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martes, 4 de abril de 2017

Coquitos


Ingredientes

Coco rallado, 100 gramos
Azúcar, 100 gramos
Yemas, 4
Esencia de vainilla, 1 cucharadita
Otro poco más de azúcar para modelar los coquitos


1. Pongan en un bol: los 100 gramos de coco, los 100 gramos de azúcar, las 4 yemas y la esencia de vainilla, y mezclen todo con las manos.
2. Cuando todos los ingredientes estén unidos, te quedará una masa húmeda y un poco pegajosa.
3. Los coquitos se arman así: Tomen una porción de pasta del tamaño de una nuez gorda y moldéenla entre las palmas de las manos para darle forma de bolita.
4. Ahora coloquen un poco de azúcar en un platito y, con manos “livianitas”, hagan rodar cada bolita de coco por el azúcar, hasta que queden bien recubiertas.
5. Coloquen las pelotitas azúcaradas sobre una placa enmantecada y enharinada y ¡pellízquenles suavemente la nariz a cada bolita de coco para convertirlas en “conitos”!
6. Sólo resta poner a cocinar los coquitos en horno caliente, apenas 5 minutos... ¡o hasta que a los coquitos se les dore la punta de la nariz! Deben quedar sequitos por fuera, pero ¡húmedos y deliciosos por dentro! Única recomendación: despegarlos con una espátula antes de que se enfríen.


jueves, 2 de marzo de 2017

Pizzitas ¡Glup!


Ingredientes:

Pan lácteo en tajadas, 1 (chico)
Salsa pomarola o salsa para pizza, 1 lata
Mozzarella, 200 gramos
Aceitunas verdes, descarozadas, 100 gramos
Sal, un poquito
Orégano, 1 cucharadita


1. Recorten con un cortapastas redondo las tajadas de pan. Si no tienen cortapastas, ingéniense utilizando una lata de conservas vacía (los recortes guárdenlos para hacer un rico budín de pan).
2. Abran la lata de salsa, coloquen el contenido en un bol y sazónenlo con la cucharadita de orégano y un poquitito de sal. ¿Probamos un poquito para ver si está de nuestro gusto?
3. Después, unten una placa para horno con un poco de aceite y apoyen sobre ella los discos de pan. ¿Saben por qué la pintamos con aceite? Porque con el calor del horno el aceite se calienta mucho... ¡y así las pizzitas se dorarán de abajo y quedarán crujientes! Una vez distribuidos los discos de pan, unten la superficie de cada una con una cucharadita de la salsa condimentada.
4. Coloquen la mozzarella sobre una tabla y córtenla, primero en rodajas y luego en cuadraditos. Entonces...
5. ...Sumerjan los daditos de mozzarella en un bol que contenga agua fría y déjenlos allí 5 minutos. Al cabo de ese tiempo, escúrranlos... y distribúyanlos sobre la salsa de tomates de las pizzitas. ¡Adivinaron! De este modo, remojada, la mozzarella se derretirá totalmente en el horno en lugar de quedar hecha un mazacote. ¿Listas las pizzitas?
6. Finalmente, pongan la placa en horno caliente, apoyándola 5 minutos en el piso del mismo para que las pizzitas se doren de abajo, y luego un ratito en el estante central, hasta que el queso se funda. Al retirarlas del horno, adornen cada una con una aceituna descarozada.


viernes, 13 de enero de 2017

Torta Buena Mandarina


Ingredientes:

Mandarinas, así de grandes, 2
Aceite, 1 pocillo tamaño café (50 gramos aproximadamente)
Huevo, 1
Azúcar, 1 taza
Harina leudante, 1 y ½ taza


1. Laven muy bien las dos mandarinas y pártanlas por la mitad. Si tienen semillas (las que yo compro siempre tienen... ¡un montón!), pídanle a su tía que se las saque con una cucharita (pero que no las tire al piso... ¿eh?).

2. Pongan una mandarina cortada por la mitad (con cáscara y todo) en el vaso de la licuadora o procesadora. En cuanto a la otra mandarina...

