lunes, 6 de julio de 2015

Budín de carne y ananás



INGREDIENTES

Carne de cerdo, picada, 300 gramos
Carne de ternera, picada, 300 gramos
Cebolla grande, picada finita, 1
Manteca, 50 gramos
Perejil picado, 1 cucharada
Sal, pimienta y nuez moscada, a gusto
Crema de leche, 200 gramos (en su reemplazo: salsa blanca o queso crema)
Huevos, 3
Panceta ahumada magra, en tajadas, 100 gramos
Ananás al natural, 1 lata

PREPARACION

  1. Derrita la manteca y rehogue la cebolla.
  2. Procese la cebolla junto con la carne de cerdo, la carne de ternera, el perejil y la crema de leche.
  3. Vuelque en un bol y mézclele los huevos.
  4. Sazone con sal, pimienta y nuez moscada.
  5. Tapice un molde tipo budín inglés N°4 con las tajadas de panceta.
  6. Escurra las tajadas de ananás.
  7. Decore el fondo del molde con las tajadas de ananás necesarias. Si fueran muy grandes, córtelas por la mitad.
  8. Vierta sobre la decoración la mitad de la preparación de carne.
  9. Pique el resto de las tajadas de ananás y escúrralas bien.
  10. Distribúyalas sobre el relleno que está en el molde.
  11. Tape el ananás con el resto de la mezcla de carne. Alise bien. Levante el molde con ambas manos y déjelo caer sobre la mesa (dele un golpe… ¡bah!) para que el relleno se “asiente” y no queden huecos.
  12. Cocine el budín a baño de María en horno caliente, hasta que esté firme y los costados comiencen a separarse del molde.
  13. Apague el horno y deje el budín en él, con la puerta abierta, 5 minutos.
  14. Despegue los costados del budín con un cuchillito e inviértalo directamente sobre la fuente donde lo piensa servir.
  15. No retire el molde hasta que esté bien frío) de este modo la decoración de ananás caerá por su propio peso. Si así no sucediera… ¡ingéniese como pueda para salvar las apariencias!).
  16. Una vez frío, decórelo a gusto con mayonesa y cuanto chirimbolo se le ocurra.


domingo, 5 de julio de 2015

¿Me presta un rulero para hacer galletitas?










Mientras nuestra industria de palotes para amasar siga “subdesarrollada” y no poseamos – como las dueñas de casa estadounidenses – palotes en relieve para marcar galletitas… ¡arriba la imaginación! Ensaye ante el espejo su mejor sonrisa y pídale a su vecina – en lugar de media tacita de azúcar – uno de esos ruleros grandotes, bien cuadriculados. (Si es excesivamente tímida o pulcra, cómprese uno, cero kilómetro). ¿Lista? Entonces prepare esta deliciosa masa de galletitas: mezcle 50 gramos de nueces peladas y molidas con 50 gramos de azúcar, 50 de manteca y 2 yemas y, cuando todo esté hecho una pasta, agreguele más o menos 70 gramos de harina, hasta formar una masa blanda. (No le incorpore demasiada harina pues se resecará y no podrá trabajarla). Ahora métala dentro de una bolsita de polietileno y olvídese de ella, mientras vierte su cuota de lágrimas diarias releyendo alguna poesía inolvidable: “Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero. / Es tan corto el amor, y tan largo el olvido…” (NERUDA). Ahora séquese los ojos, retire la masa de la heladera y estírela sobre la mesa enharinada dejándola de ½ cm de espesor. Entonces… ¡ya! Enharine bien el rulero gordo y hágalo rodar, presionando sobre la superficie de la masa. Resultado: ¡un estampado perfecto! Corte ahora las galletitas como se le ocurra (una los recortes y haga más) y cocínelas en el horno hasta que estén sequitas y apenas doradas. ¿Pensó alguna vez en bocado más rico para invitar con café a la visita realmente inesperada? (“Ah, déjame recordarte como eras entonces, cuando aún no existías…”)





sábado, 4 de julio de 2015

Trufitas



Galletitas de chocolate, ¼ kilo
Dulce de leche de repostería, 3 cucharadas panzonas
Nueces molidas, 100 gramos
Pastillas de chocolate, 100 gramos
Miel, 1 cucharada
Leche, a lo mejor necesitamos un poquito
Coco rallado, 50 gramos



1. Primero que nada licuen todas las galletitas de chocolate.

2. Vuelquen el polvo de galletitas en un bol.
3. En ese mismo bol agreguen el dulce de leche, la miel y las nueces e intenten mezclar todo con una cuchara hasta unir todos los ingredientes en un bollo que no se pegotee.

4. ...Vuelquen el “pasticcio” sobre la mesa, y amásenlo con todas sus fuerzas. Si la mezcla está muy seca, agréguenle un poco más de miel o un chorrito de leche. Debe quedar una pasta apenas pegajosa que se pueda moldear como la plastilina. ¿Listo?

