lunes, 3 de septiembre de 2012

Mi amigo, el destino…



A veces – y eso que no acostumbro a tomarme un whisky antes de dormir -, tengo pesadillas…
Esta vez soñé que estaba por nacer y que una mano poderosa nos ponía un sello en la espalda antes de tirarnos a la Tierra.
¿Qué decían esos sellos?
Marcaban nuestro destino.
-          Vos serás poeta…
-          Vos serás jardinero…
-          Vos serás sabio…
¿Y a mí qué me tocó en suerte?
-          ¡Vos serás cocinera!
Por supuesto que de ese destino me enteraría con el correr de los años. ¿Quién es capaz de leerse la espalda? Siempre metida adentro de esa pesadilla delirante, corrí a ducharme para cambiar mi suerte. Pero cuanto más frotaba mi espalda, más reluciente parecía el sello que me habían estampado. ¡Y yo que soñaba con ser humorista, dibujante, caricaturista!... Recordé enseguida esta frase: “No labra uno su destino… ¡Lo aguanta!”. Entonces corrí a la cocina a ensayar una nueva receta de bizcochitos. Diría La Fontaine: “A menudo encontramos nuestro destino por los caminos que tomamos para evitarlo”.




domingo, 2 de septiembre de 2012

Brochettes de pollo y ananás








Con gustito agridulce

Es una receta clásica y fácil, para salir del paso con elegancia en un almuerzo cualquiera.

Ingredientes:

2 pechugas de pollo
250g de panceta ahumada magra, cortada en tajadas
1 lata de ananás al natural
200g de tomatitos cherry
3 morrones carnosos
Cubos de pan, c/n
Aceite, ajo triturado, orégano, sal y pimienta, a gusto

Varios:

Ensalada de hojas verdes, para acompañar

Marinada:

½ taza de aceite
2 dientes de ajo
Sal y pimienta
Jugo de limón
Orégano

Preparación

1.       Bata en un bol los ingredientes de la marinada hasta mezclarlos bien. Quítele la piel e indeseables a las pechugas, córtelas en cubos y sumérjalos en la marinada. Estacione el bol 1 hora en la heladera. Mientras… escurra el ananás y córtelo en trozos medianos. Reserve. Si sólo consiguió tomates “perita”, córtelos en rodajitas suficientemente anchas como para poder ensartarlas en las brochettes. Sazónelas a gusto con un poquito de sal, pimienta y un chorrito de aceite. Reserve. Quítele a los morrones el cabito, semillas y nervaduras internas. Córtelos a lo largo en tiras anchas y luego divida estas en trozos.
2.       Escurra los cubos de pollo de la marinada y envuelva cada trozo en una tira de panceta. Reserve. Coloque los cubos de pan sobre una placa y rocíelos con la marinada.
3.       Arme las brochettes, bien apretadas, ensartando los ingredientes en el siguiente orden: un cubo de pan, un trozo de morrón, un trozo de ananás, un cubo de pollo envuelto en panceta, un gajo de tomate (o si consiguió los tomatitos cherry… un tomatito), otro cubo de pan, otro de morrón, otro de ananás, etc. hasta terminar con un cubo de pan. Áselas en el horno o parrilla, a fuego lento, haciéndolas rotar de vez en cuando hasta que el pollo se note bien cocido. Durante la cocción pincele las brochettes con el resto de la marinada.
4.       Sirva las brochettes con una guarnición de ensalada de hojas verdes.




Tip:

Los pollos de campo tienen carne más firme y, además, son más sanos y más gustosos. Super recomendables, aunque a veces sean difíciles de conseguir.





sábado, 1 de septiembre de 2012

Salsa blanca pegote




1)      Derrita en una cacerola 3 cucharadas de manteca (o margarina sin    
      colesteroles… ¡bah!) y mézclele 3 cucharadas así de barrigonas de harina.   
      Mezcle hasta obtener una pasta.
2)      Agréguele de golpe ½ litro de leche fría y revuelva con batidor de alambre (para que no se formen grumos) hasta que la harina se disperse. Revuelva, revuelva y revuelva hasta que la salsa hierva y espese.

viernes, 31 de agosto de 2012

Tarta de berenjenas



Pasaron a ser leyenda los tiempos en que a las berenjenas -antes de cocinarlas- se las cortaba y espolvoreaba con sal gruesa para quitarles el sabor amargo... Hoy constituyen uno de los más nobles caballitos de batalla para elaborar con ellas platos sabrosos y muy tentadores. 


