jueves, 19 de diciembre de 2013

Christmas cake






Déjeme repetirle una receta que hace añares le di: “Christmas cake”: una torta negra de frutas con reminiscencia de la tradicional torta de bodas. La idea me pareció buena para cosechar todas las frutas secas que queden esta noche y transformarlas luego en esta torta húmeda que, bien envuelta, podrá esperar tranquilamente hasta el 31… ¡o hasta la Navidad del año que viene! ¿Me cree? “No destruyáis las creencias que hacen a otros felices si no podéis inculcarles otras mejores” (Lavater). Le doy la receta reducida a la ¼ parte: Bata 1 taza de azúcar negro con 100 gramos de manteca; y, sin dejar de batir, incorpórele: 2 yemas y ¼ de taza de melaza o miel de maíz bien oscura. Aparte, espolvoree con ¼ de taza de harina todas estas frutas: 125 gramos de pasas de uva gigantes (aunque no tenga vocación de mártir, quítele las semillas una por una pensando en esta frase de Lucano: “Toda cosa noble cuanto más cuesta, más agradable resulta”), 50 gramos de cáscaras de naranja abrillantadas y picaditas, 50 gramos de ciruelas tiernizadas, descarozadas y picadas, e igual cantidad de dátiles y de cerezas glasé, más ¼ kilo de nueces peladas y enteras. Hecho esto, tamice en otro bol: 1 taza de harina con ½ cucharadita de bicarbonato de sodio, ½ cucharadita de canela, ¼ de cucharadita de clavo de olor molido y ¼ de cucharadita de nuez moscada rallada. Entonces cobre coraje y mucha fuerza y agregue al batido de manteca los ingredientes secos, mas 4 cucharadas de coñac y las frutas picadas. Por ultimo, únales suavemente las 2 claras batidas a nieve. PASO FINAL: Vuelque en un molde enmantecado forrado con papel enmantecado y enharinado y cocine en horno tirando a suave, todo el tiempo que sea necesario. Para que no se seque, coloque en el piso del horno un jarrito con agua y retírelo 10 minutos antes de finalizar la cocción. Una vez desmoldada y fría, cúbrala con una buena capa de azúcar blanco (¿qué tal el “azucarado de 7 minutos” que le doy a continuación?) y, a toda velocidad, antes que el baño se seque, incrústele trocitos de fruta abrillantada de todos colores, más nueces y almendras, ¡y piñones! si es que tuvo la suerte – como yo – que Noemí Parodi me regale un montón de su propia cosecha. “La suerte… ¿No es a veces la más insolente de las aristocracias?” (Etienne Rey) ¡Glup!

           

BAÑO DE AZÚCAR DE 7 MINUTOS:

Ponga en una cacerolita 2 claras, 1 y ½ taza de azúcar y ½ cucharadita de cremor tártaro. Mezcle. Mientras tanto, ponga a hervir agua en una sartén o cacerola baja. En cuanto el agua hierva, apoye el bol donde esta la mezcla y bata enérgicamente en este “baño de María hirviente” durante 7 minutos (le aconsejo hacerlo con batidora eléctrica… o marido musculoso…).
En cuanto se forme un azucarado espeso, retire del fuego, siga batiendo mientras le incorpora 1 cucharada de jugo de limón… ¡y cubra con el enseguida la torta pues seca muy rápido!