jueves, 19 de enero de 2012

Buñuelos soplados



Preparación

Hierva una taza de agua con una cucharada de manteca y 2 de azúcar. Así, en caliente, agréguele una taza de harina y mezcle rápido y con fuerza. Debe quedar una pasta como masa bomba. Revuelva sobre el fuego sin parar hasta que la masa se desprenda de la cacerola. Retire y vierta en un bol. Agréguele, de a uno por vez, 3 huevos. Batiendo muy bien después de cada adición. Perfume la pasta con ralladura de limón o esencia de vainilla o granitos de anís, a gusto. Tome porciones de pasta con una cucharita y fríalas en aceite. Cuando estén infladitos y dorados, délos vuelta y dore del otro lado. Revuélquelos en azúcar molida y sirva enseguida. Estos buñuelitos son parientes cercanos de las bombitas, pues apenas entran en contacto con el aceite hirviendo se inflan y ahuecan. Una vez escurridos, pueden rellenarse con diferentes cremas… ¡o dulce de leche!


miércoles, 18 de enero de 2012

Caritas alegres



Las galletitas divertidas siempre han conquistado a los chicos. Para festejar su día le propongo una fórmula deliciosa.



LO QUE LLEVAN

·  azúcar negra 4 CUCHARADAS GORDAS
·  manteca blanca 50 GRAMOS
·  yemas 2
·  harina leudante UNA TAZA APROXIMADAMENTE

·  una placa para horno, enmantecada y enharinada.
·  glasé real (hecho con una clara, 250 gramos de azúcar impalpable, un chorrito de jugo de limón y colorantes vegetales a gusto)
·  almíbar (hecho con 3 cucharadas de azúcar y 3 de agua).



PASO 1 (5 MINUTOS)

Ponga sobre la mesa la harina leudante en forma de anillo. Coloque en el centro del añillo el azúcar negra junto con la manteca y las yemas. Aplaste los ingredientes del centro con un tenedor hasta convertirlos en pomada. Incorpórele rápidamente la harina (la masa apenas debe trabajarse) hasta unir todo en un bollo tierno. Envuélvalo y estacione en la heladera hasta que tenga consistencia para ser estirado.


PASO 2 (10 MINUTOS)

Retire la masa de la heladera y separe una porción. Estírela sobre la mesa enharinada, dejándola fina. Despéguela con una espátula y recién entonces córtela en discos del tamaño de las caritas. Levántelas con una espátula y acomódelas sobre la placa. Cocínelas en horno caliente hasta que se noten sequitas y suavemente doradas (3 a 5 minutos). Levántelas con espátula y apóyelas sobre una superficie lisa.

PASO 3 (20 MINUTOS)

Ponga en una cacerolita las 3 cucharadas de azúcar y las 6 cucharadas de agua. Hierva hasta que el azúcar se disuelva. Retire. Separe dos tercios del glasé real y aliviánelo agregándole en forma de hilito el almíbar caliente necesario para lograr un baño que corra por sí solo y cubra bien (reserve el glasé restante). Pruebe la densidad bañando una galletita. Bañe las galletitas y déjelas secar a temperatura ambiente.


PASO 4 (35 MINUTOS)

Una vez que esté seco el baño base de las galletitas, reparta el glasé real que queda en diferentes potecitos y coloree cada uno con distintos tonos de colorante vegetal. Aliviane cada color con un poquitito del almíbar preparado, a fin de darle fluidez para que corra y poder dibujar o pintar con más comodidad. Decore las galletitas que preparó como solamente una mamá mamera puede hacerlo y... ¡requeteglup!


martes, 17 de enero de 2012

Ensalada griega


Un plato fresco y sano, pero sabroso.

