Caliente 400 g de crema de leche y viértala, de a poco, sobre 4 yemas batidas. Vuelva a espesar sobre el fuego pero sin dejarla hervir. Retire, agréguele 50 cc de coñac y 50 cc de whisky, más una latita del mejor “pâté de foie gras” importado y 2 supremas de pollo hervidas y cortadas en finísima juliana. Sazone a gusto y… ¡hic!
domingo, 21 de julio de 2013
sábado, 20 de julio de 2013
viernes, 19 de julio de 2013
Papas al Roquefort
Simple
y sencillo
Un
twist para comer papas al horno con queso azul, como hacen en los Estados
Unidos
Ingredientes
Papas medianas, con cáscara, 6
Manteca blanda, c/n
Sal y pimienta, a gusto
Queso tipo Roquefort, 200g
Crema de leche batida espesa, 200g
Queso rallado, 3 cucharadas
Varios
Palillos de madera (escarbadientes… ¡b
ah!)
Papel de aluminio
Preparación
1. Lave bien las papas, ayudándose con un cepillito. Séquelas. Unte las
papas completamente con la manteca blanda. Colóquelas en una asadera y áselas
en horno caliente aproximadamente 20 minutos. Pínchelas repetidas veces con un
palillo y continúe cocinándolas hasta que, al clavarles un palillo, se noten
tiernas. Retire las papas del horno (¡use agarraderas así no se quema los
deditos!).
2. Hágale a cada papa en la panza un tajo profundo en forma de cruz
(¡eh!... tan profundo ¡no!). Pellizque dulcemente la piel de la papa por la
parte de abajo para que la cruz se abra y deje bien al descubierto la pulpa.
Tome un tenedor y, cuidadosamente, afloje la pulpa. Sazónela con sal y
pimienta. Retire con cuidado un poco de pulpa, ayudándose con una cucharita, a
fin de formar un hueco en la papa. Proceda así con todas las papas. Rellene
cada papa con el queso tipo Roquefort desmenuzado.
3. Cubra con la crema batida espesa y espolvoree con el queso rallado.
Arme “niditos” de papel aluminio (usted me entiende) y coloque una papa dentro
de cada nidito. Coloque las papas en sus niditos sobre una asadera y llévelas
al horno hasta que estén bien calientes y la superficie se note gratinada.
Sirva sobre un plato, en los niditos de aluminio.
4. Puede variar a gusto esta receta rellenando las papas con queso
crema y ciboulette, salsa blanca y cebolla frita o… ¡lo que se le ocurra!
Dificultad:
Ingeniarse
para retirar la pulpa a cada papa sin romperla… ¡bah!, no es tan difícil…
Tip:
Otra
opción para rellenar las papas es aprovechar el resto de relleno cocido que le
sobró de empanadas o tartas.
Etiquetas:
Americana,
Papas,
Quesos,
Revista Viva,
Sobrantes,
Vegetariano
jueves, 18 de julio de 2013
Lengua a la vinagreta
miércoles, 17 de julio de 2013
Arroz con azafrán
Derrita 50 gramos de manteca con 2 cucharadas de
aceite en una sartén grande (o cacerola).
Rehogue 1 cebolla picadísima, sin que llegue a dorarse.
Agregue 1 taza de arroz y mezcle con un tenedor hasta que los granos se noten translúcidos.
Incorpore caldo caliente en cantidad suficiente hasta cubrir apenas los granos de arroz. Deje hervir despacito.
Una vez que el caldo esté por consumirse, agregue otra porción en la sartén.
Rehogue 1 cebolla picadísima, sin que llegue a dorarse.
Agregue 1 taza de arroz y mezcle con un tenedor hasta que los granos se noten translúcidos.
Incorpore caldo caliente en cantidad suficiente hasta cubrir apenas los granos de arroz. Deje hervir despacito.
Una vez que el caldo esté por consumirse, agregue otra porción en la sartén.
Únale 1 dedalito de azafrán y mezcle con un tenedor.
A medida que el líquido se consuma, siga agregando caldo de a poco hasta que los gramos estén cocidos y resulte un arroz cremoso. Pruebe el sazonamiento.
Sírvalo en una fuente, con queso rallado a gusto.
A medida que el líquido se consuma, siga agregando caldo de a poco hasta que los gramos estén cocidos y resulte un arroz cremoso. Pruebe el sazonamiento.
Sírvalo en una fuente, con queso rallado a gusto.
martes, 16 de julio de 2013
Medialunas
1. Midan igual cantidad de harina, de ricotta y de manteca o margarina.
Por ejemplo: 100g de harina, 100g de ricotta y 100g de manteca.
2. Pongan todo en un bol, agréguenle un poquito de sal y una
cucharadita de jugo de limón. Aplasten con un tenedor, como si hicieran puré,
hasta que todo se una y quede hecho un bollo de masa. (Se usa tenedor en vez de
las manos, para que la manteca no se ablande).
3. Coloquen el bollo de masa en un plato y pónganlo a enfriar en la heladera
hasta que esté bien duro (tápenlo con una servilleta). Y si no tienen ganas de
seguir trabajando, mejor: esta masa puede guardarse hasta el día siguiente.
4. Saquen la masa de la heladera y estírenla sobre la mesa enharinada
con palote enharinado. Debe quedar muy fina y en forma rectangular.
5. Corten la masa en cuadrados y divídanlos en triángulos, cortándolos por
la diagonal.
6. Coloquen en la base de cada triangulo un poquito de dulce de
membrillo, de batata o del que se les ocurra.
7. Arrollen cada triangulo desde la base hacia el vértice.
8. Arqueen las puntas de cada rollito para darles forma de medialunas.
Coloquen todas las medialunas en una placa apenas enmantecada y enharinada, y
cocinen en horno caliente hasta que estén doraditas como para tomar el café con
leche.
Gracias, Omarcitus!
lunes, 15 de julio de 2013
Pochoclo
Para hacerlo ponga en una cacerola aceite hasta cubrir apenas el fondo y agregue luego un pocillo de "maíz pizingallo" (cómprelo en una dietética). Tape la cacerola y colóquela sobre fuego fuerte. A los pocos minutos ¡comenzará el bombardeo! Al calentarse el aceite los granos de maíz estallarán abriéndose en las "rositas de maíz" que todos conocemos. Sírvalas a su gusto: así nomás ¡desnudas! o espolvoreadas con sal... o azúcar... ¡o ligadas con caramelo!
Versión 2:
Lo que lleva:
Aceite, cantidad necesaria
Granos de maíz, 1 pocillo tamaño café
Cómo se hace:
Vierta aceite en una cacerola con tapa. Agregue los granos de maíz, tape y lleve al fuego
Mantenga la cacerola tapada hasta que comiencen a oírse los primeros estallidos del maíz (no espíe, pues las rositas del maíz volarán por toda la cocina).
Mueva la cacerola sobre la llama mientras el maíz explota.
Cuando cese el bombardeo...¡destape la olla! Se asombrará de la cantidad de pororó que habrá fabricado...
Vierta aceite en una cacerola con tapa. Agregue los granos de maíz, tape y lleve al fuego
Mantenga la cacerola tapada hasta que comiencen a oírse los primeros estallidos del maíz (no espíe, pues las rositas del maíz volarán por toda la cocina).
Mueva la cacerola sobre la llama mientras el maíz explota.
Cuando cese el bombardeo...¡destape la olla! Se asombrará de la cantidad de pororó que habrá fabricado...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