3. ...Exprímanla, tiren la cáscara, y agreguen el juguito en el vaso de la procesadora o licuadora.

4. Por si esto fuera poco... agreguen también en el vaso de la licuadora o procesadora (junto con la mandarina entera y el juguito de la otra) la taza de azúcar, el aceite y el huevo.

5. Procesen (o licuen) hasta que todo se transforme en una pasta lisita (sin grumos). ¡Alto! Vuelquen esa cremita en un bol y mézclenle la taza y media de harina leudante.

6. Sólo resta volcar esta mezcla en un molde tipo “budín inglés” No. 5 o cualquier otro molde, enmantecado y enharinado, y, cocinar la torta en horno moderado hasta que esté doradita y los costados comiencen a separarse del molde (de 45 minutos a una hora).

sábado, 1 de octubre de 2016

Masitas Ojito (Pepitas)


Harina, 1 taza panzona
Yema, 1
Azúcar, 2 cucharadas con “pancita”
Manteca blanda, 100 gramos
Ralladura de 1 limón
Agua, 1 cucharada
Vinagre, 1 cucharada
Mermelada roja, un poco


1. Coloquen sobre la mesa la yema, la manteca, el azúcar, el agua, el vinagre y la ralladura de limón. Aplasten todo con un tenedor, hasta que parezca una crema... ¡igualita a la que se pone en la cara la señora de al lado, ¡para borrarse las arrugas!
2. Una vez hecha la “crema”, agreguen la harina mientras amasan rápidamente para unir todo en un bollo tierno. Si la masa se pegotea, agréguenle un poquito (pero poquito... ¿eh?) más de harina.
3. Debe quedar una masa así de lisita y tierna.
4. ¡Ahora comienza lo divertido! : Tomen una pequeña porción de masa y, suavemente, sobre la mesa enharinada, amásenla dándole forma de rollo de unos 3 centímetros de diámetro, aproximadamente.
5. Corten el rollo (enharinando siempre el cuchillo) en rodajitas de 2 centímetros de ancho. Enmantequen y enharinen una placa para horno para ir “acostando” los trocitos de masa. Eso sí: dejen un espacio entre cada masita, porque luego al cocinarse se hinchan y pueden pegotearse.
6. Ahora enharínense bien un dedito y húndanle el centro a cada rodajita de masa, como si quisieran marcarle el ombligo (pero sin agujerear la masa). Luego rellenen cada pocito con un poco de mermelada. Poquito, ¿eh? Porque si no con el calor del horno la mermelada se infla y desborda. ¡Y a mí no me gustan las masitas manchadas!
7. Sólo resta cocinar las masitas unos 10 minutos, aproximadamente, en horno caliente, hasta que estén apenitas doradas. Única recomendación: probarlas recién  cuando estén bien frías. ¿Saben cómo quema la mermelada caliente?


viernes, 10 de julio de 2015

Rosquitas voladoras


Ingredientes:


Harina, 1 taza (más o menos 200 gramos)
Polvo para hornear, 2 cucharaditas
Manteca fría, 60 gramos
Azúcar impalpable tamizado, ½ taza
Huevo batido, 1
Esencia de vainilla, 1 cucharadita
Ralladura de 1 limón

Baño:

Azúcar impalpable tamizado, 1 taza
Jugo de 1 limón (colado)
Agua caliente, 1 cucharada


1. Coloquen sobre la mesa la harina tamizada con el azúcar impalpable y el polvo para hornear. Apoyen la manteca sobre los ingredientes tamizados y córtenla con dos cuchillos, ¡hasta dividirla en granitos!

2. Únanle al granulado anterior el huevo batido, la esencia de vainilla y la ralladura de limón, mientras mezclan rápidamente con las manos hasta unir todo en un bollo tiernito. ¿Por qué tanto apuro? ¡Para que el calor de las manos no derrita los granitos de manteca! Debe quedar una masa tan tierna como una abuelita con cara de abuelita. Pongan la masa en un plato y déjenla un ratito en la heladera para que se endurezca un poco así y puedan estirarla sin que se pegotee (y sin agregarle más harina).

