miércoles, 14 de enero de 2015

Masitas sin cocción




¿Recuerda esas masitas antiquísimas que no llevan cocción? Mezcle continuamente sobre el fuego 200 gramos de manteca, 2 tazas de Quaker (molido grueso), 1 taza de te de cacao dulce, 5 cucharadas de leche y 1 cucharada de coñac, hasta que todo esté disuelto. (O hágalo a baño de Maria si es principiante). Entonces forre una fuentecita rectangular con papel impermeable, tapícela con galletitas tipo criollitas (codo con codo) y úntelas con 1/3 de la pasta de Quaker. Cubra ahora la pasta con otra capa de galletitas, luego con otra capa de pasta, luego con otra de galletitas y finalmente con el resto de la pasta. Así las cosas “camúflela” bien y olvídese de ella hasta el día siguiente. Entonces corte la preparación en tiras, subdivídalas en cuadraditos, ponga en pirotines y… ¿qué espera para aplaudir?







martes, 13 de enero de 2015

Crema espumosa de limón




Ingredientes:

Yemas, 3
Azúcar, 1 taza
Ralladura de 1 limón grande
Jugo de 2 limones
Clara, 1
Crema de leche, 200 gramos


Preparación:

1.      Ponga las yemas en una cacerolita junto con ½ taza de azúcar y el jugo de limón.
2.      Revuelva continuamente sobre el fuego con cuchara de madera hasta que espese, pero sin que llegue a hervir.
3.      Bata la clara a punto de nieve.
4.      Agréguele el azúcar restante, de a una cucharadita por vez, mientras continúa batiendo hasta incorporarlo todo.
5.      Bata la crema de leche hasta que esté espesa, pero sin que tome punto chantilly.
6.      Vierta la crema de limón, caliente y de a poquito, sobre el merengue hecho anteriormente. Enfríe.
7.      Únale la crema de leche espesa.
8.      Perfume con la ralladura de limón.
9.      Cubra con la crema la ensalada de frutas elegida y ponga en la heladera hasta que esté firme. Decore a gusto en el momento de servir.







lunes, 12 de enero de 2015

Pan volador






Siempre me gusta ensayar recetas de pan. Y hoy, más todavía: sin pensar en lunes y sin pensar en huelgas. Sino simplemente recordando estos versos de Gabriel y Galán: “Y no hay deleites humanos/ ni más grandes ni más sanos / que estos que son mi ideal: pan de trigo candeal / comido entre paz y hermanos”… Esta fórmula es ideal para llevar del horno a la mesa y comerlo así, calentito, tierno, humeante. Los ingredientes están hechos a la medida de cualquier bolsillo argentino. (“Si lloras de haber perdido el sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas”. R. TAGORE). Bata 3 cucharadas de azúcar con 3 huevos enteros y agréguele: ½ taza de manteca blanda (o margarina), 2 tazas de harina, ½ cucharadita de sal y 60 gramos de levadura de cerveza desleída en 3 cucharadas de leche caliente. Y he aquí el detalle interesante: este pan debe levar una sola vez en el molde, ahorrando así un montón de tiempo. Una vez hecha la pasta, vuélquela en un molde tipo budín inglés, tápela con un lienzo y olvídese de ella hasta que esté bien hinchadita. Pues sin paciencia… ¡no hay receta de levadura que salga bien! (“El que más tiempo aguarda, más seguro esta de ganar”. (H. JACKSON). Una vez levado, lo demás lo hace el horno; ¡20 minutos a temperatura bien caliente! Detalle exquisito: desmoldarlo y pincelarle la superficie con manteca derretida, para que tenga apariencia brillante. Y una sola condición: compartirlo con todos. (“Juntar las manos está bien; pero abrirlas es mejor”. RATISBONE)



domingo, 11 de enero de 2015

Falso soufflé


¿Cambiamos de tema? ¿Se acuerda de ese “falso soufflé” de queso que creía perdido? Hoy se lo doy aquí. Pero a partir de ahora… ¡los jueves contestaré en “Ollas & Sartenes” todas las cartas! ¿Lista? Forre un molde profundo, de 22 cm, bien enmantecado, con tajadas de pan lácteo descortezado y enmantecado. Presiónelo. Eche sobre el pan 1 taza grande de queso rallado. Tape con otra capa de pan y sobre esto vierta 2 huevos batidos con 1/3 de taza de leche, sal, pimienta y 50 gramos de manteca derretida. Paso final: Horno caliente hasta que se infle, dore como un soufflé y… ¡glup!


sábado, 10 de enero de 2015

Espirales de nuez



Entre tanta papelería había extraviado las “espirales de nuez” que me enseñó Elsa Cocozza de Denizio. Haga una masa con 100 gramos de harina, 25 de maicena, 1 y ½ cucharadita de polvo para hornear, 50 gramos de azúcar, 75 gramos de manteca, ½ clara y ½ cucharada de Oporto. Déles forma de cilindro, estírelos por separado sobre papeles enharinados dejándolos de 1 cm de espesor y cúbralos con 100 gramos de nueces molidas y mezcladas con ¼ de taza de azúcar. Enróllelos por separado, y así, enteros, cocínelos hasta que estén dorados. Al retirarlos del horno ahóguelos con azúcar impalpable, deje enfriar, corte en rodajas y… ¡glup!

viernes, 9 de enero de 2015

Torta con plataforma de manzanas




 ¿Quién me pidió una fórmula fácil para hacer una “torta de manzanas”? Aquí va: si quiere, llámela “angel sponge”; y si no, simplemente: ¡Torta con plataforma de manzanas! Se hace así: pele y corte manzanas en tajaditas finitas, a fin de formar un buen zócalo en el fondo de una fuente de vidrio térmico, enmantecado. Luego rocíelas con un poco de jugo de limón y otro poco de azúcar. Y póngalas a cocinar en el horno. Mientras tanto, bata 2 cucharadas de manteca con dos cucharadas gordas de azúcar y agrégueles 1 huevo, mientras sigue batiendo e incorporándole, en forma alternada: ½ taza de leche, ¾ de taza de harina, previamente tamizada con 2 cucharaditas de polvo para hornear y apenitas de sal. Cuando el batido esté listo, viértalo sobre las manzanas calientes y vuelva a meter el molde en horno moderado por lo menos ½ hora (hasta que esté cocida).


jueves, 8 de enero de 2015

Caramelos de chocolate caseros


 

 ¿Quiere aprender a hacer los “caramelos de chocolate caseros”, parecidísimos a aquellos que hacía mamá y siempre me guardaba “la raspa”? Se llaman “bala” y se hacen así: revuelva sobre el fuego, en cacerola grande, 6 barras de chocolate y 3 cucharadas de agua, hasta que el chocolate se funda. Entonces agréguele 1 taza de leche, ¼ kilo de azúcar, 2 cucharadas gordas de miel y 2 cucharadas de manteca. Y deje hervir, revolviendo con cuchara de madera de vez en cuando, hasta que tome punto de bolita fuerte (como chicle importado). Entonces vuelque sobre una mesa enmantecada, déle forma rectangular y, cuando esté tibio, marque con el marcador de ravioles. Finalmente, una vez frío, corte en tiras, divida en cuadraditos y envuelva cada caramelo en papel impermeable.