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domingo, 21 de mayo de 2017
Pollo a la húngara
Pollo, cortado en presas, sin piel ni indeseables, 1
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Guarnición,
Húngara,
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Plato principal,
Pollo
miércoles, 22 de febrero de 2017
Torta Dobos
Especialidad húngara
Varias
capas de masa esponjosa y una delicada crema de chocolate. El toque final: la
cubierta de caramelo. ¡Irresistible!
Ingredientes
Masa
Yemas, 6
Azúcar,
250 gramos
Jugo de
limón, 2 cucharadas
Harina,
100 gramos
Fécula
de maíz, 50 gramos
Sal, un
poquitito así
Claras a
nieve, 6
Crema de chocolate
Chocolate,
150 gramos
Yemas, 4
Azúcar,
150 gramos
Crema de
leche, 100 gramos
Manteca,
300 gramos
Café
instantáneo, ½ cucharadita
Varios
Azúcar,
170 gramos
Nueces
molidas, 200 gramos
Azúcar
impalpable, cantidad necesaria
Tarteras
desarmables de 24 ó 25 cm de diámetro, 2
1. Para la masa: bata las yemas con el
azúcar y el jugo de limón hasta que estén espumosas.
2. Mézcleselas a la harina previamente
tamizada con la fécula y la sal.
3. Únale las claras a nieve y mezcle
con movimientos envolventes.
4. Enmanteque y enharine las dos
tarteras y vierta en ellas una capa fin del batido.
5. Cocine estos discos de masa en
horno caliente como si fuera a hacer piononos redondos.
6. Una vez cocidos pero no secos (3 ó
4 minutos) retírelos y desmóldelos sobre hojas de papel espolvoreadas con
azúcar impalpable tamizada.
7. Cocine del mismo modo el resto del
batido para obtener más discos.
8. Coloque un disco de masa sobre la
mesa. Reserve.
9. Ponga los 170 gramos de azúcar
(indicada en varios) en una sartencita. Mezcle sobre el fuego hasta que el
azúcar se funda y tome el punto de un caramelo clarito.
10.
Vierta el caramelo en el centro del disco de
masa y extiéndalo rápidamente con una espátula antes de que el caramelo se
endurezca.
11.
Enmanteque una cuchilla y rápidamente trace
sobre el caramelo tres o cuatro diámetros para marcar las porciones. Así será
fácil luego cortar la torta. Reserve este disco aparte (será la superficie de
la torta).
12.
Para la crema: corte el chocolate en trocitos
y derrítalos a bañomaría.
13.
Agréguele las yemas previamente batidas con el
azúcar y la crema.
14.
Siga
revolviendo continuamente la mezcla a bañomaría hasta que espese pero sin que
llegue a hervir. Retire y enfríe.
15.
Bata la manteca con el café instantáneo hasta
que esté bien cremosa.
16.
Agréguele, de a poquito la crema de chocolate
hecha anteriormente, batiendo muy bien luego de cada adición. Si la crema quedara
muy blanda, colóquela un rato en el freezer hasta que tome consistencia para
ser extendida.
17.
Para el armado y terminación: arme la torta
untando los discos de masa con 2/3 de la crema de chocolate y superponiéndolos
(menos el de caramelo). Reserve un poquito de la crema (ya verá por qué).
18.
Antes de untar el último disco, tome esta
especie de alfajor gigante, úntele los costados con un poquito de la crema
reservada y hágalo rodar por las nueces molidas.
19.
Acomode la torta sobre la fuente donde va a servirla.
Unte el último disco con el último resto de crema y corónela con el disco bañado
en caramelo que reservó.
20.
Mantenga la torta en la heladera hasta el
momento de servirla.
Como
muchas de las tortas de la repostería centroeuropea, la Dobos lleva el nombre
de su inventor. Uno de los más renombrados pasteleros de fines del siglo XIX,
el húngaro Jozsef C. Dobos, la creó a fines del 1800. La base de masa es
similar a la del pionono y generalmente lleva de seis a siete capas o discos
(la última cubierta con caramelo). Un año después de su creación, este clásico
de la repostería húngara fue presentado en la National General Exhibition of
Budapest donde tuvo gran aceptación. De ahí en adelante la fama de esta torta
fue creciendo. Con la llegada de los inmigrantes húngaros a nuestro país, la
receta comenzó a circular y pronto se convirtió en receta familiar.
