lunes, 18 de julio de 2011

Peceto mechado

 

Una receta muy simple y sabrosa, de esas que se cocinan solas, que lo/a hará quedar como los dioses a la hora de recibir invitados. Esta vez sale acompañada con las siempre bien recibidas papas fritas y una deliciosa crema de choclo que le aporta a la carne un toque de distinción.

 

Lo que lleva:

 


  • peceto 1

  • sal y pimienta negra de molinillo A GUSTO

  • laurel 2 HOJAS

  • manteca 50 GRAMOS Y 50 GRAMOS EXTRA

  • aceite 3 CUCHARADAS

  • ciruelas pasas descarozadas 1/2 TAZA

  • jamón cocido picado 1/2 TAZA

  • nueces trituradas 1/2 TAZA

  • cebolla picadísima 2

  • vino blanco seco 1/2 TAZA

  • caldito de verduras 1/2

  • agua CANTIDAD NECESARIA

  • crema de leche 1/2 TAZA

  • fécula de maíz 1 CUCHARADITA

  • papas fritas bastón A GUSTO

  • choclo desgranado 1 LATA

  • harina 1 CUCHARADA

  • leche CANTIDAD NECESARIA

  • palillos de madera CANTIDAD NECESARIA.





  • PASO 1 (10 MINUTOS)

    Pique por separado las ciruelas secas y las fetas de jamón cocido. Pele las nueces y píquelas fino o tritúrelas con el palo de amasar. Ponga en un bol las ciruelas picadas, el jamón ídem y las nueces trituradas. Amase todo junto hasta unir los ingredientes formando una pasta. Déle a la pasta forma de cilindro gordito, que tenga el largo del peceto

    PASO 2 (15 MINUTOS)

    Coloque la carne sobre una tabla y desgrásela. Deseche el cuerito (si lo tuviera...). Una vez limpia, ábrala a lo largo por la mitad, pero sin separar las partes (debe quedar como un libro abierto). Salpimente el peceto a gusto y distribuya en el centro el "chorizo" de nueces, jamón y ciruelas. Cierre con palillos para que el relleno no se escape. 

    PASO 3 (25 MINUTOS)

    Derrita en una cacerola 50 gramos de manteca con el aceite. Dore el peceto por todos lados. Agregue el laurel y la cebolla picada, y rehóguela sin dorar. Súmele el vino, el caldito desmenuzado y suficiente agua como para formar una salsita. Tape y deje hervir despacito, echando cada tanto chorritos de agua hasta que la carne esté tierna

    PASO 4 (35 MINUTOS)

    Cuando el peceto esté bien tierno (tiempo no contado en el reloj, pero le llevará aproximadamente 40 minutos), escúrralo y sáquele los palillos. Cuele la salsa pasándola a otra cacerola y mézclele la crema de leche. Hágala hervir y espésela con la fécula disuelta en un poquito de agua. Rectifique —o no— el sazonamiento según su gusto. 

    PASO 5 (55 MINUTOS)

    Corte la carne en rodajas y póngala en la fuente donde la va a servir. Sume la salsita y la guarnición de papas fritas. Para la crema de choclo: rehogue la cebolla en la manteca restante y mézclele el choclo escurrido. Espolvoree con la harina, mezcle y súmele la leche necesaria hasta obtener una crema. Sazónela a gusto y sirva con guarnición.
     


    Torta ángel de coco





    Ingredientes

    6 claras
    ¾ de cucharadita de cremor tártaro
    ½ taza de azúcar molida
    ½ taza de harina
    ¾ de taza de azúcar impalpable
    1 cucharadita de esencia de almendras
    1 taza de coco rallado
    ½ cucharadita de esencia de vainilla

    Varios

    crema chantilly, hecha con un pote chico de crema de leche y 3 cucharadas de azúcar
    200g de chocolate cobertura claro
    2 cucharadas de coco rallado




