sábado, 3 de octubre de 2015

Hay que pasar el invierno…




            El frío ya está haciendo sentir su sensación térmica. Es tiempo, pues, de que volvamos la mirada a los guisitos sabrosos y rendidores, capaces de hacer aguantar a toda la familia hasta la cena, sin reclamar el té. Eso sí: sea generosa con los condimentos (cuanto más sabrosa esta la salsa, mayor será su poder de saciedad) y no se olvide de poner suficiente pan sobre la mesa…

  • Guisote de lentejas

1)      Ponga ½ kilo de lentejas en una cacerola, cúbralas con abundante agua y déjelas en remojo hasta el día siguiente.
2)      Al día siguiente cambie el agua del remojo y hiérvalas con un poco de sal, hasta que estén blanditas pero no deshechas. Escúrralas y resérvelas.
3)      Vierta aceite en una cacerola hasta cubrir el fondo (de la cacerola, se entiende…).
4)      Caliente y rehogue 2 cebollas grandes picadísimas, 2 morrones cortados en tiras o cuadraditos y 2 zanahorias en juliana (sin el corazón).
5)      Apenas los morrones y las zanahorias estén “al dente”, incorpore 4 dientes de ajo, picaditos pero sin el brote verde interno.
6)      Escurra las verduras y ponga a freír en el mismo aceite 200 gramos (o menos… ¡bah!) de panceta ahumada magra, cortada en tiritas y 1 chorizo colorado de buena familia, cortado en rodajitas.
7)      Cuando la panceta este traslúcida, agregue las verduras que rehogó, el contenido de 1 lata de tomates bien picaditos y con todo su jugo, 1 cucharadita de pimentón, 2 hojas de laurel, 3 cubitos de caldo de verdura, desmenuzados, ½ taza de vino blanco, las lentejas cocidas, ½ taza de agua y 1 cucharadita de ají molido.
8)      Deje hervir todo despacito, revolviendo de vez en cuando, hasta que se forme una salsita espesa y aterciopelada.
9)      Agréguele 2 papas hervidas y cortadas en cubitos y 1 cucharada de conserva de tomates diluída en un poco de agua. Deje hervir.
10)  Pruebe y rectifique o no el sazonamiento con sal y pimienta.
11)  Finalmente, sazone a gusto con un poco de orégano y pruébelo: ¡cualquier día lo canjearía por un reino!


jueves, 1 de octubre de 2015

Tarta de zapallitos


 


Las tartas son la solución fácil y práctica para contentar a todos. Frías o calientes son una opción a la hora de saborear algo rico. La que hoy le propongo es ideal para aprovechar los mejores zapallitos de la temporada y darle un toque especial con jamón picado. Imperdible.





Lo que lleva

manteca blanda. 100 GRAMOS

yema. 1

sal. ½ CUCHARADITA

agua. 2 CUCHARADAS

harina. 1 Y ½ TAZAS, APROXIMADAMENTE

tartera enmantecada. 1

El relleno

manteca. 50 GRAMOS

cebolla grande. 1

zapallitos. 4 O 5

jamón cocido en tajadas. 200 GRAMOS

queso rallado. ½ TAZA

huevos. 3

sal, pimienta y nuez moscada. A GUSTO





Raspe los zapallitos, lávelos bien bajo la canilla y córtelos en tajadas finas. Reserve. Pele y pique finamente la cebolla. Reserve. Derrita la manteca en una sartén y rehogue allí la cebolla. Agregue las tajadas de zapallito y saltéelas hasta que estén bien tiernos. Sazone a gusto con sal y pimienta recién molida. Escúrralos y reserve mientras prepara la masa.


 

Tamice sobre la mesa la harina junto con la sal. Haga un hueco en el centro y coloque allí la manteca indicada, la yema y las 2 cucharadas de agua. Una primero los ingredientes del centro y luego vaya incorporando la harina hasta obtener una masa lisa y tierna, que no se pegotee a las manos. Si hiciera falta, agregue un poquito más de agua o de harina.


 

Divida el bollo en dos partes, una debe ser de 2/3 del total y el otra más chica, el tercio restante. Estire con palote el bollo más grande, dejando la masa fina. Forre con la masa la tartera previamente enmantecada y enharinada. Recorte los bordes excedentes en forma prolija. Cubra el fondo de la masa con el jamón cocido bien picadito y reserve así, hasta utilizar.


