miércoles, 28 de abril de 2010

Tarta de jamón y queso




(práctica, rica y muy fresca)

Lo que lleva:

masa crocante salada, cantidad necesaria
clara, 1
jamón cocido, picadito, 200 gramos
queso de máquina, picadito, 200 gramos
cebollas medianas, finamente picadas, 2
manteca, 60 gramos
leche, 1 taza
huevos batidos, 4
queso rallado, ½ taza
pimienta, a gusto

Cómo se hace:

Estire la masa y forre una tartera grande (tipo pizzera), enmantecada y enharinada. Recorte los bordes Vierta la clara dentro de la tarta cruda e incline el molde para hacerla correr, pintando toda la masa. Deseche el excedente. Pinche la masa con un tenedor y cocínela en horno caliente hasta que esté sequita, sin dorar Derrita la manteca en una sartén y rehogue la cebolla.
Cubra la masa cocida con la cebolla rehogada.

Mezcle el jamón con el queso y extiéndalo sobre la cebolla Una la leche con los huevos batidos y el queso rallado. Sazone con pimienta y vierta sobre el relleno Cocine la tarta en horno caliente hasta que la masa esté doradita y el relleno firme. Retire, deje entibiar y...¡Glup!





martes, 27 de abril de 2010

Corona de frutillas


La base de esta delicia es una simple masa bomba. Y el resultado, un postre fácil y tentador, que cobrará más categoría si usted lo presenta ante su familia y/o invitados con su nombre original. En Francia lo han bautizado: "Paris-brest de frutillas". ¿Vio que importante parece? 


Lo que lleva


Lo que lleva la masa
·  agua ½ TAZA
·  sal APENITAS
·  harina ½ TAZA
·  manteca 35 GRAMOS
·  huevos 2

Lo que lleva el relleno

·  frutillas 400 GRAMOS
·  crema 1 POTE CHICO
·  azúcar 3 CUCHARADAS PARA LA CREMA Y EXTRA PARA LAS FRUTILLAS

Varios

·  placa para horno 1
·  manteca y harina para la placa
·  manga de repostería con pico grueso 1



PASO 1 (5 MINUTOS)

Ponga en una cacerolita el agua, la sal y la manteca. Colóquela sobre el fuego y espere a que rompa el hervor. En ese momento, agréguele la harina de golpe, mientras mezcla enérgicamente con la cuchara de madera. Siga mezclando hasta que todo se una en un pegote que le resultará a la vista liso y espantoso... Pero no se asuste, que así debe quedar.

PASO 2 (8 MINUTOS)

Vierta el pegote de masa en un bol. Así, en caliente, agréguele 1 huevo, mezcle... ¡y no se desespere si la masa parece cortada! Siga batiendo con fuerza hasta que el pegote se vuelva a unir y siga pareciendo un pegote... ¡pero esta vez un poco más blando! Agregue del mismo modo el otro huevo y siga batiendo igual. Obtendrá un pegote aún más blando. 
PASO 3 (10 MINUTOS)

El punto exacto de la masa bomba es cuando al tomar una porción de pasta con la cuchara y mantenerla en alto, aquélla cae al bol por su propio peso. (Si los huevos fueran muy chicos y esto no ocurriera... agregue un poco más de huevo). Mientras tanto vaya preparando las frutillas. Lávelas, quíteles los cabitos y agrégueles azúcar a gusto. 
PASO 4 (15 MINUTOS)

Enmanteque y enharine una fuente o placa que pueda ir al horno. Apoye sobre ella un plato del diámetro que usted quiera hacer la rosca y marque la circunferencia con un cuchillo. Ponga la masa bomba dentro de una manga de repostería con boquilla grande (2 centímetros aproximadamente) y trace un círculo de masa sobre la guía que marcó con el cuchillo. 
PASO 5 (45 MINUTOS)

Cocine la rosca en horno bien caliente hasta que se hinche bien. Baje la temperatura a mínimo y deje la rosca hasta que esté bien sequita. Retire y deje enfriar. Bata la crema con el azúcar hasta lograr el punto chantillí. Parta la rosca por la mitad y rellénela con parte de la crema y las frutillas. Rearme la rosca y decórela a gusto con más crema y frutillas. 
 
