martes, 7 de enero de 2014

Torta increíble




 
Ingredientes

Manteca, 100 gramos (blanda)
Azúcar, 1 taza
Leche, ½ taza
Harina, 1 taza
Polvo para hornear, 2 y ½ cucharaditas
Esencia de vainilla, 1 cucharadita
Nueces, 1 taza (picadas)

Detalle increíble

Café hirviendo, 1 taza (hecho como usted sabe hacerlo)
Azúcar negra, 1 taza
Cacao dulce, ½ taza (instantáneo)


Preparación

1. Bata la manteca con el azúcar hasta que se convierta en una crema.
2. Agréguele de a poquito la leche y continúe batiendo.  ¡Ahora si parecerá una crema! Crema cortada… ¡pero crema al fin! Perfúmela con la esencia de vainilla.
3. Tamice la harina con el polvo para hornear y mézclela con las nueces.
4. Únala al batido de manteca.
5.     Vierta el pegote en una budinera Nº 22 (la que se usa para hacer flan para una “familia tipo”…), profunda, y generosamente enmantecada (como si le regalaran la manteca). ¡No la enharine!


Último paso increíble

1. Frote el cacao con el azúcar negro hasta mezclarlos bien y cubra con esto mezcla la torta cruda.

2. Por si esto fuera poco… ¡vierta sobre esta cubierta la taza de café caliente! Y sin perder la fe en las buenas cocineras (¡ejem!) póngala a cocinar en horno moderado de 45 minutos a 1 hora. Después de 15 minutos, abra el horno y espíe: el café y el azúcar se habrán filtrado y emergerá una torta similar a un bizcochuelo.

3. Una vez cocida la torta (clávele una brochette para cerciorarse de que lo está) invierta el molde sobre una fuente algo profunda y déjelo así 5 minutos. Ahora sí: ¡RETÍRELO CUIDADOSAMENTE! ¿Lo imagina? ¡Habrá obtenido una torta increíble, con baño de cacao incorporado!...

4. Una vez fría la torta (puede llamarla “budín”… ¡bah!) adórnela como quiera o sírvala acompañando cada porción con Chantilly. ¡Glup!



lunes, 6 de enero de 2014

Rosca de Reyes









Un regalo delicioso

Ya llegaron los Reyes, pero esta dulce rosca es todo un obsequio.

Ingredientes

Levadura prensada, 30g
Leche tibia, ¼ de taza
Azúcar, 1 cucharada
Harina, 1 cucharada

Masa:

Leche, ½ taza
Yemas, 2
Claras, 2
Manteca derretida, 50g
Azúcar, 200g
Ralladura de 1 limón
Agua de azahar, 1 cucharada
Harina, “casi” ½ kg
Almendras, 100g
Pasas de uva, 100g
Cascaras de naranja abrillantada y picadita, 100g

Varios:

Huevo batido, 1
Piñones, 30g
Azúcar impalpable, para espolvorear 


Preparación

1.       Disuelva la levadura prensada en la leche tibia y mézclele la cucharada de azúcar y la de harina hasta que se formen globitos en la superficie. Tape y deje fermentar. Una vez fermentada coloque la esponja de levadura en un bol y únale la leche, las yemas, la manteca derretida, el azúcar, la ralladura de limón y el agua de azahar. Mezcle los ingredientes con batidor de alambre hasta incorporarlos bien.
2.       Bata las claras a nieve en otro bol y luego únalas a la mezcla anterior con suaves movimientos envolventes, tratando de airear la preparación. Bata los ingredientes con la mano abierta (¡¡aj!!) mientras le agrega, poco a poco, la harina necesaria hasta obtener un bollo tierno que no se pegotee y se desprenda fácilmente del fondo y las paredes del bol. Tápelo y déjelo en sitio tibio hasta que leude al doble.
3.       Una vez leudada la masa, estírela un poco  sobre la mesa enharinada y cúbrala con las almendras, las pasas y las cáscaras abrillantadas. Amase, mientras integra las frutas a la masa. Sobre la mesa enharinada, déle forma de cilindro gordo. Píntelo totalmente con manteca derretida y una los bordes dándole forma de rosca. Levántela con cuidado y acomódela en un molde en forma de anillo, previamente enmantecado y enharinado. Tápela y déjela descansar aproximadamente una hora.
4.       Pinte la rosca con huevo batido, salpíquela con los piñones y cocínela en horno caliente aproximadamente 30 minutos, o hasta que se note cocida. Desmolde sobre una rejilla y espolvoréela con azúcar impalpable.


