martes, 22 de enero de 2013

Persevera y triunfarás




Cuando no estoy escribiendo o ensayando una nueva receta, me gusta ver televisión. Esta vez me detuve a mirar un programa donde un riguroso jurado (altamente calificado) evaluaba a los jóvenes inscriptos en un concurso de voces. Lamentablemente el participante de turno no tenia condiciones para el canto. La decisión era justa. Lo que resultaba humillante era la forma de transmitirla. Recordé mis épocas de estudiante cuando algún profesor nos sorprendía con una prueba escrita. Si fallábamos, siempre al pie de una nota baja agregaba una frase de aliento: “Persevera y triunfarás”. Ese profesor era mi Padre. En esta audición, en cambio, sólo advertí una insensibilidad ajena a lo que debe ser la docencia. Ayudar a encontrar un camino, ayudar a superar errores, elaborar una sana autocritica sin lastimar y, a veces, también buscar otros caminos siempre en ala de algún ideal, son prioridades fundamentales para quienes ejercen la docencia en cualquier medio en el que deban actuar. Digo esto y me arrepiento: ¡Tal vez todo sea parte del show!

lunes, 21 de enero de 2013

Empanadas árabes







¡Relleno a la vista!

Estas empanadas son geniales. Y quien dice que no estén emparentadas con las nuestras.

Ingredientes

Carnaza de nalga, 400g
Bollos de masa para pizza, 1 o 2 (300g)
Cebolla mediana, 1
Morrón verde, ½
Morrón rojo, ½
Tomate chico y maduro, 1
Hojas de menta picadas, 1 cdita.
Ají molido, 1 cucharadita
Perejil picado, 1 cdita.
Jugo de medio limón
Sal y pimienta, a gusto

Preparación

1.       Quítele a la carne los nervios, la grasa y todos los “indeseables”. Córtela en trozos y píquela en la procesadora (o a cuchillo, si lo prefiere, pero en trocitos bien chiquitos). Póngala en un bol. Divida la masa en bollitos del tamaño de pelotas de ping pong y déjelos tapados sobre la mesa mientras prepara el relleno.
2.       Para el relleno, pele la cebolla y píquela finamente. Colóquela en el bol donde está la carne (si, así nomás, cruda). Corte los morrones rojo y verde hasta convertirlos en cuadraditos pequeños y añádalos a la preparación anterior. Agregue el tomate cortado en cubitos más las hojitas de menta picadas, el ají molido y el perejil. Rocíe todo con el jugo de limón, mezcle bien y sazone a gusto con sal y pimienta.
3.       Lleve el relleno a la heladera mientras prepara los discos de masa. Estire la masa bollito por bollito. Déles forma circular, cuidando que no queden demasiado finos. Retire el relleno de la heladera y distribuya en el centro de cada disco de masa una porción abundante de la preparación de carne. Arme las empanadas levantando los bordes de los discos y presionándolos para que las empanadas tomen la característica forma triangular y, en el centro, el relleno quede a la vista.
4.       Distribuya las empanadas sobre placas enmantecadas o aceitadas y cocínelas en horno caliente 20 minutos o hasta que la masa esté dorada y el relleno cocido. ¡Glup!


Dificultad:

Más fácil que hacer las empanadas criollas, ni lo dude.

En vez de las clásicas tapas de empanadas, usamos bollos para pizza. Increíble, ¿no?



domingo, 20 de enero de 2013

Budín-torta de limón




¿Otra vez perdió la receta de este “budín-torta” de limón APTC (Apto para toda crisis)? Anote: Bata 4 yemas con “casi” 2 tazas de azúcar hasta que estén bien cremosas. ¡Fuerza! Entonces agrégueles ½ taza de jugo de limón, ½ taza de harina, apenitas de sal y 1 y ½ taza de leche. Y siga batiendo hasta que se deshagan los grumos y quede la superficie llena de globitos. Entonces incorpórele las 4 claras batidas a nieve y cocine a baño de Maria en un molde enmantecado. Una vez a punto enfríe bien antes de desmoldar. ¡Oh, sorpresa! En el fondo se habrá formado un flan de limón delicioso…

sábado, 19 de enero de 2013

Carré de cerdo glaseado









Cocine un carré de cerdo como de costumbre, atándolo como un matambre y sazónelo bien, en una asadera con caldo hasta la cintura (usted me entiende…).
Cuando esté ya casi cocido, escúrralo y desátelo (deseche el fondo de cocción). Úntelo totalmente con mostaza y adhiérale toda el azúcar negra que pueda. Así maquillado colóquelo en una asadera limpia y vierta en la misma 1 taza de jugo de naranjas o de ananás envasado. Métalo en horno caliente y termine de cocinarlo salseándolo a menudo, hasta que se cubra con un glaseado espeso y brillante. ¿Vio qué fácil?

