lunes, 7 de marzo de 2011
Delikatessen
domingo, 6 de marzo de 2011
Churlines
La pregunta técnica no se hizo esperar: ¿qué puedo hacer para que no haga espuma el aceite cuando hago “churlines”? Mi respuesta sirvió para que una vez más recordara a mi querido profesor Stramesi cuando yo le preguntaba lo mismo: “¡Nada!” La fritura “cansada” no tiene remedio… A veces esto sucede por un exceso de materia grasa en el alimento que se fríe. Miré la receta y la manteca no me pareció excesiva: 125 gramos de harina, ¼ de cucharada de polvo para hornear, 25 gramos de manteca, 40 gramos de azúcar, 1 huevo y la ralladura de 1 limón. Se amasa, se hacen bastoncitos y se fríen. Los hice… ¡y yo también me llené de espuma! ¿Dónde estaría el villano de la película? A lo mejor el culpable de la “fritura cansada” sea un exceso de polvo para hornear… ¡Gracias Luisa Suárez por tu receta! ¿Te cuento ahora mi invento? Le agregué a los ingredientes el jugo de 1 limón y más harina, estire la masa bien finita e hice con ellas pero al horno, ¡unas empanaditas de dulce de membrillo deliciosas!
sábado, 5 de marzo de 2011
Ajos asados
Si a usted le gusta el ajo como a mí... ensaye esta guarnición para un churrasco o un buen asado
Elija cabezas de ajo bien firmes y lávelas con un cepillito para quitarles la tierra. Tome una cuchilla filosa no dentada... ¡y pártalas por la cintura en dos mitades! Colóquelas en una asadera, rocíelas con un hilo de aceite de oliva y cocínelas en el horno hasta que los dientitos se noten tiernos.
Sirva una mitad para cada comensal. Bastará clavar el tenedor en cada celdilla... ¡y ajo listo para saborear!
viernes, 4 de marzo de 2011
Pancitos trébol
¿Me
dices en tu carta que serías la mujer más feliz del mundo el día que
encontraras la receta de unos pancitos en forma de trébol, livianísimos,
que una vez comiste en los EE.UU.? Y bueno… dicen que la felicidad esta donde uno la pone.
Viajando no a los EE.UU... sino alrededor de mi biblioteca creo que
encontré una fórmula sensacional. Apenas los ensayé y probé, pensé: Bueno es dar lo que no se puede vender. ¿De verdad, de verdad? ¡Te aseguro que estos pancitos son ex-clu-si-vos! Se hacen así:
- Mezcla en un bol ¾ de taza de leche tibia, ¾ de taza de agua tibia, 50 gramos de manteca o margarina blanda, 2 cucharadas de azúcar, ½ cucharada de sal y 50 gramos de levadura prensada. Y revuelve hasta que la levadura se disuelva.
- Entonces agrégale 5 tazas de harina, mezcla hasta formar un bollo y castígalo sobre la mesa hasta lograr una masa elástica. Colócala en un bol, tápala y déjala leudar al doble.
- Ahora consigue moldecitos tipo “muffins” (como de tarteletas gordas y profundas), enmantecalos bien y pon dentro de cada uno 3 pelotitas de la masa leudada. Tapa los moldes con un polietileno y deja leudar los tréboles y cocínalos en horno caliente hasta que estén bien doraditos. ¿Viste qué bárbaros? “Lo que he dado es lo que poseo”. ¡Glup!
jueves, 3 de marzo de 2011
Salsita desesperada
miércoles, 2 de marzo de 2011
Masa vikinga
Gracias a que Cristina extravió la “masa vikinga” que dí hace añares y con la cual se podían hacer infinidad de variedades de factura, incluídas las medialunas, hoy me doy el lujo de hacer un “bis” de dicha fórmula. ¿Lista? Mezcle en un bol 25 gramos de levadura prensada junto con 2 cucharadas de azúcar. En cuanto se descuide, todo se habrá convertido en una pasta. Entonces únale 2/3 de leche tibia, ½ cucharadita de sal, la ralladura de 1 limón y 1 huevo batido. Finalmente bata con la mano abierta (¡puajjjj!) mientras agrega de a poco harina hasta obtener un bollo que se desprenda del bol. Vuélquelo sobre la mesa enharinada, amáselo con bronca (agregando más harina si fuese necesario) hasta que esté lisito, tierno y elástico. Entonces estire la masa sobre la mesa dándole forma cuadrada y un espesor de ½ cm. Unte la masa con 50 gramos de manteca blanda y dóblela en 4 (de derecha a izquierda y de arriba a abajo…). Repita esta operación 3 veces más. Coloque la masa en una bolsa de polietileno, ciérrela flojamente y estacione en la heladera no menos de 5 horas. Entonces, sí: ¡haga con ella lo que quiera!
martes, 1 de marzo de 2011
Ensalada de naranjas y camarones
Ingredientes
6 naranjas grandes, “de ombligo”
300 g de camarones pelados
1 taza de jamón cocido, desgrasado y cortado en cubitos
½ taza de blanco de apio bien picadito
½ taza de nueces picadas
2 cucharadas de mayonesa
100 g de crema de leche
sal, pimienta y jugo de limón
Varios
Juliana de lechuga u otras hojas verdes, para decorar el plato
18 camarones para adornar
Hojas de perejil, a gusto
Preparación
1. Lave muy bien la cáscara de las
naranjas y séquelas con un repasador.
2. Rebáneles la tapa
de los sesos a cada naranja y, con paciencia oriental, vacíelas con un
cuchillito serrucho, tratando de extraerle la pulpa lo más enterita posible.
3. Corte la pulpa en
cubitos y colóquelos en un bol. Reserve.
4. Con un cuchillito
filoso o cucharita de punta, limpie el interior de cada naranja desechando los
hollejos adheridos y cuidando de no romper las cáscaras. Reserve.
5. Coloque en un bol
los camarones bien limpitos, los cubitos de jamón cocido, el blanco de apio
picadito y los trocitos de nueces picadas grueso. Mezcle y reserve.
6. Bata en otro bol
la crema de leche hasta que esté espesa y mézclele la mayonesa. Rectifique a gusto el sazonamiento
con sal, pimienta y jugo de limón.
7. Vierta esta mezcla
sobre los ingredientes que estén en el bol y mezcle bien. Estacione el bol en
la heladera. Mientras…
8. Tome una tijera y entreténgase
haciéndole piquitos a los bordes de cada naranja.
9. Cuando las
naranjas parezcan “de fotografía”, escurra los cubitos de pulpa y luego súmelos
a los ingredientes que mezcló en el bol que colocó en la heladera.
10. Rellene con esta
mezcla las naranjas ahuecadas.
11. Estaciónelas en la
heladera hasta el momento de llevarlas a la mesa.
12. Para servirlas,
forme un lecho de juliana de lechuga en cada plato y apoye en él una naranja. Adórneles
la superficie con 3 ó 4 camarones y hojitas de perejil.
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