Mostrando entradas con la etiqueta Cositas dulces. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cositas dulces. Mostrar todas las entradas

sábado, 21 de mayo de 2022

Chocolatinos










...........................................................................

sábado, 22 de julio de 2017

Tortas negras express




Pinte rodajitas de pan lácteo con manteca derretida, cúbralas con azucar negro mezclado con un poco de harina y métalas en horno recaliente hasta que parezcan de panadería. ¡Glup!


viernes, 14 de julio de 2017

Besitos de anís




En pleno otoño no sé cómo hizo para abrirse camino entre un manto de tréboles y lajas desparejas. Pero lo logró. ¡Nació una petunia apretada entre las piedras! Una petunia de pétalos rosados. Nadie la plantó. Nadie la vio crecer. Por supuesto: ningún milagro sino, simplemente, una de tantas lecciones que nos da la naturaleza. ¿Nunca pensó que los seres humanos somos muy parecidos a la petunia de mi historia, plena de ganas de asomarse a la vida hasta que al fin puede hacerlo?
Pero no siempre el terreno donde nos toca caer es ideal para demostrar lo que somos o lo que podemos llegar a ser. Vencer los obstáculos y lograr cumplir dignamente nuestro destino depende de nuestra voluntad, de nuestro entusiasmo, de la fuerza de la savia que nos recorre y, por supuesto, de la mano de Dios. Ninguna hazaña sino ¡el empeño de ser uno mismo!
Si pudiera regresar al tiempo en que me preguntaban: “¿Qué querés ser cuando seas grande, Blanquita?” no dudaría: ¡Una semilla de petunia!
Punto y aparte. ¿Quiere que le enseñe a hacer “besitos de anís” en dos tiempos? Es un modo de hacerlos durar más porque son tan tentadores que, en cuanto los ponga en la mesa, desaparecerán como por arte de magia. Y bueno, como dijo Oscar Wilde: “El único medio de librarse de una tentación es ceder a ella”.



Besitos de anís

1. Bata 4 yemas con 225 gramos de azúcar y, cuando la preparación esté espumosa, vuelque sobre ella 4 claras batidas a nieve.
2. Mezcle en forma envolvente. Añada a la preparación anterior 300 gramos de harina previamente tamizada y 2 cucharaditas de anís en grano.
3. Una todos esos ingredientes de manera suave, es decir, sin llegar a aplastar el batido.
4. Luego, póngalo en una manga con boquilla grande y trace copitos sobre una asadera previamente enmantecada y enharinada.
5. El dato importante de esta receta: olvídese de estos besitos hasta el día siguiente y entonces, sí, cocínelos en horno moderado durante unos 20 minutos.





miércoles, 11 de enero de 2017

Crocantitos de nueces


Haga una masa tierna con 1 yema, 2 cucharadas de azúcar, 100 gramos de manteca y ¾ de taza de harina común. Déle forma de cilindro gordo y estírela directamente sobre una placa enmantecada y enharinada, dándole forma rectangular (yo lo hago así porque la masa es quebradiza y, de esta forma, no corro el riesgo de que se rompa al levantarla). Una vez estirada y bien delgada, recorte prolijamente los bordes y hornee hasta que este sequita, pero sin dorar. Entonces retírela del horno y cúbrala con la siguiente mezcla: 2 huevos batidos con 1 taza de azúcar, 2 cucharadas al ras de harina, ½ cucharadita de polvo para hornear, un poquito de sal, un poquito más de esencia de vainilla y 1 taza colmada de nueces picaditas. Una vez bien extendida esta cubierta, vuelva la placa al horno hasta que la superficie este crocante. Retire del horno, y recién cuando se enfríe corte en cuadraditos y sirva con cara de cocinera austríaca.


viernes, 25 de noviembre de 2016

Bizcochitos de coco



¿Usted es de las que le gusta cualquier cosa con gusto a coco? Bueno… Estos bizcochitos no son “cualquier cosa” sino, realmente, unos bocaditos facilísimos para elevar el status de cualquier café. ¿Le cuento? Mezcle 50 gramos de coco rallado con 65 gramos de azúcar impalpable tamizado, 1 yema y 1 clara batida a nieve. Ponga en manga con boquilla lisa grande y haga “moneditas” sobre un papel impermeable grueso, enmantecado y enharinado. Cocine en horno suave hasta que estén doraditas; apoye el papel sobre la mesada humedecida con agua; déjelos enfriar y después, despéguelos. ¿Resultado? ¡Crunch!, ¡crunch!, ¡crunch!