domingo, 21 de junio de 2015

Jalea de membrillo


Lo que lleva:

Membrillos, 4 kilos
Azúcar, cantidad necesaria (según cuántas tazas de agua de cocción recoja)
agua,  cantidad necesaria (ídem)

Cómo se hace:

Lave los membrillos y –sin pelarlos ni quitarles las semillas– córtelos en trozos y póngalos en una cacerola Cúbralos generosamente con agua y llévelos al fuego. Hágalos hervir hasta que estén tiernos Logrado ese punto, retire la cacerola del fuego y cuélelos para recoger el líquido Mida el líquido de cocción por tazas para tener un parámetro único Agregue en una cacerola por cada 4 tazas de líquido (1 litro), ½ kg de azúcar Lleve al fuego y deje hervir, mezclando ocasionalmente con cuchara de madera, hasta que tome punto de “jalea” (aproximadamente una hora)  Para comprobar el punto, retire la cacerola del fuego para interrumpir la cocción y vierta una cucharadita de la preparación en un plato. Déjela  enfriar. Si toma la consistencia de una gelatina ...¡listo! Sírvala sobre tostadas, acompañando el mate, el café o una taza de té. ¡Una delicia!

sábado, 20 de junio de 2015

Cuadraditos de avena




Según una nota periodística que leí el otro día en una revista de actualidad, deberíamos comer por lo menos 100 gramos de avena por día, pues este cereal tiene la magia de bajar los niveles de colesterol (el “colesterol malo”, se entiende…). ¿Qué cree usted que se me ocurrió hacer después de dicha lectura? ¡Adivinó! Buscar dos recetas realizadas a la medida de nuestras necesidades y de nuestro paladar, para comer sin culpa cosas ricas: unos bomboncitos de avena arrollada (quaker… ¡bah!) sin cocción, archiconocidos pero de los cuales siempre nos olvidamos la receta; y una especie de pan oscurito para dejar descansar al pan blanco común.
            ¡Ahora o nunca! “El que no quiere cuando puede, no podrá cuando quiere”, (R. Burton) ¡Glup!


Cuadraditos de avena

1)      Coloque en una cacerolita 200 gramos de manteca (perdón: margarina, si es lo único que le dejan usar), 2 tazas de te de azúcar, 2 tazas de avena arrollada molido grueso, 1 taza de té de cacao dulce y 5 cucharadas de leche.
2)      Revuelva continuamente sobre el fuego hasta que la manteca se derrita.
3)      Forre entonces un moldecito tipo budín inglés Nº4 con papel impermeable (el fondo nada más).
4)      Unte el fondo del molde con una capa de crema de avena dejándola de 2 mm de espesor.
5)      Tape la crema con una capa de galletitas tipo “criollitas” (o parecidas).
6)      Unte las galletitas con otra capa de la crema.
7)      Repita el procedimiento hasta terminar con una capa de la crema de avena y cacao.
8)      Coloque el molde en la heladera por lo menos 4 horas, hasta que esté bien firme. O déjelo de un día para otro.
9)      Desmolde, retire el papel, corte en cuadraditos o rectángulos y sirva en pirotines.


NOTA: Si quiere enriquecer esta fórmula, agréguele a la crema 2 cucharadas de cognac; disminuya la avena a 1 taza y ½ y agréguele ½ taza de nueces molidas. ¡Epa, epa, epa! ¿Dónde quedó el régimen?



viernes, 19 de junio de 2015

Brownies







Ingredientes:


Chocolate,150 gramos
Manteca, 100 gramos
Azúcar, “casi” una taza
Huevos, 2
Harina, ½ taza


PREPARACION

  1. Ponga la manteca y el chocolate (cortado en trozos) dentro de una sartencita; derrítalos en el horno.
  2. Bata los huevos con el azúcar hasta que estén bien cremosos y la superficie llena de globitos.
  3. Agrégueles el chocolate derretido y tibio; continúe batiendo hasta que vuelvan a formarse globitos.
  4. Del mismo modo incórporele la harina.
  5. Vierta en una asaderita enmantecada y enharinada de tamaño tal que la preparación quede de 2 y ½ cm de alto (más o menos…)
  6. Cocine en horno bien caliente hasta que la superficie parezca “craquelé” y la preparación esté firme pero húmeda.
  7. Retire del horno y deje enfriar en la asadera.
  8. Corte en tiras, divida en cuadraditos y sirva en pirotines.
 

