martes, 12 de febrero de 2013

Torta para descansar



         


¡Nada de claras batidas a punto de nieve, ni manteca batida con azúcar ni nada que se le parezca! Esta torta está inventada exclusivamente para veteranas cansadas o cocineras noveles con mucho miedo a fracasar. “El miedo es natural en el prudente/ y el saberlo vencer es ser valiente” (ERCILLA).







  • Torta de coco

1)      Tamice 180g de harina con 4 cucharaditas de polvo de  hornear y 1 taza de azúcar (4 dije… ¿eh?).
2)      Una la harina con 1 huevo, ½ taza de leche, 4 cucharadas de manteca derretida y ½ taza de coco rallado.
3)      Extienda el extraño pegote en un molde bajo enmantecado y enharinado y cocine en el horno como cualquier torta.
4)      Una vez desmoldada y fría úntela con dulce de leche y espolvoree con coco rallado. ¡Excelente para acompañar un buen café!




Versión 2:




     
      1. Tamice en un bol 180 gramos de harina junto con 4 cucharaditas (leyó bien: ¡4!) de polvo para hornear y 1 taza de azúcar.
      2. Haga un hueco en el centro y coloque en el 1 huevo, ½ taza de leche, 4 cucharadas de manteca derretida (o aceite) y ½ taza de coco rallado.
      3. Mezcle tratando de airear la masa, vuelque en un molde tipo budín inglés N° 4 ó 5 y cocine en horno moderado como cualquier torta. ¡Glup!

lunes, 11 de febrero de 2013

Galletitas con rulero




 Acabo de descubrir unas galletitas mucho más económicas que las compradas y de una textura requeteparecida. ¿Le cuento? Ponga sobre la mesada 100 gramos de azúcar, 50 gramos de manteca (o margarina), 1 huevo, la ralladura de 1 limón y ½ cucharadita – tamaño café – de “carbonato de amonio” (se compra en las casas de repostería). Unale entonces 200 gramos de harina común, estire la masa sobre la mesa bien enharinada dejándola de 3 mm de espesor; y entonces… ¡busque un rulero grande! Tal cual lo lee. Enharine el rulero y hágalo rodar sobre la masa, presionándola para que le quede un relieve como el de las galletitas compradas. Córtelas como quiera, levántelas con espátula, acomódelas sobre placas enmantecadas o enmargarinadas y cocínelas en horno caliente hasta que estén suavemente doradas. Al enfriarse, apenas las muerda harán ¡crack!




domingo, 10 de febrero de 2013

Alcauciles rellenos







¡Qué placer!

Los italianos lo comen como “antipasto”. Usted elige cómo y cuándo.

Ingredientes

Alcauciles grandes, 6
Limón, 1
Harina, 1 cucharada

Relleno

Dientes de ajo, 6
Cebollas, 2
Manteca, 50g
Champiñones, 200g
Miga de pan en leche, ½ taza
Aceitunas verdes, 100g
Jamón de Parma, 150g
Perejil, 1 cdita.
Queso rallado, 3 cdas.
Sal, pimienta y nuez moscada
Huevo, 1

Varios

Vino blanco seco, 1 taza
Agua, 1 taza y c/n
Caldo de verduras, 1 cubito
Salsa de tomates, 1 taza


