miércoles, 20 de marzo de 2013

Supremas rellenas con avellanas



Ingredientes (para 4 porciones)

Supremas de pollo, aplastaditas como indicamos en otras recetas, 4
Sal y pimienta negra recién molida, a gusto
Avellanas, 100 gramos (peladas)
Miga de 1 pancito remojada en leche
Manzana ácida, rallada, 1
Harina, para rebozar
Manteca, 70 gramos
Caldo de verduras, 1 cubito
Agua, ½ taza (caliente)
Vino blanco seco, ¼ de taza
Crema de leche, 1 pote chico
Nuez moscada, a gusto
Papas fritas “paille”, para acompañar
Fécula de maíz, 1 cucharadita (optativo)

Preparación

1.       Sazone las supremas aplastadas con sal y pimienta. Reserve.
2.       Ponga las avellanas en una placa y dórelas en el horno (¡que no se le quemen!).
3.       Retire la placa del horno, deje enfriar las avellanas y luego frótelas entre las manos para quitarles la piel (el mejor modo de pelarlas).
4.       Licue o muela las avellanas peladas y póngalas en un bol.
5.       Mézcleles la miga de pan, exprimida y bien picadita y la manzana ácida rallada.
6.       Unte con esta mezcla las supremas aplastadas y enróllelas. Sujete con palillos.
7.       Rebócelas por harina.
8.       Derrita la manteca en una sartén y dore las supremas de todos lados, sobre fuego mediano (para que no se queme la manteca).
9.       Disuelva el caldito en la media taza de agua caliente.
10.   Agréguelo en la sartén junto con el vino blanco. Raspe con una cuchara el fondo de cocción para que se integre a la salsa.
11.   Deje hervir despacito hasta que las pechugas estén cocidas y la salsa se reduzca al mínimo (15 minutos, aproximadamente).
12.   Agregue en la sartén la crema de leche, y mezcle bien.
13.   Pruebe la salsa y rectifique el sazonamiento con sal, pimienta y un poco de nuez moscada. (Si estuviera muy liviana, espésela con 1 cucharadita de fécula de maíz diluída en apenitas de agua o leche).
14.   Quítele los palillos o ataduras a las pechuguitas y sírvalas en rodajas gruesas cubiertas con la salsa y acompañadas con las papas fritas paille.






martes, 19 de marzo de 2013

Los destinos cruzados del hojaldre






Esa masa tan sutil, que hay que plegar muchas veces para obtener un delicioso hojaldre, ya era practicada por los griegos. Los árabes, cuando no, también la conocían, sólo que usaban aceite en lugar de manteca en su preparación. Fueron los caballeros de las Cruzadas quienes acopiaron desde Oriente las técnicas básicas de la masa y las introdujeron en Francia y Austria. Según cuentan algunas crónicas, el pintor Claude Gellée fue el creador del hojaldre, mientras trabajaba como aprendiz de pastelero. Sin embargo, no es el único en llevarse los laureles. Al parecer un tal Feuillet, repostero del príncipe de Condé, experimentó con los repliegues del hojaldre, al punto que en idioma galo esta masa se conoce como feuilleté. Perfeccionada recién en el siglo XVII, hay diferencias en su composición según provenga de cuna francesa o austríaca. En el primer caso incluye manteca, margarina o grasas animales y en el segundo, levadura, procedimiento muy común en las facturas llamadas vienesas o alemanas. Distinto, pero con cierto parentesco, el Strudel también habría ingresado a Europa allá por 1690. Su origen no sería alemán ni tirolés, sino árabe y más precisamente turco. Se podría decir que el baclava se gestó como padre del Strudel a partir de la guerra que el Gran Sultán mantuvo con los húngaros a los que derrotó en 1526 en el sitio de Viena. Influencias van, masas vienen, los húngaros absorbieron la religión del Islam, la cultura turca y los hábitos alimenticios. La revancha del pueblo conquistado consistió en agregarle manzana. Hoy el Strudel se hace en todo el mundo, enriquecido con nueces, pasas, piñones, licores y canela…





lunes, 18 de marzo de 2013

Pastelitos de atún









Directo del mar

Pastelitos de atún Como para ir variando un poquito de tanta carne

Ingredientes

Masa

125g de harina
50g de fécula de maíz
Sal y pimienta
100g de manteca blanda
2 yemas
2 cucharadas de leche