    Procedimiento



    • Bata las claras y cuando estén espumosas, agrégueles el cremor tártaro.
    • Siga batiendo hasta que el merengue haga picos firmes.
    • Continúe batiendo mientras le agrega, de a una cucharada por vez, la ½ taza de azúcar molida.
    • Continúe el batido hasta que, de nuevo, el merengue haga picos firmes. Mientras…
    • Tamice la harina (¿vio qué poquita?) con los ¾ de taza de azúcar impalpable.
    • Agregue esta mezcla en tres tandas al batido anterior, uniendo cada vez con movimientos envolventes para no bajar el batido.
    • Perfume la mezcla con la esencia de almendras y la esencia de vainilla.
    • Únale suavemente la taza de coco rallado.
    • Vierta la mezcla en una budinera con tubo, sin enmantecar ni enharinar.
    • Cocine la torta en horno moderado (tirando a suave), hasta que esté firme pero sin que llegue a secarse (usted me entiende…).
    • Retire el molde del horno e inviértalo sobre una rejilla.
    • ¡No retire el molde! Si los deberes están bien hechos… la torta – al enfriarse – se desprenderá por sí sola del molde…
    • Si la torta no se desprendiera por sí sola… ¡demándela o ayúdela a despegarse con un cuchillito!



    Terminación



    • Una vez desmoldada y  fría, corte la torta en tres capas y reármela untando cada piso con una buena cantidad de crema chantilly.
    • Báñela exteriormente con el chocolate cobertura disuelto a bañomaría suave.
    • Antes de que el chocolate cobertura termine de secar, espolvoree la torta con el coco rallado.
    • Estaciónela en la heladera hasta que el chocolate se endurezca.
    • Entonces sí: prepare el cuchillo, los platitos para convidar y… ¡a la carga!



    Fondue Bourguignonne


                En realidad una “fondue” no es más que una cosa “fundida”… Pero en esta “fondue”… ¡creo que lo único que se fundirán son sus bolsillos! Yo creo en la ley de las compensaciones. Por un lado usted gastará en lomo, carré de cerdo y pechuguitas de pollo; o en champiñones y alguna salsita 5 estrellas… Pero habrá ahorrado en otros rubros muy importantes: cocción junto a la cocina y despliegue de vajilla… Además, habrá ganado lo más importante: ¡“romper el hielo” entre los invitados y prolongar hasta el infinito la sobremesa y la charla informal y divertida! ¿Le parece poco para los tiempos que corren?

    EN QUE CONSISTE LA FONDUE BOURGUIGNONNE

    • Coloque en la caquelón aceite bueno bien caliente y apóyela sobre el calentador a fuego mínimo.
    • Alrededor, distribuya fuentecitas con carnes crudas cortadas en trocitos, para que cada comensal pinche con su tenedor el bocado elegido y lo sumerja en la caquelón para cocinarlo al “punto” que le guste. Cada tenedorcito del juego de la caquelon tiene en el extremo un color diferente, para que los invitados no se distraigan y roben el pinche de su compañero… Aunque si esto ocurre, disimule: “El disimulo es una sabiduría abreviada” (Bacon).
    • Trate de que cada comensal tenga para sí un platito donde “descargar” el pinche una vez cocido el trozo elegido y, al mismo tiempo, servirse la salsa o guarnición que desee. Porque eso de estar hundiendo todos los invitados sus pinches en una misma salsa… ¡será muy divertido para todos, menos para el mantel! Por otra parte, llevarse el tenedor directamente a la boca puede ser muy audaz… ¡pero siempre termina llamando al Instituto del Quemado!
    • No enloquezca a sus invitados (ni se enloquezca usted) haciendo gala de todas las salsas que sabe hacer. Bastarán 3 salsas frías y 3 salsas calientes ricas (hechas por “duplicado” para ponerlas al alcance de todos) para cumplir su cometido. Lo mismo vale para las guarniciones. Eso sí: aunque a usted le gusten las “agridulces”, tenga en cuenta que cada invitado tiene personalidad propia con paladar incorporado.
    • Un plato con divisiones sería ideal para este tipo de comida. Pero no se desespere: lo que se come no es el plato sino lo que usted disponga en las fuentecitas…
    • No se olvide de poner la mesa canastitas con pancitos o galletitas o grisines o lo que se le ocurra mejor.
    • Y acuérdese que aunque lo que mejor cuadra para las carnes rojas es un buen tinto (Luiggi, Bosca, para Carlos, Valmont, please…), nosotras, las mujeres, morimos por un blanco… (Fond de Cave de Trapiche… Chardonnay de Navarro Correas… ¡champan Henri Piper o M. Chandon!... ¿por qué no?