 
 
 
 

lunes, 26 de abril de 2010

¿Se anima con un Kugelhopf?


Disfrútelo. ¡Pero ni se le ocurra pronunciarlo!


Su fama arranca desde los tiempos de María Antonieta quien – dicen los que saben – popularizó ese nuevo “entremet” dulce hecho entonces con un ingrediente inusual: la levadura. Otros le atribuyen el mérito de su difusión a Carême. Lo cierto es que es una antiquísima especialidad de la cocina alsaciana y que, cada vez que escribo su nombre, me llega un aluvión de cartas diciéndome que se escribe de otra manera… ¿Mi recomendación? ¡No sea tan puntillosa y hágalo!...

PREPARACION

  1. Disuelva 15 gramos de levadura prensada en 100 gramos de leche tibia, junto con 1 cucharadita de azúcar y 2 cucharadas de harina. Bata hasta que se formen globitos en la superficie de la mezcla. Tape con un polietileno y deje en sitio tibio hasta que la levadura fermente y todo parezca una espuma o una “esponja”.
  2. Ponga en un bol 250 gramos de harina, ½ cucharadita de sal, 3 cucharadas de azúcar, 2 huevos y la ralladura de 1 limón.
  3. Bata todos los ingredientes con la mano abierta (hágalo… ¡please! Es la mejor forma de airear la preparación… ¡y quedar pegoteada!) mientras le incorpora la levadura fermentada.
  4. Siga batiendo con ganas hasta que todo se convierta en un engrudo lisito e insoportable.
  5. Agréguele entonces, de a trocitos – mientras sigue batiendo – 80 gramos de manteca blanda. Siga, siga y siga cansándose hasta incorporarla toda y no se note ni un grumo.
  6. (Ya falta poco…). Así, batiendo, incorpórele 1 taza de pasas de uva sin semillas (y almendras fileteadas, si quiere…).
  7. Enmanteque y enharine una budinera chica de 18 cm de diámetro y alargue su altura (la de la budinera, se entiende…) fijándole alrededor una tira doble de papel manteca (o pergamino) enmantecada y enharinada, de modo que calce bien.
  8. Vierta la preparación en la budinera, tápela con un papel liviano apoyado en la boca del borde que alargo, y deje en sitio tibio hasta que la preparación sobrepase los limites de la budinera.
  9. Cocine en horno bien caliente hasta que la superficie este doradita y el nombre raro parezca que quisiera escaparse de las paredes del molde (½ hora aproximadamente).
  10. Retire, desmolde y ahogue – en caliente – con azúcar impalpable tamizado.

NOTA: Como variante, una vez frío puede cubrir el “Kugelhopf” con una capa finita de azucarado blanco y adherirle semillitas de amapola. Deje secar bien antes de cortar.


domingo, 25 de abril de 2010

Postre helado de nueces y café




¿Me ayuda ahora a encerrarme en la cocina? Esta vez inventé un postre para tener "siempre listo" en el congelador. ¿Le cuento? Forre un molde grande para budín inglés con "papel para cocinar". Luego prepare una crema de café revolviendo sobre el fuego 1 taza de café bien concentrado, 1 yema, 1 cucharada de almidón de maíz y ½ taza de azúcar. Una vez obtenida una crema espesota, retire del fuego, tamícela y agréguele 1 clara batida a nieve. Cuando la espuma se enfríe, agréguele 200 gramos de crema de leche batidos con 3 cucharadotas de azúcar y arme el postre así: primero, una capa de vainillas mojadas en oporto; luego una capa gorda de la crema de café; después, una capa de nueces picadas; y de ahí en más... otra capa de vainillas, otra de crema, otra de nueces, otra de... ¡hasta terminar con todo lo que tenga! Paso final: Ponga en el congelador hasta que esté firme (o déjelo allí hasta la caída de visitantes inesperados), desmolde, retire el papel y decore a gusto con chantillí, rulos de chocolate… o ¡lo que pueda! ¡Glup!



