viernes, 7 de agosto de 2015

Un toque de Roquefort




Así nomás, mezclado con partes iguales de manteca o crema de leche, el queso Roquefort es para mí un manjar. Más aún si lo apilo en tostaditas diminutas y las corono con una mitad de nuez. Pero son muchas las oportunidades que nos ofrece la cocina para convertirlo en ingrediente mágico y dar un toque de distinción al plato más simple. Hoy he seleccionado especialmente dos especialidades ideales para saborear en un camping. Por un lado, un pan sazonado y envuelto en papel de aluminio, para hacerle un lugarcito en la parrilla. Y por otro ‘ aprovechando que ahora se consiguen apios gigantescos blancos y tiernos – una “tarta” deliciosa para compartir con un buen vinito blanco nacional.



  • Pan al Roquefort

1)      Compre un pan alemán o francés grande… o si se anima: ¡una baguette! y córtelo en rodajas de 2 o 3 cm de ancho, sin separarlas de la base.
2)      Derrita ahora 100 gramos de manteca, sazónela con sal y bastante pimienta y pinte con ella interiormente el pan.
3)      Tamice aparte 50 gramos de queso tipo Roquefort y mézclelo con 100 gramos de crema de leche batida espesa (¡eh!... tanto no, que se le puede cortar…).
4)      Unte con esta crema la cara interna de las tajadas de pan.
5)      Intercale entre tajada y tajada una rodaja finita de cebolla.
6)      Ate el pan con un piolín o sujételo con una brochette para que no se desarme.
7)      Píntelo abundantemente por fuera con manteca derretida.
8)      Envuélvalo apretado en papel aluminio.
9)      Peléese con su marido para que le haga un lugarcito en la parrilla y acueste allí el pan, dándolo vuelta una vez hasta que el papel se dore en forma pareja.
10)  Desenvuelva, separe las tajadas y sírvalas como si fueran - ¡y claro que lo son! – exquisitos canapés de Roquefort y cebolla.



jueves, 6 de agosto de 2015

Chocolate caliente


¿Cómo hago el chocolate?: hiervo un litro de leche y la cuelo en otro recipiente. Entonces le agrego 150 gramos de chocolate en trocitos por litro de leche, una cucharada de azúcar por taza de leche, una chaucha de vainilla y… ¡un poquitito de bicarbonato! Revuelvo hasta que el chocolate se funda; y bato continuamente para que se le forme espuma. Y cuando lo sirvo ofrezco, aparte, crema sin batir. ¡Glup!

miércoles, 5 de agosto de 2015

Bolitas de nueces




¿Y sabe lo último que inventé? ¡Unos bocaditos bárbaros para acompañar el café! ¿Comenzamos por hacer sólo una docena? Bata 1 yema con 2 cucharadotas de azúcar hasta que esté cremosa (si puede lograrlo…). Entonces mézclele 3 cucharadotas de fécula de maíz, la clara batida a punto de nieve y 100 gramos de nueces trituradas con el palote. Moldee en bolitas, hágalas rodar por azúcar molida y aplástelas sobre una placa forrada con papel blanco enmantecado. Luego cocínelas en horno moderado hasta que estén  firmes y apenitas doradas.


martes, 4 de agosto de 2015

Chuletas de cerdo a la mostaza



INGREDIENTES


Chuletas de cerdo, 8
Sal y pimienta, a gusto
Harina, 1 cucharada panzona
Manteca, 50 gramos
Aceite, 1 cucharada
Mostaza, 3 cucharadas
Vino blanco, 1 taza
Crema de leche, cantidad necesaria


PREPARACIÓN



1.       Quítele el exceso de grasa a las chuletas y sazónelas con sal y pimienta.
2.       Caliente el aceite y fría en el las chuletas, dorándolas de ambos lados. Una vez cocidas escúrralas y manténgalas al calor del horno en mínimo, con la puerta entreabierta. Deseche la fritura.
3.       Coloque la manteca en la sartén (ni se le ocurra lavarla…), derrítala y agréguele la harina. Revuelva rápidamente hasta obtener una pasta (¡felicitaciones si lo logra! Si no… ¡adelante!).
4.       Agréguele de golpe la mostaza y el vino y revuelva – esta vez con batidor de alambre – hasta que el pegote se disperse y se forme una salsita espesota, tipo pegote.
5.       Aliviane la salsa con un chorrito (o dos…, o tres…) de crema de leche. Rectifique o no el sazonamiento. Debe quedar una salsa espesa y suave.
6.       Distribuya las chuletas – sin encimar – en una fuente de mesa precalentada. Cubra cada una, prolijamente, con la salsa de mostaza y decórelas con aceitunas rellenas cortadas en rodajitas.
7.       Termine la guarnición de la fuente con los morrones agridulces o con una mezcla de verduras preparadas de idéntico modo. ¡O con papas fritas!




lunes, 3 de agosto de 2015

Pan de salvado


Disuelva 50 gramos de levadura prensada en ½ taza de agua tibia junto con 1 cucharita de azúcar y 1 cucharada panzona de harina.

