lunes, 14 de septiembre de 2015

Borscht a mi manera



(de hacerlo y de escribirlo)

  1. Ponga en una olla 1 taza de cebollas picadas, 2 tazas de remolachas crudas, peladas y picadas, ½ taza de zanahorias raspadas y cortadas en rodajitas, ½ taza de blanco de apio cortadito y 1 lata de tomates al natural, picaditos y con todo su jugo.
  2. Cubra las verduras con agua hasta sobrenadarlas 1 cm (usted me entiende…) agréguele 2 hojas de laurel y 4 cubitos de caldo de verduras desmenuzado.
  3. Ponga a hervir hasta que las verduras estén retiernas.
  4. Licue o procese todo el contenido de la cacerola (por partes, se entiende, y luego retirarle las hojitas de laurel).
  5. Pruebe el licuado y rectifique (o no) el sazonamiento con sal. De parte mía, agréguele suficiente pimienta como para una sensación térmica de – 10º. Caliente bien la sopa y sírvala en tazones, coronando la superficie de cada uno con un copo de crema de leche batida espesa, sin sazonar. Al meter la cuchara… ¡usted se sentirá Miro o Chagall! ¡Glup!




Version 2:


¿Usted quería saber todo lo que le puse a mi “borscht” para rusos vegetarianos? Dos tazas de remolacha, 1 taza de cebollas, ½ de zanahorias, ½ de apio, 1 lata de tomates, 2 hojas de laurel, 4 cubitos de caldo de verduras y 1 y ½ litro de agua. Después de cocido y licuado, serví cada plato con un copo de crema batida (sin condimentos) en el centro. ¡Glupísimo!


domingo, 13 de septiembre de 2015

Dulce de leche

(3/4 kg aprox.)

Sin pecar de irrespetuosa, a veces pienso que el Dulce de leche debería formar parte de nuestros símbolos patrios. Porque sean ciertas o no las leyendas acerca de su origen, así como lo fabricamos no existe otro dulce en el mundo. Esta fórmula es la que prepara mi madre, hasta hoy no hallé otra que me guste más. "Nuestro dulce de leche es una gran tradición..."


Ingredientes:

4 litros de leche sin descremar
una chaucha de varnilla
1 kg de azúcar común
1 cucharadita de bicarbonato


Procedimiento: 

Vierta la leche en una cacerola bien grande, llévela a fuego y hágala hervir. Retire del fuego y cuele en otra cacerola grande y alta (yo sé por qué se lo digo). Corte la chaucha de vainilla al medio, a lo largo y agréguela a la cacerola junto al kilo de azúcar. Coloque la cacarola sobre fuego fuerte, mientras revuelve ocasionalmente con cuchara de madera, hasta que vea que el azúcar se disuelve. Cuando rompa el hervor, agregue el bicarbonato. (¿Vio cómo enseguida se enfurece, cubre de espuma y trata de treparse por la cacerola? dicen que "Un prisionero es un predicador de libertad") Baje el fuego y deje hervir despacito, revolviéndolo a menudo con cuchara de madera, para que no se forme ninguna película en la superficie de la leche. Cuando el dulce deja de trepar y empieza a hervir y a espesarse ¡comience a revolverlo continuamente con la cuchara de madera para que no se pegue y se queme! Cuando al revolver con la cuchara se formen zurcos en el dulce que permitan ver el fondo de la cacerola ¡seguro que está a punto! Retire del fuego y sumerja la base de la cacerola en un fuentón o pileta lleno de agua fría. Siga revolviendo sin parar con la cuchara de madera hasta que se enfríe. Notará que, al enfriarse, el dulce espesa y toma la consistencia a la que estamos acostumbrados. Recién cuando el dulce está bien frío enváselo en frascos esterilizados.

sábado, 12 de septiembre de 2015

Masa crocante dulce para tarta



(una de tantas…)
  1. Aplaste 125 gramos de manteca con 125 gramos de azúcar y 1 huevo, hasta convertir todo en pasta.
  2. Agréguele 250 gramos de harina tamizada con un poquito de sal y 1 cucharadita al ras de polvo para hornear.
  3. Una rápidamente y utilice como indique la receta. NO LA TRABAJE DEMASIADO.


viernes, 11 de septiembre de 2015

Florentinos sin T.A.C.C.