Lo que lleva la masa:

manteca o margarina (blanda), 100 GRAMOS
yema, 1
sal, 1/2 CUCHARADITA
agua fría, 4 CUCHARADAS
harina, aproximadamente, 1 TAZA

Lo que lleva el relleno:

berenjenas. 4
morrón, picadito. 1/2 TAZA
cebolla grande, picadísima. 1
manteca o margarina. 100 GRAMOS
queso rallado. 1 TAZA
huevos. 3
sal, pimienta y nuez moscada. A GUSTO
jamón cocido, en tajadas. 200 GRAMOS

Varios:

tartera desarmeble de 22 centímetros de diámetro, enmantecada y enharinada. 1


2 MINUTOS

Ponga la harina sobre la mesa y hágale un hueco en el centro. Coloque allí la manteca blanda, la yema, la sal y el agua fría. Una los ingredientes del centro con un tenedor hasta obtener una pasta; y luego incorpóreles rápidamente la harina hasta formar un bollo liso y tierno, que no se pegotee. Si fuera necesario, agréguele un poquito más de harina.


5 MINUTOS


Estire la masa sobre la mesa enharinada, dejándola bien fina. Despéguela con una espátula. Levántela con cuidado y forre la tartera, previamente enmantecada y enharinada. Recorte el excedente de masa de los bordes y termínelos en forma prolija con un repulgo (o simplemente presionándolos con un tenedor enharinado). Reserve hasta utilizar.


15 MINUTOS

Pique el morrón y la cebolla y resérvelos. Derrita la manteca en una sartén, a fuego bajo. Saltee en ella el morrón picado. Agréguele la cebolla ídem y mezcle hasta que la cebolla se ponga translúcida, sin dorar. Pele las berenjenas, córtelas en cubitos y saltéelas con el morrón y la cebolla hasta que estén tiernas, pero no deshechas. Retire del fuego.


16 MINUTOS

Vierta en un bol las berenjenas salteadas junto con la cebolla y el morrón. Unales la taza de queso rallado y los tres huevos (previamente cascados por separado, en un bol aparte, para verificar su frescura). Mezcle bien con una cuchara de madera y sazone a gusto con sal, pimienta recién molida y un toque de nuez moscada rallada en el momento.


60 MINUTOS

Encime las tajadas de jamón cocido y córtelas en fina juliana. Tapice con el jamón el fondo de la masa. Distribuya sobre el jamón, en forma pareja, la preparación de berenjenas, alisándola bien. Cocine la tarta en horno caliente de 30 a 45 minutos, hasta que el relleno esté firme. Retírela, déjela entibiar, desmolde, pásela a una fuente y... ¡Glup!



jueves, 30 de agosto de 2012

Strudel de espinacas




Una masa liviana y muy fina encierra un relleno que combina espinacas hervidas, cebolla, jamón cocido, queso rallado y salsa blanca. Se  cocina al horno hasta que esté doradito.

INGREDIENTES

Masa:

Leche, ¼ de taza
Agua, ¼ de taza
Sal, ¼ de cucharadita
Harina, cantidad necesaria
Manteca derretida, cantidad necesaria

Relleno:

Jamón cocido, 250 g (en tajadas)
Manteca derretida, cantidad necesaria
Cebolla, picadita y rehogada en manteca, 1
Espinacas cocidas, exprimidas y picadas, 2 tazas
Pan remojado en leche y picado, ½ taza
Queso rallado, 1 taza
Salsa blanca espesa, ½ taza
Sal, pimienta y nuez moscada, a gusto