La cocina griega se caracteriza porque consume más verduras que otros países europeos, posiblemente porque la Iglesia Ortodoxa destina más de una tercera parte del año a “tiempo de ayuno” (el desquite vendrá luego con excelentes carnes de cordero, ternera, caza, pescados y frutos de mar…).
Tal vez por esta razón en sus recetarios figuran gran cantidad de platos hechos a base de vegetales (donde reinan casi siempre las berenjenas…) y numerosas combinaciones de ensaladas. Pero la mayoría de ellas no sirven como primer plato sino como mezédhes, es decir, pequeñas porciones servidas en platos también pequeños. Lo que nosotros llamaríamos picada, en España tapas o en Italia antipasti
En la receta de esta semana – la salata horiatiki (ensalada del pueblo) – están presentes dos ingredientes típicos de esta cocina: el queso feta y las aceitunas negras.
El queso feta, queso blando de textura similar a algunos quesos de cabra, se moldea en bloques cuadrados y se hace con leche de oveja. El método de conservación consiste en sumergirlo en agua salada, razón por la cual si usted para preparar la receta que hoy le ofrecemos compra queso feta de exportación… deberá tenerlo sumergido varias horas en agua fría, para desalarlo.
Uno de los mezédhes más comunes consiste en una tajada de pan pita (pan griego chatito, muy parecido al pan árabe) cubierta con una rebanada de queso feta y una gordita y reluciente aceituna negra…
En cuanto a las hierbas más usadas en esta cocina, llevan el cetro el perejil, el tomillo y el orégano fresco.
Nombro a este último y se enciende en mi memoria el recuerdo de mi querido e inolvidable chocolatinero de la Escuela Normal de Quilmes: Curtis… Todos los años, su hija – Carmen – solía traerme toneladas de orégano que él cultivaba en Miramar; y otras veces, toneladas de orégano que le habían enviado sus parientes griegos… Aún conservo un frasco lleno (bueno… “lleno hasta la mitad del ultimo envío”). Lo destapo, amenazo con usar una cucharada… ¡y enseguida me arrepiento y lo vuelvo a guardar! Es como si estuviera atrapado allí, para siempre, un pedacito feliz de mi infancia quilmeña.

Los ingredientes

·         Diente de ajo gordo, 1
·         Tomates grandes, 4
·         Cebolla grande, 1
·         Morrones, verde y rojo, 2
·         Queso de cabra/feta, ¼ kilo
·         Pepinos chicos, 2
·         Aceite de oliva, 4 cucharadas
·         Vinagre, 1 cucharada
·         Perejil, 1 cucharada
·         Orégano, 2 cucharadas
·         Sal, a gusto

Tulipas crujientes

·         Huevos, 2
·         Sal y pimienta, a gusto
·         Harina, 1 taza
·         Manteca derretida, 1 cucharada

Paso a paso

La clave está en combinar bien los colores. Puede reemplazar alguno de los vegetales por berenjenas cocidas, cortadas en cubitos, que es otro de los típicos ingredientes griegos. Las tulipas visten este plato étnico.

1.       Lave los tomates, quíteles el tronquito y córtelos en gajos. Sacúdalos para quitarles las semillas. Corte la cebolla en rodajas finísimas, y los morrones en aros. Pele los pepinos, córtelos en rodajas finas, y póngalos en un bol con sal. Déjelos reposar media hora y escúrralos. Corte el queso de cabra en daditos.
2.       Pele el diente de ajo, ensártelo en un tenedor y frote con él la fuente en la que servirá la ensalada. Aparte, en otro bol, bata el aceite de oliva junto con el vinagre y la sal a gusto, hasta que esté bien emulsionado. Reserve.
3.       Cómo hacer las tulipas: licue o procese los ingredientes hasta obtener una pasta lisa, sin grumos. Vierta en un bol. Haga los panqueques como de costumbre, en una sartén de unos 18 cm de diámetro, aproximadamente, sin dorarlos demasiado.
4.       A medida que los hace y mientras están tibios, apoye los panqueques sobre un bol, boca abajo. Presiónelos suavemente con una servilleta para que los bordes se plieguen formando una tulipa. Sostenga unos segundos, para mantener la forma. Acomódelos así (con los bols) sobre  una placa para horno.
5.       Seque las tulipas en horno mínimo, hasta que se noten suavemente doradas. Desmóldelas con manos de hada, y siga haciendo más. Recién en el momento de servir la ensalada, rellene las tulipas, tratando de que quepan en ella todos los ingredientes (uno por comensal, por supu). Decórelas a gusto.


