miércoles, 12 de agosto de 2015

Cómo cambiarle el destino a una coliflor…




            Ya aparecieron sus cabezas calvas en las verdulerías. ¡Y ya toda la familia esta cansada de comerlas “a la parmesana”, “al gratin” o en “budín”! (quien dice “budín” dice “tarta” o “pastel”…). ¿Me ayuda a torcerles el destino? (“Llamamos ‘Destino’ a todo cuanto limita nuestro poder”). ¡Usémosla, entonces, como relleno del próximo matambre que compremos! ¿Cómo? Así:

  • Matambre relleno con coliflor      

1)      Compre un matambre que no haya sido arrancado a mordiscos (vale decir: que tenga forma lo más parecida posible a un rectángulo) y quítele toda la grasita, pellejitos e indeseables que a mí no me gustan.
2)      Entonces sazónelo con sal, pimienta, vinagre, orégano, ajos triturados, perejil, pimentón, ají molido… ¡Ufa! Todos los condimentos que se le ocurran. Déjelo estacionar en la heladera unas horas. O hasta el día siguiente.
3)      Mientras tanto, hierva una coliflor (acuérdese de agregar al agua una ramita de apio y tapar bien la cacerola para que los vecinos no protesten…) hasta que esté cocida. Escúrrala.
4)      Pique la coliflor y mézclela con 100 gramos de queso rallado y 3 claras de huevo (¿de qué van a ser, sino?). Sazone la mezcla con sal, pimienta y nuez moscada.
5)      Extienda el matambre sobre la mesa, con la grasita hacia arriba, cúbralo con morrones al natural sazonados con sal y pimienta y extienda sobre ellos la mezcla de coliflor, en forma pareja.
6)      Lo demás, como siempre: arróllelo doblando hacia adentro los bordes de los costados, cosa los bordes libres, ate con piolín como antes se fajaban a los recién nacidos… O si no le gusta coser… ¿quiere sorprenderse con el último consejo que me dio Amanda, la amiga de Dafne? Una vez arrollado, meta el matambre, bien ajustadito, dentro de una media de nylon (bien lavadita, se entiende… y sin el pie ni la “medibacha”…). Anude fuertemente los extremos y cocine en agua hirviendo con sal y verduritas, como si se hubiera gastado su sueldo en bolsas especiales para cocinar (ser pobre es comprenderlo todo…). Una vez tiernísimo, deje enfriar el matambre en el caldo, recién entonces escúrralo, prénselo y enfrié en la heladera. Única recomendación: ¡¡¡acuérdese de sacarle las medias antes de llevarlo a la mesa!!!


                                                                    

martes, 11 de agosto de 2015

Frituras dulces




 

Recetas por tres



Ponga la pava en el fuego, porque se viene una mateada…



Ingredientes



Rombos fritos



Huevos, 2

Azúcar, 2 cucharadotas

Ralladura de 1 limón

Harina, c/n

Aceite, para freír




Borreguitos



Harina, ½ kg

Aceite de maíz, 1 taza tamaño té

Oporto, 1 taza

Azúcar, 1 taza

Aceite, para freír

Almíbar a punto de hilo fuerte



Niditos



Huevo, 1

Azúcar, 3 cdas

Esencia de vainilla, unas gotas

Leche en polvo apenas diluída en agua, ½ cda

Manteca derretida, ½ cda

Harina, 1 taza

Sal, una pizca

Crémor tártaro, ¼ de cdita

Bicarbonato de sodio, 1 pizca

Almíbar a punto de hilo fuerte, c/n

Aceite, para freír



Preparación



1.         Rombos fritos: Bata los huevos junto con el azúcar y la ralladura de limón. Agregue de a poco la harina necesaria mientras une todo con la mano hasta obtener una masa muy lisita y sobre todo “tierna”. Estírela por partes, dejándola de 2 mm de espesor. Córtela en rombos. Amase los recortes y haga… ¡más rombos! Fríalos por tandas en aceite bien caliente, escúrralos y báñelos con el almíbar a punto de hilo fuerte.