Al
disolver el chocolate recuerde que el calor excesivo puede arruinar su
consistencia. Para evitar este inconveniente rállelo o córtelo en trocitos muy
pequeños y cuide que el agua del bañomaría no esté muy caliente. Cada tanto
retírelo del fuego y mézclelo suavemente para homogeneizarlo.
La Dobos
es una torta delicada que requiere mucho cuidado en su preparación. Uno de los
detalles más importantes es su cubierta de caramelo. La misma debe ser armada
prolijamente para obtener una terminación impecable. Uno de los secretos para
lograrlo es enmantecar ligeramente la espátula con la cual se esparcirá el
caramelo sobre el disco de masa superior, para que el mismo no se pegue al
metal. Otro detalle importante es no dejar pasar de punto el caramelo: debe
estar apenas rubio porque si se oscurece se tornará muy quebradizo y será
difícil trabajarlo. Para facilitar el corte de las porciones puede separar los
sectores del disco de caramelo y ubicarlos en forma de molinete. Apoye cada
sector sobre media nuez para darles una mejor presentación.
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Básicos,
Chocolate,
Cocina argentina 200 años,
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Tortas
viernes, 15 de abril de 2016
Guisito de cerdo a la húngara
INGREDIENTES
Carnaza de cerdo, sin grasa, 1 kilo
Harina, para rebozar
Sal y pimienta, a gusto
Margarina, 100 gramos
Panceta ahumada magra, 100 gramos
Cebollas picadas, 2
Dientes de ajo picaditos, 2
Pimentón dulce, 2 cucharadas
Pimentón picante (o ají molido), 1 cucharadita
Caldo de verduras, frío, 1 taza
Conserva de tomates, 1 cucharada
Crema de leche, 200 gramos
Papitas hervidas y espolvoreadas con perejil, ¾ de kilo
PREPARACION
- Corte la carne en cubitos y rebócelos con harina.
- Sazónelos con sal y pimienta.
- Derrita la margarina en una cacerola y fría en ella la panceta – sin el cuerito -, cortada en tiritas.
- Una vez que la panceta esté transparente, agréguele las cebollas y los dientes de ajo.
- Incorpore la carne a la cacerola.
- Diluya el pimentón en el agua y agréguelo a la carne.
- Deje hervir todo despacito, hasta que la carne esté retierna.
- Disuelva la conserva de tomates en un poco de agua fría y agréguela en la cacerola. Espere a que la salsa esté reducida y espesita.
- Incorpore la crema de leche, pruebe para rectificar – o no -, el sazonamiento y sirva bordeando la fuente con las papitas espolvoreadas con perejil.
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jueves, 15 de octubre de 2015
Guiso vienés con arroz
Dicen los que saben que esta receta era una de los preferidas por la familia Esterhazy, perteneciente a la más rancia nobleza húngara... Se trata, realmente, de un guisito blanco muy sabroso, que en nada se parece a los que conocemos por estas latitudes. ¡A probarlo!
Lo que lleva
carnaza de ternera o carré de cerdo (sin nada de grasa ni nervios) 1 KILO
sal y pimienta A GUSTO
zanahorias cortadas en rodajas finitas 4
cebollas picadísimas 2
tallos tiernos de apio, cortados en tiritas 4
manteca o margarina 4 CUCHARADAS
harina 1 Y 1/2 CUCHARADAS
crema de leche 1/2 TAZA
jugo de limón 1 CUCHARADITA
caldo de verduras 1 CUBITO
agua hirviendo 1/2 TAZA Y 3 TAZAS EXTRA
vino blanco seco 1 TAZA
alcaparras 2 CUCHARADAS
pimentón 1 CUCHARADITA
arroz 1 TAZA
jugo de limón 1 CUCHARADITA
manteca blanda 50 GRAMOS
Como se hace
PASO 1 (7 MINUTOS)
Quítele a la carne elegida la grasa y córtela en cubos de tamaño respetable. Sazónelos a gusto con sal y pimienta (si es de molinillo, mejor). Luego coloque la harina indicada en un plato y reboce en ella los cubos de carne. Derrita la manteca (o margarina) en una cacerola grande, de fondo grueso, y dore en ella la carne.