 

Volvamos al relleno reservado. Agregue a los zapallitos salteados el queso rallado y los huevos. Mezcle bien y sazone la preparación a gusto con sal, pimienta negra recién molida y un toque de nuez moscada (rallada en el momento, para que quede más perfumada). Extienda esta mezcla sobre la capa de jamón cocido que puso antes sobre la masa de la tarta.


 

Estire con el palote la masa restante dejándola fina. Despéguela de la mesa con un cuchillo. Corte la masa en tiritas de 1 centímetro de ancho, aproximadamente. Cubra con ellas el relleno formando un enrejado, como cuando hace una pastafrola. Termine los bordes en forma prolija. Cocine la tarta en horno caliente hasta que la masa se note bien doradita.





miércoles, 30 de septiembre de 2015

Crema inglesa



  • Ponga en una cacerolita 3 yemas, 80 gramos de azúcar y ¼ litro de leche. Mezcle con batidor de alambre.
  • Revuelva con cucharada de madera sobre el fuego hasta que la crema espese, pero sin que hierva (porque se corta).
  • Vuelque enseguida en un bol para interrumpir la cocción.
  • Perfume con esencia de vainilla y tápela con papel film para que al enfriarse no se le forme nata en la superficie.


martes, 29 de septiembre de 2015

Mermelada rápida de naranjas




Ingredientes:

3 naranjas
Cantidad necesaria de azúcar
Cantidad necesaria de agua
El jugo de ½ limón

Preparacion:

  • Lave muy bien, bajo el chorro de la canilla, las 3 naranjas.
  • Córtelas a la mitad y exprímalas.
  • Deseche las semillas y reserve el jugo.
  • Ponga los cascos (las mitades de naranjas, ¡bah!) ya exprimidos en una cacerola grande.
  • Cúbralos con abundante cantidad de agua.
  • Hagalos hervir hasta que estén bien blandos.
  • Escurra bien los cascos del hervor.
  • Con una cucharita deseche todos los hollejos.
  • Corte los cascos en finísima juliana (ojo! dije ¡finísima!).
  • Mida por tazas la juliana de naranjas que acaba de cortar.
  • Mida igual cantidad de azúcar que de juliana de naranjas.
  • Mida también igual cantidad de agua (es decir, si obtuvo 3 tazas de juliana de naranjas, mida 3 tazas de azúcar y 3 tazas de agua).
  • Coloque en una cacerola la juliana de naranjas junto con el azúcar y el agua ya medidas.
  • Agregue el jugo de naranja que reservó en el primer paso y el jugo de limón.
  • Haga hervir sobre fuego fuerte.
  • Revuelva ocasionalmente con cuchara de madera, hasta que la mermelada empiece a rezongar.
  • Cuando empieza a rezongar… ¡señal evidente de que ya está a punto y pide a gritos que la saquen de la cacerola!
  • Sírvala en frascos para conserva y repártalos entre los más queridos.



lunes, 28 de septiembre de 2015

Almejas a la marinera


 


ALMEJA (Cuando las compre y vea alguna con la boca abierta, golpéela con sus deditos mediante un chasquido. Si la almeja se asusta y se cierra... ¡es que está viva! Si, en cambio, se queda bostezando... ¡deséchela!, señal de que se ha suicidado antes de caer en sus manos...) Recuerde, antes de cocinarlas, lavarlas frotándolas con un cepillito para quitarles la arena que tendrán adherida. Y algo más: si cuando las cocina alguna no se abre... ¡deséchela sin más miramientos! ¿Una receta fácil y sabrosa?

ALMEJAS A LA MARINERA

Hierva las almejas en agua con verduritas y, una vez cocidas escúrralas, cuele el agua de cocción y resérvela. Vierta en una sartén 100 cc de aceite y rehogue en él la cebolla y 1 diente de ajo finamente picados. Agrégueles 1 cucharada de pan rallado y saltéelo unos segundos. Incorpore en la sartén el agua de cocción de las almejas (previamente colado), 1/2 vaso de vino blanco, 1 hoja de laurel, el jugo de 1/2 limón y 1/2 cucharadita de pimienta en grano triturada. Cuando la preparación rompa el hervor, vierta todo sobre las almejas que están en la cacerola y déjelas cocinar sobre fuego suave 1 minuto. Sazone con sal a gusto y 1 cuchara de perejil picado y... ¡a la mesa!