2.         Borreguitos: Ponga la harina sobre la mesa en forma de corona. Ubique en el centro el aceite y mezcle con las manos, frotando, hasta que todo parezca arena húmeda. Caliente apenas la taza de Oporto con el azúcar. Así, caliente, viértalo sobre la mezcla de harina y aceite y forme una masa. Déjela descansar un cuarto de hora. Divida la masa en porciones chicas y amásela en forma cilíndrica como si fuera a hacer ñoquis. Corte cada tira en trocitos y fríalos en aceite caliente, hasta dorar. Báñelos con el almíbar a punto de hilo fuerte.

3.         Niditos: Bata el huevo con el azúcar y la esencia de vainilla. Agréguele la leche en polvo diluída y la manteca derretida. Tamice los ingredientes secos y súmelos a lo anterior. Amase hasta obtener una masa lisita y tierna. Estire la masa, córtela en tiritas finas y enróllelas flojamente uniendo los extremos para formar los “niditos”. Fría en aceite caliente, escurra y bañe con almíbar. Final feliz: Lleve a la mesa los borreguitos, los niditos y los rombos fritos y ¡a comenzar la rueda del mate!



Dificultad:



Escurra bien las frituras antes de ponerlas en la fuente para almibararlas



Tip:



Si no tiene ganas de hacer almíbar, puede rebozar las frituras en azúcar. ¡También quedarán riquísimas!





lunes, 10 de agosto de 2015

Masitas de almendra




Estas son unas masitas especiales para convidar a los amigos a la hora del té o del cafecito. Llevan poco tiempo de preparación, sólo hay que tener paciencia mientras la masa reposa en la heladera. Y con la ventaja de poder variarlas a gusto cambiando el sabor de la mermelada. 

 

 

Lo que llevan:

manteca blanda, 150 GRAMOS
azúcar, 150 GRAMOS
esencia de almendras, UNAS GOTITAS
huevo, 1
harina. 200 GRAMOS, APROXIMADAMENTE
almendras molidas, 50 GRAMOS.



Varios:

mermelada espesa de frutillas (u otro gusto), CANTIDAD NECESARIA.

 

 

1- Ponga los 150 gramos de manteca blanda y los 150 gramos de azúcar en un bol mediano. Bata ambos ingredientes con el batidor de alambre o eléctrico hasta convertirlos en una crema espesita. Agregue unas gotitas de esencia de almendra y el huevo, y vuelva a mezclar bien con el batidor toda la preparación. Ahora, sígame al siguiente paso... 

 



2- Incorpore los 200 gramos de harina y las almendras molidas. Una los ingredientes con la cuchara de madera o con las manos hasta obtener una masa de buena textura, compacta ¡bah! Luego envuélvala en una bolsita o en papel film y estaciónela en la heladera unas 2 horas, hasta que tenga la consistencia suficiente para ser estirada.

 


3- Cuando la masa esté lista y en condiciones de ser trabajada, vaya a buscar el palo de amasar y estírela por partes sobre la mesa enharinada. Despéguela de la superficie respectiva usando una espátula, y luego recórtela en discos del tamaño que quiera hacer las masitas. A mí me gustan de aproximadamente 5 o 6 centímetros de diámetro.

 



4- Con un cortapastas chiquito en forma de corazón perfore la mitad de los discos (deje los otros sin perforar). Distribúyalos sobre placas enmantecadas y enharinadas y cocínelos en horno caliente hasta que estén suavemente dorados (calcule 5 minutos, aproximadamente). Levántelos con una espátula y apóyelos sobre una superficie plana.

 



5-Unte la parte central de los discos lisos con una buena porción de mermelada de frutillas (o la que usted prefiera o tenga más a mano en la alacena). Tape la mermelada con un disco perforado y presione levemente para que asome la mermelada. Siga cocinando y armando así todas las galletitas... y llame para que se asomen los invitados. ¡Glup!