PASO 2 (12 MINUTOS)
Escurra la carne pero no lave la cacerola. Saltee en la misma fritura las rodajas de zanahorias y las tiritas de apio. Agregue las cebollas picadas y rehóguelas también. Cuando las verduras estén listas, agregue en la cacerola el cubito de caldo desmenuzado y media taza de agua hirviendo. Raspe el fondo de cocción.
PASO 3 (90 MINUTOS)
Incorpore a la cacerola la crema, el jugo de limón, el vino, las alcaparras y el pimentón. Mezcle mientras raspa el fondo de cocción. Añada los cubos de carne salteados. Coloque la cacerola en el horno y cocine el guisito 1 hora y 15 minutos (o un poco más...), hasta que la salsa reduzca y espese. Mientras tanto...
PASO 4 (110 MINUTOS)
Ponga a hervir las 3 tazas de agua con un poco de sal y la cucharadita de jugo de limón. Cuando rompa el hervor eche el arroz en forma de lluvia mientras lo dispersa con un tenedor. Deje hervir despacito entre 18 y 20 minutos. Apague, tape la cacerola y deje reposar 5 minutos. Cuele el excedente de agua.
PASO 5 (117 MINUTOS)
Sazone el arroz con sal, pimienta y la manteca indicada. Coloque en cada plato un aro de metal, rellénelo hasta la mitad con el arroz y presiónelo con una cuchara para que tome la forma del aro. Retire cuidadosamente el molde y acompañe cada budincito con una buena porción del guisito vienés. ¡Riquísimo!
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martes, 30 de junio de 2015
Sobre Strudel hay mucho escrito
Y cada fanático
quiere tener la última palabra. Pero como bien dijo alguna vez Oscar Wilde: “Es mucho más difícil hablar de una cosa
que hacerla”. Por lo tanto, esta vez ni le voy a decir que me dieron una
receta distinta a todas, ni tampoco que me contaron el secreto para que cada
Strudel salga bien hojaldrado, ni que… ¿Lo hacemos? Prepare una masa uniendo 1
taza de harina con 1/3 de taza de líquido: mitad agua, mitad leche. Y amásela
sobre la mesa hasta obtener un bollito bien elástico, que dejará descansar
tapado sobre la mesa más o menos una hora para que tome suficiente elasticidad.
Así es, señora: ¡y nada de creer que en esta sección trabajamos con un equipo
de erratas! Esta masa NO LLEVA NI MANTECA, NI ACEITE, NI VINAGRE, NI NADA MAS
QUE LO QUE LE DIJE: harina, agua y leche. (“No
creemos sino lo que esperamos, ni esperamos sino lo que creemos” UNAMUNO). ¿Seguimos?
Tome el bollo de masa, apóyelo sobre un mantel enharinado y estírelo primero con
el palote y luego con los puños cerrados (o la punta de los dedos, lo mismo
da), hasta dejarla transparente como un papel de seda. Si los bordes quedaran más
gruesos, ¡córtelos y listo! (“Muerto el
perro, se acabó la rabia” LA PERRERA). Ahora, sí: preste mucha atención.
Derrita 100 gramos de manteca y unte con ella, generosamente, toda la masa
estirada. Luego extienda el relleno que prefiera (yo usé 3 manzanas cortadas en
rodajas transparentes, espolvoreadas con abundante azúcar, 1 taza de nueces
trituradas y un puñado de pasas sin semillas más un poco de canela) SÓLO SOBRE
1/3 DE LA SUPERFICIE DE LA MASA. Arrolle como si se tratara de un pionono y,
apenas llegue a la General Paz (donde se termina el relleno) ayúdese con el
mantel para hacerle dar al arrollado unas cuantas vueltas de masa simple. De
este modo, las capas exteriores del Strudel quedarán crocantes, como si fueran
hojaldradas. De otro modo, la humedad del relleno impediría totalmente este
efecto. Paso final: cortar en porciones sensatas, acomodarlas sobre una placa
enmantecada y enharinada y cocinar en HORNO MODERADO, para dar tiempo a que el
relleno se cocine y las capas de masa queden bien sequitas. ¿Qué sería de mi si
el Destino y el Club Náutico de Quilmes no hubiera puesto en mi camino toda la
generosidad de Hungría para contarle esta fórmula?
jueves, 18 de junio de 2015
¡Eureka!... ¡Una masa de levadura que no necesita levar!...