 

viernes, 18 de enero de 2013

Hamburguesas




Ingredientes
Carne picada, ¾ kilo
Cebolla rallada, 1
Dientes de ajo picaditos, 2
Manzana rallada, 1
Sal y pimienta a gusto

Preparación

  1. Amase sobre la mesada la carne, la cebolla rallada, los dientes de ajo y la manzana rallada. No presione demasiado para que la carne no se apelmace (usted me entiende...).
  2. Sazone la mezcla con sal y pimienta a gusto.
  3. Estire la pasta sobre la mesa humedecida con agua, utilizando igualmente el palote mojado.
  4. Corte con cortapastas.
  5. Levante los discos con espátula y apóyelos sobre hojas de papel blanco. 
  6. Una los recortes, estírelos y haga más hamburguesas.
  7. Superponga los papeles que sostienen las hamburguesas y manténgalas así en la heladera hasta el momento de usarlas. 
  8. Para asarlas, caliente muy bien la plancha de hierro, úntela ligeramente con aceite y ase las hamburguesas dándolas vueltas con la espátula una vez durante la cocción, para dorarlas de ambos lados.  








jueves, 17 de enero de 2013

Torta de mandarinas

(8 PORCIONES)

Muchas de éstas recetas son alcancías de recuerdos. Ésta fórmula tiene para mi un valor incalculable y me trae a la memoria el día que me la dictó por teléfono mi prima Noelia. ¿La preparación?: sólo unos minutitos de licuar y batir. ¡Vaya cursando las invitaciones!


INGREDIENTES:

2 MANDARINAS GRANDES
3/4 POCILLO DE ACEITE DE TRIGO O GIRASOL
1 HUEVO
1 TAZA DE AZÚCAR COMÚN
1 Y 1/2 TAZA DE HARINA LEUDANTE
MANTECA PARA EL MOLDE

PROCEDIMIENTO: 

Cepille las mandarinas bajo el chorro de la canilla. Corte una mandarina a la mitad y exrímala, cuele el jugo y reserve. Corte otra mandarina por la mitad, saque las semillas, divídala en trozos y póngalos en licuadora o procesadora...¡con cáscara! Luego súmele el aceite, el huevo y el azúcar. Agréguele el jugo de mandarina reservado. Licue todos los ingredientes hasta que no se note la cáscara. Ponga en un bol la harina y el licuado y mezcle utilizando cuchara de madera con movimientos envolventes, para airear el batido. Vierta la preparación en molde para budín inglés enmantecado y enharinado. Cocine a horno moderado 45 minutos.
Versión 2:


¿Le cuento ahora la última torta fabulosa y económica que se apuró a pasarme otra amiga entrañable – Elsa de San Martín – quien, a pesar de trabajar “a full” para la comunidad de San Isidro, no se olvida de mi insana manía de cocinar? Tome nota: licue 1 mandarina así de grande (¡sin semillas, por favor!, pero con cáscara) junto con el jugo de otra mandarina, ¾ de pocillo tamaño café de aceite, 1 huevo y 1 taza (tamaño desayuno) de azúcar. Una vez obtenido el licuado, vuélquelo en un bol y mézclele suavemente 1 y ½ taza de harina leudante. Vuelque en un molde mediano para budín inglés y cocine como cualquier torta. ¡Gracias, Elsa!



miércoles, 16 de enero de 2013

Marshmallows


¿Me ayuda ahora a aterrizar en la cocina? ¡Al fin encontré entre mi desorden los famosos “marshmallows” que me pidió… ¿quién? Ponga en una cacerolita 1 y ½ cucharada de gelatina en polvo sin sabor, ½ taza de agua y 1 taza de azúcar. Revuelva constantemente sobre el fuego hasta que rompa el hervor y olvídese de la mezcla por 10 minutos. Al cabo de este tiempo ármese de coraje y eche esta especie de pegalotodo en la batidora. Bata a velocidad máxima hasta que todo esté convertido en una especie de “merengue italiano”. Vierta entonces en una asaderita enmantecada, de modo que la mezcla alcance un espesor de 2 y ½ cm aproximadamente. Ponga en la heladera - ¡no al congelador! – y olvídese de ella hasta que esté bien firme. Entonces retire, corte en cuadraditos o bastoncitos y rebócelos totalmente por azúcar impalpable tamizado. Hecho esto, distribúyalos en una fuente sin que se toquen entre sí y déjelos esta vez fuera de la heladera hasta el día siguiente. ¿Sabe cómo me contó una amiga invisible (Susana K.) que los saborean los chicos norteamericanos en plena Navidad (¡¡¡hace un frío!!!)?: pinchándolos en un palillo y haciéndolos rotar alrededor del fuego del hogar (o de una fogata), hasta que se acaramelan. A mi juicio: ¡los “bombones de nada” más livianitos del mundo!