Preparación

1.       Limpie los alcauciles separándoles el tallo y cortándoles una rebanada a 2cm de la punta de la nariz. Quítele y deseche las hojas externas duras. Rebane también la parte dura de la base. Con una cucharita vacíe los centros de cada alcaucil quitándoles los estambres (la pelusita ¡bah!) a fin de ahuecarlos bien. Rocíelos con el jugo del limón y póngalos en una cacerola bien cubiertos con agua, 1 cucharadita de sal y 1 cucharada de harina. Hágalos hervir hasta que, al pincharles la base con un tenedor, ésta se note tierna.
2.       Escúrralos y déjelos enfriar. Una vez fríos, áteles en la cintura un piolín para que no se desarmen cuando los rellene y cocine.
3.       Para el relleno, derrita la manteca y rehogue en ella los dientes de ajo y la cebolla. Agréguele los champiñones cortados en tajaditas, tape la sartén, baje el fuego al mínimo y deje cocinar hasta que los champiñones suelten el líquido y estén color cremita. Vuelque en un bol y agréguele: la miga de pan bien exprimida y picadita, las aceitunas, el jamón, el perejil y 2 cucharadas de queso rallado. Sazone a gusto. Ligue todo con el huevo y rellene con esta mezcla los alcauciles. Colóquelos paraditos en una asadera suficientemente grande.
4.       Vierta en la asadera vino, el agua y el cubito desmenuzado. Espolvoree la superficie de cada alcaucil con el resto del queso rallado. Coloque un trocito de manteca sobre cada alcaucil. Cocínelos en horno caliente hasta que estén bien doraditos. Sírvalos pasándolos a otra fuente donde habrá vertido una base de salsa de tomates bien caliente.


Tip:

Los tallos tiernos cocidos enriquecen una ensalada





sábado, 9 de febrero de 2013

Peceto a la mostaza



Esta semana compartimos una receta simple y sabrosa, de esas que pertenecen a la categoría de platos que se cocinan solos. Un peceto con una salsita imperdible bien condimentada y una rica guarnición, para quedar como los dioses en una reunión de amigos o en la mesa familiar.


 

Lo que lleva:

·  peceto chico 1
·  ajo 6 DIENTES
·  sal y pimienta A GUSTO
·  aceite 3 CUCHARADAS
·  ají molido 1 CUCHARADITA
·  nuez moscada rallada 1/2 CUCHARADITA
·  laurel 2 HOJAS
·  caldo de verduras 1 CUBITO
·  cebolla picada gruesa 1
·  agua caliente 1 TAZA
·  pimienta en grano 1 CUCHARADITA
·  mostaza 2 CUCHARADAS
·  crema de leche 200 GRAMOS
·  vodka (o gin, ron u otra bebida fuerte) 1 MEDIDA
·  fécula de maíz 1 CUCHARADITA (OPTATIVO)

 Varios:

chauchas hervidas, cortadas en juliana y salteadas; zanahorias cocidas (o los vegetales que más le gusten) PARA ACOMPAÑAR.


Cómo se hace:



PASO 1 (3 MINUTOS)

Con un cuchillito filoso, quítele al peceto todo el cuerito y la grasa que tenga a la vista. Una vez limpio, sazónelo a gusto con sal y pimienta negra recién molida. Hágale varios tajitos profundos y méchelo con los dientes de ajo enteros y pelados (si quiere, puede atarlo con hilo de cocina para que conserve su forma y así lograr una mejor presentación).



PASO 2 (12 MINUTOS)

Coloque el aceite indicado en una cacerola de fondo grueso y llévelo al fuego. Cuando esté caliente, introduzca el peceto en la cacerola y dórelo por todos sus lados, girándolos para sellar bien la carne. Agregue la cebolla picada gruesa, la hoja de laurel y la pimienta en grano. Rehogue unos segundos y sazone la carne con el ají molido y la nuez moscada.



PASO 3 (70 MINUTOS)

Incorpore en la cacerola el cubito de caldo desmenuzado y el agua caliente. Raspe con una cuchara el fondo de cocción para incorporarlo a la salsa. Tape la cacerola y cocine el peceto sobre fuego mediano, echando de vez en cuando chorritos de agua caliente, (para mantener un volumen respetable de salsa) hasta que el peceto esté retierno.



PASO 4 (75 MINUTOS)

Cuando la carne esté tiernísima, escúrrala en un plato y reserve. Pase la salsa por un colador y viértala en otra cacerola. Sume la crema de leche, mezcle bien y reserve. Unte la carne con la mostaza, póngala nuevamente en la misma cacerola donde la cocinó, rocíela con vodka (o la bebida fuerte que tenga a mano) y préndale fuego para flambear.