Tape y deje leudar. Ponga la “esponja de levadura” (eso parecerá...) en un bol junto con 1 y ½ taza de agua tibia, ¼ de taza de aceite, 3 tazas de salvado, 5 tazas  de harina común, 1 cucharada de azúcar y ½ de sal. 

Haga un bollo, castíguelo y deje leudar el doble. Moldee la masa en panes y pancitos y déjelos leudar...¡y al horno caliente!

Al sacarlos, píntelos con manteca.

domingo, 2 de agosto de 2015

Macheroni dolci



Sucede en las mejores familias… A la deliciosa receta de Perugia que tan gentilmente me dio la encantadora Giuliana Severi y que salió publicada el domingo 28 de mayo, alguna ratita de imprenta (desbordada social) ¡le robó el azúcar! ¿Se acuerda de la fórmula? Hervir 100 gramos de fideos cintitas, escurrirlos apenas y así, húmedos, intercalarlos por capas con un picadillo hecho con 375 gramos de nueces, 60g de almendras, 60g de avellanas y 60g de piñones, todo molido y mezclado con 100 gramos de chocolate rallado, ½ cucharada de canela, la ralladura de ½ limón, 75 gramos de pan casero rallado y tamizado (o bizcochos dulces, secos, molidos… ¡bah!) ¡Y los 100 gramos de azúcar, ausentes sin aviso!



sábado, 1 de agosto de 2015

Torta de café y limón



INGREDIENTES

Azúcar, 1 taza
Esencia de vainilla, 1 cucharadita
Yemas, 6
Café negro, ¼ de taza
Vinagre, 1 cucharada
Harina común, 1 taza
Polvo para hornear, 2 cucharaditas
Sal, un poquitito
Claras, 6

CREMA

Ralladura de 1 limón
Jugo de limón, colado, ½ taza
Agua, 1 y ½ taza
Azúcar, 1 taza
Fécula de maíz, 1 cucharada
Gelatina en polvo, sin sabor, 1 cucharada
Clara de huevo, 1
Crema de leche, 1 pote

PREPARACION

TORTA

  1. Bata el azúcar con las yemas y la esencia de vainilla hasta obtener una crema.
  2. Caliente bien el café y agréguelo de a poco al batido de yemas mientras continúa batiendo enérgicamente.
  3. Tamice la harina con el polvo para hornear y la sal.
  4. Agregue de a poco al batido de yemas, uniendo suavemente.
  5. Bata las claras a punto de nieve y una a lo anterior, con movimientos envolventes, para no bajar el batido.
  6. Vierta en un molde sin enmantecar (limpio) y cocine 3 minutos en horno fuerte y el resto en horno moderado, hasta que esté cocida (45 minutos, aproximadamente).
  7. Retire el molde del horno e inviértalo apoyando los bordes sobre dos o tres brochettes (o cosa parecida) para que el vapor que suelte salga libremente. Naturalmente la torta, al enfriarse (como sucede con las tortas “ángel”) debería caer sola… Si su torta resulta “anormal”, no se inquiete: pásele un cuchillo alrededor de los costados y desmóldela como una torta cualunque.
  8. Una vez fría, pártala por la mitad (o en tres capas) y unte y decore con la crema que a continuación le explicamos.

CREMA

  1. Ponga en una cacerolita el jugo de limón, el agua, la ralladura, la fécula de maíz y la manteca.
  2. Revuelva continuamente sobre el fuego con batidor de alambre, hasta que hierva y espese.
  3. Bata las claras a punto de nieve.
  4. Siga batiendo mientras le agrega, de a poco, la crema caliente.
  5. Remoje la gelatina en una poco de agua fría y disuélvala a baño de María.
  6. Mezcle la gelatina con la crema de limón y agréguele luego la crema de leche. Una todo muy bien.
  7. Ponga en la heladera hasta que tome consistencia… espantosa (la gelatina la endurecerá y parecerá “chuño”).
  8. Vierta el pegote en el bol de la batidora y bata a toda velocidad hasta que la extraña mezcla se convierta en una linda crema esponjosa.
  9. Haga de las suyas rellenando y decorando con ella la torta que hizo antes.