sábado, 24 de abril de 2010

Empa-naditas


Ingredientes

Discos de empanadas para horno, 1 paquete
Jamón cocido, en tajadas, 100 gramos
Queso “de máquina”, en tajadas, 100 gramos
Queso rallado, 1 cucharada
Sal, un poquitito así
Huevo, 1
Leche, un poco
Azúcar, otro poco



1. Abran el paquete de discos de masa y, cuidadosamente, sepárenlos. Estírenlos por separado con el palote, sobre la mesa enharinada, hasta dejarlos finitos como papel.
2. Tomen una copa o cortapastas chico (de 7 centímetros de diámetro, más o menos) y recorten en discos más chicos las masas estiradas. Tápenlos con un repasador para que no se sequen mientras preparan el relleno.
3. Encimen las tajadas de jamón sobre una tabla de picar y divídanlas primero en tiras a lo largo, y luego en tiras a lo ancho: ¡Resultarán picadas en cuadraditos! Hagan lo mismo con las tajadas de queso. Mezclen ambos ingredientes y pónganlos en un bol.
4. Agreguen en el bol el queso rallado, el poquitito de sal y el huevo. Mezclen todo muy bien con una cuchara.
5. Armen las empanaditas así: Coloquen una cucharadita del relleno en el centro de cada disco de masa, píntenles el borde con un poquitito de agua, doblen el disco de masa encerrando el relleno y aplasten bien los bordes, para que no se abran. Por si esto fuera poco... enharinen cada vez un tenedor y presionen el borde de cada empanadita. ¡Quedarán más lindas!... Finalmente (y siempre que les guste el sabor dulce-salado), pinten la panza de cada empanadita con un poquito de leche y espolvoréenla con un poquito de azúcar.
6. Coloquen las empanaditas en una placa enmantecada y enharinada y cocínenlas en horno caliente hasta que estén sequitas, doradas y... ¡glupísimas!




viernes, 23 de abril de 2010

Salsa de damascos




  1. Ponga en una cacerolita1 taza de mermelada de damascos, el jugo de ½ limón y ½ taza de agua y 25 gramos de manteca.
  2. Hierva hasta que todo se mezcle, caliente bien y tome el aspecto de una salsa espesita.
  3. Tamice y agréguele 1 copita de Apricot. Sirva enseguida. (Si resultara muy líquida, espese con un poquito de fécula de maíz).


jueves, 22 de abril de 2010

Azulejos marrones



¡Al fin encontré lo que usted quería! El intento de unas galletitas oscuras de miel y azúcar negro, duras como baldosas, parecidísimas a las que mi abuela Mamaía hundía en su vaso de leche fría que tomaba a la tarde, sentada en su sillón de mimbre, en el patio emparrado de Pueyrredón y Paraguay… ¿Quién dijo esta verdad? “El tiempo es un ángel; no hagas de él un historiador”… ¡A cocinar!



1)      Mezcle 2 cucharadotas panzonas de azúcar negro con otras 2 cucharadotas de azúcar molido blanco, 1 huevo entero y 50 gramos de manteca.
2)      Cuando todo esté convertido en una pasta, únale 1 taza de harina común, tamizada con 1 cucharadita al ras de bicarbonato de sodio.
3)      Amase hasta que el bollo este lisito. Entonces estírelo dejándolo de un poco menos de ½ cm de espesor, corte en rectángulos y hornéelos hasta que estén sequitos. (¡Qué no se le quemen!)
4)      Levántelos con espátula y déjelos enfriar sobre una superficie plana. Al enfriarse, se endurecen. ¿Vio cómo la cocina también es un medio de transporte milagroso para saborear dulcemente el pasado?


Versión 2:


Mientras… ¿inventamos esas galletitas parecidas a azulejos marrones, parecidísimas a las que mi abuela hundía en su vaso de leche? Mezcle 2 cucharadotas panzonas de azúcar negro con otras dos de azúcar molido, 1 huevo entero, 50 gramos de manteca, 1 taza de harina común y 1 cucharadita (al ras) de bicarbonato. Cuando el bollo esté liso, estírelo, corte en rectángulos y hornéelos hasta que estén sequitos (al enfriarse se endurecen). ¿Vio cómo la cocina también es un medio de transporte milagroso para saborear dulcemente el pasado?