viernes, 7 de julio de 2017

Filetes Martika


Ingredientes

Filetes de pejerrey desespinado (o lenguado, o merluza, o la clase que prefiera), 6
Jugo de limón, cantidad necesaria
Sal y pimienta, a gusto
Nuez moscada rallada, 1/2 cdita.
Queso crema, 1 pote grande (400g)
Crema de leche, 1 pote chico
Queso rallado, 1 taza


Varios

Lengüitas de papa

Papas alargadas, 1/2 kg
Harina, cantidad necesaria
Aceite, para freír


Preparación

1. Extienda los filetes en una asadera, sin encimarlos y rocíelos con jugo de limón. Sazónelos con sal y pimienta a gusto. Estaciónelos en la heladera 1 hora.
2. Vuelque el queso crema en un bol.
3, Sazónelo con sal, pimienta y nuez moscada a gusto.
4. Mezcle con cuchara de madera, mientras le agrega de a poquito, la crema de leche necesaria hasta obtener una crema semi-espesa que se pueda extender facilmente.
5. Unte con esta crema la fuente de horno elegida.
6. Retire los filetes de la heladera y acomódelos en la fuente, unos al ladito de los otros, pero sin encimar.
7. Vuelque sobre los filetes la mitad de la crema de queso y alísela con una espátula, cubriéndolos bien.
8. Espolvoree con la mitad del queso rallado.
9. Vuelque sobre el queso el resto de la crema y alísela cuidadosamente con la espátula. No se aflija si el queso "asoma la nariz"...
10. Finalmente... ¡Espolvoree la superficie con el resto del queso rallado!
11. Estacione la fuente así armada en la heladera 1 hora como mínimo.
12. Coloque la fuente en horno moderado (unos 20 minutos aproximadamente) hasta que el pescado esté cocido y la superficie bien gratinada. Acompañe cada porción con "lengüitas de papa" fritas.


¡Gracias, Susana!


jueves, 6 de julio de 2017

Pestiños



La masa lleva semillas de anís y vino Oporto. Hay que cortarla en rombos y a estos dorarlos en aceite. Antes de servirlos, se bañan con un almíbar espeso y se dejan orear.

Ingredientes

Aceite, ¼ de taza y cant. extra para freír
Anís en grano, 1 cucharada
Vino Oporto, ½ taza
Agua, 2 cucharadas
Harina, 1 taza y algo más

Varios

Azúcar, 1 y ½ taza
Agua, cantidad necesaria

Preparación

  1. Coloque las semillitas de anís en un bol (que no sea de plástico…) grande. No se trata de un capricho. Sucede que luego vertiremos en el bol aceite hirviendo.
  2. Vierta el ¼ de taza de aceite en una sartencita y caliéntelo a fuego máximo. Retírelo del fuego y viértalo enseguida sobre las semillitas de anís que puso en el bol.
  3. Espere a que el aceite se entibie. Agréguele la media taza de Oporto y el agua y mezcle bien. En mis tiempos se solía usar un vino de menor precio, muy dulzor, el moscato.
  4. Incorpórele la harina, mientras mezcla hasta obtener una masa tierna que no se pegotee (si hiciera falta, agregue un poco mas de harina… ¡o un poco menos!). La masa debe tener consistencia necesaria como para ser estirada fácilmente con el palote.
  5. Estire la masa por partes, sobre la mesa enharinada, dejándola fina (pero no transparente). Al hacerlo, trate de darle forma cuadrada o rectangular para facilitar luego el corte en tiras.
  6. Despegue la masa de la mesa con una espátula. Corte la masa en tiras de unos 4 cm de ancho, aproximadamente. Es importante despegar previamente la masa de la mesa para que, al levantar luego las tiras de masa, estas no se deformen.
  7. Divida las tiras en rombos o cuadrados (¿por qué no rectángulos?...). Una los recortes y déjelos reposar tapados para hacer luego más pestiños. Tapamos la masa para evitar que en contacto con el aire la superficie se reseque.
  8. Caliente suficiente aceite en una sartén. Eche en el aceite una tanda de pestiños, cuidando de no encimarlos. ¡Enseguida comenzaran a inflarse! Dórelos de ambos lados, dándolos vuelta con una espumadera. A medida que se doren, escúrralos sobre papel absorbente y siga friendo más.
  9. Ahora, prepare un almíbar. Ponga el azúcar en una cacerolita y agréguele agua hasta llegar al nivel del azúcar. Coloque la cacerolita sobre fuego fuerte y mezcle con cuchara de madera hasta que el azúcar se disuelva. Deje de revolver y hierva el almíbar hasta que alcance el punto de “hilo fuerte”.
  10. Distribuya los pestiños en una placa, sin encimarlos, y báñelos con el almíbar. déjelos orear a temperatura ambiente, acomódelos en una fuente y… ¡olé!


