¡Ya mismo le cuento los pancitos que hice! Hierva y tamice 1 papa mediana, agréguele 50 gramos de manteca y entibie. Entonces mézclele 1 cucharada gorda de levadura prensada, 1 cucharada de azúcar, ½ cucharadita de sal, 1 huevo, 1 pote de yogur natural y 3 tazas de harina. Vuelque sobre la mesa y amase con bronca mientras le agrega un poco más de harina hasta que resulte una masa tierna y lisa. Ponga a leudar, luego moldéela en bollitos, póngalos sobre placas enmatecadas, píntelos con huevo batido, salpique con Kümel y, cuando estén bien hinchaditos, dórelos en horno bien caliente. ¡Shalom!
domingo, 29 de enero de 2017
sábado, 28 de enero de 2017
Galletitas de azúcar y miel
Delicias para la hora el té y saborear en familia
A veces me pongo a releer viejos escritos donde he ido desgranando recuerdos queridos de mi lejana infancia allá en Santa Rosa, La Pampa, con su paisaje borrado ya por el tiempo y el progreso... ¡Ah!... Aquellos médanos donde con mi hermano mellizo trepábamos fatigosamente, hundiéndonos en la arena, para llegar a la cima y luego tirarnos por un costado con la velocidad de un trompo… Una pampa vigilada por caldenes, espinillos y campos saturados de perdices, martinetas y coloradas. Papá cargaba a todos en su viejo Dodge, mamá se ocupaba de comprarnos unas gigantescas tortas negras… ¡y hacia allá partíamos! A mí, y a Roberto, el camino de vuelta se nos hacía interminable. Y nos metían miedo, porque parecían fantasmas, los cardos rusos cruzando el camino. ¡Qué alegría cuando descubríamos, a lo lejos, las lucecitas anunciando que ya estábamos cerca de la ciudad! Vivíamos en la casa que se destinaba al director de la escuela. ¡Toda la escuela era nuestro patio de juegos! Un poeta dijo una vez: “Vivir es la tristeza de ir haciendo recuerdos”. Es verdad, pero yo agregaría: “Y también la felicidad de haber podido compartirlos y evocarlos siempre con una dulce nostalgia”. Busco en un libro otra frase más optimista que la del poeta que mencioné antes y encuentro una que dice: “El recuerdo es el único paraíso del cual no podemos ser expulsados” (Richter). Y como los recuerdos tienen mucha relación con nuestros cinco sentidos, busco en la alacena azúcar negra para rememorar las tortitas que nos compraba mamá preparando algo dulce con sabor a recuerdo.
Galletitas de azúcar y miel
1. Bata 50 gramos de manteca con 1/2 taza de azúcar negra.
2. Súmele 1/2 taza de miel. Aparte tamice 1 y 1/2 tazas de harina con 1 cucharadita de bicarbonato de sodio, 1/2 cucharadita de canela y 1/4 de cucharadita de sal.
3. Agregue los ingredientes secos al batido y amase hasta obtener un bollo liso.
4. Estire la masa, recorte las galletitas y cocínelas en horno caliente, vigilando la cocción pues enseguida se doran.
5. Despéguelas y deposítelas sobre una superficie plana hasta que se enfríen.
viernes, 27 de enero de 2017
Ajíes en vinagre
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miércoles, 25 de enero de 2017
Tarta de compota de manzanas y crema pastelera
¡Encontré la receta de esa tarta de manzanas que tantas veces me reclamó! La masa se hacia con 100g de manteca, 70g de azúcar, 1 huevo, 190g de harina y ¼ de cucharadita de polvo para hornear. Con la mitad, se forraba un molde para tarta. Luego esta se rellenaba con una compota seca hecha con 1 kilo de manzanas y 100g de azúcar, perfumada con ralladura de limón. La compota se cubría con una capa de crema pastelera espesa. Finalmente el resto de la masa se estiraba finita, con ella se hacía un enrejado sobre el relleno… ¡y al horno caliente hasta dorar bien la masa! Paso final: cubrir con azúcar impalpable tamizado o pintar con mermelada reducida y… ¡GLUP!
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martes, 24 de enero de 2017
Modo de forrar una torta con pasta de almendras
- Una vez fría la torta apóyela sobre un disco de cartón de igual tamaño y úntela exteriormente con una capa finita de dulce de leche (extiéndalo bien).
- Déjelo orear.
- Estire la pasta de almendras espolvoreando el palote y la mesa con azúcar impalpable tamizado. Déjela de ½ cm de espesor.
- Enrolle la pasta en el palote espolvoreado con azúcar impalpable y desenrolle sobre la torta, dejando caer la pasta por su propio peso. Presiónela ligeramente para que se adhiera bien. Recorte el exceso de la base en forma prolija.
- Deje orear la torta de un día para otro antes de bañarla con el azucarado.
lunes, 23 de enero de 2017
Pollo a la cacerola
La cocina casera tiene magia, porque con los ingredientes de siempre logra, sin necesidad de un virtuosismo especial, sabores que perdurarán a través del tiempo. Es el caso de este pollo cortado en presas, delicioso con su guarnición de verduras coloridas y papitas con perejil.