PASO 5 (80 MINUTOS)

Apague el incendio con la salsita reservada. Tape la olla y muévala sobre el fuego hasta que se forme una salsita. Si estuviera muy líquida, espésela con la fécula disuelta en apenitas de agua. Rectifique el sazonamiento y sirva el peceto en tajadas, con su porción de salsa, y una guarnición de chauchas salteadas y zanahorias cocidas (o lo que guste).



viernes, 8 de febrero de 2013

Bizcochitos de crema





Coloque la crema sobrante en un bol, sazone con sal y pimienta y agréguele la cantidad de harina leudante necesaria como para unir todo en un bollo tierno. Amáselo sobre la mesa enharinada y agréguele un poquito mas de harina. Estire la masa a ½ cm de espesor, recórtela en discos chiquitos y colóquelos sobre placas enmantecadas y enharinadas. Pínchelos con un tenedor y cocínelos en horno caliente hasta que estén sequitos y dorados.





jueves, 7 de febrero de 2013

Guiso francés



Dados de carne dorada en aceite se cocinan al horno con vino Borgoña y caldo. A esto se suman tiritas de panceta frita y unos champiñones. Se sirve bien caliente, con algo de perejil.

Ingredientes

Panceta ahumada magra, cortada en tiritas, 300g
Cebollas chiquititas (o cabecitas de cebollas de verdeo), 12
Carnaza de nalga sin grasa ni nervios, cortada en cubos, 1 kg
Harina, para espolvorear
Sal y pimienta, a gusto
Pimienta en grano negra, 1 cucharadita
Laurel, 1 hoja
Orégano, 1 cucharadita
Vino tinto, cantidad necesaria
Caldo de verduras, cantidad necesaria
Champiñones al natural, 1 frasco grande (400g aprox.)
Perejil picadísimo, 1 cucharada

Preparación

  1. Coloque las tiritas de panceta en una cacerola (que pueda ir al horno) y fríalas sobre fuego fuerte. Mézclelas continuamente hasta que suelten toda la grasita, se pongan traslúcidas y estén crujientes.
  2. Agregue las cebollitas y saltéelas. Escurra las cebollitas y la panceta. Reserve. Pero ni se le ocurra lavar la cacerola, pues luego rescataremos el fondo de cocción.
  3. Sazone los dados de carne con sal y pimienta y rebócelos con harina. De tal manera rebozados, luego se doraran más rápido al freírlos.
  4. Saltee los dados de carne en la fritura que quedó en la cacerola, mezclándolos continuamente hasta que estén doraditos. Pero cuide que no se queme la harina que decanta.
  5. Cuando la carne esté dorada agréguele la pimienta en grano, el laurel y el orégano. Mezcle con cuchara de madera para que la carne quede bien saborizada.
  6. Cubra los dados de carne con ¾ partes de vino Borgoña y ¼ parte de caldo. Tape la cacerola y cocine la preparación en el horno durante 1 hora. Esta cocción en el horno (con la cacerola tapada) ayudará a tiernizar los cubos de carne.
  7. Retire la cacerola del horno, destápela y agréguele las tiritas de panceta que freímos en el paso 1. Si usted no es “adicta” a la panceta, reemplácela por una tajada gruesita de jamón crudo también en tiritas.
  8. Súmele los champiñones. Vuelva a tapar la cacerola y colocar en el horno hasta que la carne esté bien tierna. El tiempo de cocción de este paso se acortará, ya que la carne se ha cocinado previamente durante 1 hora.
  9. Retire la cacerola del horno, destápela, pruebe, rectifique (o no) el sazonamiento. Seguramente éste estará a punto.
  10. Vuelque en una linda guisera, espolvoree con el perejil… ¡y lleve corriendo a la mesa! Si prefiere otro sabor, en lugar de perejil utilice la hierba aromática de su preferencia.


Secreto I:

  • Los daditos de carne que se usan en esta preparación se rebozan con harina por dos razones: para acelerar el dorado en la fritura y para que la harina que se desprenda durante la cocción ayude a espesar el guiso.

Secreto II:

  • La pimienta en grano puede incorporarse envuelta en una bolsita de gasa y retirarla antes de servir el guiso. De este modo otorgará sabor… ¡sin necesidad de masticarla!