domingo, 3 de octubre de 2010

Magdalenas


 

Siempre soñé con saborear esas magdalenas a que hacía referencia Marcel Proust en su obra "En busca del tiempo perdido". ¿Serían tan etéreas, tan deliciosas? Les paso una fórmula muy cercana a la ficción. 

 


Lo que llevan

 

azúcar. 125 GRAMOS Y CANTIDAD EXTRA
harina. 125 GRAMOS
manteca. 125 GRAMOS
huevos. 3
esencia de vainilla. 1 CUCHARADITA
azúcar impalpable tamizada. CANTIDAD NECESARIA.


Cómo se hacen:



Paso 1 (3 minutos)

Comencemos con estas deliciosas magdalenas, a la manera de Proust. Ponga en un bol mediano los 3 huevos y agrégueles los 125 gramos de azúcar indicados. Bata ambos ingredientes hasta que espesen como sabayón (en lo acertado de este batido se encuentra el secreto del éxito...). Lo puede hacer con el batidorcito manual, pero le sugiero que para ahorar tiempo y esfuerzo, y lograr mejores resultados, use la batidora eléctrica. Usted me entiende...



Paso 2 (5 minutos)

Tamice los 125 gramos de harina indicada. Luego perfume el batido de huevos y azúcar con la cucharadita de esencia de vainilla. Unale los 125 gramos de harina previamente tamizada y ahora sí, con el batidor de mano, mezcle suavemente y con movimientos envolventes, para que la preparación resulte más espumosa. Como apreciará en los ingredientes, usamos la misma cantidad de harina y azúcar. También de manteca, como veremos ahora. 



Paso 3 (15 minutos)

Corte en trocitos los 125 gramos de manteca indicados y luego colóquela en una sartencita pequeña. Ponga el recipiente a bañomaría y derrita la manteca sobre fuego suave, ¡que no se queme! Agregue la manteca a la preparación anterior y mezcle con la cuchara de madera. Aparte, unte los moldecitos para magdalenas con manteca. Espolvoréelos con azúcar. Vierta en ellos la mezcla preparada, llenando los moldecitos hasta las 3/4 partes. 


Paso 4 (30 minutos)

Apoye los moldecitos en una placa para horno. Cocínelos en horno moderado hasta que saquen panza y se doren suavemente, no deben oscurecerse demasiado. Al retirarlos del horno espolvoree las magdalenas (¿vio que espléndidas quedaron?) en forma pareja con azúcar impalpable tamizada. Espere a que las masitas se enfríen, retírelas del molde, busque una linda bandeja, llame a sus amigo/as...
¡y corra a preparar un buen té!



sábado, 2 de octubre de 2010

Upside-down cake


¿Volvemos a la cocina? Hacemos una de esas tortas que al desmoldarse, quedan decoradas? (“upside-down cake”… ¡bah!). Ponga en una tartera ¾ de taza de azúcar negra y 50 gramos de manteca y revuelva sobre fuego hasta que todo se funda. Retire, extienda la pasta en forma pareja y cúbrala a gusto con rodajas de ananás al natural (o tajadas de la fruta que “pueda”) y cerezas al Marraschino (o imagínelas). Luego cubra todo esto con la siguiente pasta: 100 gramos de manteca batidos con media taza de azúcar, 1 cucharadita de esencia de vainilla (o ralladura de limón), un poquito de sal, 1 huevo, 1 ½ taza de harina tamizada con 2 cucharaditas de polvo para hornear y ½ taza del almíbar del ananás. Así las cosas, la torta se cocina en horno moderado hasta que la pasta esté cocida. Se retira del horno y se invierte sobre la fuente donde se piensa servir. Se deja el molde descansar 3 minutos (tiempo justo para que gotee todo el azúcar sobre la torta) y entonces se retira.



