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miércoles, 3 de agosto de 2022

Mermelada de naranjas

 

¿Quiere que le enseñe la mermelada de naranjas más rica de la última década? Tome un pelapapas, quítele a 1 kilo de naranjas solamente la piel finita amarilla, córtela en trozos y luego en finísima juliana. Ahora quite a los gajos toda la piel blanca (dónesela a Manliba) y pique la pulpa desechando las semillas (pero no el jugo). Pese todo (cáscaras, pulpa y jugo). Si pesan 800 gramos, colóquelas en una cacerola con 800 gramos de azúcar y 1 litro y medio de agua. Finalmente, haga hervir a fuego fuerte hasta que, al revolver, la mermelada grite: "¡BRRRZZZLLL!"


martes, 24 de septiembre de 2019

Dulce de coco



Dicen los que saben que el “cocotero” (esa palmera que da un fruto grande como una pelota y cuyo carozo llamamos “coco”) fue una de las primeras plantas nacidas en una isla madrepórica: ¿Qué dije? ¡Una isla de corales, característica del Pacífico! Y seguramente desde allí sus frutos cayeron al mar, las olas se encargaron de hacerlos navegar millas y millas y terminaron germinando en otras islas o costas lejanas, convirtiéndose en milagrosos “colonizadores” aliados del paladar indígena.

Como la realidad muchas veces supera la fantasía… ¿por qué no creerlo? Lo cierto es que con la pulpa de la “nuez de coco” (lo que yo impropiamente llamé "carozo”) fresca o seca y rallada, como la consumimos generalmente nosotros, la cocina ha inventado innumerables golosinas y postres tentadores.

¿Cómo pelar un coco? ¿Vio que en un extremo tiene 3 lunares? Solo uno de ellos cederá a la perforación Tome un clavo y un martillo y vaya intentando perforarlos hasta descubrir cuál es.

Luego agite el coco sobre un recipiente para recoger el agua que contiene (no la tire, es riquísima). Con el mismo martillo junte fuerzas y… ¡parta el coco en pedazos!

Después, con un cuchillito, desprenda la pulpa de cada trozo de cáscara. Finalmente, ¡pele cada trozo quitándole la piel marrón! Y, si le quedan ganas, ensaye el “dulce de coco” que le doy hoy. ¿Qué nunca probó dulce de coco? Anímese. Yo sigo leyendo a Anatole France para que me dé ánimo: “Nunca emprenderíamos nada si quisiéramos asegurar por anticipado el éxito de nuestras empresas”.

Dulce de coco

1  Quítele la pulpa a un coco como le indiqué.

2. Ralle cada trozo “a pulmón” con el rallador de queso.

3. Pese la pulpa rallada y mida igual peso en azúcar y en agua (puede aprovechar el agua del coco).

4. Luego, ponga el coco rallado en un bol. Aparte haga un almíbar con el azúcar y el agua que pesó y súmele una chaucha de vainilla cortada a lo largo.

5. Cuando el almíbar tome punto de “hilo fuerte” viértalo sobre el coco y mezcle con cuchara de madera. Después de un rato, observará que el coco se beberá el almíbar y ¡listo el dulce!





viernes, 30 de agosto de 2019

Mermelada de peras


¿Cuando se empieza a envejecer? He escuchado varias frases como éstas: “Uno envejece cuando comienza a arrastrar los pies”; “Cuando se pone rezongón”; “Cuando el almacenero le pregunta: ¿Qué quiere, abuela”; o cuando pasa toda la noche despierto.

¿Mi opinión? Yo empezaré a envejecer cuando ya no tenga ganas de hacer cosas. Cuando me conforme con vivir de recuerdos. Cuando la indiferencia desaloje al entusiasmo. Cuando me siente a esperar lo que nunca quisiera que llegue. Cuando sea incapaz de gritar, convencida: “¡Todavía soy capaz de sentir! ¡Todavía soy capaz de pensar! ¡Todavía soy capaz de querer! ¡Todavía soy capaz de luchar! ¡Todavía soy capaz de dar!” Lo dice mejor el poeta Alfredo Meloni: “Una racha de viento, poderosa y aleve/ al borde del camino lo tumbó para siempre. / Caído y todo vive. Hunde en la oscura tierra/ con avidez, las cuatro raíces que le quedan. / Y echa al aire sus cuatro flores redondas, amarillas/ como para decirnos que vive todavía…”.