Tip:

La Rosca de Reyes lleva la sorpresa justo en la unión. Mamá solía saber bien a quién darle esa porción.



domingo, 5 de enero de 2014

Salame de chocolate


INGREDIENTES

Bizcochos secos dulces, tipo “Imperiales”, 300 gramos
Manteca, 200 gramos
Azúcar impalpable tamizado, 200 gramos
Yemas, 4
Cacao, 9 cucharadas
Nueces peladas y picadas grueso, 100 gramos

PREPARACIÓN

Separe 3 docenas de bizcochos “imperiales” y tritúrelos con el palote de modo que queden reducidos a miguitas y otros a trocitos más grandes.
Los bizcochos que sobran redúzcalos a polvo (lícuelos) y reserve.
Derrita la manteca a fuego suave.
Viértala en un bol y mezcle con el cacao, las yemas, el azúcar impalpable, los bizcochos triturados y las nueces picadas.
Una vez mezclado, vuelque sobre la mesa y amase la pasta hasta obtener un bollo que dividirá en dos mitades.
Amase cada mitad dándole forma de cilindro con las puntas afinadas… como si moldeara salames!
Revuelque cada “salame” de chocolate en el polvo de galletitas.
Envuélvalos en papel metalizado y luego con algún papel rayado vistoso que anudara en los extremos para que parezcan verdaderos embutidos.
Mantenga en el congelador.
Sirva cortándolos en rodajas.


NOTA: Ésta misma receta es válida para moldear simplemente en forma de rollos, envolverlos en papel impermeable, refrigerarlos y, en el momento de servir, cortar en rodajitas y ofrecer en pirotines.
 

Versión 2:

“¡Salame de chocolate!” Como lo lee: envuelto como un salame en papel rayado; y bien consistente como para cortar en rodajitas. ¿Se anima? Triture con el palote 3 docenas de “bizcochos imperiales” (dulces, secos y larguitos) de modo que queden reducidos a polvillo y migas más grandes (estas simularan los pedacitos de tocino). Entonces derrita a fuego suave 200 gramos de manteca y mezcle con los bizcochos imperiales triturados, 200 gramos de azúcar impalpable  tamizado, 4 yemas, 9 cucharadas de cacao (dulce, pero oscuro) y 100 gramos de nueces picadas. Mezcle bien, vuelque sobre la mesa y amase con las manos hasta obtener una pasta compacta. Divida en dos partes, de a cada una forma de salame, hágalos rodar por un poco de polvo de galletitas extra y envuélvalos en un papel vistoso, como si fueran salames, con los extremos anudados con piolín. UNICA RECOMENDACIÓN: guardar en el congelador hasta servir.


Versión 3:

Esta suerte de embutido que encierra galletitas, chocolate y nueces. Como primer paso, se colocan 150 gr de bizcochos partidos en trozos con el palote que imitarán la grasita de los salames. Luego, es preciso poner los pedacitos de bizcocho junto con el polvillo que sueltan, 100 gr. de manteca derretida, 100 gr. de nueces picadas grueso, 100 gr. de azúcar impalpable tamizado y 3 yemas. Aunque la mezcla puede unirse con cuchara, se aconseja verter los ingredientes sobre la mesa y ligarlos hasta formar un mazacote pesado al que después hay que dividir en dos partes. Cada una se amasa por separado hasta lograr una forma cilíndrica, afinando las puntas para que luzcan como salamines. Las piezas se envuelven con un papel rayado o de alumnio y sus extremos se atan con un piolín. Finalmente, estacionar cada embutido en la heladera. 