PREPARACION

1.       Vierta la leche y el agua en un bol y agréguele la sal. Únale la harina mientras mezcla hasta lograr… ¡un engrudo estupendo! No se  aflija si resulta muy blando pues luego, al trabajarlo sobre la mesa, adquirirá una textura solida y elástica.
2.       Vuelque el engrudo sobre la mesa, levántelo en alto y estréllelo contra la misma cuantas veces sean necesarias hasta obtener una masa lisa, tierna y elástica. Si se  pegoteara demasiado agregue un poquito más de harina. Pero poquito…
3.       Divida la masa en 2 bollitos, tápelos con un repasador y déjelos descansar sobre la mesa 1 hora. Mientras, prepare el relleno. El descanso de la masa es necesario para que tome elasticidad.
4.       Mezcle las espinacas con el pan picadito, la cebolla rehogada, el queso rallado y la salsa blanca. Sazone la mezcla a gusto con sal, pimienta y nuez moscada. Reserve. Pique finamente el jamón cocido y resérvelo.
5.       Estire un bollito de masa sobre la mesa enharinada, dándole con el palote forma circular. No se  preocupe por el grosor de la masa, pues luego la estiraremos hasta volverla transparente.
6.       Tome el disco de masa por uno de sus bordes y, con las dos manos en alto, hágalo girar rotándolo, para que la masa se  estire por su propio peso. Siga afinándola en el aire con la punta de los dedos o con sus puños. Cuando esté transparente, apóyela sobre un repasador enharinado. Recorte los bordes gruesos.
7.       Pinte la masa totalmente con manteca derretida y espolvoréela con la mitad del jamón cocido previamente picado. Cada capa de jamón evitara que el relleno de espinacas humedezca la masa, que de este modo resultará crujiente.
8.       Coloque la mitad del relleno de espinacas a 3 cm de uno de los extremos de la masa formando un cordón. Tape el cordón del relleno con esos 3 cm de masa que dejó libres. Si quiere, puede enriquecer el relleno cubriéndolo con tajaditas de champiñones envasados al natural.
9.       Arme el strudel como si fuera un pionono, levantando el mantel y empujándolo para que se  enrolle solito… (si intenta enrollarlo con sus manitos quedará toda pegoteada…).
10.   Siempre ayudándose con el mantel, deslice el strudel sobre una placa enmantecada y enharinada y arquéelo en forma de medialuna gigante. Píntele la superficie con manteca derretida. Cocínelo en horno caliente hasta que esté doradito y crujiente. Arme del mismo modo otro strudel con el resto de masa y relleno.


Secreto I

Una vez preparada la masa de strudel puede dejarla reposar sobre la mesa tapándola con una cacerola precalentada, sin que esté en contacto con ella. El calorcito que irradiará abreviará el tiempo de reposo.

Secreto II

No se  aflija si al esmerarse en estirar la masa de strudel para dejarla transparente ¡se  le agujerea! Una vez armado el strudel… ¿quién se  dará cuenta?



miércoles, 29 de agosto de 2012

Ñoquis de papa


Lo que llevan:


papas medianas, 2
harina, cantidad necesaria
manteca, 60 gramos
huevo, 1
sal y pimienta, a gusto
salsa de tomate u otra, a gusto
queso rallado, a gusto

Cómo se hacen:


Hierva las papas con cáscara. Escúrralas, pélelas y tamícelas formando una montañita. Vierta la harina al lado del puré, formando otra montañita de igual tamaño.
Agregue sal, pimienta, el huevo y la manteca.
Una hasta obtener una masa tierna, que no se pegotee.
Tome una porción de la masa, amásela en forma de cordón de 1 y ½ cm de grosor y córtelo en trocitos.
Enharine la tablita para marcar ñoquis y haga rodar el trocito de masa -como si se deslizara por un tobogán- presionándolo suavemente con su dedito pulgar, de este modo la masa se ahuecará y enroscará flojamente.
Deje caer los ñoquis sobre una placa enharinada.
La cocción. Lleve al fuego una gran olla con abundante agua salada, échelos y cuando comiencen a flotar retírelos con espátula. Pruébelos... ¡seguro que están tiernísimos! pero no se los coma todos, eh...
Sírvalos bien calentitos, aderezados con salsa y queso.