Secreto I:

  • Toda vez que prepare frituras como esta, controle que el aceite no esté muy caliente, para evitar que la masa se dore rápidamente por fuera y quede cruda por dentro. El resultado no será el mejor.

Secreto II:

  • El aceite donde se freirán los pestiños deberá estar medianamente caliente para que estos se inflen tomando el aspecto que los caracteriza.




miércoles, 5 de julio de 2017

Chanchito a la Martinica






La cocina caribeña se caracteriza por ser sumamente aromática y picantona. En este caso se trata de un rico carré de cerdo acompañado por una salsa especiada de chile, pimienta, ajo y mostaza, pero los sabores quedan equilibrados si lo sirve con una guarnición de arroz blanco.

 

 

Lo que lleva


aceite 3 CUCHARADAS

dientes de ajo, picados 2

manteca 2 CUCHARADAS

carré de cerdo (o lomo) 3/4 KILO, CORTADO EN CUBOS

cebollas finamente picadas 2

dientes de ajo triturados 2

tomillo fresco UNAS RAMITAS

perejil UNAS RAMITAS

caldo de verduras 3/4 DE TAZA

vinagre 1 CUCHARADA

berenjena, pelada y en cubos 1

tomates pelados, sin semillas y picados 2

arroz "graneado" 1 TAZA (PARA ACOMPAÑAR)

Lo que lleva el aderezo

dientes de ajo triturados 2

chiles sin semillas y bien picaditos 2

semillas de mostaza 2 CUCHARADITAS (O MOSTAZA EN PASTA)

pimienta negra recién molida 1 CUCHARADITA

coriandro molido 1 CUCHARADITA

 

Como se hace

 

PASO 1 (3 MINUTOS)

Ponga en una trituradora, procesadora o mixer los 2 dientes de ajo (previamente pelados, se entiende...), los chiles, la mostaza, la pimienta negra y el coriandro. Triture todo hasta convertirlo en una pasta homogénea. Pase la preparación picante a un pequeño bol y resérvela hasta utilizar. Mientras tanto, avancemos con la ejecución del plato.
 

 

PASO 2 (10 MINUTOS)

Caliente en una sartén la manteca junto con el aceite. Cuando la manteca esté derretida, incorpore la carne de cerdo cortada en cubos (tamaño bocado), las cebollas y los ajos. Saltee bien los ingredientes mezclando a menudo con una cuchara de madera. Cocine hasta que la carne se note doradita en forma pareja y por todos lados.

 

PASO 3 (13 MINUTOS)

Cuando la carne esté bien doradita, incorpore en la sartén el aderezo procesado que preparamos en el paso 1 (el que teníamos reservado) y mezcle muy bien con la cuchara de madera. Baje el fuego de la hornalla y cocine todo durante 3 minutos, aproximadamente, mezclando de vez en cuando para que la cocción resulte pareja.

