lunes, 13 de junio de 2016

Chuletas agridulces





Para acompañar con riquísimas lengüitas de papa

Ingredientes

6 costillitas de cerdo
sal y pimienta, a gusto
50g de panceta magra ahumada, picadísima
12 ciruelas tiernizadas
2 cucharadas de aceite
50g de manteca
jugo de 2 naranjas grandes
4 cucharadas de azúcar

Varios

lengüitas de papa

Preparación

  • Quíteles a las costillitas el exceso de grasa y ráspeles bien el huesito.
  • Con un cuchillito filoso abra cada medallón de carne a fin de formarle un “bolsillo”, para luego rellenarlas. Reserve.
  • Rellene las ciruelas con la panceta picada.
  • Coloque 2 ciruelas rellenas en cada “bolsillo” hecho a las costillitas.
  • Cierre las aberturas con palillos (recuerde que “un prisionero siempre es un predicador de libertad”).
  • Caliente el aceite en una sartén y dore las costillitas de ambos lados. Escúrralas pero no lave la sartén.
  • Agregue en la sartén la manteca, el jugo de naranja y el azúcar.
  • Coloque la sartén sobre el fuego y raspe con una cuchara para desprender el “fondo de cocción”.
  • Vuelva a colocar las costillitas en la sartén y deje hervir despacito, salseando a menudo las costillitas hasta que estén bien brillantes y la salsa se vea espesita como la miel.
  • Pruebe y rectifique – o no – el sazonamiento con sal y pimienta.


Lengüitas de papa:

  • Mientras relojea las costillitas, pele 2 ó 3 papas alargadas y rebánelas a lo largo en cintas, usando un pelapapas. A medida que lo haga, sumerja las cintas en agua fría.
  • Escurra una porción de cintas de papa, séquelas ligeramente y rebócelas una por una en harina.
  • Coloque suficiente aceite en una sartén profunda, caliéntelo bien y fría las cintas de papa por tandas en suficiente aceite caliente. Debe hacerlo hasta que llegue el momento en que se arqueen caprichosamente y estén sequitas y suavemente doradas.
  • Escúrralas sobre papel absorbente y siga haciendo más.
  • ¡Y a pegarse una verdadera panzada!


miércoles, 8 de junio de 2016

Torta Selva Negra






Sólo para golosos

La Selva Negra combina sabiamente chocolate, cerezas y crema en proporciones exactas. El kirsch la aromatiza y le da carácter.


Ingredientes

Torta base

Chocolate rallado, 100 gramos
Manteca blanda, 100 gramos
Azúcar, 100 gramos
Yemas, 4
Almendras peladas y molidas, 100 gramos
Claras, 4
Harina, 50 gramos
Fécula de maíz, 50 gramos
Polvo para hornear, 2 cucharaditas

Relleno y decoración

Cerezas frescas, descarozadas y partidas por la mitad, ¾ kilo
Azúcar molida, ½ taza
Crema de leche, 400 gramos
Azúcar impalpable tamizada, 100 gramos
Licor kirsch (u otro licor a gusto), 6 cucharadas
Cerezas enteras, 10 ó 12
Rulos de chocolate o chocolate en rama, a gusto


1. Para la torta base: derrita el chocolate a baño María y reserve.
2. Bata la manteca con el azúcar hasta que esté bien cremosa.
3. Agregue las yemas de a una por vez, luego las almendras molidas y el chocolate previamente derretido a baño María.
4. Bata las claras a nieve y vuélquelas sobre el batido anterior.
5. Tamice sobre las claras la harina junto con la fécula y el polvo para hornear.
6. Mezcle todos los ingredientes de una vez con movimientos envolventes para no bajar el batido.
7. Distribuya la mezcla en tres tarteras de 18 cm de diámetro enmantecadas y enharinadas.
8. Cocine las tortas en horno moderado hasta que estén firmes.
9. Una vez cocidas desmóldelas sobre rejilla y déjelas enfriar bien. Reserve.
10.                 Para el armado y decoración: coloque en un bol las cerezas frescas descarozadas y espolvoréelas con la media taza de azúcar. Espere a que se azucaren y suelten el jugo.
11.                 Bata la crema con los 100 gramos de azúcar impalpable tamizada hasta que espese. Aparte y reserve una taza y media. Mantenga ésta y el resto de crema refrigerada en la heladera.
12.                 Escurra muy bien las cerezas y apóyelas sobre papel absorbente.
13.                 Coloque un disco de torta base en la fuente donde piensa armarla y humedézcalo con dos cucharadas del licor elegido.
14.                 Divida la crema en mitades (menos la taza y media que reservó) y extienda una mitad sobre el disco de torta que puso en la fuente, formando una capa gorda.
15.                 Distribuya sobre la crema la mitad de las cerezas azucaradas y escurridas.
16.                 Tape con otro disco de torta presionando suavemente. Rocíelo con 2 cucharadas de licor y repita la operacion: extienda una capa gorda con la mitad restante de la crema y sobre esta el resto de las cerezas azucaradas.
17.                 Humedezca la base del último disco de torta con las 2 cucharadas de licor restante y... ¡póngale la tapa a la torta!
18.                 Con parte de la crema reservada (si aflojó el punto batala un poquito más) cubra la superficie y costados de la torta. Con el resto puesto en un cartuchito o manga con boquilla adorne el borde de la torta en forma prolija.
19.                 Termine la decoración de la torta cubriendo el centro con rulos de chocolate y el borde con las cerezas enteras.
20.                 Estacione la torta en la heladera de un día para otro antes de servirla.


 
La torta Selva Negra (Schwarzwälderkirschtorte en su idioma de origen) es una creación alemana que se atribuye a la comarca de Baden, donde se convirtió en uno de los platos de repostería tradicionales. Se supone que fue creada alrededor del siglo XVI. Para entonces, nuestro americanísimo chocolate ya había desembarcado en Europa para convertirse en ingrediente estrella de muchas preparaciones dulces. Sin embargo, la torta se popularizó globalmente mucho tiempo después.
La región de la Selva Negra está ubicada al suroeste de Alemania. Es una zona montañosa densamente forestada con abetos, lo cual le da al paisaje un aspecto oscuro que dio origen a su nombre ¡y a la torta! La misma se hace con cerezas de la región y con el aguardiente de cerezas o Kirschwasser, que también forma parte de sus ingredientes.


No siempre se consiguen los ingredientes de origen para hacer algunos platos. En el caso de la Selva Negra, si quiere imitar a las cerezas de esa región, prepare una compota con cerezas frescas y abundante azúcar, envásela y déjela estacionar tapada unos días. Las cerezas se oscurecerán casi como las de la receta original alemana.