Relleno

1 cebolla mediana
25g de manteca
1 cda. de harina
½ taza de leche fría
Sal, pimienta y nuez moscada
1 lata mediana de atún en aceite
Orégano y ají molido
2 cdas. de morrón rojo, cortado en cuadraditos
50g de aceitunas verdes en tajaditas

Preparación

Masa

1.       Tamice en un bol la harina junto con la fécula de maíz, vuélquela sobre la mesa y hágale un hueco en el centro.
2.       Coloque allí la sal, la leche, la pimienta, la manteca y las yemas.
3.       Comience a mezclar los ingredientes del centro y luego únale la harina de los costados hasta formar un bollo compacto pero tierno, que no se pegotee (si hiciera falta agregue un poquito más de harina). Colóquela en un bol y reserve.

Relleno

1.       Coloque la manteca en una sartén, llévela sobre el fuego, derrítala y rehogue en ella la cebolla picada finísima, como usted ya sabe.
2.       Espolvoree con la harina y mezcle rápidamente.
3.       Agregue de golpe la leche mientras mezcla con un batidor de alambre hasta que la preparación rompa el hervor y se espese.
4.       Retire del fuego y vuelque en un bol.
5.       A la preparación, únale el atún escurrido y desmenuzado y luego incorpore el morrón en cuadraditos.
6.       Sazone la mezcla a gusto con sal, pimienta, nuez moscada, orégano y ají molido. Reserve.


Terminación


1.       Vuelque sobre la mesa enharinada la masa que reservó.
2.       Estírela por partes dejándola lo más fina posible. Una vez hecho esto, tome aire y con cuidado despéguela de la mesa con una espátula y recórtela en discos de 4 ó 5 cm, aproximadamente.
3.       Distribuya en la mitad de los discos una porción del relleno de atún y 1 ó 2 tajaditas de aceituna.
4.       Tape el relleno con otro disco de masa y presione bien los bordes con un tenedor enharinado para que el contenido no se despachurre y no haya accidentes que lamentar (usted me entiende…).
5.       Enmanteque y enharine placas para horno y distribuya sobre ellas los pastelitos de atún.
6.       Cocínelos en horno caliente hasta que se noten sequitos y suavemente dorados…
7.       Una vez finalizado todo el procedimiento ¡corra a la mesa!




domingo, 17 de marzo de 2013

Galletitoles







1.       ¿A que adivinamos cuáles son las tres golosinas que más te gustan? ¡Claro que sí! ¡El chocolate… el dulce de leche… y el Mantecol!

2.       Con estos tres ingredientes vamos a inventar hoy los alfajores más ricos de la semana. Haremos poquitos, así nos gustan más.

3.       Pídele a tu hermanito que te preste un pedacito del Mantecol que está comiendo; más o menos 1 cucharada.

4.       Ahora, amordázate la boca para no tentarte y comerlo. En cambio, pon la cucharada de Mantecol sobre la mesada y, con un tenedor, aplástalo junto con una barrita de chocolate rallado y una cucharada grande de manteca.

5.       Entonces agrégale 1 ½ cucharada de harina leudante y amasa todo hasta obtener una masa blanda y lisita. Estírala sobre la mesa bien enharinada, con palote enharinado, y córtala en medallones chicos, que colocarás sobre placas y cocinarás en el horno hasta que estén sequitos (mamá sabe…).