El truco

Elija tomates maduros pero firmes, de un mismo tamaño, para que al cortarlos, los cuartos tengan todos la misma medida. Bata el vinagre, aceite y la sal hasta emulsionarlos bien, para que la ensalada quede bien sazonada. Los pepinos se espolvorean con sal para que suelten el exceso de líquido (Por otra parte… ¡mi abuela decía que así no eran “indigestos”!...). Los aros de cebolla puede ponerlos en un bol, cubrirlos con agua hirviendo y dejar así 10 minutos. Recién entonces, cuélelos y utilícelos. El sabor resulta más suave. (Queda en sus manos la decisión…).

Entre nosotras…

Si no tiene descarozador de aceitunas (y tampoco compró aceitunas descarozadas…) proceda así para quitarles el carozo: ponga una aceituna acostada sobre la mesa; apoye sobre ella la hoja de una cuchilla (en forma plana) déle un golpe seco y… ¡listo! La aceituna se partirá en dos y usted podrá sacar limpito el carozo.


“La patria de cada hombre, es el país donde mejor vive” Aristóteles de Atenas



lunes, 16 de enero de 2012

Salsa blanca pegote




Para hacer una salsa blanca pegote utilice 3 cucharadas de manteca, 3 cucharadas de harina (al ras) y 1 taza de leche fría. Derrita primero la manteca, mézclela con la harina, agréguele de golpe la leche y disperse todo con un batidor. Siga revolviendo con cuchara de madera hasta que espese.

domingo, 15 de enero de 2012

Postrecitos de frutillas light




"Contar las calorías no es mi fuerte...Pero después de las fiestas de fin de año y en plenas vacaciones, me rindo. ¿Es tan lindo poder entrar en la malla del año pasado! Eso sí: ¡Con una sonrisa y no con cara de hambre! Porque no es cuestión de hacer juramentos y decir: ¡No como más postre! Sino de saber gratificarnos con alguna cosilla que nos satisfaga "el hambre de comer algo dulce", sin atiborrarnos de calorías. ¡Claro que se puede! Más aún si cuando usted saborea cada porción echa a volar su fantasía imaginando que esa pastucha blanca del postre , "crema chantilly" es auténtica y no una sucedánea light... Diría La Rochefoucauld: “ Conocer las cosas que a uno lo hacen desgraciado ya es una especie de felicidad" Por lo tanto, imite la crema chantilly con queso untable descremado, como le explico en esta nota; y presente los postrecitos que esta vez le sugiero como si estuvieran hechos a la medida de cualquier gordo. Eso sí, tenga en cuenta las porciones que rinde y el valor calórico de cada una. El límite, como siempre, deberá ponérselo usted ¿Se anima? Acepte el desafío y luego exclame como Mariano Moreno:"Quiero más una libertad peligrosa, que una servidumbre tranquila"...Glup

Ingredientes

  • Frutillas limpias, 2 tazas
  • Jugo de naranja, colado, 1 taza
  • Gelatina en polvo sin sabor, 1 cucharada y 1/2
  • Azúcar (yo no le puse)
  • Edulcorante líquido, 1 cucharada aprox. gradúelo a gusto (yo le puse 4 sobrecitos de 0.5 gs de Stevia)
  • Claras, 2
  • Sal, un poquito así
Preparación

  1. Aparte y reserve frutillas grandes. Licue o procese el resto.
  2. Remoje la gelatina en el jugo de naranja y disuélvala a bañomaría. Estaciónela en la heladera hasta que se espese como clara de huevo (usted me entiende...).
  3. Retire la gelatina de la heladera y bátala hasta que esté espumosa.
  4. Siga batiendo mientras le agrega las frutillas porcesadas.
  5. Deje de batir y endulce la mezcla con el azúcar (yo no se la puse) y el edulcorante (échelo de a poco hasta lograr el sabor deseado).
  6. Bata las claras a nieves con el poquito de sal.
  7. Una las claras a la gelatina de frutillas, mezclando suavemente.
  8. Moje con agua moldecitos individuales y tapíceles el fondo con las tajaditas de las frutillas reservadas.
  9. Complete los moldecitos con la gelatina de frutillas.
  10. Estacione los postrecitos en la heladera hasta que estén firmes. Desmóldelos directamente en los platos donde piensa servirlos, pasándolos rápidamente por agua caliente para "aflojarlos".
  11. Para una mejor presentación (si su régimen se lo permite) decóreles la base con copitos de crema chantilly "light" (las mentiras piadosas suelen ser más importantes que la verdad...) Manténgalos en la heladera hasta el momento de servir.