viernes, 1 de octubre de 2010

Filetes a la napolitana


  1. Ponga cara de carnívora y prepare esos filetes de pejerrey o merluza “a la milanesa”, pasándolos por huevo y pan rallado. Fríalos, escúrralos, coloque sobre cada uno una rodaja de queso fresco y sobre este un copete de salsa ketchup. Gratine

jueves, 30 de septiembre de 2010

Pan de carne S.O.S





Ingredientes

150g de panceta ahumada en tajadas
300g de carne de ternera picada
300g de carne de cerdo picada
1 cebolla grande, picadísima
½ taza de queso rallado
½ taza de crema de leche
½ taza de queso crema
1 frasco chico de champiñones al natural, bien escurridos y cortados en tajaditas
4 huevos
Sal, pimienta y nuez moscada, a gusto

Varios

1 taza de mayonesa
½ taza de crema de leche
1 clara

Preparación

1.       Enmanteque un molde tipo “budín inglés”, que tenga aproximadamente 1 litro de capacidad (si no consigue uno con estas características, resígnese a usar el molde que tenga).
2.       Forre el molde con las tajadas de panceta y no se aflija si sobresalen del molde, pues nos servirán para cubrir luego la superficie del pate. Reserve.
3.       Coloque en un bol la carne de ternera picada.
4.       Agregue la carne de cerdo también picada.
5.       Luego coloque la cebolla picada o rallada.
6.       Incorpore el queso rallado y el queso crema.
7.       Y agregue la crema de leche.
8.       Luego mezcle ligeramente todos los ingredientes.
9.       Súmeles a los ingredientes anteriores, las tajaditas de champiñones al natural.
10.   Mezcle bien todo. Reserve.
11.   Coloque en un bol los huevos.
12.   Agregue un poco de sal, pimienta y nuez moscada, y bátalos ligeramente.
13.   Agréguelos en el bol en donde está el relleno de carne.
14.   Mezcle a fin de ligar bien todos los ingredientes.
15.   Vierta la mezcla, en forma pareja, en el molde que forramos con las tiras de panceta que sobresalen de los bordes del molde.
16.   Coloque el molde con la preparación a bañomaría.
17.   Llévelo al horno caliente y cocine el pate durante aproximadamente 45 minutos, o hasta que la superficie esté doradita y los costados comiencen a separarse del molde.
18.   Retire el bañomaría del horno y déjelo enfriar.
19.   Una vez frio, desmóldelo directamente sobre la fuente donde lo piensa servir.
20.   Para acompañar el pan de carne, prepare una salsita de mayonesa mezclada con crema de leche batida a medio punto, 1 clara batida a nieve y sal y pimienta, a gusto.
21.   Sirva el pan de carne acompañándolo con alguna ensalada de hojas y la salsita de mayonesa servida en un bol aparte. ¡Y glup! Buen provecho.





miércoles, 29 de septiembre de 2010

Ñoquis rojos


Con el Malbec aprovechamos para ensayar estos “ñoquis rojos”: 100 gramos de pulpa de tomates, ½ cucharadita de sal y 2 cucharadas de manteca. Ponga todo a fuego y, cuando rompa el hervor, agréguele de golpe 1 taza de harina y mezcle. Vuelque el pegote sobre la mesada, incorpórele 1 huevo, 3 cucharadas de queso rallado y ½ taza más de harina; forme la masa, haga ñoquis diminutos, hiérvalos en abundante agua. (¡parecerán camarones!) y sírvalos con la salsa que se le antoje.


martes, 28 de septiembre de 2010

Blanca Cotta: Maestra de vida


Sabemos que usted ama Quilmes. ¿Por qué lo eligió para vivir? ¿Por qué lo ama tanto?


