sábado, 26 de septiembre de 2015

Gusito de verduras bajas calorías




1)      Unte con aceite una de esas cacerolas especiales para cocinar al vapor (Essen… ¡bah!).
2)      Coloque en ella 1 morrón rojo así de grande, cortado en cuadraditos, 1 cebolla picadísima, 1 dientes de ajo gordos, picaditos, 1 zanahoria tierna, cortada en cubitos, 2 papas medianas cortadas en pequeños trozos, el contenido de 1 lata de arvejas, escurridas y el contenido de 1 lata de tomates al natural, picaditos y con todo su jugo.
3)      Agregue en la cacerola 1 hoja de laurel, ½ cucharadita (tamaño café) de pimentón, ½ cucharadita de orégano, ½ cucharadita de ají molido, un cubito y ½ de caldo de verduras, desmenuzado y 1/3 de taza de vino blanco.
4)      Tape la cacerola y coloque sobre fuego fuerte, hasta que rompa el hervor.
5)      Baje la llama hasta obtener un fuego mínimo.
6)      Según mi experiencia, a los 45 minutos habrá usted obtenido el guisito más sano que se pueda imaginar.






                                                    

viernes, 25 de septiembre de 2015

Pechuga de emergencia



¿Cómo “estirar” un pollo?


            Lo más doloroso para una visita inesperada a la hora de comer es que uno tenga sólo una pechuga de pollo para compartir con su marido (si la tiene) y a la hora de repartirlo se abstenga de servirse diciendo: “El pollo me cae mal”… Lo que caerá mal a todos es que usted quede con el estómago vacío. Con un poco de ingenio (y alguna latita que sabiamente pueda tener en estado de alerta en su despensa o la de su vecina) usted podrá resolver – si no un menú – al menos un plato que alcance para cuatro, generosamente, y con la frente bien alta: como si ya perteneciera al primer mundo. Pero no aplique esta fórmula cada vez que tiene visitas ¿eh? “Cuando el poder deriva las miras al bien personal del que lo ejerce ha degenerado en tiranía” ¡¡¡Le juro que lo dijo Jaime Balmes!!!


  • Ensalada de pollo “Virginia”


  1. Hierva una pechuga de pollo en agua con sal, verduritas y aromáticos. Cuando esté cocida – pero no seca – escúrrala y quítele la piel y todos los indeseables. Córtela en trocitos identificables (usted sabe…).
  2. Hierva 1 taza de arroz en abundante agua y, cuando esté casi cocido, apague el fuego, tape la cacerola y espere a que reviente (el arroz, se entiende…). Colóquelo entonces en una sartén, ponga cara de Gustavo Adolfo Bécquer (sin bigotes ni barba) y manos de Gioconda y, suavemente, revuelva con tenedor el arroz sobre el fuego hasta que esté sequito y los granos no se pegoteen. Vuelque en una fuente y deje enfriar.
  3. Vierta sobre el pollo el jugo de 1 limón, el arroz frío, 1 lata chica de champiñones escurridos, 1 taza de duraznos al natural escurridos y cortados en daditos (o la fruta que más le guste), 50 gramos de pepinitos pickles en rodajitas (mejor alcaparras, pero…) y lo que le regalen de almendras tostadas o castañas de cajú. Mezcle y sazone, si quiere…
  4. Vierta en el centro el aderezo “Virginia” y salpíquelo con perejil picadísimo. Sirva bien fría. Adorne el borde del bol o fuente, con hojas de espinacas o de lechugas… ¡o nada!