sábado, 4 de enero de 2014

Torta sin relleno para moldear


¿Volvemos a ser como somos y saltar desde nuestra nube hasta la cocina? Para el cumpleaños de mi deliciosa María (6) le alquilé un molde fantasía a Alicia Rivero y ella, de puro buena nomás, me dio una fórmula facilísima para lograr un desmolde perfecto y gusto excelente, sin necesidad de relleno. Mire qué fácil: Forre el molde elegido (enmantecado y enharinado) con la masa de tarta que más le guste. Luego, rellénela así: 5 cucharadas de dulce de leche espeso, formando una capa; sobre esto 150 gramos de nueces molidas, luego 200 gramos de “chocolinas” licuadas y humedecidas, nomás, con 5 ó 6 cucharadas de almíbar de duraznos al natural; luego una capa de duraznos al natural escurridos y picaditos (1 lata) y, finalmente, un batido hecho con 125 g de azúcar molido, 1 cucharada de azúcar negro, 2 huevos y 125 g de harina tamizados con 1 y ½ cucharada de polvo para hornear, 75 cc cúbicos de leche y 75 cc de ron. Se cocina en horno moderado hasta que el relleno esté firme, se deja entibiar en el molde y recién entonces… ¡una figura perfecta, lista para decorar!


viernes, 3 de enero de 2014

Crema caramel






  1. Bata 200 gramos de crema de leche con 3 cucharadas de azúcar negro hasta que tome punto chantilly.
  2. Perfume con 2 cucharadas de cognac.
  3. Mézclele 1 taza de praliné de nueces.


jueves, 2 de enero de 2014

Rosca rellena





Esta variedad me fascina. Se hacé así: una vez leudada la masa, estírela en forma de chorizo largo y luego aplástela con el palote, dándole forma de rectángulo de 1 cm de espesor. Aparte, amase 200 gramos de nueces molidas con 100 gramos de azúcar, 6 cucharadas de bizcochos dulces secos y molidos, 50 gramos de pasas rubias y un poco de clara batida, para obtener una pasta como mazapán. Amásela en forma de chorizo 1 cm más corto que el rectángulo de masa; colóquelo en el centro de ésta, envuélvalo con ella, selle bien los bordes y una los extremos. Ponga la rosca en una placa enmantecada y enharinada, colóquele en el centro un moldecito o cortapastas enmantecado y enharinado para que no se cierre al cocinar; déjela leudar, decore a gusto y… ¡cocínela como usted sabe!





miércoles, 1 de enero de 2014

Año Nuevo… ¡alfajorcitos nuevos!







1.       ¡No es posible que cuando salgamos de vacaciones nos encaprichemos pidiéndole a papá que compre alfajores para regalar a familiares y amigos a nuestro regreso!
2.       ¿Te imaginas cuánto tendría que gastar papá para quedar bien con todos?
3.       “¡Año Nuevo… vida nueva!”, dice la abuela. Y nosotros te proponemos: ¡Y alfajores nuevos también! Anímate a hacerlos: no llevan cocción, se hacen en 5 minutos y nada tienen que envidiar a los comprados. Necesitarás: 1 paquete (o 2 ó 3 o los que quieras) de galletitas tipo “express”, 1 sobrecito de azúcar impalpable, unas gotas de jugo de limón, unas gotas de agua caliente y 1 pote de dulce de leche espeso. ¡Manos a la obra!
4.       Une las galletitas de a tres, untándolas con una buena capa de dulce de leche. Arma de este modo los alfajores que quieras.
5.       El baño se hace así: tamiza el azúcar impalpable en un bol (si no tienes tamiz, usa el colador del caldo) y, mientras bates, agrega de a poquito unas gotas de jugo de limón y unas gotas de agua caliente, hasta que se forme un bañito espeso y opaco. Entonces pon los alfajores sobre una rejilla y, con una cuchara, toma una porción del baño y échala sobre cada alfajor, bien en el centro de la superficie, desde una altura de 20 centímetros (¡hay que tener puntería!). De este modo, al caer con fuerza el baño correrá por sí sólo y los alfajores quedarán como de confitería. Una vez secos (este baño se seca muy rápido en contacto con el aire), envuelve cada uno en papel blanco y hazle un dibujito a modo de marca. ¡Viva la industria casera!