¿Cambiamos de tema? Hoy rescato a las peras que, aunque no pueden competir en popularidad con las manzanas, pueden reemplazarlas en toda clase de preparaciones dulces como la “Tarta tatín” o las “Persianas de hojaldre”. Eso sí: si quiere hacer repostería con ellas, elíjalas “pintonas”, con la pulpa firme, sin que hayan llegado al punto de maduración. Si bien no son aptas para hacer jaleas por su escasa cantidad de pectina pueden convertirse, en cambio, en deliciosas mermeladas. ¿Probamos hacer una mermelada de peras para la hora del té?

Mermelada de peras

1. Pele 1 kilogramo de peras “pintonas” (no maduras), quíteles las semillas y córtelas en trozos.

2. Póngalas en una cacerola, cúbralas con agua y lleve al fuego.

3. Hiérvalas hasta que estén tiernas.

4. Cuélelas y reserve el agua. Pese las peras y resérvelas. Ponga en otra cacerola igual peso de azúcar y, por cada 1/2 kilogramo medido, 1 taza del líquido donde hirvieron las peras. Lleve al fuego hasta que el azúcar se disuelva. Agregue las peras y cocine a fuego suave, revolviendo cada tanto, hasta obtener una mermelada de locura.


Dulce de tomates



Me divierte ver cómo mis bisnietas Felicitas y Catalina (8 y 5 años respectivamente) ayudan a su abuela a cocinar. Quieren cascar huevos, añadir harina, revolver y todas las cosas “permitidas” para esa edad, lejos de los fuegos de la cocina. Es lindo trabajar en familia. ¡Feliz de aquel que sabe trabajar “en equipo”! Solamente los genios trabajan en soledad y están dotados para alcanzar el éxito.

Pero cuando la meta que nos proponemos alcanzar es amplia y cuando los caminos que pueden llevarnos a ella son múltiples, es necesario que nos pertrechemos con todo el equipo necesario para no dar un solo paso en falso y poder llegar a la meta de la mejor manera posible. Para esto, la gente que nos acompañe en la aventura, además de estar capacitada para la tarea que juntos queramos acometer, deberá poseer una particular calidad humana. No podemos ser compañeros de ruta llenando la mochila con ambiciones personales.

Ultimamente han surgido muchos pequeños emprendimientos familiares. Todas las tareas son importantes. Así, aunando esfuerzos, algún día cosecharán los frutos del trabajo. ¿Y de quién será el mérito? De todos. Y de Dios, que es el Gran Hacedor. Y cada uno disfrutará de la felicidad de haber hecho lo suyo de la mejor manera posible.

“El pan más sabroso, la comida más grata, es la que se gana con el propio sudor” (Cantú). Póngase en campaña y sume hijos o nietos para aprovechar esos tomates un poco pasaditos y preparar entre todos un dulce especial para disfrutar a la hora del té.

Dulce de tomates

1. Ponga 2 kilos de tomates maduros en una cacerola, cúbralos con agua hirviendo y déjelos 1 minuto.

2. Escúrralos, pélelos y quíteles los cabitos.

3. Córtelos al medio, colóquelos por capas en una cacerola grande, alternando con 2 kilos de azúcar y rociando con jugo de limón cada capa.

4. Déjelos así hasta el día siguiente.

5. Haga hervir el dulce, revolviendo con cuchara de madera para que no se pegue y para deshacer bien los tomates.

6. Continúe la cocción a fuego vivo hasta que tome punto de mermelada.

domingo, 11 de febrero de 2018

viernes, 23 de septiembre de 2016

Dulce de berenjenas



Esta vez, Blanca Cotta propone alejar a las berenjenas de los escabeches y tartas. Una apuesta dulce.

Si bien la época de las berenjenas suele ser el verano, la magia de los tiempos actuales hace que las encontremos en la verdulería del barrio en casi todas las estaciones. Las hay violetas, de color blanco y también jaspeadas. Las de color violeta tienen sabor más intenso. ¿Cómo elegirlas? Deben tener la piel brillante y la pulpa, al tacto, tensa. Deseche las que tienen la pulpa blandita y la piel arrugada. Para limpiarlas, córteles el cabito y los sépalos (las hojitas, ¡bah!).

Lávelas bien. Pélelas o déjelas con cáscara, según indique la receta. Use preferentemente un cuchillo de acero inoxidable para evitar que se oscurezcan, porque poseen mucho hierro. Hoy ya no es necesario, una vez peladas, dejarlas reposar en un colador, espolvoreadas con sal, para que eliminen el sabor amargo. Gracias a la evolución de los cultivos… ¡las berenjenas de ahora no son “amargadas”!