Entonces me apresure a volver a la cocina para no amargarme buscando una respuesta Así encontré estos bocaditos dulces crocantes que pueden ser un verdadero hallazgo para los “buscadores de recetas sin T.A.C.C.”: Mezcle ¾ de taza de azúcar negro y ½ huevo batido (bátalo primero y luego separe la mitad…). Una todo hasta que le quede una pasta húmeda. Entonces distribúyala por cucharaditas sobre placas bien enmantecadas, espaciando las porciones; achate una por una, con el dorso de una cucharita, para darles forma de galletitas redondas; y cocínelas en horno caliente unos 10 ó 12 minutos. Única recomendación: retírelas de la placa con ayuda de una espátula y mientras están calientes. Al enfriarse, se endurecen y vuelven quebradizas como si fueran primas hermanas de los florentinos… “La ilusión es tan útil como la certeza; y en la formación del espíritu, para que sea completo, deben entrar tanto los cuentos de hadas como los problemas de Euclides” (Eca de Queiroz). ¡Glup!



jueves, 10 de septiembre de 2015

Tallarines con salsa de hongos




INGREDIENTES

Cebolla mediana, picadita, 1
Aceite, 4 cucharadas
Zanahoria rallada, 1
Blanco de apio, picadito, ¼ de taza
Jamón crudo, picado, 100 gramos
Hongos secos, 2 cucharadas
Vino tinto, ½ taza y cantidad extra
Tomates, pelados y picados, 6
Caldo de verduras, cantidad necesaria
Sal y pimienta, a gusto
Tallarines a la manteca, 250 gramos (cocidos)
Queso rallado, a gusto

PREPARACION

  1. Rehogue la cebolla en el aceite.
  2. Agréguele la zanahoria y el apio.
  3. Cuando las verduras estén tiernas, agregue el jamón y saltee unos segundos.
  4. Entibie el vino y remoje en el los hongos secos. Deje reposar 10 minutos.
  5. Escúrralos, píquelos e incorpórelos a la salsa.
  6. Agregue los tomates y el vino del remojo, colado.
  7. Deje hervir despacio, agregando durante la cocción chorritos de vino y de caldo por partes iguales para mantener el volumen de la salsa, hasta que los tomates se deshagan y la preparación espese.
  8. Condimente a gusto con sal y pimienta.
  9. Vuelque sobre los tallarines bien calientes y ofrezca aparte queso rallado.



miércoles, 9 de septiembre de 2015

Pan con aceite



¿La mejor terapia para distraer al dolor? Me puse a hacer pan con los únicos ingredientes que encontré en la casa: en lugar de manteca… ¡aceite! En lugar de leche… ¡agua! ¿Me deja que le cuente? Haga fermentar 50 gramos de levadura prensada junto con 1 cucharadita de azúcar y 1 cucharadita de harina en ½ taza de agua tibia. Y cuando esté hecha una espuma, mézclela con 1 y ½ taza de agua tibia, 2 cucharadas de azúcar y 1 cucharada de sal. Entonces bata con la mano abierta mientras le incorpora 6 tazas (de 250 cc) de harina. Vuelque la masa sobre la mesa, castíguela con todas sus ganas al ritmo de alguna frase celebre que valga la pena: “La hojita más pequeña de hierba nos enseña que la muerte no existe; que si alguna vez existió fue sólo para producir la vida…” (Walt Whitman). ¿Ya se serenó? Ponga el bollo en un bol, tápelo y déjelo leudar al doble, en sitio tibio. Entonces haga con él las fantasías que quiera.