Rinde : 6 porciones
Valor aproximado de cada porción: 65 calorías

 fuente:



sábado, 14 de enero de 2012

Livianito de nueces






Como una plumita
Una porción de torta no le viene mal a nadie.

Ingredientes

  • Azúcar, ½ taza
  • Yemas, 3
  • Galletitas de chocolate, pulverizadas, ¼ de taza
  • Cacao, ¼ de taza
  • Nueces molidas, 1/3 de taza
  • Ron o coñac, 1 cucharada
  • Polvo para hornear, ¼ de cucharadita
  • Canela en polvo, ¼ de cucharadita
  • Claras batidas a nieve, 3

Cubierta

  • Crema de leche, 200 gramos
  • Cacao amargo, 2 cucharadas
  • Dulce de leche de repostería, ½ kilo


Preparación

  1. Coloque el azúcar en un bol, súmele las yemas, una a una y bata todo hasta obtener una crema esponjosa. Únale las galletitas de chocolate pulverizadas, el cacao, el polvo para hornear, las nueces molidas y el ron o coñac… Mezcle bien para integrar todos los ingredientes. Reserve.
  2. En otro bol, bata las claras a punto de nieve y agrégueselas a la mezcla anterior con suaves movimientos envolventes, para airear bien la preparación. Vierta la mezcla de nueces en un molde del tamaño adecuado, previamente enmantecado y enharinado.
  3. Cocine la torta en horno moderado hasta que al clavarle una brochette ésta salga sin adherencias. Retire la torta del horno, desmóldela sobre una rejilla y déjela enfriar muy bien mientras prepara la cubierta.
  4. Para hacer la cubierta, coloque en un bol la crema de leche, el cacao y el dulce de leche. Mezcle los ingredientes y luego bátalos hasta que espesen y hagan picos como si fuera chantilly (usted me entiende…). Estacione en la heladera hasta el momento de utilizar.
Una vez que la torta se haya enfriado, úntela con la mitad de la crema de dulce de leche. Ponga la otra mitad en una manga con boquilla de picos y termine la decoración. Mantenga la torta en la heladera hasta el momento de servir.



Tip:

  • En lugar de nueces, se puede hacer esta torta con almendras o avellanas peladas y tostadas. Y las galletitas de chocolate se pueden cambiar por amaretti pulverizados.


viernes, 13 de enero de 2012

Postre de verano



1.     Es natural que cuando hace mucho calor mamá no te deje entrar en la cocina para preparar “comiditas” dulces y ricas.
2.     Pero… ¿tiene derecho el fantasma del Calor a dejarnos sin postre? Hoy te proponemos una solución que, sin duda, mamá aprobará: en lugar de cocinar con la cocina… ¡cocinar esta vez con la heladera!
3.     ¡Rápido! Compra 300 gramos de galletitas dulces (sin baño ni relleno) que más te gusten, 2 huevos, ½ taza de azúcar, un pan grande de manteca y 1 kilo de naranjas.
4.     Primero que nada ralla dos naranjas, y luego sácales el jugo a todas, menos a una, que guardarás para adornar el postre.
5.     Ahora bate la manteca con el azúcar y la ralladura hasta convertirla en una crema. Entonces agrégales las yemas de a una por vez; y si la abuela o la tía te ayudan, las dos claras batidas a nieve. (Si no, no te aflijas: ¡sale rico igual!).
6.     El armado del postre se hace así: forra un molde profundo, rectangular, de tamaño mediano, con papel manteca o aluminio. Enseguida moja una por una las galletitas en el jugo de naranja y colócalas en el molde, bien juntitas, a fin de formar una capa de 1 cm de espesor. Sobre la capa de galletitas extiende una capa de crema. Luego otra vez galletitas y otra vez crema, y así sucesivamente hasta terminar con una capa de galletitas. Terminado el postre, colócalo en el congelador hasta que esté bien firme como para desmoldar y servir como torta helada (acuérdate de sacarle el papel). Y cuando lo lleves a la mesa, decórale el centro con gajitos de la naranja que reservaste. ¡Viva el frío en verano!