Yo no elegí Quilmes para vivir … Fue mi destino. Vivíamos en La Pampa y mi padre era allí Director de la Escuela Normal. Un día recibió la noticia que lo trasladaban a Quilmes …¡Y aquí aterrizamos allá por el año 1932!
Aquí, en Quilmes, comencé mis estudios primarios en la Escuela Normal, desde primer grado inferior, con la señorita Sara Vilá. Aquí, en Quilmes, me recibí de Maestra. Aquí, en Quilmes, pasé los mejores años de mi adolescencia. Aquí, en Quilmes, conocí a Carlos. Aquí en Quilmes eché a volar los sueños más lindos de mi adolescencia. Aquí, en Quilmes, disfruté del tiempo en que éramos todos y no había ausencias cuando nos reuníamos alrededor de la mesa.
¿Qué por qué lo amo tanto? Cuando uno ama de verdad …¡jamás se pregunta el “por qué” …!.


¿Quién le enseñó a cocinar su primer plato?


Mi madre … Ella cocinaba muy bien. Y siempre se ingeniaba para mimarnos a todos desde la cocina: el churrasco jugoso para Papá …bien sequito y crujiente para mi hermano Juan Ángel …”a punto” para mi hermana laura …No hay duda que la cocina es una fábrica interminable de mimos …La cocina familiar, se entiende. O la cocina que nos sirve para agasajar a nuestros amigos, visibles e “invisibles”, como yo llamo a mis lectoras …


¿Cuándo comenzó a cocinar?


Empecé a cocinar “periodísticamente” en “Clarín Rural”. Allí se publicaban mis recetitas en una sección que se llamaba “PARA LA PATRONA”. De ahí en más .. y sin golpear ninguna puerta, me fueron dando un espacio en el diario, en la revista del domingo …¡hasta que nació VIVA!


¿Dónde estudió?


Soy auto-didacta. Nunca estudié cocina. Aunque pensándolo bien …en la época en que fui Directora Editorial del programa “BUENAS TARDES MUCHO GUSTO” seguramente absorbí …¡por ósmosis! Todas las enseñanzas de los excelentes profesionales que por aquel entonces dictaban clases de cocina: Chola Ferrer, el prof. Stramesi, Adela Balde, Chichita de Erquiaga … etc., etc. ¡DOÑA PETRONA!


¿Cuál es su plato preferido?


No se rían… ¡LOS BOMBONES DE MAZAPAN! Y las empanadas de carne bien picantes y chorreantes …


¿Alguna vez se le quemó la comida?


¡Más de una vez! … Y todas las veces que me alejo de la cocina y me pongo a escribir …¡y me olvido de lo que dejé en el horno o sobre la hornalla!


¿Por qué le apasiona cocinar?


Me gusta cocinar por muchas razones: porque desde la cocina puedo mimar a la gente que quiero haciéndoles las cosas que les gustan …porque cocinar es crear …porque cocinar es, al fin …¡una especie de magia! Con 1 huevo y 1 taza de harina …¡salen dos platos de tallarines!


¿Por qué mantiene su perfil y no es mediática?


Seguramente mantengo mi perfil porque tengo la nariz grande … Ahora, en serio: yo pretendo comunicarme con la gente a través de mi trabajo y no por el trabajo de los demás.


¿Cuáles son sus sueños por cumplir?


Que no se cumplan nunca todos mis sueños, así tengo la posibilidad de seguir soñando.


¿Cómo se le ocurrió crear la sección “De aquí, de allá y de mi abuela también”?


Inventé esa sección para poder comunicarme con mi lector o lectora, más allá de la cocina y más acá de lo afectivo. Fue la necesidad de sacudirme el cartel de “cocinera” y mostrar que debajo de él hay un ser humano que piensa, siente, ama … y a veces sufre o ríe, más allá de la cebolla rehogada o la sal y pimienta a gusto.

Muchas gracias, profesora BLANCA COTTA, por su tiempo, sus palabras, sus mimos en forma de brownies y esencialmente por ser un modelo de vida para nosotros, que estamos empezando a caminar por la vida. 


