenla hacia abajo 2 centímetros aproximadamente; luego, siempre con el dedo, presiónenla levantándola hacia arriba (hasta volver a tocar el borde del molde); de nuevo empújenla hacia abajo... de nuevo hacia arriba... de nuevo hacia abajo... ¡como si jugaran al “sube y baja”!

3. Ahora encimen sobre una tabla las tajadas de jamón y córtenlas en tiritas finas. Los chefs de cinco estrellas llaman a este corte: “juliana”. Del mismo modo, piquen el queso “en juliana”.


4. En cuanto a la cebolla, pélenla, píquenla y rehóguenla en la cucharada de manteca. ¿Qué qué quiere decir rehogar? Cocinar ligeramente, en un medio graso... (¡hablar en “cocinero” es más difícil que hablar en inglés!)


5. Batan en un bol los huevos, la leche y el queso rallado, hasta que estén bien mezcladitos.


6. En cuanto la cebolla esté “rehogada”, extiéndanla sobre el fondo del molde forrado con masa. 

7. Luego cúbranla con la juliana de jamón y queso (si en lugar de tiritas quieren cortar el jamón y queso en cuadraditos... ¡es igual! Este corte, en francés, se llama “brunoise”).


8. Ahora vuelquen el batido de huevos y queso sobre el relleno que está en la tarta. Extiéndanlo con un cuchillo o espátula para que quede parejito.


9. Luego, cocinen la tarta en horno caliente de este modo: primero, 5 minutos apoyada en el piso del horno; y el resto, colocando la tarta en un estante central, hasta que el relleno esté firme, y la masa doradita.