lunes, 13 de septiembre de 2010

Ñoquis a la parisién



  1. Haga una masa bomba hirviendo ¼ litro de agua con 60 gramos de manteca y agregándole de golpe 250 gramos de harina. Revuelva continuamente hasta que se forme un pegote liso que se desprenda de las paredes de la cacerola. Vuelque en un bol y mézclele de a uno por vez batiendo bien después de cada adición: 4 huevos. Agréguele 50 cc de crema de leche y 6 cucharadas de queso rallado. Sazone la pasta con sal, pimienta y nuez moscada. Póngala en manga con boquilla lisa mediana.
  2. Ponga a hervir abundante agua con sal y, sobre la cacerola, vaya apretando la manga a fin de dejar salir trocitos de masa (tamaño “ñoquis respetables”) que cortará cada vez con un cuchillo mojado en agua, dejándolos caer en la cacerola formando una tanda. Cuando los “ñoquis” (choricitos… ¡bah!) floten, pruébelos. Y si ya están cocidos, escúrralos con espumadera, póngalos en una fuente y manténgalos al calor mientras cocina los demás.