miércoles, 6 de agosto de 2014

¿SABE USTED COCINAR ESPINACAS?


Lin Yutang, en uno de sus libros, dedica un párrafo especial para criticar la forma en que los occidentales cocinamos las espinacas. (Por supuesto: mucho antes de que la cocina oriental nos invadiera…) Él criticaba la costumbre de cocinarlas por hervido y transformarlas así en una papilla “indeseable”, de aspecto poco tentador para el comensal.
No hay duda de que la cocina oriental domina el arte de cocinarlas. Abra usted, por ejemplo, cualquier libro de comidas chinas y enseguida descubrirá el secreto: luego de lavar bien las hojas de las espinacas, ellos las cocinan salteándolas rápidamente en un mínimo de aceite. De esta manera no pierden ni el color ni su textura crujiente. Felizmente la cocina no escapa a la influencia de las modas y, actualmente, las “ensaladas tibias de hojas” han cambiado nuestras costumbres.
Pero si su occidentalismo la obliga a hervirlas, recuerde estos consejos: hágalo con el mínimo posible de agua, para evitar perdida de vitaminas y minerales; y el tiempo justo, pues un exceso de cocción además de atentar contra su valor dietética, les otorga un aspecto desagradable.


martes, 5 de agosto de 2014

Baño seco de chocolate



(tipo fudge)

INGREDIENTES

Chocolate, 4 barritas
Azúcar, ½ taza
Leche, ½ taza
Manteca, 50 gramos
Esencia de vainilla, 1 cucharadita

PREPARACION

  1. Coloque en una cacerolita el chocolate, la leche, el azúcar y la manteca.
  2. Deje hervir hasta que tome punto de bolita “casi” blanda.
  3. Retire del fuego y perfume con la esencia de vainilla.
  4. Bata rápidamente con cuchara de metal hasta que comience a espesar y azucararse.
  5. Extienda rápidamente sobre la torta que desee cubrir. Actúe con mucha rapidez, pues este baño seca rápidamente.

NOTA: Si, como suele suceder en las mejores familias, usted se distrae cuando bate el baño y se le seca dentro de la cacerola… ¡no se desmaye! Agréguele un poquitito más de leche, revuelva sobre el fuego hasta que todo se funda; y repita el procedimiento indicado… ¡esta vez sin distraerse!



lunes, 4 de agosto de 2014

Magdalenas



 Las recetas del libro son buenísimas. Elijo una… esas fantásticas y nostalgiosas magdalenas: Bata 2 huevos con 90 gramos de azúcar y la ralladura de medio limón, hasta que estén bien cremosos. Entonces, agrégueles en forma alternada: 90 gramos de manteca derretida y 90 gramos de harina común tamizada con un poquitito de sal. Llene los moldecitos enmantecados y enharinados hasta los 2/3 y cocine en horno suave hasta que estén cocidas. Desmolde sobre rejilla, pruebe y suspire: “¡Ahhhhhhhhh…!”


 

domingo, 3 de agosto de 2014

Alfajorcitos





Bata 100 gramos de manteca con 100 gramos de crema de leche y, cuando todo esté unido, agréguele 200 gramos de harina, hasta formar una masa tiernísima. Entonces estírela fina, corte en discos chicosy cocínelos en horno caliente hasta que estén sequitos y suavemente dorados. Una vez fríos únalos con dulce de leche y, si quiere, píntelos con chocolate cobertura disuelto (¡cuidado que se rompen!)


sábado, 2 de agosto de 2014

Pan de pasas y almendras



(Quien dice almendras, dice nueces, avellanas… ¡maníes!)