    Última recomendación: Olvídese del mantel que heredó de su abuela y ponga sobre la mesa uno que a usted no le importe… que se salpique de aceite o de salsas… Recuerde lo que decía Clarassó: “Hacer compañía consiste en añadir algo a la vida de los demás, y hacer que ellos se sientan cómodos en nuestra compañía”.

     

    domingo, 17 de julio de 2011

    ¿El nene no quiere comer el puré de papas?






    Aproveche ese puré que sobró…

    1)      Mida el puré de papas.
    2)      Mezcle con igual peso de manteca y de harina. Vale decir: para 50 gramos de puré: 50 gramos de manteca y 50 gramos de harina.
    3)      Sazone con sal y pimienta a gusto y una todo formando una masa.
    4)      Estírela más bien fina, corte de la forma que se le antoje (chiquitas, por favor) y cocínelas en horno caliente y luego suave, hasta que estén sequitas y doradas.


    sábado, 16 de julio de 2011

    Macaroons




    ¡Llegó el momento de explicarle qué son los "macaroons”! Yo diría que son merenguitos con ganas de recibirse de “amaretti”… ¿Hacemos un puñadito? Mezcle 60 gramos de almendras peladas y trituradas, con 60 gramos de azúcar; perfume con vainilla y mezcle con 1 clara batida a punto de nieve bien firme. Forme montoncitos sobre una placa forrada con “papel para cocinar” (o manteca) bien enmantecado, clave a cada una una almendra sin la cascarita marrón (si quiere…) y cocine en horno suave, hasta que estén bien sequitos. ¿Oye qué ricos quedan?


    Versión 2:

    ¡Claro que por charlar no me voy a olvidar de darle una recetita! ¿Usted quería saber como se hacen los famosos “macaroons” que mencionan todas las recetas americanas? ¡Facilísimos! Bata 1 clara a nieve y agréguele, de a poquito, 7 cucharadas (al ras) de azúcar. Siga batiendo hasta que el merengue esté duro. Entonces, mézclele ½ taza de almendras licuadas, distribuya la pasta en montoncitos sobre una placa enmantecada (bien espaciados , porque se achatan), píntelos con clara apenas batida y cocínelos en horno moderado 30 minutos, hasta que comiencen a tomar color. ¿Qué cómo quedan una vez fríos? ¡Crunch ! ¡Crunch ! ¡Crunch !






    viernes, 15 de julio de 2011

    Guisito de bacalao



                    Creo que el bacalao es uno de los peces más privilegiados de la fauna marina: ¡sólo nos acordamos de él, desecado y salado, en la época de vigilia! Y otras veces nos acordamos… pero el presupuesto nunca nos alcanza. Los tiempos no han cambiado todavía… Sin embargo le cuento mi última experiencia en Mar del Plata: compré un paquete de hermoso bacalao noruego (¿puede llamarse “hermoso” a un lomo de pescado?) e hice con él un suculento guiso con garbanzos. Claro que gasté un poco más que lo habitual… ¡Pero nos pasamos 3 días comiendo lo mismo!


    INGREDIENTES

    Bacalao noruego, bien grueso, 1 paquete (700g aprox.)
    Garbanzos, 2 tazas
    Morrones así de grandes y así de gordos, 2 (asados y pelados)
    Tomates perita, ½ kilo (pelados con agua hirviendo)
    Cebollas, picadísimas (o en aros, si es “cebollera”…), 2
    Dientes de ajo, en tiritas, 6
    Pimentón del bueno, 1 cucharada
    Calditos de verduras, desmenuzados, 2
    Laurel, 2 hojas
    Azafrán, 1 dedalito
    Agua, cantidad necesaria
    Aceite, ½ taza (tamaño te)
    Perejil picadísimo, 1 cucharada
    Conserva de tomates, 1 cucharada
    Sal y pimienta (y ají molido) a gusto