Cerramos esta nota con un fragmento escrito por ella: "Diosito querido que estás en todas partes y no puedes ignorar nuestras angustias:fortalece nuestro espíritu, apuntala nuestras esperanzas y no dejes que nadie nos pinche el globo de nuestras ilusiones.Para que podamos luchar por la paz del mundo, haz que la paz brote primero en nuestros corazones y se instale en la familia y trascienda a todos los niveles sociales(...) Por nuestra parte te prometemos no perder en el camino ni un poquitito así de fe. Amén".


Preguntas realizadas por todo el curso


Entrevista: Giuliana Blanco, Deborah Estoquín y Mariana Ponce 1er año Humanidades y Cs. Soc.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Strudel italiano



Si bien en una dieta de bajas calorías las masas están excluídas, también es cierto que la masa de “strudel” corresponde al tipo de preparaciones casi intangibles. Se trata de una masa tan finita como el grosor de una hoja de papel, razón por la cual la incluímos en este recetario. El truco principal para obtenerla bien es que su consistencia deberá ser similar a la de un pegote. Luego, usted deberá levantarla con la palma de la mano hasta donde le dé el brazo y de ahí tirarla con fuerza sobre la mesa, como si fuera campeona de “yo-yo” o “estrella de basket”. A fuerza de levantarla y estrellarla sobre la mesa durante 10 minutos seguidos, la masa se aireará y tomará elasticidad… y usted quizás habrá quemado también unas cuantas calorías. Lo cual no le da derecho a comerse todas las porciones… ¿eh?

INGREDIENTES
(para dos “strudel” de 35 cm de largo, aprox.)

Leche, 1/3 de taza
Agua, 1/3 de taza
Harina común, cantidad necesaria
Tomates pelados, sin semillas y picados, 1 taza
Queso de bajas calorías, cortado en cubitos, 1 taza
Sal y pimienta, a gusto
Aceite, 1 cucharada (o margarina derretida)
Orégano, 2 cucharaditas

PREPARACION

  1. – Mezcle en un bol la leche con el agua y vaya agregándole de a poco la harina que absorba, hasta obtener un bollo blandito. No se aflija porque resulte de tamaño miserable… Con esa cantidad podrá hacer luego dos strudel.
  2. – Castigue la masa sobre la mesa tirándola desde cierta altura y con energía y repitiendo la operación tanto tiempo como el que sea necesario para sacarla, airearla y darle elasticidad (de 5 a 10 minutos).
  3. – Tápela con un lienzo y déjela descansar 1 hora.
  4.  – Divídala en dos porciones.
  5. – Estire una porción con palote enharinado, dando forma rectangular.
  6. – Levante la masa en el aire y siga estirándola con los puños, de adentro hacia afuera. Se sorprenderá de cómo la masa “corre” a la simple presión de los puños. No se aflija si se le agujerea: cuando la arrolle nadie notará el desperfecto.
  7.  – Apoye la masa estirada sobre un mantel o papel de diario enharinado y, con ayuda de los dedos siga estirando los bordes de la masa que deberá quedar finita como papel.
  8. – Recorte los bordes gruesos de la masa y deséchelos.
  9. – Pinte toda la superficie de la masa con la margarina derretida o el aceite.
  10.  – Mezcle en un bol los tomates y el queso. Sazónelos con sal, pimienta y el orégano.
  11.  – Coloque la mitad del picadillo de tomates en un extremo de la masa, formando un cordón, a 4 cm del borde.
  12.  – Doble el borde sobre el relleno.
  13.  – Ayúdese con el mantel, levantándolo, para obligar a la masa a enrollarse (como cuando arrolla una alfombra…) Si pretende arrollarla con las manos, la masa se pegoteará y romperá.
  14. – Deslícela en una placa ligeramente aceitada.
  15. – Cocínelo en horno bien caliente, hasta que la masa este crujiente y dorada.
  16.  – Repita la operación con el resto de masa y relleno.


NOTA: En lugar de tomate puede usar espinacas hervidas, exprimidas y picadas; o cebolla picadita y huevos duros; o dados de jamón cocido desgrasado y morrones, etc.

Fuente: Recetario Santa Rosa