miércoles, 19 de agosto de 2015

Pizza con mozzarella





Un clásico all'uso nostro

La masa de pizza se parece a la galera de un mago. Con ella se aprende también... ¡a preparar una masa estupenda para pancitos mignon, o fugazzitas de manteca, o grisines!... ¡o el codiciado pan de pizza! Eso sí... ¡hay que seguir al pie de la letra la receta!


Ingredientes:

Para 3 pizzas medianas, si es que las hace con la masa finita como me gusta a mí... ¡Glup!

30 gramos de levadura prensada

4 tazas y 1 cucharada de harina
1 cucharada de sal
1 cucharadita de azúcar
3 cucharadas de aceite y cantidad extra
1/3 taza de agua tibia
½ taza de leche tibia aprox.

Procedimiento:

1. Disuelva la levadura en el agua tibia junto con la cucharadita de azúcar y la cucharada de harina.
2. Bata hasta que se formen globitos en la superficie. Tape el bol y espere a que la levadura se hinche y parezca una esponja.
3. Coloque la harina sobre la mesa en forma de anillo. Ponga en el hueco la esponja de levadura, el aceite y la sal.
4. Una los ingredientes agregándoles de a poco la leche tibia, hasta obtener un bollo tierno que se pegotee un poquito.
5. Vuelque el pegote sobre una mesa bien enharinada, amáselo un poco (si hiciera falta agréguele un poco más de leche o de harina) y, antesde seguir adelante, haga unas cuantas respiraciones profundas al mejor estilo yoga. ¿La razón? Ya se lo explico...
6. Levante el bollo de masa en alto y estréllelo sobre la mesa desde cierta altura (aparte el gato por si acaso...) tantas veces como sean necesarias; y con toda la bronca que le salga, hasta que la masa se vuelva lisita, suave, elástica...
7. Enharínese las manos y dé a la masa forma de bollo. Pinte el fondo de un bol con aceite, coloque dentro la masa a fin de lubricarla y déle vuelta (así le quedará la panza aceitada), tápela flojamente con un film y déjela leudar al doble en sitio tibio.
8. Tome un tercio de la masa leudada y estírela con el palote en forma circular, dejándola finita como a mí me gusta, o gruesa si así le gusta a usted (esto es a piacere).
9. Ahora recorte la masa con una pizzera. Con el resto de la masa haga dos pizzas más... ¡o reserve una porción para hacer unas ricas tortas fritas para el mate!
10. Coloque el disco de masa en una pizzera aceitada y, con la punta de los deditos bien ídems, vaya presionando y estirando la masa hasta cubrir en forma pareja la base del molde.

11. Tape la pizzera y deje leudar la masa hasta que se note bien hinchadita. Repita el procedimiento con las dos pizzas restantes.
12. Cuando observe que la masa ya está bien hinchadita, ponga a cocinar las pizzas en horno recaliente, hasta que la superficie se note cocida (sin dejar que se seque).
13. Retire las pizzeras y de vuelta las pizzas en el mismo molde, de modo que la parte de abajo, tostadita y crocante, ahora quede mirando hacia arriba.
14. Cubra cada pizza con salsa de tomate espesita (o salsa pomodoro), extendiéndola bien (usted ya sabe).

15. Distribuya rodajas de mozzarella sobre la salsa y vuelva a poner la pizza en el horno unos minutos más hasta que el queso se funda.
16. Al retirar las pizzas del horno, decórelas con aceitunas verdes descarozadas.
 


martes, 18 de agosto de 2015

Bollitos de queso




1)      Ponga sobre la mesa 200 gramos de harina leudante, 1 cucharadita de sal, otra de pimienta (o menos… ¡bah!), 100 gramos de queso rallado y 100 gramos de manteca fría.
2)      Corte todo con dos cuchillos hasta que la manteca se convierta en granitos.
3)      Coloque el granulado en un bol y agréguele de a poco 1 ó 2 huevos batidos (depende de las ganas que haya tenido la gallina de lucirse…) mientras revuelve con un tenedor hasta unir todo en un bollo. (Si sobra huevo, resérvelo).
4)      Coloque la masa un rato en la heladera hasta que tome consistencia.
5)      Moldéela en forma de pancitos diminutos, colóquelos en una placa enmantecada y enharinada y haga a cada uno dos cortes en la panza.
6)      Pínteles la frente con huevo batido, espolvoréelos con semillas de amapola o comino… ¡o nada! y cocínelos en horno caliente hasta que estén apenas doraditos. Una vez fríos, rellénelos a gusto.


lunes, 17 de agosto de 2015

Maravillas




            Cuando yo era chica… (no se olvide que vivía en La Pampa) los días de lluvia sonaban a fiesta. Para la gente de campo – ahora lo comprendo – porque significaba una bendición para los sembrados. Para nosotros, los chicos, ¡porque mamá hacía montañas de frituras dulces, como si fuera un rito acordado con la naturaleza! Hay costumbres que van esfumándose con el tiempo en la ciudad… Sin embargo, ¡qué fácil, rápido y rico es improvisar una fuente de frituras dulces para alargar la rueda del mate! ¿Se anima? “Valor y querer facilitan el vencer” (Prov. castellano). ¡Glup!
                                                                                     