Versión 2:


–Batís en un bol casi una taza de azúcar y dos huevos, y batís y batís y batís hasta que se forman todos globitos en la superficie. Aparte derretís 100 gramos de manteca con 150 de chocolate. ¡Que no se te queme! Agregás a la crema de huevos el chocolate derretido y seguís batiendo, batiendo, batiendo hasta que se hacen todos globitos. ¡Ojo! ¡Es importante lo de los globitos! A eso le agregás una taza de nueces partidas y media taza de harina. Y volvés a batir un poco hasta que otras vez haga blu blu blu. Entonces lo volcás en una asaderita de manera que queden dos centímetros y medio de espesor. Horno bien caliente hasta que la superficie está bien craquelé, pero el interior húmedo. ¿Cuánto tiempo? Más o menos –nunca doy tiempo porque todas las cocinas no son iguales– diez o doce minutos. Cuando está frío, recién se corta en cuadraditos.

    jueves, 18 de junio de 2015

    ¡Eureka!... ¡Una masa de levadura que no necesita levar!...









    ¿Cuántos Clarines me los pasé explicándole masas de levadura y obligándoles a dejarles levar dos o tres veces? Es que todavía no había tenido tiempo de hablar con doña Margarita sobre el tema. Pero apenas me contó la receta de unas rosetas húngaras rapidísimas, me apuré a anotar las proporciones sobre el pan de manteca que había comprado (al precio que está… ¿quién puede perderla de vista?). Ensayé la receta y recién entonces hallé sentido a esta frase de Menckem: “La fe podría definirse brevemente como una creencia ilógica en el advenimiento de lo improbable”. Salieron requetedeliciosas. Y vuelvo a insistir: ¡doy fe! Ponga sobre la mesa 350 gramos de harina y haga un hueco en el centro. Antes, robe un poco de harina, y así, EN SECO, mézclela con 30 gramos de levadura de cerveza, hasta que se haya desmenuzado bien. Ponga esta mezcla en el hueco, agregue 3 yemas, 200 gramos de crema de leche ácida y la pequeña cantidad de leche necesaria como para obtener una masa con la clásica consistencia de las masas de levadura: elástica, esponjosa, que no se pegue ni a las manos ni a la mesa. (¿Qué dónde consigue crema ácida? En cualquier rotisería o almacén que le vendan una crema que no sea del día…) ¿Listo? Tape la masa y, mientras tanto, bata 100 gramos de manteca con 100 gramos de azúcar hasta obtener una crema. Entonces estire la masa hasta obtener un rectángulo de dos cm de espesor, unte con la mezcla de manteca, arrolle por el costado más largo, como si se tratara de un pionono, y divida en rodajas de dos o tres centímetros. Ahora acueste las espirales sobre una placa limpia (sin enmantecar ni enharinar) o sobre una tartera, colocándolas unas al lado de las otras, hombro a hombro, como pasajeros de un subte antes de llegar a Diagonal. ¡Y listo! Lo demás lo hace el horno: unas espirales de masa livianísima, ligeramente acarameladas, que todo el mundo creerá que le habrá llevado hacerlas en el tiempo de una receta mía. Pero no: el mérito vuelve a llamarse otra vez Margarita. ¿Vio qué ricas y fáciles? “El progreso es la realización de las utopías” WILDE.



    miércoles, 17 de junio de 2015

    Mint julep



    Le propongo aprender de una vez por todas a preparar un buen “mint julep” (siempre que le guste la menta, claro está) para brindar por 1990. Las proporciones son para un vaso así de alto: ponga en el fondo del mismo 6 ó 7 hojitas de menta fresca más 1 cucharadita de azúcar y tritúrelas con una cuchara larga hasta transformarlas en una pasta. Llene entonces el vaso con hielo granizado y vierta sobre el mismo 2 ó 3 medidas de whisky (si es “bourbon”, mejor). Revuelva con la cucharilla hasta que el vaso se empañe y vuelva a agregarle hielo granizado hasta llegar al borde. Puede prepararlo con 15 ó 20 minutos de anticipación, estacionarlo en la heladera y, en el momento de servir, agregarle unas gotitas de whisky y adornar la superficie con una ramita de menta. ¡Chin-chin!

    martes, 16 de junio de 2015

    Pollo Celestine


    Seguro que coseché esta receta en algún libro extranjero... ¿La verdad, la verdad? Tratándose de cocina... ¡las fórmulas suelen ser los mismos perros con distinto collar! ¿La ventaja de este plato? Con ingredientes que están a mano, es ideal para la mesa diaria. ¡Simple y sabroso!