3. Estiren la masa sobre la mesa bien enharinada (con el palote también enharinado) y déjenla fina (de 3 milímetros, más o menos)... Ahora corten las rosquitas con un cortapastas. Si no tienen un cortapastas, fabríquenlas de este modo: recorten discos de unos 8 centímetros de diámetro, aproximadamente (usen un vaso, o una latita vacía, o cualquier otro elemento que sea útil). Luego, con una copita de licor (o con una tapa de botella de vino) quítenle a cada disco un pequeño disco central. ¡Habrán hecho rosquitas perfectas! Unan los recortes de masa, amásenlos, estírenlos y sigan haciendo más rosquitas.

4. Levanten cada rosquita con una espátula, para que no se deformen, y apóyenlas sobre placas enmantecadas y enharinadas. Cocínenlas en horno caliente hasta que estén sequitas y apenas doradas (10 minutos aproximadamente).

5. Mientras las rosquitas se enfrían, preparen así este baño azúcarado: pongan en un bol la taza de azúcar impalpable tamizado y agréguenle el jugo de limón. ¿Quedó una pasta demasiado pesada? Batan mientras le agregan, de a poquito, el agua caliente. Ahora sí: unten con este baño la superficie de todas las rosquitas, pónganlas sin encimar sobre la mesa... ¡y que nadie las toque hasta que estén bien secas! ¡La locura!...



sábado, 4 de julio de 2015

Trufitas



Galletitas de chocolate, ¼ kilo
Dulce de leche de repostería, 3 cucharadas panzonas
Nueces molidas, 100 gramos
Pastillas de chocolate, 100 gramos
Miel, 1 cucharada
Leche, a lo mejor necesitamos un poquito
Coco rallado, 50 gramos



1. Primero que nada licuen todas las galletitas de chocolate.

2. Vuelquen el polvo de galletitas en un bol.
3. En ese mismo bol agreguen el dulce de leche, la miel y las nueces e intenten mezclar todo con una cuchara hasta unir todos los ingredientes en un bollo que no se pegotee.

4. ...Vuelquen el “pasticcio” sobre la mesa, y amásenlo con todas sus fuerzas. Si la mezcla está muy seca, agréguenle un poco más de miel o un chorrito de leche. Debe quedar una pasta apenas pegajosa que se pueda moldear como la plastilina. ¿Listo?

5. Tomen un trocito de la pasta, húndanle una pastilla de chocolate (de modo que quede bien escondida) y háganlo rotar entre las palmas de las manos para darle forma de bolita (“trufa”... ¡ufa!).

6. A medida que las modelen, háganlas rodar sobre el coco rallado puesto en un platito, a fin de recubrirlas bien.

7. Y esta vez... ¡nada de horno! Estaciónenlas un rato en la heladera, para que tomen más consistencia, y pónganlas en pirotines así quedan más presentables. ¿Quién aguanta la tentación de probarlas?


miércoles, 3 de junio de 2015

Helado de frutillas


Ingredientes:

Frutillas maduras, ¼ kilo
Azúcar, 3 cucharadas panzonas
Crema de leche, 250 gramos


1. Primer paso: ¡Tienen que lavar muy bien las frutillas, con el cabito puesto, hasta que se les desprenda toda la tierra que tienen adherida! ¡El agua tiene que salir re-limpita!
2. Recién entonces, cuando las frutillas estén bien lavaditas, y no antes, para que no se “aguachenten”, quítenles el cabito, una por una. Partan las frutillas por la mitad, pónganlas en un bol y,  agréguenles el azúcar y tápenlas.
3. Ahora, olvídense de las frutillas por un buen rato.
4. Cuando se quieran acordar... ya habrá pasado el tiempo necesario para que las frutillas, en contacto con el azúcar, hayan soltado todo el juguito. Entonces, aplástenlas con un tenedor hasta convertirlas en un puré jugoso.
5. En otro bol, viertan la crema de leche y bátanla hasta que espese, pero sin que se reciba de crema chantillí. Es decir: ¡que no se endurezca!
6. Sostengan el bol en donde está el puré de frutillas, mientras le mezclan la crema de leche batida. ¿Vieron qué lindo color toma la mezcla? Pruébenla... y, si les parece, agréguenle un poquito más de azúcar.
7. Sólo nos resta verter la mezcla en un molde y colocarlo en el freezer. En menos de lo que canta un gallo... ¡habrán aprendido a hacer el helado de frutillas más cremoso y rico de toda la cuadra!


