lunes, 1 de marzo de 2010

¡A tomar la leche!









Esta semana, Blanca Cotta propone recetas con sabor a infancia. Delicias que puede preparar cualquier mamá a la hora de la merienda. Para que los chicos aplaudan y no dejen de aplaudir.

Así nos llamaba Mamá cuando éramos chicos: “¡A tomar la lecheee!” aunque a veces era “candeal”… o “mate cocido”… u “ovomaltina” (¡qué antigüedad!). Los tiempos cambiaron, las costumbres también, pero compartir la mesa con los chicos cuando vuelven de la escuela sigue siendo un rito. Más aún si del horno sale olorcito a “cosa rica” hecha por Mamá… Hoy le propongo hacer en casa viejas recetas olvidadas que marcaron mi infancia.

Biscuits a la Cuillier
(“grumetes” : unos bizcochos muy parecidos a las “vainillas”)

Ingredientes

(para 2 docenas)

Harina, 75 gramos
Azúcar, 75 gramos
Yemas, 3
Esencia de vainilla, 1 cucharadita
Claras, 3
Azúcar molido, para espolvorear, cantidad necesaria

Preparación

1.       Bata el azúcar junto con las yemas y la esencia hasta que espesen y tomen el famoso “punto letra” (como una mayonesa bien espumosa…). Reserve.
2.       Bata las claras a punto de nieve bien firme.
3.       Vuelque las claras a nieve sobre las yemas batidas y espolvoree sobre las mismas la harina tamizada.
4.       Mezcle todo de una vez, con movimientos envolventes, usando batidor de alambre para dispersar mejor la harina.

Cocción

1.       Forre una placa para horno con papel blanco bien enmantecado y enharinado.
2.       Coloque el batido en una manga grande de repostería con boquilla grande, lisa o rizada.
3.       Trace sobre el papel bastones de unos 12 cm de largo, espaciados entre sí.
4.       Espolvoree la superficie de cada uno con azúcar molida.
5.       Prepare del mismo modo otras placas forradas con papel enmantecado y enharinado.
6.       Cocine los biscuits en horno caliente (graduado en moderado) de 15 a 18 minutos.
7.       Baje la temperatura al mínimo (si es necesario deje entreabierta la puerta del horno) hasta que los bizcochos estén suavemente dorados y bien sequitos.
8.       Déjelos enfriar en las placas.
9.       Recién entonces, despéguelos cuidadosamente con un cuchillo y… “¡a tomar la lecheee!”


Nota: En lugar de azúcar molida, pueden espolvorearse con azúcar impalpable tamizada.