¿Cuántos
Clarines me los pasé explicándole masas de levadura y obligándoles a dejarles
levar dos o tres veces? Es que todavía no había tenido tiempo de hablar con doña
Margarita sobre el tema. Pero apenas me contó la receta de unas rosetas
húngaras rapidísimas, me apuré a anotar las proporciones sobre el pan de
manteca que había comprado (al precio que está… ¿quién puede perderla de
vista?). Ensayé la receta y recién entonces hallé sentido a esta frase de
Menckem: “La fe podría definirse
brevemente como una creencia ilógica en el advenimiento de lo improbable”.
Salieron requetedeliciosas. Y vuelvo a insistir: ¡doy fe! Ponga sobre la mesa
350 gramos de harina y haga un hueco en el centro. Antes, robe un poco de
harina, y así, EN SECO, mézclela con 30 gramos de levadura de cerveza, hasta
que se haya desmenuzado bien. Ponga esta mezcla en el hueco, agregue 3 yemas,
200 gramos de crema de leche ácida y la pequeña cantidad de leche necesaria
como para obtener una masa con la clásica consistencia de las masas de
levadura: elástica, esponjosa, que no se pegue ni a las manos ni a la mesa.
(¿Qué dónde consigue crema ácida? En cualquier rotisería o almacén que le
vendan una crema que no sea del día…) ¿Listo? Tape la masa y, mientras tanto,
bata 100 gramos de manteca con 100 gramos de azúcar hasta obtener una crema.
Entonces estire la masa hasta obtener un rectángulo de dos cm de espesor, unte
con la mezcla de manteca, arrolle por el costado más largo, como si se tratara
de un pionono, y divida en rodajas de dos o tres centímetros. Ahora acueste las
espirales sobre una placa limpia (sin enmantecar ni enharinar) o sobre una
tartera, colocándolas unas al lado de las otras, hombro a hombro, como
pasajeros de un subte antes de llegar a Diagonal. ¡Y listo! Lo demás lo hace el
horno: unas espirales de masa livianísima, ligeramente acarameladas, que todo
el mundo creerá que le habrá llevado hacerlas en el tiempo de una receta mía.
Pero no: el mérito vuelve a llamarse otra vez Margarita. ¿Vio qué ricas y
fáciles? “El progreso es la realización
de las utopías” WILDE.
lunes, 1 de junio de 2015
Spätzle o Nockernl
para acompañar el goulasch
Ingredientes:
Huevos, 2
Leche, ½ taza
Sal ½ cucharadita
Harina, ½ kilo aproximadamente
Queso rallado, abundante
Manteca, 200g (omítala si se cocinan en la misma salsa que el goulasch)
- Bata los huevos con la leche y la sal.
- Agréguele harina suficiente como para formar una masa bien blanda y algo pegajosa.
- Vuelque sobre la mesa, levántela y estréllela varias veces contra la misma con bronca, hasta que la masa se airee bien y tome elasticidad (al airearse se secara un poco y no se le pegara a los dedos).
- Enharínese las manos, tome un trozo de masa y déle forma de rollo finito, como si fuera a hacer noquis liliputienses,
- Coloque el rollo sobre una tabla humedecida con agua y con la parte no filosa de un cuchillo vaya cortando trozos de masa y dejelos caer en el agua hirviendo o en la salsa del goulasch.
- Si se le pegotea la masa en el cuchillo, mojelo con agua repetidas veces.
- Si no los cocina en la salsa, una vez que los noquis floten y los note cocidos, escurralos, sazonelos a gusto y acomode en una fuente.