 

 

 

domingo, 9 de agosto de 2015

Bapkas




Se llaman así: “bapkas”, pero para  mí se llamarán siempre “buñuelitos Helena”. Me los enseñó a hacer la mamá de una querida amiga – Rosita Michalina García – y además me los explicó con toda la ternura y nostalgia de su dulce Checoslovaquia. Se trata de unos buñuelos de papa ideales como guarnición; o para comer así nomás, chorreados con crema ácida.





1)     Pele 4 papas grandes (casi 1 kilo) y rállelas con la parte del rallador destinado a verduras.
2)     Póngalas en un bol y agrégueles ½ taza de queso de rallar, 2 huevos, sal y pimienta. Mezcle bien.
3)     Únales de a poco, mientras mezcla, la harina leudante necesaria como para hacer una pasta de buñuelos livianita.
4)     Fríalas de a cucharadas en abundante aceite caliente, hasta dorar de ambos lados.
5)     Cómaselos así nomás, ¡desnudos! O, si quiere, al mejor estilo europeo: bata 1 pote de crema de leche mientras le agrega gotas de jugo de limón; cuando espese, chorree con ella cada porción de bapkas que sirva.

sábado, 8 de agosto de 2015

Torta Martita



1)           Derrita 150 gramos de manteca junto con 150 gramos de chocolate. Aparte, bata en la batidora 5 huevos con 200 gramos de azúcar, hasta que espesen bien.
2)           Agréguele el chocolate derretido, mézclele 120 gramos de harina, vuelque en un molde de 20 cm ¡y al horno hasta que esté firme! Desmolde, enfríe y... ¡glup!



¡Gracias, Ana María Bonsignore!



viernes, 7 de agosto de 2015

Un toque de Roquefort




Así nomás, mezclado con partes iguales de manteca o crema de leche, el queso Roquefort es para mí un manjar. Más aún si lo apilo en tostaditas diminutas y las corono con una mitad de nuez. Pero son muchas las oportunidades que nos ofrece la cocina para convertirlo en ingrediente mágico y dar un toque de distinción al plato más simple. Hoy he seleccionado especialmente dos especialidades ideales para saborear en un camping. Por un lado, un pan sazonado y envuelto en papel de aluminio, para hacerle un lugarcito en la parrilla. Y por otro ‘ aprovechando que ahora se consiguen apios gigantescos blancos y tiernos – una “tarta” deliciosa para compartir con un buen vinito blanco nacional.



  • Pan al Roquefort

1)      Compre un pan alemán o francés grande… o si se anima: ¡una baguette! y córtelo en rodajas de 2 o 3 cm de ancho, sin separarlas de la base.
2)      Derrita ahora 100 gramos de manteca, sazónela con sal y bastante pimienta y pinte con ella interiormente el pan.
3)      Tamice aparte 50 gramos de queso tipo Roquefort y mézclelo con 100 gramos de crema de leche batida espesa (¡eh!... tanto no, que se le puede cortar…).
4)      Unte con esta crema la cara interna de las tajadas de pan.
5)      Intercale entre tajada y tajada una rodaja finita de cebolla.
6)      Ate el pan con un piolín o sujételo con una brochette para que no se desarme.
7)      Píntelo abundantemente por fuera con manteca derretida.
8)      Envuélvalo apretado en papel aluminio.
9)      Peléese con su marido para que le haga un lugarcito en la parrilla y acueste allí el pan, dándolo vuelta una vez hasta que el papel se dore en forma pareja.
10)  Desenvuelva, separe las tajadas y sírvalas como si fueran - ¡y claro que lo son! – exquisitos canapés de Roquefort y cebolla.



jueves, 6 de agosto de 2015

Chocolate caliente


¿Cómo hago el chocolate?: hiervo un litro de leche y la cuelo en otro recipiente. Entonces le agrego 150 gramos de chocolate en trocitos por litro de leche, una cucharada de azúcar por taza de leche, una chaucha de vainilla y… ¡un poquitito de bicarbonato! Revuelvo hasta que el chocolate se funda; y bato continuamente para que se le forme espuma. Y cuando lo sirvo ofrezco, aparte, crema sin batir. ¡Glup!