 

PASO 4 (50 MINUTOS)

Agregue en la sartén el tomillo, el perejil picado, el caldo y el vinagre. Tape la sartén y cocine sobre fuego suave aproximadamente 30 minutos. Destape y agregue los cubitos de berenjena y los tomates picados. Siga cocinando —esta vez destapado— hasta que las verduras estén cocidas. Sírvalo con "arroz graneado" hecho de la siguiente manera

 

PASO 5 (70 MINUTOS)

Caliente 3 tazas de agua con sal y un chorrito de jugo de limón. Cuando hierva, eche, en forma de lluvia, 1 taza de arroz previamente lavado bajo la canilla hasta que no suelte más almidón. Mezcle con un tenedor. Deje hervir despacito hasta que esté casi cocido (18 minutos). Apague el fuego, tape, estacione 5 minutos, cuele y sazone.

 

  

   

sábado, 1 de julio de 2017

Pollo con arroz "new age"






En materia de cocina comienza una nueva era inteligente: comer cosas ricas... ¡sin salirnos del regimen! Esta vez piense en "pollo con arroz" y borre de su imaginación todo intento de fritura. Resultado: ¡una revolución gastronómica que vale la pena! "Las revoluciones son necesarias (dice Ferrara) cuando hay que armonizar un estado de derecho (el derecho a comer cosas ricas, digo yo...) con una nueva situación de hecho".


Ingredientes
(para 6 porciones, sin que a nadie se le ocurra repetir...)

Pollo, cortado en presas, sin piel, grasita, ni cosa que se le parezca, 1
Sal y pimienta, a gusto
Cebollas, grandes, 2
Morrón gordo (verde, para que se vea...), 1
Laurel, 2 hojas
Tomates al natural, 2 latas
Caldo, bien concentrado y desgrasado, 1 taza

Arroz

Arroz, 1 y 1/2 taza (de grano blanco, grande, común)
Caldo de verduras desgrasado, 3 tazas
Cebolla, procesada, 1
Azafrán (o condimento para arroz), 1 capsulita
Queso rallado (si la dejan), 2 cucharadas
Margarina untable, 2 cucharadas
Laurel, 2 hojas

Preparación

1. Sazone las presas de pollo con sal y pimienta.
2. Caliente una plancha de hierro al máximo (o de teflón... ¡bah!) y dore las presas de pollo de ambos lados.
3. Mientras lucha con la plancha y el pollo, ponga en una cacerola grande las 2 cebollas previamente picadas (o procesadas, si tiene un marido maniático como el mío...) y el morrón, sin cabito y sin semillas, bien lavadito y cortado en cuadraditos.
4. Agregue las hojas de laurel y revuelva con cuchara de madera sobre fuego fuerte, como si fuera una cocinera distraída y estuviera rehogando sin aceite ni nada que se le parezca. ("La locura es la que nos hace responsables...").
5. Cuando la cebolla está "como rehogada" y el morrón también, agregue los tomates picaditos., con todo su jugo; y la taza de caldo desgrasado.
6. Agregue entonces las presas de pollo y deje hervir despacito, con la cacerola destapada, hasta que la carne esté bien cocida. Sazone la salsa a gusto, apague el fuego, tape la cacerola  ¡y ocúpese del arroz!

Arroz

1. Rehogue la cebolla con el método "trucho" que ya le expliqué, agréguele el azafrán e inmediatamente el caldo y el laurel.
2. Cuando el caldo rompa el hervor, agregue el arroz y dispérselo con un tenedor.
3. Cuando el caldo rompa nuevamente el hervor, baje la llama, y haga hervir despacito de 10 a 12 minutos.
4. Apague el fuego, tape la cacerola y déjela así unos 5 minutos, para que el arroz "se agrande" chupando todo el caldo.
5. Destape el arroz, agréguele la margarina untable y mezcle con un tenedor. Pruebe y rectifique el sazonamiento.

Final feliz

1. Coloque el arroz en forma de anillo en una fuente precalentada y disponga en el centro las presas de pollo, bien calentitas y con toda su salsa (quítele antes las hojitas de laurel para que nadie se atragante...).
2. Espolvoree el arroz con el queso rallado y... ¡a la mesaaaAAA!