lunes, 20 de junio de 2016

Mermelada de damascos



Para hacer mermelada, proceda así: Lave bien 1 kg de damascos y corte la pulpa en trozos, sin pelarla. Colóquela en una cacerola, con 2 o 3 carozos. Si la fruta fuera muy ácida agréguele igual volumen de azúcar. Si fuera muy dulce, agregue 3/4 de taza de azúcar por taza de fruta.

Rocíe con jugo de 1 limón, tape y estacione hasta el otro día. Ponga sobre fuego fuerte y cocine revolviendo cada tanto con cuchara de madera hasta que espese, comience a rezongar y al revolver se vea el fondo de la cacerola.



sábado, 18 de junio de 2016

Pepinillos en vinagre



1)      Recorra y revuelva todas las verdulerías hasta que encuentre pepinos chicos y de igual tamaño ¡Pare y compre 1 kilo!
2)      Lave los pepinillos cepillándolos bien (no se olvide de las orejas).
3)      Escúrralos y póngalos uno junto a otro, “codo con codo” en una asadera enlozada.
4)      Espolvoréelos con 125 gramos de sal gruesa y déjelos así hasta el día siguiente.
5)      Al día siguiente séquelos uno por uno (pues la sal los hará “transpirar”).
6)      Apóyelos sobre repasadores limpios, sin encimar, y déjelos secar a la sombra ½ día.
7)      Acomódelos en frascos previamente esterilizados.
8)      Coloque en cada frasco una ramita de estragón (¡o del yuyo que más le guste!... ¡bah!) y unos granos de pimienta negra.
9)      Hierva 1 litro de vinagre blanco y cubra los pepinos con el vinagre hirviendo.
10)  Deje enfriar, tape y guarde en lugar seco y fresco.


miércoles, 15 de junio de 2016

Milhojas de dulce de leche





Ingredientes:

Base:

200g de manteca blanda
200g de crema de leche
300g de harina
½ kg de dulce de leche (que no sea de repostería)
150g de nueces molidas

Varios:

Baño de glasé hecho con 1 clara
Nueces mariposa, para decorar, a gusto

Preparación:

  • Bata la manteca hasta convertirla en pomada.
  • Agréguele, gradualmente, la crema de leche.
  • Mezcle la manteca pomada y la crema de leche hasta conseguir una textura uniforme.
  • Siga mezclando mientras le agrega la harina hasta conseguir una masa.
  • Enharine bien la mesa y vuelque la masa sobre la mesa.
  • Una todo rápidamente en un bollito y amase ligeramente dándole forma de cilindro gordo.
  • Corte el cilindro en ocho tajadas de igual grosor.
  • Coloque las tajadas (sin encimarlas) sobre una fuente previamente enharinada.
  • Estaciónelas en la heladera durante 1 hora, hasta que tengan consistencia para ser estiradas con un palote.

Cocción de los discos de masa:

  • Estire cada tajada por separado, sobre una hoja de papel manteca enharinada dándole forma circular y un espesor bien finito (de no mas de 2 mm).
  • Recorte la masa con un plato playo, ayudándose con un cuchillito que no sea dentado. No retire la masa del papel.
  • Con la misma técnica estire los otros discos de masa.
  • Apoye una hoja de papel (con su correspondiente disco de masa) sobre una placa limpia para horno. Pinche totalmente la masa con un tenedor y cocínela en horno caliente hasta que esté suavemente dorada.
  • Retire, levante el papel con el disco de masa, apóyelo sobre una superficie plana y reserve.
  • Cocine del mismo modo todos los discos de masa y déjelos enfriar sobre sus respectivos papeles.

Armado del alfajor:

  • Coloque en el centro de la fuente donde armara el alfajor un poquito de dulce de repostería.
  • Tome una hoja de papel y deje deslizar el disco de masa en la fuente, sobre el copo de dulce de leche ¡que le quede bien centrado!
  • Unte el disco con un poco de dulce de leche y siga apilando del mismo modo todos los discos del alfajor hasta terminar con un último sin untar.
  • Bañe el alfajor irregularmente con el baño de glasé y decore la superficie con mitades de nueces.


martes, 14 de junio de 2016

Pollo al limón




            Ahora que los pollos vuelan alto y nuestro monedero anda planeando es cuando valoramos realmente aquellas recetas simples, demasiado simples quizá, pero realmente sabrosas. Usted compre el pollo… y yo me encargo del resto de los ingredientes: un poco de manteca, una cebolla, caldo de verduras, jugo de limón, perejil y orégano…


1)      Compre un pollo venido a más, córtelo en presas, lávelas y séquelas (¡si no quiere que al freírlas exploten y le hagan pupa!).
2)      Sazónelas con sal y bastante pimienta negra.
3)      Dórelas de ambos lados en apenitas de aceite. Escúrralas y, por supuesto… ¡tire el aceite de la fritura (lleno de grasa de pollo) pero no lave la cacerola!
4)      Coloque en la cacerola “sucia” 100 gramos de manteca, 1 cebolla rallada, 1 taza de caldo de verduras y el jugo de 3 limones (¡sin semilla, para que no le salga un pollo amargado!). Raspe con una cuchara el fondo de la cacerola así afloja todo el pegote de la fritura y se le forma una salsita oscura.
5)      Cuando la salsa rompa el hervor, agregue las presas de pollo y cocínelas con la cacerola tapada, hasta que estén tiernas. Vuelva a escurrirlas y métalas en una fuente, en el horno, así la piel se vuelve crocante.
6)      Agregue a la salsa 1 cucharada de perejil picado y 1 cucharadita de orégano. Deje hervir hasta que la salsa se reduzca un poco. Pruébela y sazone a su gusto. ¡Claro que parece un asquete! Siga leyendo la receta.
7)      Ligue la salsa con 1 cucharadita generosa de fécula de maíz disuelta en un poco de agua fría. Revuelva hasta que hierva y espese. Y, ¡al fin!, vuelque sobre las presas.