jueves, 21 de marzo de 2013

Filetes al champiñon







Con aire de mar

Si no quiere usar merluza (cada vez vienen más chicas), utilice el pescado que más le gusta.

Ingredientes

6 filetes de merluza
Sal y pimienta, a gusto
1 cebolla en rodajas finas
1 hoja de laurel, triturada
2 tazas de agua
1 frasco mediano de champiñones envasados
2 cucharadas de manteca
2 cucharadas de harina
½ taza de puré de tomates (hervidos y pasados por tamiz)
1/3 de taza de vino blanco seco
Perejil picado, a gusto

Varios

2 cucharadas de queso rallado
1 cucharada de trocitos de manteca

Preparación

1.       Enmanteque una asadera grande para horno y distribuya en ella los filetes de pescado, sin que se encimen entre sí. Sazónelos a gusto con sal y pimienta de molinillo. Cúbralos con las rodajas de cebolla, el laurel previamente triturado y las 2 tazas de agua. Tape la asadera completamente con un papel aluminio (o la tapa que tenga a mano…) y colóquelos en horno fuerte hasta que estén cocidos (½ hora aproximadamente). Retire la asadera del horno, escurra cuidadosamente los filetes y páselos a una fuente limpia. Manténgalos al calor. Cuele el fondo de cocción y resérvelo.
2.       Escurra los champiñones  y córtelos en tajaditas verticales (reserve el líquido del envase). Saltéelos durante unos minutos en las 2 cucharadas de manteca. Espolvoree los champiñones con las 2 cucharadas de harina y mezcle hasta que se liguen bien. Una vez salteados, súmeles 1 taza del líquido de los champiñones (si fuera necesario, complete con agua o caldo). Mezcle continuamente sobre el fuego hasta que la preparación hierva o espese.
3.       Pruebe y rectifique, o no, el sazonamiento con sal y pimienta a gusto. Mezcle esta preparación hasta que rompa el hervor y se forme una salsita espesa. ¡Y riquísima! Vierta la salsa sobre los filetes de pescado que acomodo en la fuente, espolvoréelos con el queso rallado y salpique con trocitos de manteca.
4.       Coloque la fuente en el horno bien caliente, gratine… ¡Y sirva enseguida!

 

Tip:

Asegúrese de que no queden espinas en el filete. Suelen estar donde iría… ¡la cabeza del pescado!