martes, 6 de junio de 2017

¿Cómo hacer una buena masa?






La cocinera da las claves para hacer una masa básica y crocante para rellenar. 

Gracias a todas las amigas y amigos que me desearon ¡feliz cumpleaños! Dice el poeta: “Un año más… Una esperanza menos. Y andar… andar…” ¿Cuánto habré recorrido ya de mi camino? Sabemos cuándo iniciamos el itinerario, pero… ¿hasta cuándo? No quiero oír ningún razonamiento ni respuesta. Tampoco creo en eso de que uno tiene la edad quien tiene su corazón. Si fuera por eso… yo no tendría más que 7 años y estaría saltando a la soga, o jugando a las bolitas con mi hermano Roberto. O dibujando caricaturas con mi hermano Juan Angel. O tal vez tendría un vestido de “tobralco” para dar la vuelta del perro alrededor de la plaza principal de Quilmes junto a mis amigas.
Cuando saco cuenta de los años que tengo vividos, siempre pienso lo mismo: ¡debo estar en un envase equivocado! Todavía tengo ganas de hacer cosas, de soñar con nuevos trabajos, de hacer dibujitos y ensayar recetas. Y, sobre todo, de querer a mis hijas, nietos y bisnietos como si el tiempo me hubiera atrapado en su infancia. Y de comunicarme con mis amigos y amigas invisibles a través de estas páginas. O de dialogar con mis seres queridos ausentes, ¡y no darme cuenta del tiempo transcurrido! Felizmente hay días que aterrizo, tomo conciencia y doy gracias a Dios por ayudarme a seguir mi camino sin desviarme del ideal que siempre he perseguido: vivir en familia, sin estridencias, con amor y paz. Y, ya que aterricé, lo hice en la cocina. Esta vez le voy a contar cómo se hace una masa básica crocante pero esponjosa para cocinar y rellenar con lo que se le ocurra: ¿Lemon pie?, ¿Crema y frutillas? O lo que usted decida…


Masa básica crocante

Ponga casi 1 taza de harina leudante en forma de corona. En el centro ubique 1 yema, ralladura de 1/2 limón, 3 cucharadas. de azúcar y 100 g de manteca blanda.
Aplaste con un tenedor los ingredientes del centro hasta convertirlos en pomada y una rápidamente (sin amasar) la harina, hasta obtener un bollo liso.
Enfríe la masa y luego forre una tartera, pinche la masa y cocine hasta dorar.
Rellene con crema pastelera, crema chantillí, crema de limón, mousse de chocolate… ¡o lo que prefiera!



domingo, 4 de junio de 2017

Uvas en grapa



Del arcón de los recuerdos, Blanca Cotta rescata una receta sabrosa que viene en frasco grande.

Ya pasamos la mitad de febrero de 2018 y nos parece que 2017 pasó rapidísimo, como un tren bala. Pero no es así. Lo que sucede es que nosotros debemos haber vivido con un exceso de velocidad. Y vivir apurado es peligroso: no nos da tiempo para ver abrirse una flor, alargar un diálogo, descubrir a un amigo, querer despacito… Cuando era estudiante deseaba que los meses volaran junto con los exámenes. ¿Quién no? Nuestros ojos no sabían todavía medir la importancia del tiempo. Ignorábamos que la vida no sabe retroceder. Sin embargo, yo me inventé algo para que el tiempo pase más despacito: sigo metiendo en el tren de cada año mi equipaje lleno de recuerdos.

Me detengo en una tardecita de febrero, mes en que las uvas están en su apogeo, y la veo a mamá preparando un frasco grande de uvas tipo trapiche (de las rosadas, ¡bah!) en grapa.


Seguramente, el frasco terminaría en un rincón de la alacena, oscura y fresca, donde esperaría los primeros fríos de otoño para convidar a quien llegara de visita junto a frascos y frasquitos repletos de mermeladas, dulces y licores preparados con sus propias manos. Otros tiempos, otras costumbres que, sin embargo, sería bueno repetir.

Uvas en grapa

1. Compre un kilo de uvas rosadas y separe los granos del racimo, dejándoles un trozo de cabito. Lávelas, séquelas y colóquelas en un frasco de boca ancha.
2. Aparte ponga en una cacerola media taza de azúcar y media taza de agua.
3. Revuelva con cuchara de madera hasta que el azúcar se disuelva y retire del fuego.
4. Cubra las uvas con un litro de grapa (o el aguardiente elegido), agregue el almíbar frío y la parte amarilla de una cáscara de limón.
5. Tape y guarde por un par de meses en lugar oscuro y fresco.



viernes, 2 de junio de 2017

Tarta de apio y Roquefort








  • Tarta de apio y Roquefort



1)      Haga una masa con 1 taza de harina, 1 yema, 6 cucharadas de agua fría y 100 gramos de manteca y ½ cucharadita de sal.

2)      Forre con ella una tartera enmantecada y enharinada, dejando la masa de un espesor finito y parejo. Recorte los bordes y termínelos con un repulgo de picos. Pinche enteramente la masa con un tenedor.

3)      Derrita 50 gramos de manteca y rehogue 2 cucharadas de cebolla picada.

4)      Agregue 2 tazas de blanco de apio picado grueso.

5)      Saltee hasta que el apio este tierno pero no blandito en exceso.

6)      Retire del fuego y agréguele 50 gramos de queso tipo Roquefort tamizado, 4 huevos batidos y 200 gramos de crema de leche.

7)      Pruebe y condimente a gusto con poca sal y más de pimienta.

8)      Cubra el fondo de la tarta con 150 gramos de panceta ahumada magra, frita hasta que esté crocante, bien escurrida y triturada.

9)      Vierta sobre la panceta el relleno de apio.

10)  Cocine en horno moderado hasta que la masa esté dorada y el relleno firme.







Versión 2:








Ingredientes

1 disco de masa para tarta salada (casera o comprada)
50 gramos de manteca
2 cucharadas panzonas de cebolla rallada
2 tazas de blanco de apio en fina juliana
150 g de panceta ahumada magra
50 g de queso roquefort
200 g de crema de leche
4 huevos
Sal y pimienta, a gusto


Preparación

1 - Forre con la masa una tartera algo profunda y desarmable, previamente enmantecada y enharinada. Reserve.

2 - Derrita la manteca y rehogue la cebolla. Agregue el apio y rehóguelo hasta que esté tierno pero no deshecho.

3 - Retire y mézclele el queso roquefort desmenuzado.

4 - Unale la crema de leche y ligue con los huevos previamente batidos. Pruebe y rectifique (o no) el sazonamiento con sal y pimienta. Reserve.

5 - Fría la panceta hasta que esté bien crujiente. Escúrrala sobre papel absorbente para eliminar la grasitud. Triture la panceta y cubra con ella el fondo de la tarta.

6 - Vierta sobre ella el relleno de apio y roquefort.

7 - Cocine en horno caliente hasta que la masa esté dorada y el relleno, firme. Entibie y sirva en una fuente.