jueves, 23 de abril de 2015

Torta Manuelita


Ingredientes:

Huevo, 1
Harina leudante, 125 gramos... y algo más
Manteca fría (dura), 50 gramos
Azúcar, 50 gramos (y más para espolvorear)
Esencia de vainilla, 1 cucharadita
Huevo batido, 1 (para pintar)
Grana verde y florcitas de azúcar, para imitar el pastito y apoyar la tortuga...


1. Pongan sobre la mesa la harina y el azúcar y háganles un hueco en el centro. Allí coloquen el huevo, la  manteca cortada en trocitos y la esencia de vainilla y mezclen todo rápidamente, tratando de no derretir los trocitos de manteca, hasta obtener un bollo bastante durito (¡eh!... tanto, no). Si hiciera falta, agréguenle un poco más de harina para que no se pegotee.


2. Tomen 1/3 de la masa, divídanla en 3 porciones y amásenlas por separado en forma de choricitos largos: dos de la misma medida y el tercero más largo.


3. Enmantequen y enharinen una placa para horno, y acomoden los choricitos e masa en este orden: los dos más chicos a los costados, y el más largo en el centro, dejando un espacio pequeño entre ellos. A la tira más larga aplástenle un extremo para imitar la cabeza de la tortuga, y afínenle el otro, para imitar la colita. Las tiras de los costados serán las patitas: dóblenles un poquito las de adelante, y dejen estiraditas las de atrás. Entonces pinten los rollitos de masa con un poco de huevo batido (que hará las veces de goma de pegar).


4. Para hacer el caparazón: tomen el resto de la masa que prepararon y denle forma de pelota achatada. Píntenle la superficie con el resto del huevo batido y espolvoréenla bien con azúcar.


5. Luego tomen un cuchillo filoso, enharínenlo bien y háganle al “caparazón” cortes paralelos en un sentido, y luego en el otro, a fin de cuadricularlo.


6. El paso final parece arte de magia: levanten cuidadosamente la “media pelota” de masa y apóyenla sobre los choricitos que están en la placa, de modo que asomen por un lado, la cabeza y las patitas delanteras de Manuelita, y por el otro, las dos patitas y la cola.


7. Pongan a Manuelita en el horno caliente hasta que parezca una tortuga de verdad. Una vez cocida y fría, coloquen la torta-tortuga sobre una fuente cubierta con grana verde y florcitas de azúcar.



lunes, 2 de junio de 2014

Milanesas escondidas




Ingredientes

Milanesas ya cocidas, 1 (o las que te regale mamá)
Salsa pomarola, 1 cucharadita por milanesa
Queso fresco, 1 tajadita por milanesa
Discos de empanadas para horno: 2 discos por cada milanesa
¡Y papel de aluminio para envolverlas!


1. Antes que nada, pídanle a la tía hacendosa que les abra la lata de pomarola. Entonces, pongan el contenido en un bol y resérvenlo. Luego, con la lata vacía, lavadita y limpita, recorten cada milanesa en forma redondita. ¿Qué qué hacen con los recortes?... Yo que ustedes los hago desaparecer ¡en un abrir y cerrar de boca!
2. Ahora, separen los discos para empanadas y estiren cada uno por separado (enharinando la mesa y el palote) a fin de agrandarlos, pero siempre conservándoles su forma redondita. Calculen dos discos para cada milanesa.
3. Armen las “milanesas escondidas” así: coloquen una milanesa en el medio de un disco de empanada; pónganle en el centro una cucharadita de salsa pomarola, y sobre la pomarola acomoden unos daditos de queso. ¿Listo? Pinten entonces el borde de la masa con un poquito de agua, tapen el relleno con otro disco de masa estirado, presionen bien y...
4. ...Para asegurarnos de que ni la pomarola ni el queso se escaparán... ¡presionen fuertemente el borde de cada “milanesa escondida” con un tenedor enharinado!
5. ...Pongan los extraños pastelitos sobre una placa enmantecada y enharinada, y... ¡seguro que ya saben el final! Cocínenlos en horno caliente, hasta que estén doraditos y crujientes. Una vez tibios, envuélvanlos por separado en papel de aluminio, guárdenlos en la mochila... ¡y apúrense para no llegar tarde... al recreo largo!



viernes, 24 de enero de 2014

Tarta de manzanas ¡Glup!