  • Maravillas

INGREDIENTES

Huevos, 2
Crema de leche, 6 cucharadas
Manteca blanda, 1 cucharadita
Sal, un poquitito así (una “pizca”… ¡bah!)
Harina, aproximadamente 300 gramos
Aceite, para freír
Azúcar, para espolvorear


PREPARACION

  1. Bata o procese los huevos junto con la crema de leche, la manteca y la sal.
  2. Vuelque en un bol y agréguele de a poco la harina que absorba, hasta obtener un bollo tierno.
  3. Vuélquelo sobre la mesa enharinada y amáselo hasta obtener una masa lisa y tierna, que no se pegotee. Tape y déjela descansar en sitio fresco 1 hora.
  4. Amásela masa en forma cilíndrica y divídala en rodajas finas. Estire cada rodaja por separado, enharinando muy bien el palote y la mesa hasta dejar la masa transparente.
  5. Recorte cada disco con un cortapastas grande a fin de lograr bordes prolijos. O, si sus invitados son miopes… ¡déjelos así!
  6. Pinche cada “maravilla” con un tenedor, frúnzalas un poco retorciéndolas ligeramente desde el centro y fríalas en abundante aceite, por tandas, sin encimarlas.
  7. Cuando estén doraditas y crujientes, escúrralas sobre papel absorbente y espolvoréelas con azúcar molido o impalpable. ¡Crashhhhhh!


Nota: También puede bañarlas con almíbar a punto de hilo semifuerte. Y si le da trabajo  darles forma “retorcida”… ¡hágalas como pueda! ¡Pero hágalas! “Es una gran habilidad saber disimular la propia habilidad”… (La Rochefoucauld). ¡Glup!



domingo, 16 de agosto de 2015

Russian Lepeshki


INGREDIENTES

Manteca, 50 gramos
Azúcar, 2 cdas.
Harina común, ½ taza
Almendras blanqueadas enteras, 100 gramos

PREPARACIÓN

1.   Bata la manteca hasta obtener una crema.
2.   Incorpórele de a poco el azúcar, mientras sigue batiendo.
3.   Mezcle con la harina, rápidamente, hasta obtener un bollo blando.
4.   Tome pequeñas porciones de masa, déles forma de bolitas y colóquelas (espaciadas entre sí) sobre placas “limpias”.
5.   Aplaste cada bolita hundiéndole en el centro una almendra blanqueada (sin la piel marrón).
6.   Coloque la placa en horno de temperatura muy suave, hasta que las masitas estén secas pero no doradas. Retire del horno, deje enfriar en la placa y luego despéguelas.




viernes, 14 de agosto de 2015

Torta requetefácil de nueces



¿Le cuento la última torta requetefácil que ensayé? Bata 180 gramos de manteca con 120 gramos de azúcar y agréguele 2 huevos, de a uno por vez.
Mézclele luego 250 gramos de harina leudante, 100 gramos de nueces picadas, 2 cucharadas gordas de cacao y 1 ½ taza de leche. Bata bien, vierta en un molde enmantecado y enharinado; y cocine en horno como cualquier torta.


jueves, 13 de agosto de 2015

Dulce de leche con porotos







Por mi parte, reconozco que en este rubro de los dulces nuestra industria nacional merece 10 puntos. Pero a veces uno siente nostalgias de la niñez, de la época en que toda la casa olía a dulce de leche (y yo me portaba bien para que mamá me dejara la “raspa” de una cacerola enorme…). La fórmula de mamá era infalible: un kilo de azúcar por cada 4 litros de leche, más una chaucha de vainilla y un poquito de bicarbonato para darle color, todo hervido sobre fuego de brasas hasta que tuviera aspecto de dulce de leche liviano, pues al enfriar se espesaba. Pero luego descubrí que cada familia tiene su estilo de hacer las cosas.



Dulce de leche salteño (si le gusta, cuadruplique las cantidades).



Hierva un litro de leche con una taza de azúcar y ½ cucharadita de bicarbonato de soda hasta que tome color y espese como un almíbar a punto de hilo fuerte.

Hierva porotos tipo pallares (remojados desde el día anterior) y cuando estén bien blanditos, tamícelos y mida ½ taza.

            Mezcle este puré de porotos con una cucharada de maicena y ½ taza de leche.

            Vierta esta mezcla tamizada sobre el dulce de leche hirviente.

            A partir de aquí, revuelva constantemente con una cuchara de madera hasta que el dulce espese y, al revolver, se vea claramente el fondo de la cacerola.

            Apoye la cacerola sobre agua fría y revuelva hasta que se enfríe. Perfume con esencia de vainilla.