ADEREZO VIRGINIA:

a)      Mezcle en un bol mediano 4 yemas, 2 cucharadas de agua fría, 2 cucharadas de vinagre de manzanas, 1 cucharadita de mostaza en polvo (o de la otra… ¡bah!), 1 cucharadita de azúcar y ½ cucharadita de sal. b) Bata continuamente a baño de María (sin que el agua hierva) hasta que espese. c) Retire, enfríe y mézclele la crema de leche batida espesa.


jueves, 24 de septiembre de 2015

Tarta "a la Grela"


            Si usted se ha propuesto hacer dieta el lunes, saltee esta nota pues, si se tienta, yo me sentiría cargada de culpa. En una de sus obras Shakespeare hace reflexionar así a uno de sus personajes: “El tentador o el tentado: ¿Quién es más culpable?”… No me conteste todavía. Relea la frase, póngase una mano sobre el corazón y conteste a esta pregunta escrita, por mí y en este siglo: “Comer un trozo de una excelente tarta de manzana; o abstenerse: ¿Qué la hace más feliz?” Decida usted…


  • Tarta “a la Grela”

¿Quién diría que los números están reñidos con el arte de cocinar? Yo tengo un amigo en el piso más frecuentado del diario, que cocina como los ángeles (como los ángeles que saben cocinar…). Esta receta hace tanto tiempo que la hice que no sé a ciencia cierta, si me la donó gentilmente o si se la robé impensadamente. Pero como “nobleza obliga”, le puse el nombre que le puse. Usted puede bautizarla de nuevo. ¿Le gusta este? ¡Tarta para descansar! “No puede haber descanso placentero sin previa fatiga” (Aguilo). ¡Glup!


INGREDIENTES

Manzanas (del color que más le guste…), 4
Jugo de 1 limón
Ralladura de 1 limón
Manteca, 100 gramos
Azúcar, ½ taza y cantidad extra
Huevos, 3
Leche, 4 cucharadas
Harina, 220 gramos
Polvo para hornear, 3 cucharaditas
Manteca en trocitos, 30 gramos

VARIOS

Mermelada de damascos, duraznos o ciruela, 3 cucharadas
Azúcar, 2 cucharadas
Agua, 6 cucharadas

PREPARACION

  1. Pele las manzanas, frótelas con el jugo de limón y córtelas en tajaditas transparentes, desechando las semillas. Tape y reserve.
  2. Bata la manteca con la media taza de azúcar y la ralladura de limón, hasta obtener una crema.
  3. Agréguele los huevos, de a uno por vez, batiendo bien.
  4. Tamice la harina junto con el polvo para hornear.
  5. Agréguela al batido anterior, alternando con la leche.
  6. Extienda la mezcla en una tartera enmantecada y enharinada, de tamaño tal que la mezcla quede de un espesor de 1 cm.
  7. Revuelque las tajaditas de manzana por azúcar molido y cubra con ellas el batido, disponiéndolas en círculos concéntricos, lo más prolija y artísticamente posible, como si aspirara a trabajar en Utilísima.
  8. Salpique las manzanas con los trocitos de manteca.
  9. Cocine en horno caliente, apoyando primero la tartera unos minutos en el piso del horno (¡que no se le queme!) y pasándola luego a un estante central, hasta que esté cocida pero no seca.
  10. Retire la tarta del horno. ¡Y ni se le ocurra desmoldarla! (¿Qué culpa tengo yo si su marido no le compró todavía una linda tartera?).
  11. Ponga en una cacerolita la mermelada, las 2 cucharadas de azúcar y el agua. Revuelva con cuchara de madera sobre el fuego, hasta que el azúcar se disuelva. Espere a que la mezcla tome punto espesito. Tamice y, con esta mermelada reducida (¿qué otra cosa iba a ser sino?), pinte la superficie de la tarta. (¡Qué otro prepare el té!).

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Ambrosía




(Una especialidad de nuestra cocina criolla que está a mitad de camino entre la yema quemada y el dulce de huevo).