Tapa hojaldrada para pascualina, 1
Manzanas deliciosas, 4
Harina, ½ taza
Azúcar, ½ taza y 3 cucharadas
Manteca fría, cortada en trocitos, 100 gramos
Ralladura de 1 limón
Jugo de 1 limón


1. Abran el paquete de masa, separen  uno de los discos para pascualñina y estírenlo sobre la mesa enharinada, hasta dejarlo bien finito. ¿Y el otro disco de masa? ¡Regálenselo a la señora de al lado, que es tan buena!

2. Enmantequen y enharinen un molde para tarta de 24 centímetros de diámetro, y recorten prolijamente la masa que sobresale de los bordes; luego ¡háganle un borde de onditas!

3. Coloquen sobre la mesa la harina, la ralladura de limón, ½ taza de azúcar y la manteca cortada en trocitos. Ahora cierren los ojos, imaginen que tienen 3 años y están veraneando en Villa Gesell... ¡y froten todos los ingredientes con las manos hasta que la manteca se deshaga en granitos y todo parezca... ¡arena “de en serio”! Pónganla en un bol y resérvenla.

4. Ahora, ¡júrenme por el helado de dulce de leche que saben usar el cuchillo y pelar las manzanas! ¡Bárbaro! Llegó el momento de pelar las 4 manzanas, quitarles el cabito, partirlas por la mitad, quitarles las semillas, frotarlas con el jugo de limón para que no se oscurezcan... ¡y cortarlas en rodajitas así de finitas! Si mamá les arma la procesadora con el disco especial para rebanar verduras y frutas... ¡este paso podrán hacerlo en un periquete!

5. Luego espolvoreen las tajaditas de manzana con las 3 cucharadas de azúcar y mézclenlas con las manos, como si estuvieran haciendo una ensalada. Entonces vuelquen las manzanas en la tartera forrada con masa y extiéndanlas bien. Enseguida, tapen las manzanas con la “arena de Villa Gesell” que hicimos en el paso 3.

6. ¿Se imaginan cómo queda? Una tarta de manzanas cubierta con un granulado delicioso, que luego, en el horno, se volverá asombrosamente crocante!

7. Sólo resta llamar a mamá para que cocine la tarta en horno caliente, apoyándola primero 5 minutos en el piso de éste (para que se dore de abajo), y luego en el estante central, hasta que la cubierta esté doradita y crujiente. ¿Verdad que es realmente ¡glup!?...



jueves, 6 de junio de 2013

Helado de banana



Banana, 1
Jugo de limón, 1 cucharada
Clara, 1
Crema de leche, 100 gramos
Azúcar, 3 cucharadas



Coloquen en el vaso de la procesadora o licuadora rodos los ingredientes: la banana pelada y cortada en rodajas, le azúcar, el jugo de limón... ¡y la clara! ¿Qué pasa? ¿No saben cómo separar una clara de la yema? Presten atención a este secreto de chef:
Partan un huevo en una sarténcita o en un plato. Luego tomen un vaso e inviértanlo sobre la yema, encerrándola (pero sin tocarla, para que no se rompa). Entonces, mantengan firme el vaso e inclinen la sarténcita sobre un bol, para que caiga la clara (y la yema quede aprisionada por el vaso). ¿Vieron cómo un señor llamado Lope de Vega tenía razón?: “El ingenio habita siempre cerca de la necesidad...” ¿Otra forma más fácil todavía? ¡Que te ayude tu tía, la que sabe!...
Apenas pongan todos los ingredientes en el vaso licuador, llamen cariñosamente a mamá para que licue o procese todos los ingredientes y luego desenchufe el aparato.
Vuelquen el licuado en un bol (¿vieron que todo quedó convertido en una crema lisita?), y mézclenle la crema de leche. (¡Ni se les ocurra probarla, porque van a querer comérsela toda!)
Distribuyan la mezcla en 3 vasitos y colóquenlos en el freezer, a frío máximo, hasta que se convierta en helado. ¿Imaginan qué ricos? ¡Seguro que la próxima vez duplicarán o triplicarán las cantidades! (Para algo sirven las matemáticas).



