miércoles, 11 de mayo de 2016
Canapés de tomate
martes, 10 de mayo de 2016
¡Marche un filete de pescado relleno!
Convénzase: trátese de un filete de pescado, una suprema o un bife finito, es indiscutible que si usted lo “rellena” con algo (aunque ese “algo” sea sólo pan y cebolla) dejara mucho más satisfechos a los comensales. ¡Y hasta habrá alguien que aplauda! Sobre todo si se ingenia e inventa simultáneamente, una rica salsa. Aquí tiene un ejemplo:
- Filetes rellenos con imaginación
(Le doy 1 sola porción, para probar…)
1) Rocíe un filete de merluza con jugo de limón, sazónelo con sal y pimienta y déjelo estacionar en la heladera mientras prepara el relleno.
2) Rehogue en 2 cucharadas de aceite: 1 cucharada de cebolla y 1 cucharada de ají morrón rojo, picadito. Retire.
3) Mezcle con 6 aceitunas negras picaditas y 1 rodaja de pan de salvado descortezada, empapada en jugo de limón y picada.
4) Sazone con un poco de sal y ají molido.
5) Coloque el relleno sobre la mitad del filete y dóblelo.
6) Coloque el filete doblado en una fuentecita enmantecada, agréguele ½ hoja de laurel, 2 cucharadas de Martini seco y 2 cucharadas de caldo.
7) Tape con papel enmantecado y cocine en el horno, dándolo vuelta 1 vez.
8) Escurra el pescado en otra fuentecita y cuele el fondo de cocción. Hágalo reducir a su tercera parte y termínelo con un chorro de crema de leche.
9) Vierta la salsa sobre el filete arrollado y sirva enseguida.
lunes, 9 de mayo de 2016
El elixir de la vida
domingo, 8 de mayo de 2016
Postre Gonzalo
¡Al fin encontré la receta del “postre Gonzalo” (uno de mis once nietos preferidos) que tanto buscaba Mabel! Abra una lata de ensalada o cóctel de frutas y escúrrala bien. Reserve el almíbar. Forre un molde tipo budín inglés N°5 con bizcochos vainilla cortados por la mitad a lo largo y remojados con un poco del almíbar de las frutas. Ahora bata 2 claras a punto de nieve, agréguele de a poco 2 cucharadas de azúcar, y siga batiendo hasta que el merengue haga picos duros. Aparte, bata 200 gramos de crema de leche con 2 cucharadas de azúcar, hasta que espese pero sin que se reciba de chantilly. Mézclela con el merengue hecho anteriormente y, por si esto fuera poco… ¡con 90 gramos de queso crema! Una esta crema con la ensalada (o cóctel) de frutas escurridas y vierta el “pasticchio” en el molde forrado con vainillas. Tape la crema con el resto de mitades de vainillas, también humedecidas con almíbar. Meta el molde en el freezer hasta que esté firme como un postre helado (¿y qué es, sino???) y sírvalo cortado en tajadas, rociándolas – si quiere – con salsa de chocolate caliente. ¡Requeteglup!!!
Salsa de chocolate caliente: Ponga a hervir hasta que espese (revolviendo de tanto en tanto); 2 tazas de leche, un poquitito así de bicarbonato, 1 taza de azúcar, 150 gramos de chocolate y 30g de manteca.
Etiquetas:
Chocolate,
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sábado, 7 de mayo de 2016
viernes, 6 de mayo de 2016
Papitas de nueces
jueves, 5 de mayo de 2016
Tarta ¡crack!
Una tarta con personalidad…
¿Y qué es la personalidad en términos gastronómicos? Exactamente lo mismo que en términos humanos: la diferencia individual, que permite distinguir a una persona de otra. Con estas tartas sucede lo mismo: ¡no se parecen a ninguna! Al menos eso creo yo… “La más desesperante limitación del hombre, se llama yo”… (¡Buaaa!)
· Tarta ¡crack!
Una masa totalmente diferente de todas, pariente cercana del praliné, facilísima de hacer… ¡y especial para quemarse los deditos si no sigue esta vez paso a paso mis explicaciones! (Doy fe…)… ¡Anímese!... “El premio de una buena acción es el haberla hecho” (Hubbard).
INGREDIENTES
(para una tarta profunda así de chica – 13 cm de diámetro – como “precalentamiento” culinario para otras proezas…)
CUBIERTA
Azúcar, 100 gramos
Nueces molidas (¿leyó bien?: ¡molidas o licuadas, no en pedacitos!), 100 gramos
Pasas de uva “rubias” (sultanas), 2 cucharadas generosas
Aceite, para untar
RELLENO
Ricotta, 1 taza
Azúcar, cantidad necesaria
Jugo y ralladura de 1 limón
Gelatina en polvo sin sabor, 1 cucharada
Agua fría, ¼ de taza
Crema de leche, 100 gramos
Frutillas, ¼ kilo (se consiguen todo el año. Pero si viviera en Bernal, como yo… ¡confórmese con la fruta de la estación que consiga, cruda o hecha en compota!, o utilice frutillas envasadas al natural)
Gelatina de frutillas (comprada), semiespesa, unas cucharadas
Pistachos picados, 1 cucharada (yo, paso y ahorro)…
PREPARACIÓN
CUBIERTA
1. Unte con aceite una tartera o bol alto, de vidrio térmico y de 13 cm de diámetro y 6 cm de alto. De paso, unte con aceite también parte de la mesa y el palote de amasar… y, por supuesto, ¡sus manos!
2. Coloque en una sartén los 100g de azúcar, ponga sobre fuego fuerte y espere a que comience a fundirse (el azúcar, se entiende…). Revuelva continuamente con una cuchara hasta que se convierta en caramelo.
3. Aparte la sartencita del fuego y mézclele rápidamente las nueces molidas y las pasas.
4. Vierta el “pasticchio” sobre la mesa aceitada, aplástela un poco con el palote también aceitado y levántela con una espátula ancha (¿por qué no la aceitamos también?) para dejarla caer dentro del molde.
5. Enseguida, a velocidad cósmica, aplaste la pasta contra la tartera utilizando la parte convexa de una cuchara, a fin de dejarla finita y forrar con ella perfectamente el molde, como si se tratara de una masa. Pero como la cuchara no tiene sensibilidad de cocinera, termine el trabajo de esta forma: mójese sus deditos en agua fría y vaya presionándola “a pulmón” (lo del agua fría no es invento mío: es para proteger sus huellas digitales…). Y lo de la “velocidad” también tiene “su fundamento”: ¡porque esta pasta enseguida se enfría y endurece! ¿Listo? Resérvela mientras preparamos el relleno.
RELLENO Y FINAL FELIZ
1. Lave las frutillas, quíteles el cabito y córtelas por la mitad a lo largo. Colóquelas en un bol y espolvoréelas con 4 cucharadas de azúcar. Tape y déjelas reposar 1 hora.
2. Tamice la ricotta y agréguele el juguito que habrán soltado las frutillas, más el jugo y ralladura de limón, la gelatina remojada en el agua fría y disuelta a baño de María y la crema de leche. Pruebe y endulce a gusto con azúcar.
3. Despegue cuidadosamente los costados del molde forrado con la pasta de nueces y desmóldela. (Si algún pedacito del fondo se declarara en rebeldía… no se aflija). Apoye la tarta en la fuentecita o plato donde piensa servirla, despegue los pegotes que quedaron en el molde y rellene los agujeritos presionando bien. ¡Enseguida el remiendo será perfecto!
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