Claro que es difícil quitarse la costumbre de seguir haciéndolo. Finalmente, estos vegetales admiten cualquier tipo de cocción. Eso sí, tenga en cuenta que la pulpa es sumamente tierna así que cuide la cocción para que no se le pasen.

Esta vez vamos a dejar descansar a las berenjenas de los escabeches, las tartas o las berenjenas a la napolitana. Las vamos a convertir… ¡en dulce de berenjenas! No frunza el ceño y haga la prueba, aunque sea con una cuarta parte de las cantidades de la receta.

Seguramente, no se arrepentirá. Anímese con esta frase de Friedrich Nietzsche: “¡Sé audaz! ¡Es el momento! La mirada fría y serena. Estás perdido si crees en el peligro”.

Dulce de berenjenas

1. Quítele el cabito a 1 kilogramo de berenjenas y córtelas a lo largo.

2. Hiérvalas con cáscara en agua con sal hasta que estén tiernas pero no deshechas.

3. Escúrralas, hágales incisiones en la pulpa y hunda en ellas trocitos de nueces.

4. Prepare un almíbar flojo con 1 kilogramo de azúcar, 1 y 1/2 litros de agua y jugo de 1/2 limón.

5. Sumerja las berenjenas, hierva 5 minutos y apague el fuego.

6. Repita la operación todos los días hasta que las berenjenas estén cristalinas y el almíbar, espeso.



jueves, 21 de julio de 2016

Dulce de leche






Lo que lleva:

Leche, 4 LITROS
Azúcar, 1 KILO
Chaucha de vainilla, 1
Bicarbonato de sodio, 1 CUCHARADITA


Como se hace
:


Hierva la leche y cuélela en otra cacerola bien amplia, porque el dulce de leche "trepa" durante la cocción

Agréguele el azúcar, la chaucha de vainilla y el bicarbonato. Haga hervir sobre fuego fuerte (el bicarbonato produce gran espuma). Luego, deje hervir el dulce sobre fuego mediano, mientras revuelve ocasionalmente con cuchara de madera, para evitar que se pegue en el fondo de la cacerola

Cuando el dulce comience a tomar color tostado y espese como una salsa blanca liviana, haga esta prueba: revuelva con la cuchara y si puede espiar el fondo de la cacerola, ya está listo

Retire del fuego y apoye la olla en un recipiente con agua fría. Revuelva constantemente hasta que se enfríe (al enfriarse, espesa). Enváselo en frascos esterilizados

Un dato: el bicarbonato evita que se corte la leche y le da el color tostado: no lo use en exceso.





lunes, 20 de junio de 2016

Mermelada de damascos



Para hacer mermelada, proceda así: Lave bien 1 kg de damascos y corte la pulpa en trozos, sin pelarla. Colóquela en una cacerola, con 2 o 3 carozos. Si la fruta fuera muy ácida agréguele igual volumen de azúcar. Si fuera muy dulce, agregue 3/4 de taza de azúcar por taza de fruta.

Rocíe con jugo de 1 limón, tape y estacione hasta el otro día. Ponga sobre fuego fuerte y cocine revolviendo cada tanto con cuchara de madera hasta que espese, comience a rezongar y al revolver se vea el fondo de la cacerola.



jueves, 14 de abril de 2016

Mermelada inglesa de naranjas



No hace falta montar una industria para hacer dulces en casa. Un punto exacto y una buena concentración de azúcar asegurarán su conservación… ¡siempre que nadie descubra donde los guarda! ¿Qué cómo se esterilizan los frascos? Simplemente: haciéndolos hervir en abundante agua junto con sus tapas (que no deben ser de plástico sino de metal, para que no se deformen) 30 minutos. ¡Anímese!  “Querer es poder”… (a veces).