6.       Una vez que los discos estén cocidos y fríos, únelos de a dos con dulce de leche en el medio para formar, así, los alfajorcitos. ¡Viva la Industria casera!





sábado, 16 de marzo de 2013

Croquetitas de carne



  • Rehogue 1 cebolla picada en 1 cucharada de manteca y viértala en un bol.
  • Súmele 2 tazas de carne sobrante procesada, ½ taza de salsa blanca espesa, 1 cucharada de queso rallado, 1 cucharadita de perejil y 1 huevo. Sazone con sal y pimienta.
  • Moldee la pasta en forma de croquetitas, rebócelas por harina y estacione en la heladera 1 hora.
  • Fría en abundante aceite caliente hasta dorarlas bien.



viernes, 15 de marzo de 2013

Otra torta de chocolate



Bata 6 yemas con 6 cdas. De azúcar hasta que espese como sabayón (punto letra, ver cocina de la A a la Z). Perfume con 1 cdita. de esencia de vainilla. Mezcle 6 cdas. De chocolate rallado con 6 cdas. De nueces molidas finito, 6 cdas. De bizcochos tipo tostadas dulces molidos y 2 cditas. de polvo para hornear. Una esta mezcla con el batido de yemas. Reserve. Bata 6 claras a nieve. Únalas a la mezcla anterior con movimientos envolventes. Vierta en un molde desarmable de 24 cm, con el fondo forrado con papel manteca y todo generosamente enmantecado y enharinado. Cocine la torta en horno precalentado y graduado a suave, aprox. 1 hora. Apague el horno, abra la puerta y deje estacionar la torta durante 10 minutos. Retire el molde del horno, espere a que la torta se  enfríe y retírele al molde el aro lateral y deslice la torta sobre una fuente. Deje enfriar muy bien. Mientras, prepare ganache: corte 300g de chocolate cobertura en trocitos y derrítalo sobre un baño maría suave. Cuando se  funda retire el bol del baño maría, mézclele 150 g de crema de leche calentada. Mezcle ambos ingredientes con cuchara de madera. Estacione la mezcla en la heladera hasta que se  enfríe. Bátala hasta obtener una salsa lisa y espesa. Parta la torta y reármela con chantillí y cubra con ganache. Lleve al frío.


jueves, 14 de marzo de 2013

Tarta de alcauciles







Fría o caliente

Esta tarta esta lista en poco rato y le salva una comida de manera fácil

Ingredientes

Disco para Pascualina, 1
Corazones de alcauciles al natural, 1 frasco grande
Dientes de ajo, 5
Manteca, 1 cucharada
Huevos, 5
Queso rallado, 1 taza
Sopa crema de cebolla, 1 cda.
Sal y pimienta negra, a gusto
Queso fresco, en daditos, 1 taza


Preparación


1.       Forre la tartera, previamente enmantecada y enharinada, con el disco de masa (o prepare un disco de masa casera, si tiene ganas de amasar). ¿Le recomiendo una fórmula? Mezcle 100 gramos de manteca blanda con una yema, una cucharadita de sal, 4 cucharadas de agua fría y una taza de harina. Amase poco el bollo y déjelo descansar un rato en la heladera antes de estirarlo. (Usted me entiende…).
2.       Escurra los alcauciles (deseche el líquido) y corte los corazones en trocitos chicos. Pique los ajos bien finitos y dórelos en la cucharada de manteca. ¡Ojo!, que no se le quemen pues tomarán sabor amargo. Bata los huevos y mezcle los ajos rehogados con todo su juguito. Agregue el queso rallado y la sopa crema. Sazone con sal y pimienta a gusto (si la pimienta es recién molida… ¡mucho mejor!).
3.       Distribuya sobre el fondo de la tarta los trocitos de corazones de alcaucil. Cubra los corazones de alcaucil que distribuyó sobre la tarta con los trocitos de queso y alcaucil el batido de huevos que preparó anteriormente. Cocine la tarta en horno caliente. Póngala primero 5 minutos en el piso del horno y luego llévela a un estante central durante 20 minutos.
4.       Sírvala caliente… ¡o fría!


Tip:


El alcaucil, como su aspecto lo sugiere, es una flor. Pero ¡qué rica flor! Es oriunda del sur de Europa y del Norte de África