lunes, 30 de abril de 2012

Bizcochitos ¡Crashhhhh!





Queso rallado, 100 gramos
Manteca, 100 gramos (blanda)
Harina, 100 gramos
Sal, un poquitito así
Pimienta (si la abuela puede...), un poquito más


1. Pongan sobre la mesa la manteca, el queso rallado, la harina, el poquitito de sal y el poquitito más de pimienta (si tienen que rallar queso, usen el rallador finito).

2. Con toda la fuerza que tengan, traten de unir todos los ingredientes sin agregarles ni un poquitito así de agua. El calor de las manos ablandará la manteca y, cuando quieran acordarse... ¡habrán obtenido un bollo pesado, compacto, tipo pelota de trapo lista para patear!

3. ¿Listo? Ahora enharinen bien la mesa y, con manos de ángel, estiren la masa (enharinando el palote también) hasta dejarla de medio centímetro de espesor.

4. Este paso es importantísimo: una vez estirada la masa, tomen una espátula y despeguen la masa de la mesa. Si no lo hacen, cuando corten los bizcochitos y quieran despegarlos... ¡más de uno se romperá!

5. Busquen ahora el cortapastas más chiquito que tenga mamá (3 centímetros de diámetro o un poquito más), o pídanle prestada a la abuela una copita de licor... o una tapita de vino... y recorten la masa en discos. Levanten los discos con una espátula.

6. ... Y acomódenlos sobre una placa forrada con dos o tres hojas de papel blanco (ese que usa papá para escribir a máquina, o el que usan en la pañadería para envolver la factura). Ni la placa ni el papel se enmantecan ni enharinan porque estos bizcochitos llevan bastante manteca. Amasen los recortes, estírenlos y sigan haciendo más bizcochitos.

7. Cuando los bizcochitos estén acomodados en las placas, cocínenlos en horno caliente de 7 a 10 minutos, hasta que estén sequitos y rubios. Para que resulten ricos, estos bizcochitos no deben dorarse. Una vez cocidos, déjenlos enfríar en la placa; y recién entonces, despéguenlos cuidadosamente. ¿Qué les dije? ¡¡Crashhhh!!!...






domingo, 3 de julio de 2011

Besitos de limón


Manteca blanda, 120 gramos
Azúcar, 120 gramos
Huevos, 2
Harina, 120 gramos
Sal, un poquitito así
Fécula de maíz, 60 gramos
Limón grande, 1
Polvo para hornear, 1 cucharadita
Azúcar impalpable tamizado, ¼ de taza


1. Rallen la cáscara de limón.
2. Pongan la manteca blanda  y el azúcar en un bol y batan hasta obtener una crema. Una vez que el batido esté bien cremoso, agréguenle un huevo y sigan batiendo hasta que la crema esté nuevamente “lisita”. Recién entonces agreguen el otro huevo y... ¡vuelvan a batir hasta unir todo bien!
3. Ahora perfumen la crema con la ralladura de limón.
4. Apoyen un colador de caldo o un tamiz en un bol, coloquen en el colador la harina, la fécula de maíz, el polvo para hornear y la sal... y muévanlo para “colar” todos los ingredientes.
5. Unan los ingredientes tamizados al batido de manteca, mezclen bien y viertan la pasta de a cucharaditas, espaciadas entre sí, sobre una placa para horno (o pizzera... ¡bah!) enmantecada y enharinada. Y por si esto fuera poco, espolvoreen cada montoncito de masa con un poquitito de azúcar impalpable tamizado.
6. Cocinen los “besitos” en horno caliente, hasta que estén sequitos y apenas dorados.




martes, 22 de febrero de 2011

Bizcochitos para el mate



Crema de leche, 1 pote (250 gramos)
Harina leudante, 1 pote y ¾ de pote
Sal, un poquitito (tan poquitito... ¡qué ni merece llamarse “ingrediente”!)


