sábado, 4 de septiembre de 2010

Pan árabe



            Aunque muchos no lo crean, hacer pan casero es tarea facilísima. Todo depende de la receta que uno elija. Esta, por ejemplo, lleva un sólo tiempo de leudado. Y tiene la originalidad de poder “usarse a dos puntas”: por un lado… ¡los clásicos “panes árabes”, chatitos y sin miga para los que creen que así engordarán menos! Y por otro, las tradicionales “baguettes” parisinas (o nuestro pan francés más gordito) así de esponjoso y liviano. En cuanto a los rellenos… ¡ponga en juego su creatividad! “Sólo en las regiones de la fantasía es dado crear; crear, es la misión del genio” (Vargas Vila) ¡Glup!





PAN ÁRABE:

(¡Sigo hasta la eternidad la receta que una vez me dio mi amiga SALIMI!)

INGREDIENTES

ESPONJA

Levadura prensada, 25 gramos
Agua tibia, ½ taza
Azúcar, 1 cucharadita
Harina, 1 cucharada

MASA

Harina, ½ kilo
Sal, 1 cucharadita
Agua tibia, cantidad necesaria


PREPARACION

ESPONJA

  1. Disuelva la levadura en el agua tibia junto con la cucharadita de azúcar y la cucharada de harina.
  2. Bata con un tenedor hasta que en la superficie de la mezcla se formen globitos. Tape y deje en sitio tibio hasta que la mezcla fermente y se transforme en una espuma espesa (“esponja”… ¡bah!)

MASA

  1. Coloque la harina sobre la mesa, en forma de corona.
  2. Ponga en el centro la levadura fermentada y una la masa agregando de a poquito agua tibia en cantidad suficiente para formar un bollo.
  3. Amase el bollo sobre la mesa con toda la bronca que haya acumulado el año pasado (levántela y estréllela sobre la mesa varias veces) hasta que la masa esté lisita y elástica.


ARMADO

  1. Déle a la masa forma de un cilindro de unos 6 cm de diámetro.
  2. Córtelo en rodajas gruesas (2 cm).
  3. Amase cada rodaja dejándolas de ½ cm de espesor. Respete esta medida de espesor, porque es fundamental para que luego los panes se hinchen y no queden convertidos en galletas marineras…
  4. A medida que amase las rodajas, vaya colocándolas espaciadas sobre placas donde haya volcado un lecho de harina.
  5. Tape las placas con un papel o polietileno y déjelas en sitio tibio hasta que los panes estén bien hinchaditos.


COCCION

  1. Atención a este paso porque es fundamental ¡para que los panes se inflen bien y no parezcan con el pecho caído!
  2. Levante cada pan sosteniéndolo de los bordecitos y colóquelos sobre placas limpias. ¿Leyó bien?... ¡Ni se le ocurra presionarlos en el centro, porque entonces no se abrirán en dos capas!
  3. Coloque las placas en el piso del horno bien caliente y deje cocinar los panes 5 minutos, hasta que se inflen. No deben dorarse.
  4. Retírelos y, con un cepillito, cepílleles la espalda para desechar la harina que les habrá quedado adherida. ¿Vio qué bárbaros?