·         Mermelada inglesa de naranjas

INGREDIENTES


Pomelo, 1
Naranjas, 2
Limones, 3
Agua y azúcar, cantidad necesaria

PREPARACION
1.       Lave las frutas y córtelas en rodajas finas (quíteles las semillas).
2.       Mídalas por tazas.
3.       Colóquelas en una cacerola con el triple de su volumen de agua. (Para 4 tazas de fruta: 12 tazas de agua).
4.       Deje así hasta el día siguiente.
5.       Escurra la fruta reservando el agua del remojo.
6.       Corte las rodajas en juliana.
7.       Vuélvalas al agua del remojo y hierva 10 minutos.
8.       Deje estacionar hasta el día siguiente.
9.       Mida la pulpa y líquido por tazas.
10.   Agregue en la cacerola, por cada taza de pulpa y jugo, 1 taza de azúcar.
11.   Hierva a fuego fuerte hasta que al revolver con cuchara de madera se sienta “chirriar” la mermelada.
12.   Retire del fuego y enfríe. Si no tuviera la consistencia deseada, hierva unos minutos más.
13.   Envase en frascos de cierre hermético, especiales. O en frascos comunes esterilizados, interponiendo entre la superficie del dulce (una vez frio) y la tapa, dos discos de papel de filtro (o similar) empapado en alcohol fino.


NOTA: Esta mermelada rinde aproximadamente 5 frascos de 200 gramos cada uno. Si desea, puede reemplazar el pomelo por una naranja grande o dos chicas, a fin de restarle el leve sabor amargo que da el pomelo.




miércoles, 17 de febrero de 2016

Mermelada de duraznos


Cómo se hace:

Pele 2 kilos de duraznos, deseche los carozos y corte la pulpa en trocitos. Colóquelos en un bol, cúbralos con 1 y ½ kilo de azúcar, rocíe con el jugo de 1 limón y déjelo en la heladera hasta el día siguiente. Ponga los duraznos con todo el jugo en una olla y lleve a fuego fuerte, revolviendo con cuchara de madera hasta que espese, comience a “rezongar” y, al revolver, pueda ver el fondo de la olla. Envase en caliente, tape y almacene.


Versión 2:

INGREDIENTES

Duraznos maduros, 1 kilo
Azúcar, cantidad necesaria
Jugo de 1 limón

PREPARACION

Lave los duraznos y, sin pelarlos, córtelos en trozos. Deseche los carozos.
Mida la pulpa por tazas y póngalas en una cacerola que no sea de metal (o en un bol… ¡bah!) junto con igual volumen de azúcar. (Ej: para 3 tazas de pulpa, 3 tazas de azúcar).
Rocíe el azúcar con el jugo de limón. Tape el bol y estaciónelo en la heladera hasta el día siguiente.
Al día siguiente pase el contenido del bol con todo el juguito que se haya formado (¿vio qué cantidad?) a una cacerola.
Haga hervir a fuego fuerte, revolviendo ocasionalmente con cuchara de madera hasta que la preparación espese y, al surcarla con la cuchara proteste y diga: “Brzllll”… dejando ver el fondo de la cacerola (usted me entiende…). Pero, por las dudas, controle el punto de mermelada del siguiente modo: aparte la cacerola del fuego (para que no siga tomando punto) y vierta un poquito de la preparación en un platito. Déjela enfriar. Una vez fría, súrquela con un dedito o una cuchara: si al enfriarse, los bordes del surco tienden a unirse… ¡todavía le falta punto! Hágala hervir un poco más. Si, en cambio, las orillitas quedan bien separadas… ¿qué espera para envasarla en frascos bien esterilizados y taparlos herméticamente intercalando, entre la tapa y la superficie del dulce, dos discos de papel de filtro (el mismo papel que usa para hacer café) bien empapados en alcohol fino? (Si mi método le parece obsoleto… ¡cómprese una de esas maquinitas especiales para sellar envases!).

VARIANTE

Otra forma de obtener una mermelada rica: pele la fruta, quítele el carozo y procésela. Mida la pulpa por tazas. Aparte, prepare un almíbar a punto de hilo fuerte con igual volumen de azúcar y agua más el jugo de 1 limón. Agréguele la pulpa procesada y deje hervir despacio, removiendo de vez en cuando con cuchara de madera, hasta que tome el punto deseado.






miércoles, 10 de febrero de 2016

Mermelada de ciruelas pasas





Ingredientes: 

Ciruelas pasas, 2 tazas
Manzanas, peladas, sin semillas y cortadas en cubitos, c/n
Azúcar, c/n
Ralladura y jugo de 1 limón
Remolacha cruda, pelada y rallada, 1



1.        Ponga las ciruelas pasas en una cacerolita, cúbralas con agua y déjelas en remojo hasta el otro día.
2.        Hiérvalas hasta que estén tiernas. Escúrralas y sáqueles el carozo (no tire el liquido de cocción).
3.        Aplástelas con un tenedor hasta que estén hechas puré.
4.        Mida el puré en tazas y póngalo en una cacerola.  
5.        Agregue el mismo volumen de manzanas cortadas, el mismo volumen del liquido de cocción que reservó (y agua si fuera necesario) y el mismo volumen de azúcar.   
6.        Cocine a fuego bajo, revolviendo de vez en cuando, hasta que espese. Agregue la remolacha rallada y la ralladura y jugo de limón.  
7.        Hierva hasta que espese como mermelada.    