1. Primero que nada, vacíen el pote de crema en un bol. Para esto, usen una espátula de goma, que es el utensilio más fabuloso para no desperdiciar ni un poquitito así de crema.
2. Ahora, midiendo con el mismo pote de la crema vacío, lavadito y seco, agreguen en el bol un pote y ¾ de harina leudante.
3. Mezclen con una cuchara todo lo que pusieron en el bol: la crema de leche, la harina leudante y el poquitito de sal...
4. La masa debe quedar blanda y tierna. La masa debe quedar así: ¡espantosamente blanda! Vuélquenla sobre la mesa abundantemente espolvoreada con harina.
5. Ahora estiren la masa con “manos de ángel” hasta dejarla de un centímetro (más o menos) de espesor. Despéguenla de la mesa con una espátula y usen como cortapastas...
6. ...¡una tapita de una botella de vino! ¿Vieron qué masa más tierna? A medida que los corten, levanten los bizcochitos con una espátula, colóquenlos sobre una placa enmantecada y enharinada, pinchen cada uno con un tenedor...
7. ...y cocínenlos en horno caliente, hasta que estén sequitos y apenas dorados. ¡Salen un montón!



lunes, 23 de agosto de 2010

Pancitos Evelin


Harina, 300 gramos
Sal, 1 cucharadita (tamaño café)
Huevo, 1
Manteca fría, cortada en cuadraditos, 50 gramos
Levadura prensada, 30 gramos
Leche tibia, 1/3 de taza (más o menos)


1. Primero que nada, controlen que la leche que van a utilizar esté realmente tibia y no caliente. ¿La razón? Porque en ella tendrán que disolver la levadura prensada y la levadura prensad siempre debe disolverse en un medio tibio para que le den ganas de trabajar. Si la disuelven en un medio caliente, la destruyen; y los pancitos saldrán más pesados que... que... ¡qué una división con decimales! Comencemos entonces: Disuelvan la levadura en el 1/3 de leche tibia.

2. Ahora coloquen la harina sobre la mesa, en forma de anillo, y en el centro pongan la levadura disuelta, la manteca en daditos, la sal y el huevo.

3. Mezclen con la mano los ingredientes del centro, mientras van incorporando la harina hasta unir todo en un bollo. Y sigan amasándolo con todas sus fuerzas (agregándole un poco más de harina si se pegotea; (o un poquito más de leche si está muy duro) hasta obtener una masa tierna y lisita.

4. Enharinen bien la mesa (el palote también) y estiren la masa dándole forma rectangular y un espesor de ½ centímetro (más o menos...).

5. Para armar los pancitos, corten la masa en cuadrados de 12 centímetros de lado (o más grandes) y dóblenlos por la mitad, en un sentido. Luego dóblenlos por la mitad, en el sentido contrario: ¡como si estuvieran doblando pañuelos! Coloquen los pancitos sobre una placa en mantecada y olvídense de ellos hasta que limpien y ordenen la cocina.

6. ¿Ya dejaron la cocina impecable?... Entonces llamen a mamá con la voz más dulce que tengan, para que cocine los pancitos en horno bien caliente, hasta que estén panzones y doraditos. Al retirarlos del horno, si mamá quiere, pueden pintarlos con un poco de manteca... ¿imaginan lo deliciosos que quedan? ¡Ni la abuela podrá creer que los han hecho ustedes!


lunes, 19 de julio de 2010

Tarta de queso y jamón



Disco de masa hojaldrada para pascualina, 1
Cebolla grande, 1
Manteca. 1 cucharada
Jamón cocido (en tajadas), 150 gramos
Queso de máquina (en tajadas), 150 gramos
Leche, ½ taza
Huevos, 2
Queso rallado, 1 cucharada panzona
Sal, ¡nada!