Cómo se hace

Coloque 1 kilo de azúcar en una cacerola, agréguele agua hasta sobrenadar el azúcar 2 milímetros y deje hervir sobre el fuego hasta que tome punto de "hilo fuerte" (ver almíbar)

Bata 8 yemas y 4 huevos en un bol y agrégueles de a poquito el almíbar hirviente mientras continúa batiendo hasta incorporarlo todo

Continúe batiendo mientras le agrega de a poquito 1 litro de leche. Súmele 1 chaucha de vainilla, vierta en una fuente honda para horno y colóquela en horno moderado (sin bañomaría) hasta que la leche se evapore y quede en la fuente una especie de revuelto de huevos, delicioso

Mientra la ambrosía se cocina, revuélvala de vez en cuando con cuchara de madera para que tenga una textura uniforme. Retire del horno, vuelque en una compotera, deje enfriar... ¡y convide! 


martes, 22 de septiembre de 2015

Muffins de ciruelas


INGREDIENTES

Pirotines grandes de papel (¡eh!... tan grandes, ¡no!...), 12
Ciruelas tiernizadas, descarozadas y cortadas en trocitos, 200 gramos
Harina, 1 cucharada
Torta básica, pero perfumada con ralladura de limón en lugar de vainilla, 1
Azúcar impalpable tamizada, para espolvorear
Manteca derretida, 50 gramos

PREPARACION

  1. Reboce los trocitos de ciruelas frotándolos con la harina.
  2. Incorpórelos a la preparación de torta básica.
  3. Acomode los pirotines en una asadera, de modo que se toquen “codo con codo” (o, si quiere gastar más: use pirotines dobles, para que no se deformen al colocarles la masa).
  4. Pinte los pirotines con manteca derretida.
  5. Vierta la masa en los pirotines llenándolos sólo hasta la mitad.
  6. Cocínelos en horno moderado, aproximadamente 15 minutos (o hasta que estén doraditos y a punto… ¡bah!).
  7. Retírelos del horno y, sin desmoldarlos, espolvoréelos con el azúcar impalpable. Sírvalos en los mismos pirotines (pero ponga a mano un papelero…).


domingo, 20 de septiembre de 2015

Bizcochuelitos de chocolate




INGREDIENTES

Huevos, 3
Azúcar, ½ taza
Agua, 2 cucharadas
Cacao amargo, ¼ de taza
Harina tamizada, ½ taza
Sal, un poquitito así
Esencia de vainilla, 1 cucharadita

VARIOS

Dulce de leche de repostería
Chocolate cobertura
Leche condensada
Coco rallado

PREPARACION

  1. Forre una placa para horno con papel manteca. Enmantequelo generosamente, como si le regalaran la manteca.
  2. Ponga los huevos en la batidora y bátalos hasta que estén color clarito.
  3. Agrégueles de a poco el azúcar y siga batiendo a toda maquina hasta que espesen como “sabayón” (“punto letra”… ¡bah!).
  4. Incorpórele de a poco el agua.
  5. Deje de batir.
  6. Tamice la harina con el cacao y la sal.
  7. Agregue esta mezcla al batido anterior, mezclando suavemente.
  8. Perfume con la esencia.
  9. Vierta el batido en la asadera forrada con papel.
  10. Extiéndala cuidadosamente con una espátula.
  11. Cocine en horno caliente hasta que esté cocido. Baje un poco la temperatura y seque un poquito más.
  12. Invierta la placa de arrollado sobre un repasador espolvoreado con cacao.
  13. Presione el papel en toda su superficie con la parte no filosa de un cuchillo.
  14. Desprenda cuidadosamente el papel y deje enfriar.

ARMADO

  1. Una vez fría la masa, córtela en tiras y subdivídalas en pequeños rectángulos.
  2. Mezcle un poco de leche condensada con coco rallado, hasta formar una pasta espesa.
  3. Una los rectángulos de bizcochuelo de a dos, rellenándolos con la pasta de coco.
  4. Báñelos uno por uno en el chocolate cobertura disuelto a baño de María.
  5.  Apóyelos sobre una fuente y colóquelos en la heladera hasta que tome consistencia.