    VARIOS

    Papitas torneadas, hervidas y salpicadas con perejil

    PREPARACIÓN

    1.       Ponga a remojar los garbanzos el día anterior, con abundante agua.
    2.       Remoje igualmente el bacalao.
    3.       ¿Lista para la aventura?... Cambie el agua de remojo de los garbanzos y póngalos a cocinar en abundante agua.
    4.       Escúrralos y reserve. Deseche el agua del remojo del bacalao y póngalo a hervir en agua fresca, hasta que esté tierno. ¡No se descuide, pues estará listo antes de lo que imagina! Aproximadamente, bastaran 10 minutos de hervor. Controle pinchando la carne con un tenedor, pero no nuble su memoria: la carne del bacalao seco debe tener consistencia.
    5.       Escurra las piezas de bacalao, cálese los anteojos de ver de cerca y quíteles la piel y las espinas. ¡Por suerte son gruesas como huesitos y enseguida podrá “levantarlas” arrastrando las contiguas! Raspe cuidadosamente el tegumento (¡vaya palabrita!) blancuzco que a veces queda adherido a la carne (llame al gato del vecino para gratificarlo). Divida el bacalao en trozos respetables.
    6.       Elija una cacerola grande y pesada (y si no la tiene arrégleselas con la que le presten), vierta allí los ajos y la cebolla y colóquela sobre fuego fuerte, revolviendo hasta que todo parezca “rehogado”.
    7.       Agregue los morrones cortados en tiras gruesas, los tomates partidos primero por la mitad, sin semillas y cortados en cuadraditos (en lenguaje finoli: “tomate concassé”…), los calditos desmenuzados, el laurel y el pimentón y el azafrán disueltos en 1 taza de agua.
    8.       Deje hervir despacito hasta que “casi” se forme una salsa.
    9.       Incorpore sobre la salsa los trozos de bacalao y encima de estos vuelque los garbanzos cocidos.
    10.   Agregue un poco más de agua, como para llegar al nivel de los garbanzos. Vierta en la superficie el aceite.
    11.   Deje hervir el guiso despacito, con la cacerola tapada, moviéndola de vez en cuando hasta que de tanto mecerla los garbanzos y el bacalao vayan absorbiendo la salsita.
    12.   Destape la cacerola, agregue la conserva diluída en un poco de agua, déjela hervir un poco más para espesar la salsa. Pruebe y rectifique (o no) el sazonamiento (yo me afilio al ají molido…).
    13.   Sirva el guiso espolvoreándolo con perejil picado y acompañando cada porción con un par de papitas hervidas y emperejiladas y un buen vino tinto y noble.


    jueves, 14 de julio de 2011

    Tarta de nueces y zanahorias


    INGREDIENTES

    Masa dulce crocante para la tarta, la que usted prefiera

    RELLENO

    Zanahorias crudas, ralladas  (con rallador finito), 2 tazas
    Miel, 1 cucharada
    Dulce de leche, 1 cucharada
    Azúcar, 4 cucharadas
    Nueces trituradas con el palote, 100 gramos
    Manteca derretida, 50 gramos
    Huevo batido, 1

    VARIOS

    Mermelada reducida y mitades de nueces, para decorar


    PREPARACION

    1. Forre una tartera con la masa crocante dejándola finita como papel.
    2. Recorte el excedente de los bordes y termínelo en forma prolija.
    3. Pinche la masa enteramente con un tenedor.


    RELLENO Y COCCION

    1. Mezcle las zanahorias ralladas con la miel, el dulce de leche, el azúcar, la manteca derretida, las nueces picadas y el huevo batido.
    2. Rellene con esta mezcla la tarta cruda.
    3. Apoye la tartera en el piso del horno y cocínela a fuego fuerte 5 minutos.
    4. Pase la tartera a un estante central y continué la cocción hasta que el relleno esté firme y dorado, pero húmedo.
    5. Retire y deje enfriar en el molde. Recién entonces desmolde.
    6. Píntele la superficie con mermelada reducida y decore con las mitades de nueces.