Versión 2:


Mermelada de ciruelas pasas


(que parece hecha con ciruelas frescas…)



INGREDIENTES


Ciruelas pasas, ¼ kilo
Manzanas peladas, frotadas con limón y cortadas en trocitos, ¼ kilo
Azúcar, ¼ kilo
Limón grande, 1 (jugo y ralladura)
Remolacha cruda, pelada y rallada con la parte finita del rallador, 1


PREPARACIÓN

1.       Ponga las ciruelas pasas en un bol, cúbralas con agua y déjelas en remojo hasta el día siguiente.
2.       Al día siguiente escúrralas, cocínelas cubiertas con agua, quíteles el carozo y procéselas o deshágalas con un tenedor (¡un asquete!). Reserve el agua de cocción.
3.       Ponga las ciruelas deshechas en una cacerola junto con las manzanas, 1 taza del agua en que hirvieron, las ciruelas, el jugo de limón y la remolacha cruda rallada.
4.       Haga hervir a fuego fuerte, revolviendo ocasionalmente con cuchara de madera, hasta que espese como mermelada. ¿Vio qué hermoso color de “ciruela remolacha” tomó?... Retire, agréguele la ralladura de limón y envase.


domingo, 10 de enero de 2016

Dulce de limón


(Un dulce no tan dulce)


Lo que lleva:

Huevos, 4
Azúcar, 2 tazas
Manteca, 70 gramos
Jugo de limón, 3/4 de taza
Ralladura de 2 limones


Como se hace:

Mezcle en una cacerolita los huevos con el azúcar y el jugo de limón. Agrégueles la manteca cortada en pequeños en trocitos

Ponga la cacerolita a fuego medio y mezcle continuamente con cuchara de madera (sin batir), hasta que la manteca se funda y el dulce espese como mermelada

Retire la cacerola del fuego y mézclele la ralladura de limón. Vierta en un bol y... ¡ni se le ocurra batirlo ni revolverlo! Perdería la consistencia que debe tener: es un dulce espeso y translúcido.



martes, 29 de septiembre de 2015

Mermelada rápida de naranjas




Ingredientes:

3 naranjas
Cantidad necesaria de azúcar
Cantidad necesaria de agua
El jugo de ½ limón

Preparacion:

  • Lave muy bien, bajo el chorro de la canilla, las 3 naranjas.
  • Córtelas a la mitad y exprímalas.
  • Deseche las semillas y reserve el jugo.
  • Ponga los cascos (las mitades de naranjas, ¡bah!) ya exprimidos en una cacerola grande.
  • Cúbralos con abundante cantidad de agua.
  • Hagalos hervir hasta que estén bien blandos.
  • Escurra bien los cascos del hervor.
  • Con una cucharita deseche todos los hollejos.
  • Corte los cascos en finísima juliana (ojo! dije ¡finísima!).
  • Mida por tazas la juliana de naranjas que acaba de cortar.
  • Mida igual cantidad de azúcar que de juliana de naranjas.
  • Mida también igual cantidad de agua (es decir, si obtuvo 3 tazas de juliana de naranjas, mida 3 tazas de azúcar y 3 tazas de agua).
  • Coloque en una cacerola la juliana de naranjas junto con el azúcar y el agua ya medidas.
  • Agregue el jugo de naranja que reservó en el primer paso y el jugo de limón.
  • Haga hervir sobre fuego fuerte.
  • Revuelva ocasionalmente con cuchara de madera, hasta que la mermelada empiece a rezongar.
  • Cuando empieza a rezongar… ¡señal evidente de que ya está a punto y pide a gritos que la saquen de la cacerola!
  • Sírvala en frascos para conserva y repártalos entre los más queridos.



domingo, 13 de septiembre de 2015

Dulce de leche

(3/4 kg aprox.)

Sin pecar de irrespetuosa, a veces pienso que el Dulce de leche debería formar parte de nuestros símbolos patrios. Porque sean ciertas o no las leyendas acerca de su origen, así como lo fabricamos no existe otro dulce en el mundo. Esta fórmula es la que prepara mi madre, hasta hoy no hallé otra que me guste más. "Nuestro dulce de leche es una gran tradición..."