- Derrita la manteca y dejela en el fuego hasta que tome color avellana (que no se queme!).
- Cubra los noquis con abundante queso rallado.
- Vierta sobre los noquis la manteca “negra” bien caliente.
viernes, 10 de octubre de 2014
Torta Dobos
Ingredientes
Batido para
bizcochuelo hecho con:
6 huevos
1 y ½ de taza de azúcar
Jugo de limón, 2 cucharadas
Harina, ¾ de taza tamizada con ¼ de taza de fécula
de maíz
Sal, un poquitito así
Relleno
Chocolate, 150 gramos
Yemas, 4
Crema de leche, 100 gramos
Azúcar, 2/3 de taza
Manteca, 300 gramos
Café instantáneo, 1 cucharadita
Varios
Azúcar, ¾ de taza
Nueces molidas finito (licuadas… ¡bah!), 150 gramos
Preparación
1. Prepare el batido de bizcochuelo con los
ingredientes indicados.
2. Forre el fondo de un molde de 22 cm con un disco
de papel manteca. Enmanteque y enharínelo bien.
3. Vierta en el molde unas cucharadas del batido de
bizcochuelo, como si quisiera hacer un “pionono” redondo… Cocínelo en horno
bien caliente, hasta que se dore. Desmóldelo sobre una rejilla y, con la misma
técnica, siga haciendo todos los “pio-redondos” que le salgan (no los encime,
please…). El ideal es lograr hacer 7 u 8 discos.
Crema
1. Corte el chocolate en trocitos y derrítalo a baño
María.
2. Aparte, en una cacerolita, bata las yemas junto
con el azúcar y la crema. Mézclele el chocolate que derritió anteriormente.
3. Revuelva el “pasticcio” continuamente sobre el
fuego hasta que la mezcla espese, pero sin que llegue a hervir (¡si hierve, se corta!).
Retire del fuego y vuelque en un bol.
4. Aparte, en otro bol (¡ojala tenga un marido como
Carlos, que me ayuda a lavar los cacharros cuando ve que ya llegan al techo!),
bata la manteca con el café instantáneo, hasta obtenerla bien cremosa.
5. Incorpórele de a poco la crema de chocolate fría,
mientras continúa batiendo hasta incorporarla toda. Coloque la crema en la
heladera hasta que tome consistencia como para ser extendida fácilmente.
Armado
1. Separe un disco de bizcochuelo y colóquelo sobre
la mesa (si le quedó el papel adherido… ¡acuérdese de sacárselo!).
2. Ponga los ¾ de taza de azúcar en una sartén,
sobre fuego vivo, y revuelva continuamente hasta que se transforme en un
hermoso caramelo rubio (tirando a bronceado con ojos azules).
3. Vierta inmediatamente el caramelo sobre el centro
del disco, desde cierta altura, y rápidamente trate de extenderlo con una
espátula de metal, a fin de cubrirlo bien en una capa finita y uniforme.
4. Inmediatamente antes de que el caramelo se
endurezca, con la misma espátula (esta vez enmantecada) márquele al caramelo
tantos rayos como porciones quiera que rinda la torta. Déjelo enfriar bien
mientras arma la “Dobos” de este modo:
5. Coloque un disco de bizcochuelo apoyado sobre un
disco de cartón del mismo tamaño.
6. Úntelo con una capa de la crema de chocolate y
tape con otro disco. Siga armando así la torta hasta terminar con un disco de
bizcochuelo (excluído el que bañó con caramelo). Fíjese que quede aún una buena
porción de crema en el bol…
7. Unte los costados de la torta con un poco de la
crema restante, sostenga la torta entre ambas manos y haga rodar los costados
sobre las nueces molidas, a fin de terminar los mismos en forma prolija.
8. Ahora sí (¡ufa!) apoye la torta sobre una fuente
(en posición normal…), úntele la superficie con el resto de crema de chocolate,
y con manos de hada, apoye sobre la misma el disco que decoró con caramelo.
¡Lista la “torta Dobos”! Sólo le resta ingeniarse para estacionarla en la
heladera sin que nadie se entere hasta el momento en que quiera convidar con
ella. ¿Usted cree que podrá?
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