lunes, 27 de septiembre de 2010

Strudel italiano



Si bien en una dieta de bajas calorías las masas están excluídas, también es cierto que la masa de “strudel” corresponde al tipo de preparaciones casi intangibles. Se trata de una masa tan finita como el grosor de una hoja de papel, razón por la cual la incluímos en este recetario. El truco principal para obtenerla bien es que su consistencia deberá ser similar a la de un pegote. Luego, usted deberá levantarla con la palma de la mano hasta donde le dé el brazo y de ahí tirarla con fuerza sobre la mesa, como si fuera campeona de “yo-yo” o “estrella de basket”. A fuerza de levantarla y estrellarla sobre la mesa durante 10 minutos seguidos, la masa se aireará y tomará elasticidad… y usted quizás habrá quemado también unas cuantas calorías. Lo cual no le da derecho a comerse todas las porciones… ¿eh?

INGREDIENTES
(para dos “strudel” de 35 cm de largo, aprox.)

Leche, 1/3 de taza
Agua, 1/3 de taza
Harina común, cantidad necesaria
Tomates pelados, sin semillas y picados, 1 taza
Queso de bajas calorías, cortado en cubitos, 1 taza
Sal y pimienta, a gusto
Aceite, 1 cucharada (o margarina derretida)
Orégano, 2 cucharaditas

PREPARACION

  1. – Mezcle en un bol la leche con el agua y vaya agregándole de a poco la harina que absorba, hasta obtener un bollo blandito. No se aflija porque resulte de tamaño miserable… Con esa cantidad podrá hacer luego dos strudel.
  2. – Castigue la masa sobre la mesa tirándola desde cierta altura y con energía y repitiendo la operación tanto tiempo como el que sea necesario para sacarla, airearla y darle elasticidad (de 5 a 10 minutos).
  3. – Tápela con un lienzo y déjela descansar 1 hora.
  4.  – Divídala en dos porciones.
  5. – Estire una porción con palote enharinado, dando forma rectangular.
  6. – Levante la masa en el aire y siga estirándola con los puños, de adentro hacia afuera. Se sorprenderá de cómo la masa “corre” a la simple presión de los puños. No se aflija si se le agujerea: cuando la arrolle nadie notará el desperfecto.
  7.  – Apoye la masa estirada sobre un mantel o papel de diario enharinado y, con ayuda de los dedos siga estirando los bordes de la masa que deberá quedar finita como papel.
  8. – Recorte los bordes gruesos de la masa y deséchelos.
  9. – Pinte toda la superficie de la masa con la margarina derretida o el aceite.
  10.  – Mezcle en un bol los tomates y el queso. Sazónelos con sal, pimienta y el orégano.
  11.  – Coloque la mitad del picadillo de tomates en un extremo de la masa, formando un cordón, a 4 cm del borde.
  12.  – Doble el borde sobre el relleno.
  13.  – Ayúdese con el mantel, levantándolo, para obligar a la masa a enrollarse (como cuando arrolla una alfombra…) Si pretende arrollarla con las manos, la masa se pegoteará y romperá.
  14. – Deslícela en una placa ligeramente aceitada.
  15. – Cocínelo en horno bien caliente, hasta que la masa este crujiente y dorada.
  16.  – Repita la operación con el resto de masa y relleno.


NOTA: En lugar de tomate puede usar espinacas hervidas, exprimidas y picadas; o cebolla picadita y huevos duros; o dados de jamón cocido desgrasado y morrones, etc.

Fuente: Recetario Santa Rosa