Ingredientes:

4 litros de leche sin descremar
una chaucha de varnilla
1 kg de azúcar común
1 cucharadita de bicarbonato


Procedimiento: 

Vierta la leche en una cacerola bien grande, llévela a fuego y hágala hervir. Retire del fuego y cuele en otra cacerola grande y alta (yo sé por qué se lo digo). Corte la chaucha de vainilla al medio, a lo largo y agréguela a la cacerola junto al kilo de azúcar. Coloque la cacarola sobre fuego fuerte, mientras revuelve ocasionalmente con cuchara de madera, hasta que vea que el azúcar se disuelve. Cuando rompa el hervor, agregue el bicarbonato. (¿Vio cómo enseguida se enfurece, cubre de espuma y trata de treparse por la cacerola? dicen que "Un prisionero es un predicador de libertad") Baje el fuego y deje hervir despacito, revolviéndolo a menudo con cuchara de madera, para que no se forme ninguna película en la superficie de la leche. Cuando el dulce deja de trepar y empieza a hervir y a espesarse ¡comience a revolverlo continuamente con la cuchara de madera para que no se pegue y se queme! Cuando al revolver con la cuchara se formen zurcos en el dulce que permitan ver el fondo de la cacerola ¡seguro que está a punto! Retire del fuego y sumerja la base de la cacerola en un fuentón o pileta lleno de agua fría. Siga revolviendo sin parar con la cuchara de madera hasta que se enfríe. Notará que, al enfriarse, el dulce espesa y toma la consistencia a la que estamos acostumbrados. Recién cuando el dulce está bien frío enváselo en frascos esterilizados.

jueves, 13 de agosto de 2015

Dulce de leche con porotos







Por mi parte, reconozco que en este rubro de los dulces nuestra industria nacional merece 10 puntos. Pero a veces uno siente nostalgias de la niñez, de la época en que toda la casa olía a dulce de leche (y yo me portaba bien para que mamá me dejara la “raspa” de una cacerola enorme…). La fórmula de mamá era infalible: un kilo de azúcar por cada 4 litros de leche, más una chaucha de vainilla y un poquito de bicarbonato para darle color, todo hervido sobre fuego de brasas hasta que tuviera aspecto de dulce de leche liviano, pues al enfriar se espesaba. Pero luego descubrí que cada familia tiene su estilo de hacer las cosas.



Dulce de leche salteño (si le gusta, cuadruplique las cantidades).



Hierva un litro de leche con una taza de azúcar y ½ cucharadita de bicarbonato de soda hasta que tome color y espese como un almíbar a punto de hilo fuerte.

Hierva porotos tipo pallares (remojados desde el día anterior) y cuando estén bien blanditos, tamícelos y mida ½ taza.

            Mezcle este puré de porotos con una cucharada de maicena y ½ taza de leche.

            Vierta esta mezcla tamizada sobre el dulce de leche hirviente.

            A partir de aquí, revuelva constantemente con una cuchara de madera hasta que el dulce espese y, al revolver, se vea claramente el fondo de la cacerola.

            Apoye la cacerola sobre agua fría y revuelva hasta que se enfríe. Perfume con esencia de vainilla.




domingo, 21 de junio de 2015

Jalea de membrillo


Lo que lleva:

Membrillos, 4 kilos
Azúcar, cantidad necesaria (según cuántas tazas de agua de cocción recoja)
agua,  cantidad necesaria (ídem)

Cómo se hace:

Lave los membrillos y –sin pelarlos ni quitarles las semillas– córtelos en trozos y póngalos en una cacerola Cúbralos generosamente con agua y llévelos al fuego. Hágalos hervir hasta que estén tiernos Logrado ese punto, retire la cacerola del fuego y cuélelos para recoger el líquido Mida el líquido de cocción por tazas para tener un parámetro único Agregue en una cacerola por cada 4 tazas de líquido (1 litro), ½ kg de azúcar Lleve al fuego y deje hervir, mezclando ocasionalmente con cuchara de madera, hasta que tome punto de “jalea” (aproximadamente una hora)  Para comprobar el punto, retire la cacerola del fuego para interrumpir la cocción y vierta una cucharadita de la preparación en un plato. Déjela  enfriar. Si toma la consistencia de una gelatina ...¡listo! Sírvala sobre tostadas, acompañando el mate, el café o una taza de té. ¡Una delicia!