sábado, 14 de diciembre de 2013

Masa de jengibre





¿Al arbolito de Navidad le están haciendo falta adornos? Le sugiero que este año elija la solución más económica y divertida: ¡fabricarle adornos comestibles! Lo importante será elegir una masa que no se deforme al cocinar… ¡y empezar ya a dar rienda suelta a la imaginación! Una vez decoradas con glasé real y bien sequitas, las galletitas que le sugiero esta semana pueden guardarse perfectamente en latas, frascos, o bolsas de polietileno bien cerradas. A cada una puede pegarle una cintita con glasé real, para que luego le resulte más fácil colgarlas del pinito o enhebrarlas formando guirnaldas.



Masa de jengibre

1)      Bata 100 gramos de manteca con ½ taza de azúcar.
2)      Agréguele ½ taza de melaza (o miel… ¡bah!) y 2 ½ tazas de harina tamizada con un poquitito de sal, ½ cucharadita de bicarbonato de sodio, ¾ de cucharadita de jengibre (si le gusta el gusto a Navidad…) y ¼ de cucharadita de nuez moscada rallada. Debe quedar una masa compacta. (No: no lleva huevo).
3)      Estire la masa dejándola de 3 milímetros de espesor y recórtela usando moldes de cartulina – bien enharinados – con las siluetas de los adornos que quiera colgar del arbolito.
4)      Levante cuidadosamente las figuras con una espátula y acomódelas en placas enmantecadas y enharinadas.
5)      Cocínelas en horno caliente hasta que estén sequitas.
6)      Enfríe y decore a gusto con glasé real de distintos colores.

Bastoncitos

Esta masa es más rica que la anterior. Pero aquella necesariamente debe ser así, durita, para que los adornos no se deformen al cocinar. Una vez hechos los bastoncitos, puede atarle a cada uno un moño para colgarlos mejor de las ramas del pinito. Aunque también quedan decorativos, pegados con glasé real, para adornar los paquetes de regalos. Con el mismo sistema de retorcido de masas en dos colores, en lugar de bastones puede fabricar simpáticas guirnaldas.

1)      Mezcle 100 gramos de manteca con ½ taza de azúcar impalpable tamizada, ½ huevo (bátalo primero y divida después…), esencia de vainilla, un poquito de sal y 1 ¼ taza de harina. Debe quedar una masa compacta pero maleable.
2)      Divida la masa por la mitad y agregue a una parte el colorante que desee. Amase bien para que el color se distribuya en forma pareja.
3)      Tome una porción de masa blanca y amásela en forma de cilindro angosto (como si fuera a hacer ñoquis chiquitos).
4)      Tome una porción de masa coloreada y amásela igual que la anterior.
5)      Coloque el cordón coloreado al lado del cordón blanco (“codo con codo”) y, suavemente, hágalos rodar juntos con la mano para que se retuerzan y logren el efecto de “columna”.
6)      Corte los cordones del tamaño que desee, arquéeles un extremo para darles forma de bastón y vaya apoyándolos sobre placas enmantecadas.
7)      Cocínelos en horno caliente hasta que estén sequitos pero sin que lleguen a dorarse.
8)      Déjelos enfriar en la placa antes de despegarlos.