    Lo que lleva:

  1. manteca, 70 GRAMOS
  2. pollo tierno, cortado en presas, 1
  3. sal y pimienta, A GUSTO
  4. champiñones frescos, 1/4 KILO
  5. tomates grandes, maduros, 2
  6. vino blanco seco, 1 TAZA
  7. caldito de verduras, triturado, 1
  8. coñac, 2 CUCHARADAS
  9. perejil picadísimo, 2 CUCHARADAS
  10. cebolla de verdeo, picadísima, 4 CUCHARADAS
  11. ajo triturado, 1 CUCHARADITA

    Varios

  12. arroz blanco, sazonado a gusto (para guarnición), 3 TAZAS


  13. PASO 1 (10 MINUTOS)
     
    Lave y seque las presas de un pollo de buena familia (previamente deseche la piel y todos los indeseables que le salgan al paso...). Sazónelas a gusto con sal y pimienta negra de molinillo. Derrita los 70 gramos de manteca en una cacerola o sartén grande y dore en ella las presas de pollo de ambos lados. Después... ¡sígame al siguiente paso!


    PASO 2 (15 MINUTOS)
     
    Corte y deseche la rodajita de la base de los tallos de los champiñones frescos. Lávelos y séquelos suavemente. Divídalos en tajaditas o láminas verticales. Agréguelos también a la cacerola donde doró el pollo. Incorpore a continuación los tomates pelados (páselos unos segundos por agua hirviendo y después por agua fría) y picados, con todo su jugo.

    PASO 3 (25 MINUTOS)
     
    Tape la cacerola y deje cocinar todo bien despacito alrededor de 10 minutos. Vaya removiendo cada tanto con una cuchara de madera el fondo de cocción, para que se integre a la salsa. Incorpore en la cacerola la taza de vino blanco seco y el caldito de verduras desmenuzado. Súmele también el coñac, que le dará un buen aroma a este plato.

    PASO 4 (45 MINUTOS)
     
    Deje hervir la preparación lentamente, agregando de a ratos chorritos del vino blanco que eligió, para mantener un volumen respetable de salsa. Escurra las presas de pollo cuando estén cocidas, acomódelas en una asadera donde entren cómodamente y colóquelas nuevamente a cocinar, ahora en el horno caliente, hasta que estén crujientes y doraditas.

    PASO 5 (55 MINUTOS)
     
    Incorpore a la salsa que quedó en la cacerola las 2 cucharadas de perejil picado, la cucharadita de ajo triturado y la cebolla de verdeo picadita. Haga hervir y rectifique -o no- el sazonamiento a gusto. Acomode las presas de pollo en una fuente, vierta sobre ellas toda la salsa de la cacerola y complete la guarnición con una porción de arroz blanco. 
     

    lunes, 15 de junio de 2015

    Torta de chocolate


                Con sólo 4 huevos (y otros ingredientes, claro está) usted podrá fabricar, sin gran esfuerzo, una torta hecha a la medida de la boca de los chicos: ¡así de grande! Pero, además, de miga sumamente esponjosa. Lo distinto esta en el agregado de un almíbar hecho en base a leche, manteca, chocolate y azúcar.

    1)      Bata 4 yemas con 1 taza de azúcar (mejor encárgueselo a la batidora…)
    2)      Ponga en una cacerolita 150 gramos de chocolate, 1 taza de azúcar, 1 taza de leche y 50 gramos de manteca.
    3)      Haga hervir – revolviendo con cuchara de madera – hasta que el chocolate se derrita y se forme un almíbar espeso. Retire y entibie.
    4)      Agregue este almíbar al batido de yemas, mientras bate enérgicamente hasta incorporarlo todo.
    5)      Retire el bol de la batidora y mézclele 1 taza y ½ de harina tamizada con 3 cucharaditas de polvo para hornear.
    6)      Vuelque en un molde grande enmantecado y enharinado y cocine en horno moderado, como cualquier torta. Una vez desmoldada y fría. Rellene y báñela a gusto. O no.