Lo que lleva
pollo de buena familia, cortado en presas. 1
cebolla grande. 1
tomates maduros. 4
laurel. 1 HOJA
morrones. 2
ramito compuesto. 1
caldo. 1 CUCHARON
aceite. 3 CUCHARADAS
manteca. 50 GRAMOS
sal y pimienta. A GUSTO
vino blanco. ½ TAZA
Varios
papitas al natural: hervidas, pasadas por manteca y espolvoreadas con perejil picado. PARA ACOMPAÑAR
pollo de buena familia, cortado en presas. 1
cebolla grande. 1
tomates maduros. 4
laurel. 1 HOJA
morrones. 2
ramito compuesto. 1
caldo. 1 CUCHARON
aceite. 3 CUCHARADAS
manteca. 50 GRAMOS
sal y pimienta. A GUSTO
vino blanco. ½ TAZA
Varios
papitas al natural: hervidas, pasadas por manteca y espolvoreadas con perejil picado. PARA ACOMPAÑAR
15 MINUTOS. Lave y seque las presas de pollo (quítele, o no..., la piel, esto es a gusto). Sazónelas con sal y pimienta negra de molinillo. Caliente en una cacerola los 50 gramos de manteca junto con las 3 cucharadas de aceite y, cuando la primera se derrita, fría las presas de pollo hasta dorarlas bien de todos lados. Escúrralas pero no deseche la fritura.
30 MINUTOS. Mientras se fríen las presas, pele los tomates sumergiéndolos en agua hirviendo. Pártalos por la mitad, deseche las semillas y corte la pulpa en dados, recogiendo todo su jugo. Reserve. Quítele a los ajíes el cabito, semillas y nervaduras interiores. Lávelos y córtelos en tiras gruesas. Reserve. Pele la cebolla, córtela en rodajas, sepárelas en aros y reserve.
40 MINUTOS. Coloque los aros de cebolla en la cacerola donde doró las presas (con o sin el pollo) y rehóguelas apenas, hasta que se pongan transparentes, sin dorarlas. Incorpore los tomates picaditos, sin la piel y con todo su jugo, las tiras de morrón, el laurel y el ramito compuesto. Mezcle raspando el fondo de cocción para incorporarlo a la salsa.
60 MINUTOS. Incorpore en la cacerola las presas de pollo (si es que eligió reservarlas), el cucharón de caldo, de carne o de verduras, y la 1/2 taza de vino blanco. Deje hervir todo despacito, con la cacerola destapada, hasta que las presas estén bien cocidas y la salsa tome una consistencia espesita. Pruebe y rectifique (o no) el sazonamiento con sal y pimienta.
75 MINUTOS. Pele las papas, córtelas en rodajas gruesas (4 centímetros, aproximadamente) y tornéelas en forma de husos (¡o como le salgan...!) Hiérvalas en agua con sal hasta que estén cocidas. Escúrralas sobre repasadores. Báñelas con manteca derretida, sazónelas con sal, espolvoréelas con el perejil picado y sírvalas como guarnición. Sencillo y rico. ¡Glup!
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domingo, 22 de enero de 2017
Crêpes de camarones
Ingredientes
Panqueques finitos, 8
Manteca, 100g
Puerros, picaditos, 4
Blanco de apio, picadito, 2 cdas.
Fécula de maíz, 1 cdita.
Caldo de verduras, 1/2 taza
Vino blanco seco, 1/2 taza
Salsa de soja, 1 cda.
Extracto de carne, 1 cdita.
Camarones pelados, 1/4 kg
Champiñones, 1 frasco mediano
Sal y pimienta, a gusto
Crema de leche, batida espesa (sazonada con sal y pimienta), 100g
Preparación
1. Derrita la manteca y rehogue en ella los puerros y el apio.
2. Agréguele 1 cucharadita de fécula de maíz y mezcle.
3. Incorpore la salsa de soja, el caldo, el vino y el extracto de carne.
4. Revuelva continuamente hasta que espese, agregando, si fuera necesario, un poco del líquido de los champiñones.
5. Agregue los camarones y los champiñones escurridos.
6. Sazone a gusto con sal y pimienta. (Si la salsa estuviera muy líquida, espésela con otro poquito de fécula de maíz diluída en el líquido de los champiñones).
7. Coloque los panqueques sobre platos precalentados (este plato se lleva servido desde la cocina).
8. Distribuya en cada uno la salsa de camarones y champiñones.
9. Doble los costados de cada panqueque, como si formara un cucurucho, dejando ver parte del relleno.
10. Vierta sobre cada uno una cucharada de crema de leche y sirva enseguida. Si a su marido el plato le pareciera muy costoso, apréndase de memoria este pensamiento de Winston Churchill: "Un pueblo, como una familia, puede un año gastar más de lo que gana; pero convertirlo en sistema sería su ruina...".
¡Gracias, Susana!
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