INGREDIENTES

Harina, 3 y ½ tazas
Sal, un poquitito
Polvo para hornear, 4 cucharaditas
Azúcar, ¾ de taza
Huevo, batido, 1
Leche, 1 taza
Pasas de uva, sin semilla, 1 taza
Almendras picadas, 100 gramos (o la fruta seca que pueda)

PREPARACIÓN

  1. Ponga las pasas de uva en una cacerolita, cúbralas con agua y haga hervir.
  2. Escúrralas y colóquelas en un bol.
  3. Tamice sobre las pasas la harina, la sal, el polvo para hornear y el azúcar. Mezcle bien.
  4. Agregue las almendras (u otra fruta seca).
  5. Una el huevo batido con la leche.
  6. Agregue esta mezcla a los ingredientes que están en el bol, revolviendo con un tenedor hasta incorporarla toda. No debe batirse, sino simplemente unir los ingredientes humedeciéndolos con la mezcla de leche.
  7. Vierta en un molde alargado rectangular, forrado con papel impermeable bien enmantecado y enharinado.
  8. Cocine en horno más bien suave, hasta que esté firme y dorado.
  9. Desmolde sobre rejilla y deje enfriar.
  10. Sirva cortado en tajadas bien finitas para untar a gusto.

Nota: No resulta un pan tan dulce como los otros. Pero es excelente para servir… ¡como pan!


viernes, 1 de agosto de 2014

Chaparrón de chocolate




  
¿Sueña usted con esas tortas húmedas de chocolate, cubiertas con un baño desparejo, impresas a todo color en las revistas extranjeras? (“Sea moderado tu sueño: que el que no madruga con el sol, no goza del día”. CERVANTES). Lo dijo la señora de al lado: La mejor forma de humedecer algo es agregarle agua… (“La verdad por encima de todo, incluso de la Patria. Todo ciudadano viene obligado a morir por su Patria; nadie está obligado a mentir por ella”.  MONTESQUIEU). Esta torta de chocolate que le voy a contar, lleva una proporción de agua equivalente a un buen chaparrón. ¿Lista? Derrita en el horno (para que no se queme) 70 gramos de manteca y 1 tableta de chocolate familiar (6 ó 7 barras). Cuando esté tibia la mezcla, agréguele 1 huevo, bata bien e incorpórele, revolviendo: 1 taza de agua hirviendo y esencia de vainilla. Aparte, mezcle 1 taza de azúcar con 1 taza y ½ de harina y 2 cucharaditas de polvo para hornear. Así las cosas agregue los ingredientes secos a los húmedos, en dos o tres veces, batiendo bien después de cada adición. Finalmente, lo de costumbre: vierta el batido en un molde enmantecado y enharinado y hornéelo hasta que esté cocido pero no seco. (“La costumbre es la gran guía de la vida humana”). En cuanto al baño, simplísimo: azúcar impalpable, unas gotas de limón y apenitas de agua caliente hasta formar una crema para tirar en el centro de la torta y dejar que caiga despareja. ¡Por supuesto que esta torta durará justo el tiempo de llevarla a la mesa! Pero resígnese imitando a Terencio: “Las tortas (los pueblos), como los astros, tienen derecho al eclipse”.


jueves, 31 de julio de 2014

Masa de levadura distinta a todas



¿Entramos ahora en la cocina y reeditamos el sabor de aquella masa de levadura distinta a todas? Ponga en un bol 1 y ½ taza de harina, 2 cucharadas de azúcar y 100 gramos de manteca; y frote todo con las manos hasta que la manteca se desmigaje y la mezcla parezca “arena húmeda”. Agréguele entonces 2 yemas y 1 cucharada de levadura prensada (25 gramos… ¡bah!) diluída en 1/3 de taza de leche tibia. Una todo en un bollo agregando de a poco más harina, hasta obtener una masa tiernísima, que no se pegotee. Entonces… póngala en una bolsa de polietileno, colóquela en la heladera… ¡y olvídese de ella hasta el día siguiente! Al día siguiente… encontrará el mismo bollito miserable del día anterior. ¡Animo! Deje tomar temperatura ambiente a la masa, estírela fino, conviértala en la factura que más le guste.