1. Enmantequen y enharinen bien una tartera de unos 24 centímetros de diámetro y fórrenla con un disco de masa para pascualina. ¿Cómo? Simplemente pongan el disco de masa dentro de la tartera y presiónenlo con las manos a fin de adherirlo bien al fondo y a las paredes del molde. Lo que sobresale, recórtenlo con una tijera o un cuchillito.


2. Para transformar el borde de la tarta en un borde con onditas hagan así: apoyen un dedo sobre la masa y presiónenla hacia abajo 2 centímetros aproximadamente; luego, siempre con el dedo, presiónenla levantándola hacia arriba (hasta volver a tocar el borde del molde); de nuevo empújenla hacia abajo... de nuevo hacia arriba... de nuevo hacia abajo... ¡como si jugaran al “sube y baja”!

3. Ahora encimen sobre una tabla las tajadas de jamón y córtenlas en tiritas finas. Los chefs de cinco estrellas llaman a este corte: “juliana”. Del mismo modo, piquen el queso “en juliana”.


4. En cuanto a la cebolla, pélenla, píquenla y rehóguenla en la cucharada de manteca. ¿Qué qué quiere decir rehogar? Cocinar ligeramente, en un medio graso... (¡hablar en “cocinero” es más difícil que hablar en inglés!)


5. Batan en un bol los huevos, la leche y el queso rallado, hasta que estén bien mezcladitos.


6. En cuanto la cebolla esté “rehogada”, extiéndanla sobre el fondo del molde forrado con masa. 

7. Luego cúbranla con la juliana de jamón y queso (si en lugar de tiritas quieren cortar el jamón y queso en cuadraditos... ¡es igual! Este corte, en francés, se llama “brunoise”).


8. Ahora vuelquen el batido de huevos y queso sobre el relleno que está en la tarta. Extiéndanlo con un cuchillo o espátula para que quede parejito.


9. Luego, cocinen la tarta en horno caliente de este modo: primero, 5 minutos apoyada en el piso del horno; y el resto, colocando la tarta en un estante central, hasta que el relleno esté firme, y la masa doradita.



sábado, 24 de abril de 2010

Empa-naditas


Ingredientes

Discos de empanadas para horno, 1 paquete
Jamón cocido, en tajadas, 100 gramos
Queso “de máquina”, en tajadas, 100 gramos
Queso rallado, 1 cucharada
Sal, un poquitito así
Huevo, 1
Leche, un poco
Azúcar, otro poco



1. Abran el paquete de discos de masa y, cuidadosamente, sepárenlos. Estírenlos por separado con el palote, sobre la mesa enharinada, hasta dejarlos finitos como papel.
2. Tomen una copa o cortapastas chico (de 7 centímetros de diámetro, más o menos) y recorten en discos más chicos las masas estiradas. Tápenlos con un repasador para que no se sequen mientras preparan el relleno.
3. Encimen las tajadas de jamón sobre una tabla de picar y divídanlas primero en tiras a lo largo, y luego en tiras a lo ancho: ¡Resultarán picadas en cuadraditos! Hagan lo mismo con las tajadas de queso. Mezclen ambos ingredientes y pónganlos en un bol.
4. Agreguen en el bol el queso rallado, el poquitito de sal y el huevo. Mezclen todo muy bien con una cuchara.
5. Armen las empanaditas así: Coloquen una cucharadita del relleno en el centro de cada disco de masa, píntenles el borde con un poquitito de agua, doblen el disco de masa encerrando el relleno y aplasten bien los bordes, para que no se abran. Por si esto fuera poco... enharinen cada vez un tenedor y presionen el borde de cada empanadita. ¡Quedarán más lindas!... Finalmente (y siempre que les guste el sabor dulce-salado), pinten la panza de cada empanadita con un poquito de leche y espolvoréenla con un poquito de azúcar.
6. Coloquen las empanaditas en una placa enmantecada y enharinada y cocínenlas en horno caliente hasta que estén sequitas, doradas y... ¡glupísimas!