jueves, 1 de enero de 2015

Postre improvisado








¿Usted cree en las definiciones? (“No hay nada tan difícil como definir lo que todo el mundo sabe” RUBIO Y BELLVE). El postre que le voy a contar es la mejor definición que puedo darle acerca de la generosidad de Mariana. (¿Cuándo no?) Apenas supo que íbamos a visitarla (“Mi temor de separación es todo lo que une.” PORCHIA) no vaciló en condenar al último pan dulce de la cosecha 1975 y transformarlo en un postre de locura. “Hay momentos en la vida en los cuales hay que ser un poco loco para salir bien parado” LA ROCHEFOUCAULD). Primero que nada, Mariana le levantó la tapa de los sesos al pan dulce, a fin de ahuecarlo bien. Luego deshizo las migas con whisky y crema chantilly para obtener una pasta. Y volvió a rellenar el pan dulce intercalando una capa de chocolate cortado a cuchillo, otra de cerezas, otra de cerezas al marraschino y otra de almendras peladas, etc. Por último le puso la tapa (“En toda cosa hay que considerar el fin” LA FONTAINE), y lo decoró por fuera con crema, frutas secas, frutas glacé. Después… a estacionar un buen rato en la heladera, antes de cortarlo como cualquier torta. Resultado: un pan dulce relleno sorprendentemente rico… ¿Qué espera para hacerlo? “Créeme: no es de sabio decir “viviré”. Mañana ya es demasiado tarde: ¡vive hoy!” (MARCIAL).