5. Tomen un trocito de la pasta, húndanle una pastilla de chocolate (de modo que quede bien escondida) y háganlo rotar entre las palmas de las manos para darle forma de bolita (“trufa”... ¡ufa!).

6. A medida que las modelen, háganlas rodar sobre el coco rallado puesto en un platito, a fin de recubrirlas bien.

7. Y esta vez... ¡nada de horno! Estaciónenlas un rato en la heladera, para que tomen más consistencia, y pónganlas en pirotines así quedan más presentables. ¿Quién aguanta la tentación de probarlas?


viernes, 3 de julio de 2015

Anillos hojaldrados




  • Ponga en un bol 1 y ½ tazas de harina y 200g de manteca fría. Corte hasta reducir a granitos. Agréguele ½ taza de crema. Haga un bollo. Envuélvalo en una bolsita. Reserve 8 horas en frío.
  • Estire la masa, corte la mitad en discos enteros y la otra mitad en anillos. Píntelos con una mezcla de 3 cucharadas de azúcar por 1 de agua. Encime sobre ellos los anillos. Rellene el centro con mermelada. Cocine en horno caliente hasta que crezcan.

jueves, 2 de julio de 2015

Hamburguesas



Ingredientes:

250 gramos de porotos de soja cocidos (según receta)
extracto de tomates, 1 cucharada
aceite, 1 cucharada
queso rallado, 2 cucharadas
cebolla rallada, 1 cucharada
perejil, orégano y sal, a gusto
galletas de soja molidas, cantidad necesaria

Preparación:

  1. Escurra y procese los porotos hasta obtener una pasta.
  2. Póngalas en un bol y mezcle con el extracto de tomates, el aceite, el queso rallado, la cebolla rallada, el perejil, el orégano y sal.
  3. Agreguele galletas de soja molidas hasta formar una pasta que pueda moldearse.
  4. Tome porciones, aplástelas, dandole forma de hamburguesas y áselas sobre plancha bien caliente, untada con aceite.
  5. Sírvalas con ensalada.

martes, 30 de junio de 2015

Sobre Strudel hay mucho escrito







Y cada fanático quiere tener la última palabra. Pero como bien dijo alguna vez Oscar Wilde: “Es mucho más difícil hablar de una cosa que hacerla”. Por lo tanto, esta vez ni le voy a decir que me dieron una receta distinta a todas, ni tampoco que me contaron el secreto para que cada Strudel salga bien hojaldrado, ni que… ¿Lo hacemos? Prepare una masa uniendo 1 taza de harina con 1/3 de taza de líquido: mitad agua, mitad leche. Y amásela sobre la mesa hasta obtener un bollito bien elástico, que dejará descansar tapado sobre la mesa más o menos una hora para que tome suficiente elasticidad. Así es, señora: ¡y nada de creer que en esta sección trabajamos con un equipo de erratas! Esta masa NO LLEVA NI MANTECA, NI ACEITE, NI VINAGRE, NI NADA MAS QUE LO QUE LE DIJE: harina, agua y leche. (“No creemos sino lo que esperamos, ni esperamos sino lo que creemos” UNAMUNO). ¿Seguimos? Tome el bollo de masa, apóyelo sobre un mantel enharinado y estírelo primero con el palote y luego con los puños cerrados (o la punta de los dedos, lo mismo da), hasta dejarla transparente como un papel de seda. Si los bordes quedaran más gruesos, ¡córtelos y listo! (“Muerto el perro, se acabó la rabia” LA PERRERA). Ahora, sí: preste mucha atención. Derrita 100 gramos de manteca y unte con ella, generosamente, toda la masa estirada. Luego extienda el relleno que prefiera (yo usé 3 manzanas cortadas en rodajas transparentes, espolvoreadas con abundante azúcar, 1 taza de nueces trituradas y un puñado de pasas sin semillas más un poco de canela) SÓLO SOBRE 1/3 DE LA SUPERFICIE DE LA MASA. Arrolle como si se tratara de un pionono y, apenas llegue a la General Paz (donde se termina el relleno) ayúdese con el mantel para hacerle dar al arrollado unas cuantas vueltas de masa simple. De este modo, las capas exteriores del Strudel quedarán crocantes, como si fueran hojaldradas. De otro modo, la humedad del relleno impediría totalmente este efecto. Paso final: cortar en porciones sensatas, acomodarlas sobre una placa enmantecada y enharinada y cocinar en HORNO MODERADO, para dar tiempo a que el relleno se cocine y las capas de masa queden bien sequitas. ¿Qué sería de mi si el Destino y el Club Náutico de Quilmes no hubiera puesto en mi camino toda la generosidad de Hungría para contarle esta fórmula?